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El blog de Angel Arias

Al socaire: Lecciones de repaso (1)

Al socaire: Lecciones de repaso (1)

Mi hijo Miguel me dice que escribo demasiado en este Cuaderno, y que, por tanto, los temas de actualidad quedan inmediatamente sepultados por las nuevas noticias y comentarios que incorporo. Así que me animo a subrayar con lápiz rojo algunas de las cuestiones que me parece merece la pena resaltar.

Pero, ante todo, que me permitan los lectores de este blog una referencia rápida a la vida animal que salvé esta mañana. Fue la de un abejorro, cuyas patas y alas se habían quedado prácticamente congeladas en la nieve helada. Remontaba apenas el vuelo en un par de aleteos dubitabundos (tampoco quiero con esto significar que los abejorros en perfectas condiciones sean maestros en el manejo de apéndices alares) y se volvía a caer, a veces patas arriba, sobre el hielo. Le hice un par de fotos, y ayudándole con un palo, lo alejé del peligroso elemento. Prueba superada. No ganaré el Pulitzer, pero esa vida no caerá sobre mis espaldas.

Esta semana se ha inaugurado la segunda Feria virtual de Universia, para Formación y Empleo Universitario, que va acumulando visitas a ritmo de las diez mil diarias, y que es una fórmula novedosa de conocer el mundo empresarial y postularse para conseguir empleo.

Como a final de esta semana estuve en Asturias, además de encontrarme con algunos amigos -gracias, Mari Luz Naredo- , pude comprobar otra virtualidad: la del Centro Niemeyer, una alternativa avilesina y con aspecto de ser el alter socialista al ovetense y gabinoso Palacio Calatrava, proyecto aquél que, con encomiable brillantez, presentó en Madrid, su director, Natalio Grueso.

Allí siguen en Avilés, a la espera de la pasta para organizar el nuevo Belén niemeyero, las vías férreas por soterrar, las viejas, ferruginosas, estridentes y humeantes, instalaciones de la Ensidesa. No quiero parecer melindroso, pero hasta la presumible impoluta ría me pareció aún bastante contaminada por restos de mineral, actividad siderúrgica anterior y el crecimiento desmesurado de los sargazos.

Pero Avilés tiene un encanto peculiar, y entiendo que el precio medio de los inmuebles haya crecido un 40% en los últimos años. Atesora uno de los centros históricos mejor conservados de Asturias. Me gustó pasear por el Parque Ferrera, que le da un par de vueltas al Campo San Francisco de Oviedo, y es un verdadero pulmón para la vílla del Adelantado. Y luego está ese ambiente vital, juvenil y reposado a un tiempo, que impregna ese pueblo que fue de pescadores, y que, según sople el viento, aún huele a mar algunas tardes.

El camino hacia Gijón, sin embargo, por la carretera vieja, sigue pareciéndome un escenario de los horrores ambientales provocados por la industrialización a machamartillo, con sus naves industriales añejas y mal mantenidas, sus chimeneas que no ahorran humos pestilentes y la chatarra de los desgüaces amontonada en cualquier sitio, llámese Fertiberia, Central de Aboño, Mittal y tantos otros talleres más pequeños...

Volviendo a Madrid, como ya escribí, no hay que perderse la exposición de ese gran poeta multifacético que fue el mexicano Alfonso Reyes, y que mi amigo Héctor Perea nos ha organizado para acercar más a estos mundos tan lejanos de la política y la poesía. Tampoco sería perdonable no acudir a echar un garbeo por la Exposición de Arte Naïf en la Galería Eboli, en donde incluso hay un cuadro de Amalia Fernández de Córdoba, la propietaria. Las obras son muy variadas, y tienen buenos precios.

Finalmente, si Vd.  está interesado por la política municipal, y tiene mano en ella, y, si no teniéndola, le parece que la capital de España necesita más ideas que agujeros, le aconsejo que apoye la recuperación del centro de Madrid. Se están recogiendo firmas. Hay muchos modelos que se podrían imitar, pero lo último que se puede hacer es abandonar a su suerte el centro urbano. Que es como está ahora. Leo que los vecinos de Lavapiés también están organizando sus protestas. No serán los únicos.

