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El blog de Angel Arias

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Al pairo: La corrupción tiene sus raíces en la tolerancia social con el ventajista

El soborno es tenido por un coste del negocio, cuidadosamente introducido en el cálculo de las rentabilidades. Cuanto más opaco sea el mercado, mejor, porque así esa sobrecarga pasará más inadvertida. Podrá ser del 3% o del 20%; lo importante es que no lo pagará ni el sobornado ni el sobornante, lo pagarán elementos ajenos al contubernio, inocentes de la trama, que recibirán infraestructuras con peores materiales, verán encarecerse el precio de sus viviendas, o tendrán depuradoras, sanatorios, escuelas, vertederos, etc., más pequeños y menos eficientes.

Cuando, por la razón que fuera, se descubre el pastel, se hablará de corrupción esporádica, y algunos se llevarán, aparentando escandalizarse, las manos a la cabeza. Por unos momentos, se querrá ignorar que la práctica es consustancial a los sistemas económicos, y que forma parte de la zona oscura de la naturaleza humana. Cuanto más tolerante sea el sistema, mejor para el que trampea; cuanto mayor control y más ojos estén atentos a denunciar las irregularidades en las decisiones, peor para los que metan las manos en la parte que no les corresponda. Pero las ascuas de la corrupción estarán siempre prestas a revivir y extenderse.

Quien ofrece el soborno, si descubierto, defenderá que no lo hace por su gusto. En realidad, lo que quiere es asegurar el negocio frente a los demás competidores y, por tanto, cuenta con que le habrá de servir para aumentar las ventas y sus márgenes. Se habrá confeccionado su propio escenario de disculpas. Alegará también que si no lo hace él, lo harán otros, y que de esta forma defiende sus negocios e, incluso, los puestos de trabajo de sus empleados. No querrá reconocer que la tranquilidad que le produce saber que el sobornado le va a tratar con mayor indulgencia, convierte a su empresa en más ineficiente.

Tengo un libro del Banco Mundial al que eché una ojeada antes de escribir estas notas: "Challenging Corruption in Asia". Sería injusto si dijera que bastaría cambiar Asia por "Spain" para tener un ideario de propósitos de enmienda, de mensajes de cómo actuar en relación con la casuística de la corrupción española. No nos engañemos, por favor. En todos los países, incluso entre los que figuran en los lugares más altos de transparencia, cuecen esas mismas habas. Puede ser que únicamente sepan ocultar mejor sus pucheros, y que las cantidades en la olla varíen con la estación. Puede que los que se vean más puros lo que hagan es llevar la corrupción a los países en desarrollo para salvaguardar la teórica honestidad de sus capitales del honor.

No resulta sencillo erradicar la corrupción, por lo que parece. Prácticamente todos los países tienen agencias anticorrupción y han apostado toda una parafernalia de instrumentos para combatirla. Lo que no impide que, de vez en cuando, aparezca el escándalo (Comité de Juegos olímpicos, entrega de títulos nobiliarios a simpatizantes dadivosos, jueces que anulan votos que impiden la victoria del candidato opositor, etc). Son cada vez más las empresas -y los partidos políticos- que tienen códigos de ética por las que se condena con las penas del infierno cualquier práctica contraventiva y se promete sancionar de inmediato con la expulsión a cualquier empleado que se vea involucrado en ella, tanto como corruptor como corrompido. Y, sin embargo, la corrupción existe, subsiste, se multiplica, aparece y reaparece, como una serpiente, entre las grietas de cada organización económica, viscosa, tentadora.

Aceptémoslo, pues. La corrupción es un mal que convive con la especie humana y adopta múltiples formas, pero sus raíces son siempre las mismas: el deseo de disfrutar de ventajas, generalmente económicas, frente a los demás. Como todo animal quimérico de fuerte resistencia, tiene dos cabezas, que  se reunen en el contubernio de las dos partes. Por una, la voluntad de no competir libremente, corriendo con ventaja. Por otra, el ejercicio del poder en beneficio propio.
 Hay que estar atentos.

Cuando, periódicamente, coincidiendo en general con momentos electorales, aparecen casos de corrupción, lo que se descubre es casi simbólico, y, analizado con distancia, tiene siempre el regusto amargo de la sospecha de que los elegidos para que ahora caiga sobre ellos el peso de la ley y el desprecio de su colectividad son solo el escalón más débil, las víctimas de represalias o rencillas. La fábula del asno elegido como buco emisario expiatorio de la colectividad de animales reunidos en consejo.

La aparición de varios casos de corrupción en España, relacionados seguramente con la proximidad a la campaña electoral municipal, a modo de tanteos previos, sirve para hacer algunas reflexiones.
 Por supuesto, respecto a los objetivos del destape, y el momento elegido. También, respecto a la rama de la economía más afectada: el suelo, es decir, la vivienda, o sea, la construcción del hábitat y sus calidades.

Que el sector urbanístico en España ha venido alimentando –y alimenta, supongo- la generación y circulación de dinero negro no es un  misterio para nadie que haya comprado o intentado comprar alguna vez un piso. La simple inspección de cualquier periódico en cualquier ciudad de este país, en la sección inmobiliaria, permitiría iniciar una investigación acerca de las razones por las que los precios del mercado real son tan variados, muy diferentes a los valores catastrales o dispares de ciudad a ciudad. Supongo que los jueces, registradores y notarios también compran casas. como todos. Y no digo más, porque a buen entendedor, ya bastaría. Manuel Villoria, Catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos l ha expresado en voz alta: "Si Hacienda mirase los buenes de esos alcaldes y concejales saldrían 5.000 o 6.000 casos a investigar". Mucha tela en un país que tiene algo más de 8.000 municipios.