Al pairo: Oportunistas, inútiles e imprescindibles

Al pairo: Oportunistas, inútiles e imprescindibles

En aquellos ejercicios espirituales en los que a los niños de mi generación de envejecientes nos amedrentaban con las penas del infierno, se nos imbuía de un consejo agobiante: "Obra como si este fuera el último día de tu vida". Para reforzar el mensaje, se nos encaraba con la pregunta de concretar que es lo que haríamos si aquel fuera el día postrero de nuestra existencia infantil. La mayor parte contestaban -la Religión era una asignatura- que correrían a confesarse y a pedir perdón a los seres celestiales para quedar definitivamente exculpados de los inocentes pecados pueriles.

No por llevar la contraria, pero me atrae actuar como si cada uno fuera el primer día de mi vida. Claro que en sus últimas consecuencias ello nos llevaría al impulso exterminador de estar siempre tejiendo lo que nunca habríamos de ponernos, como un Sísifo-Penélope que todos los días se encontrara en la falda de la montaña con su labor de punto por empezar. Pero, más bien, a lo que me refiero es a mantener intacta la ilusión de hacer algo de lo mucho que es posible, como si nos quedara toda la vida por delante.

Tengo buenos modelos. Mi padre, estudiaba griego y japonés con casi ochenta años cuando le sorprendió la Parca una noche de imprevistos. Mi tío Manolo se acaba de comprar varios libros de autómatas programables -no se crea el lector que folletos de divulgación, sino verdaderos análisis para especialistas- y se los está estudiando, y doy fe que aprendiendo, con el mismo furor que si le fuera el empleo, aunque tiene ochentaycinco años...y su profesión, cuando el mundo laboral le reconocía  oficialmente útil, era la de químico de Laboratorio.

Este periplo mental que estoy haciendo me lleva a poner de manifiesto -¿una vez más?- que las categorías humanas se pueden también dividir entre oportunistas, inútiles o tontos útiles e imprescindibles. Oportunistas son los que aprovechan los momentos para instalarse en ellos, y se pasan acechando instantes en que poder colarse, y allí se incrustan, convirtiéndose en algo así como funcionarios (es un símil, perdón) para toda la vida, nutriéndose hasta su muerte de ese día en el que, aunque vivos, extraoficialmente se habrían muerto.

Hay otros -los inútiles- que están siempre atentos a cumplir lo que les ordenen, sin detenerse a valorar si lo que les mandan los otros está bien o mal,  tiene sentido o es una majadería. Como perritos falderos que hacen gracias cuando el amo les indica, apuntan con el hocico al mandamás, gustosos de hacer sus cabriolas para recibir la galletita de los mimos. La vida de estos débiles -que son, por lo que tengo analizado, mayoría- se limita a seguir la senda del que han elegido como líder, y les da igual el palo en el que la suerte les haya colocado, porque nunca se preguntarán el sentido de lo que hacen. Su gracia es aplaudir al otro; en realidad, nunca habrán vivido por sí mismos, se parecen al muérdago en relación con el manzano donde crece.

Me gustan, claro, los que llamo imprescindibles. Puede que los demás no lo adviertan, y que ellos mismos se vean como despilfarradores de energías. Exploran en sitios que están abandonados por estériles; repiten con variantes lo que todos conocen hasta la exasperación. Cuestionan lo que se sabe de memoria, critican al que parece más seguro, haciéndole tambalear por inseguro.

Si lo analizamos desde la calma, solo aquellos capaces de cuestionar lo que se da por esclarecido, nos hacen avanzar. No son oportunistas (pueden ser molestos), no son inútiles (para eso están otros), nos son imprescindibles. Porque cada día empiezan su labor creyendo que será el primer día de su vida y de los otros, y se van con su bagaje de preguntas por la senda del futuro de todos.

Al socaire: Madrid, capital mundial de la indigencia

Al socaire: Madrid, capital mundial de la indigencia

Los vecinos y comerciantes del Centro de Madrid, están recogiendo firmas para expresar al Concejal de Distrito Centro su enérgica protesta por la situación de abandono y deterioro que está sufriendo el centro de la ciudad, exigiendo una solución inmediata. 

Denuncian especialmente el aumento incontrolado de drogadictos, desarraigados, mendigos, y delincuentes de todo tipo. Afirman que el problema es sufrido desde hace años, pero en los últimos meses, ha crecido imparable el número de los que han tomado como suyos espacios públicos y privados del centro de la ciudad, soportales, mobiliario urbano, aceras y locales. 

Para los promotores de la protesta y los vecinos firmantes, la imagen del centro de Madrid no puede ser más disuasoria para el visitante y más amenazadora para el vecino.  

En la noche, pero también a cualquier hora del día, -dicen, y yo puedo hacer de testigo- "se ven individuos drogados, borrachos o perturbados, durmiendo en cualquier sitio, bebiendo, vociferando o amenazando a transeúntes y vecinos. Hacen sus necesidades en la calle. Forman grupos, junto a sus animales, interrumpiendo el tránsito o lanzando improperios a los viandantes. Con frecuencia, se enzarzan en peleas entre ellos. Bastantes, van armados". 

Esta situación -concluyen- "nos está perjudicando gravemente. Para los vecinos, es una amenaza constante a nuestra seguridad y tranquilidad, una presión sicológica continua, y resulta una perturbación inaceptable para nuestros espacios particulares y en muchos casos, significa la apropiación de los espacios públicos. Para los comerciantes y todos los demás empresarios, daña la imagen de restaurantes, cafeterías, bares, tiendas y comercios, perjudicando defintivamente a sus negocios, al convertirse en un elemento disuasorio para sus clientes y un riesgo sanitario. "

Los firmantes resumen sus reivindicaciones en varios puntos: más vigilancia policíal, y más diligente. más limpieza en el Centro.la eliminación o el control de los solares abandonados, la dinamización de las obras interrumpidas, la autorización del cierre de soportales. más iluminación para las zonas más conflictivas. 

“Un Centro de Madrid digno de la capital de España, y no verlo convertido un estercolero y en el lugar de acogida descontrolado de los desarraigados de todo el mundo”, es el final de esa protesta pacífica, sin pancartas ni manifestación, pero real y muy dolorosa para quienes hemos visto cómo el centro de Madrid ha perdido la mayor parte de su encanto.

Gallardón, Sebastián, demás competidores por gestionar bien la ciudad. Tenéis trabajo. Hay que ponerse las botas de la realidad y mancharse de mierda los zapatos.

(Nota: La fotografía ha sido tomada hacia las diez y media de la noche el dia 21 de marzo de 2007 ante las puertas del Teatro Real, Plaza de Isabel II. He escogido la toma borrosa, porque así veo yo las identidades de la historia. Como otros días, un coche particular, utilizando una perola que guarda en su maletero, reparte "comida caliente" a una veintena de desarraigados, que utilizan los huecos de la fachada para pernoctar, protegidos con cajas de cartón y plásticos. Otras decenas de lugares del Centro de Madrid sirven de cobijo a indigentes, drogradictos, inmigrantes sin techo, enajenados.

He hablado con algunas decenas de ellos. Cada uno tiene su historia. Coinciden en que Madrid no tiene plazas para cobijarlos a todos, en que conseguir trabajo es imposible, y en que no hacen daño a nadie. Al lado, la litrona de cerveza, la botella de guiski; en el cuerpo, las picaduras de la droga. Sus cuerpos, sin aseo ninguno, hieden. Cuando se profundiza en sus historias, se comprende que necesitan fuerte ayuda sicológica y algo más que sopas calientes. No puedo resignarme a admitir que debemos convivir friamente con esas soledades, que tanto daño nos hacen, y, desde luego, tanto daño se hacen.)

Dibujo Comentado: Joven pescando en aguas provechosas

Dibujo Comentado: Joven pescando en aguas provechosas

En el Dia Mundial del Agua, pensé en publicar un Comentario sobre la gestión del agua. Al fin y al cabo, es una de mis especialidades, y el tema al que he dedicado una buena parte de mi vida profesional. No faltarían argumentos y motivos: la desalación o el trasvase; la España seca y la húmeda; el precio del agua; la gestión pública o privada del recurso; la mejora de los abastacimientos o de las condiciones de depuración de aguas usadas en los países en desarrollo; la solidaridad en relación con los costes del agua...

He querido salirme de los cauces habituales, y presentar este dibujo, en tamaño A1 en el original, realizado en el 2003. Representa a una joven con una abundante provisión de peces que, aparentemente, acaba de pescar con extrema facilidad en un río de curso tranquilo. Está desnuda, es hermosa, espléndida en su carnal apariencia, y está sola.