La discrecionalidad que las leyes atribuyen a los ayuntamientos la posibilidad de recalificar el suelo casi sin límites es, por supuesto, una invitación a la corrupción importante.
 La Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) promulgó a finales de noviembre un catálogo de medidas para combatir la corrupción urbanística, que incluye los propósitos de transparencia y agilidad, y tiene como plato fuerte la propuesta de revisión de todas las calificaciones de suelo existentes.

Resulta curiosa, por otra parte, la definición de corrupción que hace la APCE, al afirmar que el uso de dinero negro entre particulares no es corrupción, ya que quien recibe la dádiva ha de ser funcionario o autoridad, sin que importe que la reciba para sí o para financiar un partido político. Por eso,
piden que se introduzca el delito específico de financiación de los partidos políticos a partir de favores relacionados con la planificación urbanística. 

Cualquier ventaja otorgada o conseguida sin contar con los méritos debidos es corrupción. Lo grave es que los casos de corrupción que en estos días ocupan los titulares en España, son tenidos por lamentables, pero no escandalizan. Desafortunadamente, en la mayor parte de las conversaciones provadas, y aunque hoy se haga circular los nombres de los inculpados y detenidos en las últimas acciones, el sentimiento general es que no se descubre nada que no se supiera, y que el pecado está extendido. Eso es lo que más nos debería preocupar. La tolerancia de nuestra sociedad con el fraude, el soborno, la mentira. 

Al socaire: El Colegio de Ingenieros de Minas otorga sus premios literarios

Al socaire: El Colegio de Ingenieros de Minas otorga sus premios literarios

El Colegio de Ingenieros de Minas del Noroeste de España viene convocando, desde hace años (creo que doce) el Certamen Nacional de Escritores ingenieros y estudiantes de esta especialidad. El primer Premio se concede a la memoria de José Emilio Durán, "Pin", y ha contado en el Jurado con la presencia casi continuada de Carmen Ruiz-Tilve, acompañada este año por Manuel Herrero Montoto, Miguel Rodríguez Muñoz y Ricardo Menéndez Salmón.

Tengo el orgullo de incorporar a este cuaderno la noticia de que en esta Convocatoria, el premio me lo han dado a mí, por mi relato "Quince años de viaje sin parar", presentado bajo la plica "Bensaitén". Ayer fue la entrega del Diploma y el galardón económico, en un acto al que no pude asistir porque tuve que cumplir en Madrid con obligaciones ineludibles surgidas de mi esquizofrenia profesional. Pero estuve muy bien representado por mi esposa, a quien se ve en la foto -tomada por mi hermano Juan Carlos- platicando con la viuda de Pín Durán, y bajo la observación atenta de Vicente de la Pedraja.

Yo le había preparado a María Jesús, para el caso en que tuviera que decir unas palabras, la nota que trascribo a continuación. No tuvo ocasión de leerla, pero refleja mis sentimientos hacia un colectivo al que dediqué una parte de mi tiempo libre y en el que, aunque a veces lamento tener que soportar un par de enemigos irreconciliables -surgidos, imagino, de ese nido de esperpentos que es la envidia-, puedo decir con inmensa satisfacción que ese dolor resulta con creces compensado porque ese mismo colectivo es soporte de cientos de amigos entrañables -con los que comparto inquietudes, saber haceres, ilusiones, esfuerzos, experiencias comunes.

Quiero hoy personificar esos amigos en Vicente de la Pedraja, secretario técnico del Colegio del Noroeste, al que conozco desde hace muchos años, lo que no impide que podamos sorprendernos uno al otro de vez en cuando con manifestaciones de sincero afecto, que son muy de agradecer en estos tiempos tan áridos.

Estas fueron las Notas no leídas -no había por qué, pero me gusta estar preparado- en la ceremonia de Otorgamiento de Premios V Certamen Nacional Escritores Ingenieros de Minas (Salón Covadonga, Hotel de la Reconquista, Oviedo). Un acto estupendamente organizado, por lo que me contaron, emotivo, y del que me han llegado multitud de mensajes de cariño y felicitación.

No se si darán oportunidad a los premiados de leer alguna cosa, o se dará por supuesto que estamos naturalmente agradecidos al Colegio del Noroeste y al Jurado por habernos otorgado este premio. Por si acaso, le voy a entregar a mi mujer, María Jesús, que me va a representar en la ceremonia, estas notas, para que si le ponen en la tesitura de decir algo ante un micrófono, las lea. No puedo estar presente, a pesar de que hasta última hora, creí que podría arreglar desplazarme a Oviedo, la ciudad en donde nací y en donde tengo tanto de mí, porque si alquien a escrito "voy dejando trozos de mí mismo en mil lugares", yo en Asturias tengo mucho de lo que fuí.

La concesión del premio José Emilio Durán Zaloña, Pin, que fue mi jefe durante muchos años en Investigación Operativa de Ensidesa, amigo sin vuelta de hoja, profesor ya no me acuerdo bien de qué, y colaborador eficacísimo en el invento de Entiba, que hoy sigue gozandode tan buena salud, es un orgullo para mí. Decir que conté con la amistad de Pin Durán puede no significar nada para quienes no le conocieron, pero fue una categoría especial para quienes gozamos de ella. 