Aunque el tema de la mujer pescadora (cuya simbología sensual no se le escapa al más pintado...ni al que lo haya sido menos...) lo he tratado muchas veces, una similar carga de placidez y soledad la he reflejado en pocos dibujos. Esta joven es una ninfa, es una princesa del agua, una náyade de ribera, y puede servir perfectamente como homenaje sereno a ese bien que tanto maltratamos.

Como en muchos otros de mis dibujos, las sombras solamente me sirven para reforzar aquellos aspectos de la composición que me parecen destacables. La dimensión relativa de cabeza, muslos, brazos o senos es desproporcionada. El cuadro debe ser visto por su impacto cromático y entendido por la expresión de un mensaje simple: esta bella joven pesca mucho, tanto que los peces se le vuelven a caer al líquido elemento, pero ello no parece preocuparle. Hay implícita una idea de rueda, de retorno a la naturaleza, de juego no destructivo.

Feliz dia Mundial del Agua, amigos.

Al socaire: Un Paraíso natural con ángeles rebeldes

Al socaire: Un Paraíso natural con ángeles rebeldes

El eslógan por el que se vendió Asturias en los últimos años fue "Paraíso Natural". Y el motivo cuajó: en una tierra castigada por la reconversión industrial del acero y el carbón, marginada, la potenciación del turismo –sobre todo, interior- dió un impulso a la región y la hizo más popular, especialmente como destino de fin de semana.

La red de carreteras mejoró, se multiplicaron los albergues y casas rurales, se importaron manzanas para hacer sidrina y proliferaron las fiestas del oricio, del pixín y de las casadielles. Muchos de los asturianos y adheridos que se habían visto obligados a emigrar de la región, retornaron a ella tan pronto como se prejubilaron, y compraron casucas ruinógenas con panera, a ser posible, mirando al mar y con quintana. Hay junto a casi todas las vegas de los ríos comarcales, proactivos parques industriales, pero no se consigue compensar al completo las pérdidas laborales de las fabriconas del carbón y del acero, antaño símbolos regionales, y hoy sombra -al menos, en creación de empleo- de lo que fueron, amén de quebradero de cabeza más que gozos.

 

La delegación del Principado de Asturias en Madrid, cuya delegada es la dinámica Pilar Rodríguez, organizó este mes una exposición bajo el lema "Más Paraísos", que ilustra sobre algunos de los aspectos menos conocidos de Asturias. "El Principado quiere convertirse también en un Paraíso cultural", -dijo-, apostando por el futuro de la cultura, descubrimiento moderno de generación de empleo y riqueza en este tiempo de ocio. Hace unos días se presentaron en la capital los Parques de Navia y Teverga; Oviedo tiene su Palacio de Congresos Calatrava; Gijón recupera su Universidad Laboral como complejo cultural; otro ejemplo:  la red de Telecentros de Asturias llevó la informática gratis a todos los concejos, ...

 

Me acerqué a escuchar a Natalio Grueso, director de la Fundación Niemeyer, quien presentó en Madrid, en la nueva sede de la delegación de Asturias, el Centro Cultural que se va a construir en terrenos de la antigua Ensidesa, ganados a la ría y a la contaminación edáfica. Más o menos, encima de donde trabajé algunos años investigando los índices r y n para laminados en frío y otras inútiles sutilezas ya perdidas en mi memoria y, por supuesto, en la memoria colectiva.

En una brillante disertación, Natalio nos habló de la génesis del proyecto –al abrigo de los premios Príncipe de Asturias-, consecuencia de la petición que los organizadores plantearon a algunos ganadores, hace ahora tres años, de  mejorar su relación con Asturias. Oscar Niemeyer, Woody Allen, Stephen Hawking y Vinton Cer respondieron positivamente a la propuesta, y de allí surgió el proyecto del Centro, albergado en un diseño muy sugerente del propio arquitecto Niemeyer, y a falta solo de algunas adaptaciones a la normativa española de edificación y ahorro energético para que obtenga ell visto bueno definitivo.

El 4 de abril, el arquitecto que da nombre al Centro cumplirá 100 años, y aprovechando este motivo, en Avilés se celebrará la exposición "100 por 100" que será un homenaje a su trayectoria vital y creativa y servirá para iniciar las actividades de un Centro que aún es virtual, pero que cuenta con interés y contactos suficientes como para que otros Centros mundiales similares acepten ya trabajar en red con él.

Los diseños realizados con simulación digital del nuevo Centro tienen muy buen aspecto, y parecen perfectamente integrados en el ambiente, creando nuevos puntos de conexión con el casco urbano de Avilés y el hinterland. Alguien hizo notar que el proyecto parecía un espermatozoide presto a fecundar un óvulo (o algo así) , y Grueso  vino a confirmar que en la justificación del diseño, Niemeyer expresaba que quería convertirlo en un símbolo de reactivación, de vida y de apuesta por el futuro de Asturias.

La única nube que apareció en el horizonte de la amena presentación la puso la incógnita de cómo llenar de contenidos, obviando las rivalidades de la política regional, y sin entrar en letales competencias, un Centro tan ambicioso, que competirá, si Dios no lo remedia, con otros proyectos de ese mismo Paraíso, propiciados por otras potestades, y que pueden quedar faltos de ángeles custodios, acumulando nuevos fracasos sobre animosos querubines y serafines. El fantasma de la Factoría Cultural Multimedia gravitó, por unos instantes, sobre la sala.

El empuje de Natalio y su claridad de ideas me hizo entender que está dispuesto a dejarse la piel por su Centro, y solo cabe desearnos a los asturianos, que tenga éxito. Incluso, si puede ser, que triunfen todos esos proyectos que ahora florecen en Asturias, alimentados desde distintas facciones de la intelectualidad y el poder regionales. Solo haría falta, que todos nos organicemos...si puede ser.

Porque el mayor riesgo es que no haya espacio síquico en el Paraíso para que germinen tantos empeños en una región en la que con alguna frecuencia han fracasado muy buenos proyectos, porque han faltado apoyos y sobrado envidias y zancadillas para sacarlos adelante.

(Nota: La foto la tomé de la pantalla en donde proyectó Natalio Grueso varias diapositivas; los micrófonos y la botella de agua no pertenecen al proyecto; en la parte inferior de la foto, está el Avilés de toda la vida: en el centro, el proyecto de cúpula para exposiciones, la torre mirador y el edificio de servicios múltiples, en donde Woody Allen tratará de desmontar su apreciación de que "nunca hubo tantas pantallas y menos películas para elegir"; arriba de la foto, está lo que queda del puerto de minerales (que pasará a ser deportivo), y al fondo se vislumbra Llaranes; más lejos, ya fuera de objetivo, estarían Gijón, Oviedo, Langreo y... Belmonte de Miranda)

A barlovento: Puertas Virtuales para entrar en el mundo real.

A barlovento: Puertas Virtuales para entrar en el mundo real.

La idea de las Ferias Virtuales me parece estupenda. El visitante, desde su casa u oficina, en el momento y con la intensidad que le apetezca, se introduce en la oferta de ese escenario virtual y va visitando los diferentes stands que llaman su atención, recogiendo en su ordenador la información que le parece adecuada, y deja su tarjeta e impresiones en los sitios preparados al efecto. 

Cuando el destinatario preferente de la Feria es un estudiante o recién titulado universitario que busca su primer empleo (o quiere mejorar el que ha conseguido hace poco tiempo), los elementos de ese territorio virtual tienen que incorporar otros atractivos, y adaptar su oferta, sin duda, tanto desde la posición de las empresas, como de los universitarios.

Hay que explicar lo que cada empresa ofrece al candidato, con lenguaje adaptado -porque no se vende un producto específico, y se debe atender a la globalidad de la presentación, por ello-; se deberán presentar de forma atractiva las posibilidades de promoción y formación del joven visitante, seduciendo a los mejores o a los más adecuados.

Hay que saber orientar al candidato para descubrir las opciones de cada empresa, para que pueda  seleccionar la que mejor se adapta a su perfil, y, en muchos casos, enseñarle a confeccionar su currículum, chatear con él/ella on line, y darle la opción de mostrar suficientemente sus fortalezas.
 

En la blogosfera se están introduciendo las Ferias Virtuales como una forma dinámica, moderna, interactiva, de exponer todo tipo de productos. En el sector de la formación y del empleo universitario, una de las mejores que se celebran en el mundo (¿la mejor?) se está llevando a cabo desde el 19 de marzo y hasta el 1 de abril. Es la segunda Feria Virtual de Empleo y Formación para estudiantes universitarios y postgraduados recientes, que promueve Universia, la Fundación del Banco de Santander orientada hacia la Universidad. 