Vengo mirando con envidia a los premiados, certamen tras certamen, aunque solo me presenté al primero que se convocó, y a éste en el que se me premió.
 Vicente de la Pedraja, (el factotum del Colegio del Noroeste –con permiso del decano actual, José Angel Fernández Valcarce, y de los anteriores, entre los que figura el hoy Presidente del Consejo, Pedro Martínez Arévalo- y  con la ayuda sempiterna del tesorero áulico Paco Martín Diego-), sabe que me hubiera gustado haber sido el primer premiado escritor ingeniero de minas -bueno, y a quién no-, y que me presenté a aquella primera edición con un Cuento de amor, que no fue tomado en consideración porque, tonto de mí, lo envié certificado con el remite visto, y, claro, anularon mi plica y la candidatura. 

Ahora, sí, puedo decir con satisfacción que figuro oficialmente entre los ingenieros de minas que escriben bien,  que es un galardón muy serio, porque casi todos los ingenieros de minas escriben muy bien. Contando con vuestro permiso, queridos compañeros del colegio del Noroeste de ingenieros de Minas, voy a añadir en uno de los apartados especiales de mi currículum, que, con un Cuento de ficción,  -de los muchos cuentos que tuve que vivir, soportar y contar-, me habéis declarado oficialmente mejor escritor ingeniero de minas del año 2006, Premio José Emilio Durán Zaloña, con cuya amistad me honré durante muchos años, y a cuya viuda mando desde los parapetos de Madrid, un beso emocionado.

El cuento está escrito en primera persona por un niño de quince años que explica su concepto imaginario del Universo, a partir de sus experiencias, llevado de la mano de su imaginación y estimulado por su abuelo. Quiero decir que me esforcé en imitar el lenguaje de un niño inteligente y culto, y que el cuento es también un ejercicio de complicidad.

Así que, Pin, tés donde tés, tás avisáu: nun tiés que preocupáte. Si te fai falta un ayudante pa poner a limpiu les coses que vos pasen allá enriba, compañeru, apúntame na lista, pero dí-i a quien mande, que non se de priesa en llamáme, que aquí toi bien, y entoavía temos abondo por facer los d´aqui enbaixo.


 

A barlovento: El Conama se inaugura con éxito y algunos toques semánticos

A barlovento: El Conama se inaugura con éxito y algunos toques semánticos  A las 9 horas y 30 minutos, puntualmente, se inauguró el Congreso Nacional de Medio Ambiente, el Conama 8, con un lleno en el Palacio Municipal de Congresos y la presencia en la mesa, entre otras autoridades, de la Ministra del sector, Cristina Narbona y de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (que llegó algo tarde, por culpa del tráfico -de quién si no-, y motivó que el eficiente Gonzalo Echagüe, presidente del Colegio de Fisicos y alma de este evento, interrumpiera su alocución de inauguración para hacerle un rendez-vous devoto y espetarle un par de besos). 

La reseña de los diferentes actos será cubierta por los media y el aparato periodístico del Conama con suficiente intensidad, y yo no pretendo arrogarme el difícil papel de cronista del evento. Un acontecimiento ambiental de primera magnitud, organizado a la perfección, escaparate de las empresas que se mueven en torno al ambiente, y punto de encuentro de profesionales de toda España. Así que a quien venga a este comentario con la intención de conocer las discusiones técnicas, le invito a dirigirse a la página oficial. 

Me apetece, eso sí, resaltar con lápiz rojo algunas de las expresiones vertidas en la ceremonia inagural. Gonzalo Echagüe habló de que "todos somos parte del problema y parte de la solución", frase de indudable destino periodístico, con la que no estoy -cariñosamente- de acuerdo. En el tema del medio ambiente, la parte del león de la culpa de haber generado el problema se la llevan unos, el bocado leonino de la solución se la quedan los que generaron el problema, y el trozo mayor de las consecuencias de la no aplicación de las soluciones conocidas al problema se lo tragan otros, de forma, eso sí, repartida, pero desigual. O sea, que la distribución de las responsabilidades no guarda relación con la asignación de las inconvenciencias.

En realidad, el manifiesto o lema del Congreso, “Preocupa que no preocupe”, incide en ese desigual reparto, porque a quienes más tiene que preocupar el problema es a los grandes contaminadores, dando por supuesto que la ignorancia de la población, cuando existía, no era culposa, sino provocada por la carencia de una información que se les hurtaba por quienes la tenían.

Fue una inauguración con algún contenido semántico. Carlos Carnicer, Presidente del Consejo General de la Abogacía Española  (aunque aquí actuaba como Presidente de la Unión Profesional) , resaltó la forma impersonal en que está redactado el art. 45 de la Constitución española: “todos tienen derecho al medio ambiente”, en lugar de expresarse como “todos tenemos...”. El legislador adoptó una posición de distanciamento respecto a la formulación del articulado, que adquiere una connotación casi bíblica, como si fuera un mandato extraterreste.

La exposición de Paz González, concejala de Medio Ambiente yServicios de la Ciudad de Madrid, tuvo un eminente tono electoral (ista), resaltando los logros del programa popular en la legislatura, entre ellos, el avanzado proyecto de la M-40 del agua reciclada, que supondrá 108 km de tubería para riego de zonas verdes. No le faltó un lema: “lo que hay que hacer es hacer”.
 