Son muchas las mejoras que se incorporan a esta edición, apenas unos meses transcurrida la primera Feria (en diciembre pasado), lo que da idea del dinamismo y creatividad de la iniciativa. En el primer día de la feria, más diez mil universitarios han visitado los stands virtuales; conocido las prinicipales empresas del país sin moverse de casa, y miles de ellos han dejado sus currícula al centenar amplio de empresas que exponen/se exponen en ella. En la cafetería virtual, si les ha apetecido, han charlado con otros visitantes en puro estilo de second life pero con la camiseta real puesta.

Un éxito de Universia, compratido con una empresa española de alta tecnología, Imaste-IPS, que ha sabido crear valores añadidos a partir de la creatividad, la ilusión y el empuje de sus más de 20 empleados, cuya edad media adivino que no superará los 25 años.

¿Se me nota el orgullo de padre, la satisfacción de reconocer, contra el pesimismo que a veces se nos cuela por los entresijos de una sociedad que parece aburrirse mirándose el ombligo, que hay, por fortuna, muchos jóvenes que se han preparado bien para el futuro, y han entrado con paso firme en él, incluso por las puertas virtuales?.  
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Al socaire: En Madrid, pasa lo que pasa y a veces lo que no tenía que pasar

Al socaire: En Madrid, pasa lo que pasa y a veces lo que no tenía que pasar

El pasado sábado, Miguel Sebastián, el candidato del PSOE para no ganar la alcaldía de Madrid, presentó su programa electoral. El alcalde Alberto Ruiz-Gallardón no me consta que lo haya presentado todavía. Lógico. En realidad, tiene todas sus propuestas ya en la calle y el riesgo mayor que corre es que llegue el 27 de mayo y aún esté Madrid plagado de agujeros y máquinas excavadoras.

 

Me leí el Programa de Miguel Sebastián, y opino que se trata de una lección ordenada de civismo y buenos propósitos ciudadanos. Comienza con una referencia histórica a la labor de Tierno Galván, con cuyo mandato quiere sin duda conectar en solución de continuidad, y da por supuesto que sus votantes van a estar de acuerdo en que el trabajo de los gobernantes del Partido Popular ha sido malo. A mí este planteamiento (quiero decir, la segunda parte de la argumentación, despreciar al contrario) me parece un error. En particular, porque la etapa de Ruiz Gallardón ha sido muy activa y no se puede argumentar que estemos teniendo un mal alcalde en Madrid, salvo que se tome ese pensamiento como un apriori ideológico.

La literatura del programa de Sebastián me gusta prácticamente en su totalidad, y así me imagino que será apreciada por cualquiera que se tome la molestia de leerlo (salvo por sus opositores viscerales, claro). No es mala idea explicar una y otra vez que la filosofía de las actuaciones propuestas va a gravitar "en torno al ciudadano", prima donna de la ciudad.

El ciudadano de Madrid, que hay que distinguir del madrileño, es un personaje al que, en primer lugar, habría que dotarle de identidad, darle un signo que pudiera poner en su camiseta de habitante del pueblo más heterogéneo, desordenado, impersonal, de España. El uso de los pronombres personales en el Programa del candidato del PSOE descuida esto. En el escrito emplea en dos sentidos la primera persona del plural: para referirse a nosotros los socialistas, y para significar un nosotros más difuso, que podían ser los observadores de la política municipal madrileña. Hubiera preferido que se mencionara de vez en cuando a "nosotros, los madrileños".

Como concreción de los propósitos, el programa me parece excesivamente genérico, una colección estructurada de buenas intenciones caras. Aunque ya he dicho que no se gana una votación en política por el programa sino por la capacidad de movilización del electorado, y en eso, desde luego, lo tienen crudo los socialistas en Madrid, yo hubiera deseado más exactitud, menos referencias a la política general del Estado, más independencia y más concreción para el candidato.

Pero aunque Sebastián viene del mundo de las cifras, aparecen pocas cuantificaciones, muy pocos detalles referidos al gasto en Madrid, a su financiación, y llama la atención que el único porcentaje que se recoge es el que se refiere al plan de apoyo a la cooperación al desarrollo (0,7%).
 