Cristina Narbona presentó, dado el sesgo legiferante de su Ministerio –no en vano las comunidades autónomas tienen la responsabilidad ambiental en nuestro país, y al Gobierno central no le queda más cometido que promulgar Leyes Marco y propiciar las relaciones intersectoriales-las últimas leyes, y afirmó que los problemas ambientales se han agravado en los dos últimos años, en un mensaje cuyo destinatario se me escapa. La Ley de reparto de derechos ambientales, la Modificación de la política del agua, para adecuarla a la Unión Europea, o la Ley de julio de este año sobre el derecho a acceder a la información por particulares y a la justicia ambiental, fueron algunos de los nuevos recursos legislatvos a que hizo referencia. Narbona incluyó en su alocución otro lema: “Quien contamina, restaura”, y citó el Informe Stern respecto al coste de no actuar en relación con el cambio climático. 

La intervención de Esperanza Aguirre fue algo más institucional y generalista, aunque también hizo referencia a su trayectoria personal, que estuvo desde hace años involucrada con el Ambiente (fue Concejala de Medio Ambiente en Madrid, y en esa posición la conocí) y con los comienzos del Conama. El 60% del territorio de la Comunidad -recordó en su alocución- está protegidoambientalmente, lo que, para una región en donde habita el 14% de la población española en solo un 1,5% de su territorio, es un indicador de la sensibilidad de la autonomía que ahora preside. 

Posteriormente, asistí a la presentación del brillante informe sobre los activos ambientales de la minería, que realizó el omnisciente y batallador Rafael Fernández Rubio, quien, sin quererlo, sin duda, enmendó la plana a Narbona al decir que no se debería hablar de restaurar –al menos en la minería- porque "restaurar es devolver exactamente el ambiente a su estado original", lo que es, por definición, imposible, y habría que contentarse con “rehabilitarlo”.

Por cierto, en el Informe realizado por este Grupo de Trabajo -en el que me hubiera gustado figurar como miembro activo, pero cada vez soy más consciente de mis limitaciones, incluso de las temporales-, figuran como activos de la minería, junto a multitud de actuaciones en los terrenos técnico, hidrológico, biológico, químico, físico, etc., las canciones y poemas dedicadas a la mina o las películas rodadas en explotaciones abandonadas. Una exageración conceptual, en mi opinión, que habría que matizar en el Informe definitivo, para no dar la impresión de una especie de orgía ambiental minera. Por el contrario, cabría enfatizar más respecto a lo que ha supuesto la minería para el desarrollo humano, dedicando un par de páginas al coste de la no-minería. El homo faber, sino se hubiera dedicado a la minería, seguro que no sería, hoy por hoy, tan feliz.
 

Para terminar con 
los toques semánticos, me apetece destacar que el Congreso no es bianual (es decir, no se hace dos veces al año), como reiteraron los conferenciantes, sino bienal, (se hace cada dos años) que es algo más difícil de memorizar, pero resulta más llevadero para el magnífico equipo del Conama. Tampoco habría que acusar de “inanición” a los organizadores –ni mucho menos-, y en absoluto de inacción. Y aunque la responsabilidad corporativa es preocupación de los accionistas, sobre todo, de las grandes empresas, me atrae el lapsus de la Ministra al hablar de que debe ser preocupación de los opcionistas, porque aunque la palabra no está aún admitida por la RAE, expresa muy bien la idea de que, en cuestión del ambiente, todos tenemos derecho a opinar, y todos tenemos opción a recibir las ventajas de lo que se hace con él, ya que todos somos sufridores de lo que resulte de su mal uso.  

A barlovento: Técnicas para hacer amigos

A barlovento: Técnicas para hacer amigos

Pertenezco a ese grupo de prinvilegiados que nunca ha tenido que pedir nada a los amigos, y en cambio, ha tenido ocasiones de ayudar a algunos de ellos. El privilegio consiste en que no hace falta pedir cuando el otro percibe que puede dar. Por eso, no voy a hacer una relación ahora de los que se han visto beneficiados, más que por mi prodigalidad, porque las circunstancias permitieron conjugar la oportunidad de mis facultades con sus necesidades. Además, soy olvidadizo de esas historias del corazón que nunca aparecerán en los media. 

Escribo esto porque he pasado casi diez horas -desde las ocho y media de la mañana- en un sitio en donde se estaban (nos estábamos) haciendo amigos. Tenía la sensación de que las amistades nacían en aquel lugar a borbotones, quizá incluso a raudales, al mismo tiempo que se consolidaban y perfeccionaban otras, más o menos recientes.

El motor de aquella actividad que tendría interés incluso sociológico, quien había sabido generar la magia y crear un ambiente contagioso, era un joven de no muy alta estatura física, y singular en múltiples aspectos, a quien hace apenas un año no conocía. Me refiero a la capacidad instigadora que posee Emilio Márquez, ágil con el cerebro y brillante con el micrófono, para organizar un show de motivaciones, utilizando su conocimiento del mercado de las comunicaciones, en especial de las que se realizan por internet, y abusando cordialmente de su empatía con las personas.

Ayer tuvo lugar la VII Comida de Negocios Marqueeze, una reunión de emprendedores conducidos por la batuta de este informático peculiar, que se está haciendo rico (así lo parece) promoviendo y utilizando la curiosidad (incluso la sexual) de sus semejantes. Nada faltó en ese espectáculo de motivación, o sea, de dinámica de grupos a la última: hubo tres pausas para networking (hacer contactos), soportadas gastronómicamente con bocatas de chorizo y café; disfrutamos comida en el propio hotel del evento con los comensales bien repartidos en mesas de quienes tenían potenciales intereses comunes, con presentación de todos los asistentes. Y para seguir...

Fue un espectáculo multimedia, en donde se combinaron sabios del ejercicio de la palabra útil, cuyos nombres pueden ser (son) los Julio, Ismael, Luis, Rosaura, Antonio, Angel María, o Rubén -de entre decenas-; reencuentros con blogeros y webmasters de pro como Luis, Enrique, Fernando o Willy -de entre decenas-; mensajes de trabajo serios que protagonizaron desde actrices pornoo meseros, hasta guardias civileso abogados, mezclados con otros flashes en donde aparecían hostings, logs, nets, searchers, restaurant-keepers, despistados, al loro, impuestos, aprendices, webmakers, bellas, raudos, ... Más de doscientos protagonistas de historias de empresa que merecían ser contadas, conocidas, y me atrevo a decir que, prácticamente todas, apoyadas.

En esa reunión multitudinaria pero ordenada, con una edad media que no debería superar, bien calculada, los 33 o 35 años, el deseo de hacer negocio me parecía quedar subordinado a la curiosidad de hacer amigos, de conocer en donde se movía el otro, a qué dedicaba su tiempo, escucharle y hacerle oir sobre la percepción del mercado de las comunicaciones en la era digital.

Magníficamente organizada por el equipo de Marqueeze, yo no escribo esto para hacer propaganda de la actividad del promotor, aunque le estoy agradecido por la invitación de presenciar un show sociológico de ese carácter. Quiero reflejar simplemente el interés objetivo que tiene la ocupación de buscar ocasiones, o de saber crearlas, para hacer amigos. A esta hora, cuando esto escribo, (doce de la noche del 23 de noviembre de 2006) según el programa, los  más resistentes deben estar aún en pleno trabajo de relaciones, aunque yo claudiqué bastante antes, vencido por la necesidad de terminar otros trabajos urgentes, pero con la curiosidad intacta de haber conocido de primera mano cómo avanzaba el proceso.


Parecerá una simpleza, porque la reflexión es trivial, pero estamos descuidando las ocasiones de establecer enlaces duraderos con otras personas. Cuando proliferan buscadores del tipo de "recuerdo mi pasado", "amigos de la niñez", "compañeros del master" (o del equipo de futbito), y se organizan cenas de conmemoración de aniversarios de estudios, de milicias, de compañeros de cualquier viaje, con la intención aparente de recuperar tiempos perdidos, de reanclarse en el pasado, se está descuidando la importancia de hacer buenos nuevos amigos para crear con ellos el futuro

Hoy, estoy seguro, que varias decenas de jóvenes emprendedores han encontrado el impulso que da la confianza recíproca para catapultarse más alto en hacer realidad sus ilusiones, o hacer más sólidas las realidades ya creadas.

  

Al pairo: Por favor, ríanse

Ya escribí en otro momento sobre el tema de la doble moral. Me repito, pero el asunto es jugoso. Tiene muchas vertientes: la de aquellos que ocultan sus verdaderos intereses, aparentando otros; la de quienes recomiendan vivamente comportarse de una forma, cuando ellos están realizándose en contrario.  

La vida real está llena de maestros en la doble moral. A algunos, les premiamos incluso con nuestra admiración, les entregamos nuestro afecto, les confiamos la caja donde guardamos lo más preciado. Sus verdaderas intenciones se descubren mal, sin embargo. Saben ocultar perfectamente sus razones, que no son otras que presentar un yo distinto, para dejar que el verdadero se mueva con tranquilidad en los deseados derroteros. Cantan en un sitio y ponen los huevos en otro. En las raras veces que se confiesan, nos desorientan.

El pueblo español, víctima del complejo de inseguridad de casi todos los pueblos latinos, está revisando con ímpetu su historia, en especial la más inmediata. Parece, en particular, que a una mayoría de los españoles que no han vivido la guerra del 36 al 39 y el comienzo de la dictadura, les encantaría borrar aquellos años de un plumazo. Como no es posible arrancarse de cuajo un trozo del pasado, se concentran en borrar de la Historia, por lo menos, algunos de los hechos y honores de quien los dirigió, apuntando a eliminar la figura real o imaginada que se llamó Generalísimo Franco. De momento, le han retirado a este hoy monigote ante el que se arrodilló todo cristo, sus estatuas, le van a quitar los títulos honoríficos universitarios, le vigilan a la familia los dineros y regalos que acumuló, le discuten al prócer los méritos militares que tuvo, las decisiones que tomó, analizan sus manías, sus tics, sus desazones, sus móviles, para negarle todo éxito a él, pero sin que se atrevan a arrastrar con el impulso a toda una época. 

Puede que descubran esos revisionistas –que, en general, debo imaginar, no muy ocupados en construir futuros- que Franco ha sido el único causante del levantamiento anti-constitucional, el instigador del juicio sumarísimo e injusto de parte de los vencidos, el asesinato alevoso de miles de republicanos, el espurgo académico de todos los contrarios, la promoción de incompetentes a puestos clave. Puede que sea causa y razón del atraso intelectual de España, de nuestro desánimo estructural, de nuestra apatía visceral. Puede.

Yo creo que no. Porque estoy convencido -lo estamos todos- de que no estuvo solo, ni en sus fracasos, errores y actuaciones paradelictuales y sectarias, ni en sus éxitos y logros.
 Estuvo muy nutridamente acompañado, y, sin duda, algunos de quienes le secundaron con sus aplausos, son los padres o abuelos de los que ahora quieren adquirir carta de limpieza de sangre borrando de la memoria colectiva al que sus antepasados tuvieron por líder induscutible. Yo no sería partidario de mover la porquería. Como parte de mi experiencia práctica está vinculada a las basuras, tengo presente una frase que figura en el catecismo de todo basurero: "La mierda, cuanto menos se mueva, mejor". Sale más barato.