Me gusta, desde luego, el propósito de descentralizar Madrid, potenciando las periferias, pero habría que concretar cómo se puede hacer. A mí, esa intención encomiable me sugiere más bien conceptos de un libro de texto de geopolítica, y está prácticamente perdida desde el momento en que la ciudad de Madrid y sus ciudades satélite han adquirido un crecimiento desmesurado, y los parques empresariales están donde están. Como lo que habría que cambiar no es tanto el lugar de residencia de los ciudadanos sino la ubicación de las empresas, que son las que marcan los puntos fijos del desplazamiento, las cartas están marcadas. 

Me parece también estupendo mejorar el transporte público, y en especial, el autobús y el metro, pero, como usuario de ambos, me temo que en las horas punta, que es cuando lo necesitamos los que no tenemos coche oficial ni sitio donde aparcar el propio, los medios públicos andan saturados. Habría que realizar una reasignación de recorridos de los autobuses urbanos, y ese estudio es obra de especialistas que ignoro si , forman parte del equipo de Sebastián, pero no se han manifestado. 

Desde luego que hay que combatir la delincuencia, -y añadiría, analizar las causas por las que Madrid se nos haya convertido en un paraíso para vagabundos, desocupados, parias y drogatas, y corregirlas- . Para ello, habría que`proteger al pequeño empresario, impulsar el comercio y embellecer la ciudad, controlando solares vacíos, locales desocupados, viaductos oscuros, etc. Y creando más albergues, así como analizando los perfiles sicológicos y la capacidad de readaptación de los marginados, individualmente.

No tengo más que aplausos ante la idea de plantar más de un millón de árboles, aunque me pregunto dónde y de qué especies, porque Madrid es una ciudad en la que hay miles de árboles alóctonos, algunos demandando grandes cantidades de agua, y cuyas raíces y copas desmadradas son, a la larga, un engorro y un coste para las arcas municipales


Es lógico que haya que cambiar las bombillas de alumbrado público por otras de bajo consumo y me pregunto, desde luego, porqué no se ha hecho ya así, sin esperar a que cambie ninguna legislatura. No solo cambiar, propongo que se iluminen más muchas zonas, porque aunque presumimos de ser una de las ciudades más iluminadas del mundo, aquí la gente va mucho a pie por su barrio -que no en coche-, y a nadie le gusta ser asaltado desde la oscuridad.

Me gustaría que se pudiera reducir el ruido –en una ciudad en la que la gente vuelve a tocar el claxon como si tal cosa y en la que las sirenas de la policía y las ambulancias ululan a cualquier hora sin que jamás haya comrpendido lo que se pretende con ello-... 

Por supuesto que apoyo que hay que mejorar la limpieza de Madrid (y educar a los ciudadanos), y apoyar el reciclado de los residuos (de verdad), y peatonalizar más espacios, y crear más polideportivos (y enseñar a usarlos), aumentar el número de centros de servicios sociales (uno por cada 50.000 habitantes, qué menos), y crear un Plan de Eméritos de la ciudad para aprovechar la experiencia de los mayores (¿los mismos que estamos concenciando para el paro y una prejubilación sin respeto a sus habilidades?), y eliminar barreras arquitectónicas (¿empezando por las de metropolitano y continuando por eliminar tantos inútiles mobiliarios urbanos?),  y apoyar a los menores desprotegidos y a las familias en dificultades (¿formando a los profesores y educadores?), e impulsar a los jóvenes creadores (¿llevándolos primero a ver las exposiciones de los clásicos?), y potenciar los centros de salud (¿renunciando a que haya ciudadanos de primera y de segunda y hasta de tercera?), y aumentar las bibliotecas públicas (¿solo para que estudien allí los chavales en época de exámenes?) y crear laboratorios de empresas culturales (¿con el riesgo de que hagan burdos performances en donde se insulte la cultura?), y todo eso, y más...

No quiero vulgarizar con este comentario, porque Miguel Sebastián parece un candidato serio, aunque necesitado de rodaje. No esperaba sin embargo que su programa fuera a evidenciar un exceso de literatura para simpatizantes y una carencia de motivos concretos para que le voten los que no son socialistas.

Desde luego, para ello, hay que potenciar el alquiler de viviendas, aumentar la calidad de la enseñanza, promover el comercio y los mercados municipales y reformar las condiciones de empleo y autoempleo, fomentar el crecimiento económico y la investigación, y conseguir una mayor participación y tener en cuenta la ley de capitalidad... ¿No son estas funciones que caen mejor entre los cometidos de la autonomía regional o del gobierno central?.