Si queremos revisarlo todo, lo tendríamos complicado, en mi opinión. Igual que el título de doctor honoris causa a Francisco Franco por la Universidad de Ciencias de Santiago (y de otras) fue otorgado por unanimidad, el dictador contó con el aplauso de una mayoría en casi todos sus actos. Fueron pocos los que se manifestaban en contra, por la cuenta que les tenía. Quiero decir, tanto por la cuenta que les tenía a los que se estaban aprovechando del bote, como a los disidentes que osasen enseñar el careto, y que podían pagarlo muy caro. 

Y ahora paso a explicar el porqué del título de este Al Pairo. Acabo de enterarme de que un nuevo artilugio (tecnologia ALR, automatic lip reading) permite leer en los labios con total exactitud, incluso aunque el emisor de la voz no esté situado de frente ante la cámara. Este invento permitirá desvelar lo que los personajes filmados en películas mudas estaban diciendo. El aparato ha sido probado ya con las películas caseras del primer clasificado hasta ahora de los execrables dictadores mundiales habidos y por haber, Adolf Hitler. Y han desvelado, como no podía ser menos, que en su círculo familiar, era un hombre normal: afable, capaz de hacer chistes y con sensibilidad para su enamorada, e incluso crítico a ratos con algunos de sus colaboradores ( se puede ver en: "Hitler's Private World: Revealed",  que será emitido por la Five británica) 

Si los labios se pueden leer, tal vez se llegue a interpretar igualmente algún día las expresiones de los rostros y sus mensajes. Eso facilitaría mucho la labor de los exégetas de la Historia. Analizaremos lo que pensaba cada uno de los personajes que acompañaban al Caudillo. Me acuerdo ahora de las dificultades de una intérprete en un Consejo Europeo, que estaba traduciendo la complicada fraseología de un interviniente: «El orador acaba de contar un chiste que no he entendido. Por favor, ríanse».

La función del franquismo ha terminado, felizmente. Hemos sobrevivido a sus tenazas. La memoria de los muertos y represaliados por aquella manifestación de la capacidad de odiarse que tienen las dos Españas, ha sido ya rehabilitada. Aquello fue un despropósito. No volvamos a repetirlo jamás. Todo estuvo mal. La Iglesia no tenía que haber apoyado a Franco. La monarquía no tenía que haber huído. La Ceda no tenía que haberse amedrentado. La izquierda debería haber tentado sus apoyos internacionales y actuado con mayor firmeza ante la insurrección. Etc.

Que los muertos descansen en la paz de nuestras memorias. Bájese el telón. Por favor, ríanse. Los que puedan. Yo no puedo, pero, si de mi dependiera, dejaría tranquilos los residuos malolientes de la Historia.

Al pairo: Agrupémenos todos en la lucha final

Al pairo: Agrupémenos todos en la lucha final

La comprensión cabal del mundo en el que nos ha tocado vivir aporta elementos especialmente intensos que pueden hacernos creer, fundadamente, que nuestra generación va a ser testigo del fin del mundo, entendiendo con este término, la hecatombe de la especie humana. Al menos, si atendemos a la opinión científica mayoritaria, la contemplación de este espectáculo puede darse por segura para los que tengan menos de cuarenta años y resistan otros cuarenta más.

Por supuesto, nadie es tan absolutamente catastrofista como para no ofrecer ligeros atisbos de solución, pero condicionados a un propósito de la enmienda tan estricto que resulta inalcanzable. Los gurús (visionarios) de lo que nos espera, después de presentar gráficos y proyecciones con datos tomados, bien con instrumentos ideados para andar por casa o con complejísimos sistemas de captación ligados a supercomputadoras, indican que, si se quiere evitar este final,- y queremos, ¿no?- habría que tomar medidas urgentes.

Por todas partes nos ilustran con las actuaciones que son obligadas. Es imposible que cualquier ciudadano occidental no las conozca. Unas se llaman reducción de emisiones contaminantes, otras, paralización de la deforestación y defensa de la biodiversidad, algunas, alianza de civilizaciones. No es una sintesis, pretendo dar solamente unos ejemplos de las opciones salvadoras, según voceros proféticos o eruditos bienpensantes.

Lo que sucede es que, a pesar de algunos intentos de que cada uno calcule su potencial individual contaminante, las cifras de la contaminación que provocan las grandes empresas son tan desproporcionadas en relación con lo que cada uno puede hacer, -y es tan agradable seguir disfrutando de nuestro bienestar- que, secretamente, tomamos la decisión de seguir con nuestro ritmo. Es decir, asumimos estoicamente nuestro final. La batalla la damos por perdida.

A medida que los expertos en detectar los avances del mal van concretando sus previsiones, toma cuerpo, por lo demás,  la idea de que el final no va a ser demasiado atractivo. Para los que sobrevivan a los sucesivos embates de un descalabro escalonado, las desgracias naturales y artificiales se sucederán, en un crescendo insuperable. Habrá apagones eléctricos que dejarán sin luz y calor (o refrigeración) a millones de personas durante suficientes períodos como para que no puedan soportarlo. La escasez de agua potable en ciertas zonas provocará éxodos de desesperados y un par de guerras sin más capitulación posible que la entrega de las fuentes del, ahora sí, preciado líquido.

Aunque, si lo que queremos es construir un guión completo del desastre, las opciones para definir los elementos concretos del cataclismo, son tan variadas, múltiples, que establecer prioridades o distribuir probabilidades es difícil. Puestos a elucubrar, la más probable causa de final, podría ser la tensión creciente provocada por el lanzamiento de bombas atómicas con misiles de alcance larguísimo de lado a lado del planeta. Sería una consecuencia lógica de la lucha por las civilizaciones, terminada -oh, paradojas-en empate. Sin vencedores ni vencidos. Sin supervivientes.

Claro que también tiene muchas opciones la subida del nivel de los oceanos debido a ese calentamento global que ni Tokio ni Nairobi ni los voluntaristas esfuerzos de ecologistas y ahorradores van a poder parar.
 No habremos mejorado mucho, entre tanto, nuestro nivel de vida. Los bosques del Amazonas habrán sido convenientemente pulidos del planeta, al grito de “ahora es nuestro turno”, justamente defendido por los países en desarrollo pero también en estado de necesidad, de aquella parte del planeta. Tienen razón: ¿cómo vamos a impedirles que destruyan ellos, si están siguiendo el ejemplo de sus mayores? ¿Bastarán los mecanismos de desarrollo limpio para compensar sus destrozos con los nuestros?...

En paralelo, es claro que en el mundo occidental, habrán conseguido enriquecerse algunos más aprovechando su cercanía a los orígenes del dinero. Que se apresuren, porque les puede servir poco. La especulación inmobiliaria, sin embargo, habrá podido contenerse en un par de lugares emblemáticos, pero en el resto de los lugares, la costa habrá sido embellecida con rascacielos  (antes de ser inundada) y los campos de golf, reconocidas zonas verdes y fáciles de cuidar, habrán sustituído a los bosques autóctonos (antes de secarse). Las ciudades lucirán cada tres o cuatro años nuevos modelos de enladrillados, adoquines, bolardos y marquesinas, y habrá túneles y autopistas para todos, aunque, desgraciadamente, faltará combustible barato. Pero los partidos habrán gozado de una financiación muy necesaria.

Otro ejemplo: la recogida separativa habrá alcanzado, en las poblaciones de mayor nivel de vida y teórica conciencia social, niveles altísimos: es posible que los residuos se separen incluso en diez, quizás veinte montones (pilas botón, plásticos, papeles, metales, residuos orgánicos, aceites usados, residuos de construcción, residuos informáticos, muebles, etc). Ello no impedirá, sin embargo, que la sensación de inmundicia nos invada progresivamente: será el triunfo de los intereses particulares sobre los colectivos, del yo lo ví primero, del a mí qué me dices, del qué se fastidien los demás. Por favor, que vuelvan a sembrarse vocaciones de santos prelados que convenzan al personal de lo importante que es practicar la caridad para tener un poco de vida eterna. Se recuperaría así la fe de algunos agnósticos.

Desde este pedestal que me proporciona un cuaderno informático que controlo como me apetece, aconsejo que, los que puedan, se gasten sus dineros en viajar por el mundo: se puede fotografiar los últimos elefantes, gatos monteses, garcetas imperiales, baobabs o manglares. Hay incluso tribus de seres humanos que aún viven con notables retrasos (a pesar de que sus casas tienen televisión y secador para el pelo), y defienden el mantenimiento de sus costumbres ancestrales, y que se dejarán fotografiar a cambio de un par de dólares-euros para nuestros álmbumes familiares. También se puede realizar una gira por Guantánamo, y, si no se nos permite la entrada, cabe ir a Shaigón, México DF, Kabul, o Bagdag, y hacer fotografías desde el exterior de las cárceles en donde se examinan las razones -supongo-por las que el mundo no es capaz de entenderse en paz.

Lamento no haberme levantado hoy más optimista. Pero me ha dado por leer de golpe los periódicos de la semana y, viendo así agrupadas todas las noticias, me ha parecido descubrir una sonrisa malévola contemplando los pasos de la humanidad hacia el desastre.

Al socaire: Impresiones bastante sesgadas del Evento Blog de Sevilla

Al socaire: Impresiones bastante sesgadas del Evento Blog de Sevilla

Magnifica idea la que han tenido varios amigos de Sevilla, que, en colaboración con la Diputación, la Junta andaluza y diversos patrocinadores privados, se lanzaron a organizar el Evento Blog España. Los asistentes tuvimos la impresión, convertida en certeza a medida que pasaban las horas, de que este será el primero de una larga serie de Congresos sobre el tema. El momento es oportuno, el contraste de opiniones y el conocimiento entre los blogueros, interesante y necesario, el perfeccionamiento de los métodos, de las intenciones y de los contenidos, imprescindible. Como también es imprescindible que el público en general, y las empresas y administraciones públicas en particular, conozcan el alcance y las posibilidades de esa nueva y potente manera de comunicar que es el blog.

En principio, yo podría haberme sentido allí como elefante en cacharrería o, tal vez mejor expresado, como pulpo en un garaje. Por la edad, visto en la distancia, hasta parecería el padre del bloguero medio; algunos inlcuso me trataban de usted, otros se interesaban educadamente por saber cuándo iba a emitir mi ponencia. Pues, miren ustedes por donde, me sentí muy bien en la reunión, y disfruté. Sevilla, desde luego, tiene un gran atractivo por sí misma; la escapada de fin de semana que me permití, dejando por un par de días los muchos temas que ocupan mi atención cotidiana, me supo a vacaciones. Pero, sobre todo, me encontré con un Congreso bien organizado, con gente abierta y simpática, deseosa de contactar, conocer, exponer. Gente inteligente e interesante por ello.