Mi pregunta, sin ningún retintín, es: ¿Cuánto nos está costando este Madrid que se ha hecho más áspero, más duro de vivir?. ¿Cuánto nos costará corregirlo, en lo que ea imprescindible, y qué tiempo necesitamos?.

Y en concreto: Las obras que está haciendo el actual gobierno, ¿de verdad, creen los socialistas que son tan inútiles y tan malas? ¿Piensan conseguir sus votos negando las virtudes del contrario?. Me temo que han empezado a correr algo recalentados.

Al socaire: Las manifestaciones de Gustavo Bueno y la filosofía de las de los otros

Al socaire: Las manifestaciones de Gustavo Bueno y la filosofía de las de los otros

Un amigo me envía un recorte de periódico en el que el filósofo Gustavo Bueno (padre) afirma -en relación con las manifestaciones organizadas en diversos lugares de España-,  que "son legítimas, y bienvenidas sean, porque el gobierno de Zapatero debe ser derribado como sea".

Gustavo Bueno fue mi profesor de lógica, cuando yo estudiaba Filosofía y Letras en Oviedo, y la sencilla explicación es que me había enamorado de una mujer de ojos verdes. Sus clases eran exasperantes, porque hablaba para su camisa, y llenaba el encerado de signos que, para mis compañeros y compañeras de aula, resultaban incomprensibles. Convertía la disertación académica en un festival de dobles implicaciones, conjuntos intersección y comosequeríademostrar. A mí, que ya era ingeniero por entonces, y a quien siempre me gustaron las matemáticas, aquella media hora de la tarde me servía de relax: disfrutaba tanto siguiendo sus elucubraciones como contemplando la cara de incomprensión de los aprendices de filósofo.

Según mi expediente académico, fui un notable seguidor de las enseñanzas de Gustavo Bueno -ay de mí-, aunque solo lo ví desde entonces muy ocasionalmente y mi vida se mantuvo alejada de los sublimes derroteros de la filosofía pura (acaso no de la impura). Pero compré y leí alguno de sus libros, y, desde luego, sigo sus intervenciones públicas, siempre interesantes, a veces desconcertantes, y con un punto de provocación que no oculta la voluntad de escandalizar.

El año anterior al curso al que me refiero, un alumno le había tirado sobre la cabeza, al salir de clase, un cubo de pintura roja. Ramón Valdés del Toro, que supongo era por entonces PNN o Profesor Adjunto de Etnología en la Facultad de Oviedo cuenta, en una entrevista reciente, que con ello el chaval quería significar que "Bueno era un gris, alguien de derechas". Debía ser durante el curso 1970-1971, si no calculo mal, y la Facultad de Filosofía era un hervidero de LCR, MC, PC, PTE, anarquistas, agnósticos y pasotas. No estoy de acuerdo con Valdés. En mi opinión, Bueno era solo "distinto". Y, desde luego, muy inteligente.

Para mí, Gustavo Bueno puede decir lo que quiera, porque lo argumentará bien con sus razones. Las suyas, claro, que no voy siempre a compartir. Me pasará con él como le debe suceder a Pedro de Silva, ex- Presidente del Principado de Asturias, y abogado, que pidió a Gustavo Bueno que le prologara su libro "Miseria de la Novedad" (Nobel 1993). El prólogo del maestro ocupa la cuarta parte del libro, y, en cierta medida, reestructura y corrige al filósofocantano. Y termina así: "Si no fuera por Carneades, no existiría Cleantes" (remedando a la que Carneades, el filósofo escéptico, decía de Cleantes, el estoico, que había afirmado que la razón de existir de su escepticismo era el estoicismo del otro).

Tengo la impresión de que Gustavo Bueno adopta ahora el papel de Rajoy frente a Zapatero, para que nos demos cuenta que uno no puede existir sin el otro. Lo que no resuelve el maestro es hasta qué medida ambos nos son, tal como se manifiestan, imprescindibles para avanzar hacia el futuro.

Tal vez mañana, Bueno asuma otra vez el rol de Zapatero frente a Rajoy, que es el que le gustaría que representara a algunos, y algún mozalbete le volverá a tirar -qué aberración- un cubo de pintura sobre la cabeza, creyendo que así hace una gracia a los rojeras, cuando lo único que estaría pretendiendo demostrar es la ignorancia del vulgo para entender a Cleantes. ¿Me explico?