Mi desconocimiento de una buena parte de los aspectos técnicos que rigen la blogosfera, comparado con el de algunas decenas de friquis que acudían a las diferentes sesiones reuniones llevando su laptop y que se esforzaron en dar en tiempo real sus impresiones, utilizando formatos y herramientas digitales fuera de mi alcance, sigue siendo, sin duda, notable.

Mi disposición respecto a lo que cabe hacer con un Cuaderno informático, puede que también difiriese del de otra supuesta mayoría: al fin y al cabo, soy un hombre de empresa, ejerzo mis profesiones al margen de la literatura o la informática, y tengo mi vida -"casi"- resuelta (como dicen los castizos). A diferencia de algunos otros blogueros, que se plantean escribir un cuaderno como realización personal, procedimiento para promoción o búsqueda de empleo o demostrar(se) que escriben bien y conocen de un tema, con la esperanza supongo de que los contrate un mecenas, yo pertenezco al grupo de aquellos para los que el mundo del blog es algo anecdótico, una curiosidad, un apéndice grato.
 

No asistí a la última reunión, que era hoy domingo, y no pude contribuir a la obtención de las conclusiones, y me hubiera gustado escuchar la segunda conferencia de Matt Mullenweg, un empresario americano simpático y sabio, que tiene una mente ágil y fresca, como corresponde a su juventud (¡22 años!). Matt desarrolló el software Word Press para blogueros amigos del open source (código abierto), y un filtro antispam, y, por la empatía que suscita, se le ve estar haciendo lo que le gusta.

Encontré en Sevilla a bastantes de los amigos que me he ido haciendo desde hace poco tiempo, precisamente por pertenecer a este mundo de la comunicación por la vía del cuaderno informático. Gente interesante, por lo general, que reflejan, en sus diferentes ámbitos, y con distintos enfoques, aspectos de una actividad que apunta hacia el futuro. Allí estaba, por ejemplo, Ismael El Qudsi, con su mujer y su hijo Hugo, -al que le están saliendo los dientes, y que era, obviamente, el más joven de todos los asistentes a su brillante conferencia-. Ismael tuvo que lidiar, con simpatía e inteligencia, las dificultades que le brindó una red que se obstinaba a ratos en no funcionar o en caminar lentamente, pero consiguió hacer una buena presentación de MSN y del buscador Live Search y de sus potencialidades.

Debo decir, con todo, que yo he probado el buscador escribiendo “Angel Arias”, (sí, es cierto que hay un niño en todo hombre mayor) y no encuentra ninguna referencia directa a mi blog, lo cual me decepcionó un tanto. Por el contrario, Google tiene este cuaderno como segunda y tercera referencias, lo cual es muy de agradecer, con la cantidad de homónimos que tengo por el mundo.
 

Mi perfil en la parte oficial del evento fue obviamente bajo y solo hice un par de preguntas en las mesas redondas: en la de Enrique Dans intervine para sugerir la importancia de las agrupaciones de blogueros -como añadidura a la presentación de un concepto más bien individualista del trabajo de estos comunicadores del siglo XXI, a los que el ponente, conciso y mediático, había dado pertinentes consejos-. Desde mi opinión, sugiero que si los blogueros agrupan sus deseos de dedicar tiempo libre a comunicar, y realmente tienen algo que decir más allá del círculo de sus amigos personales, podrán mejorar y potenciar el mensaje conjunto. Incluso, repartiéndose las especialidades, alcanzarán a abarcar bastantes más campos desde una sola plataforma, en lugar de ver como sus mensajes coinciden con los de muchos otros y obtienen una difusión limitada.

En la mesa redonda sobre Periodistas y blogs, expuse el interés que podría tener la creación de un periódico digital abierto, ideológicamente plural, en el que la información estuviera permanentemente actualizada por los redactores, empleando suficientes enlaces (links) con otras noticias, fuentes, y comentarios, incluso enciclopédicos, para ilustrar mejor al lector (lo llamé, sobre la marcha, "especie de tresaurus informativo").

Como entiendo que el futuro -ya el presente, casi- de la información está en los periódicos informáticos, abogué porque los periódicos fueran políticamente plurales, y que las opiniones individuales fueran verdaderos comentarios de autor y no intentos de deformación o presentación sesgada de las noticias. La facilidad del medio informático digital para crear una información continua, actualizada instantáneamente, permite ir perfeccionando la noticia y el comentario en cuanto se conozcan más detalles o enriquecerlo con las críticas de los lectores.

Me hubiera gustado haber intervenido nuevamente porque me sorprendió que Arsenio Escolar (20 minutos) no apoyara la ventaja diferencial de haber hecho la carrera de periodismo (Ciencias de la Información), reforzando en cambio la idea iconoclasta de que las Universidades no son el mejor sitio, en general, para aprender, y que la experiencia práctica es la que hace al profesional. Tema éste en el que su hijo Ignacio, presente también en la mesa, y periodista vocacional  y de éxito, pero sin título, estuvo de acuerdo. Por cierto, una mesa magníficamente moderada por Ramón Salaverría, que hizo preguntas muy pertinentes, supo mantener un protagonismo discreto, y animó la discusión de forma inteligente.

En la mesa de Política y Administración me quedé sin hacer mi pregunta-reflexión (ya se sabe lo difícil que es preguntar sin caer en un soliloquio ante gente desconocida), pero tuve luego ocasión de comentar mis impresiones con uno de los ponentes, al que encontré casualmente cuando paseaba, cámara digital en ristre, por el barrio de Santa Cruz. 

Así que le conté a Enrique Castro, que presentó en su intervención el Cuaderno de cuadernos del PSOE, para cuya pertenencia se exige "únicamente" ser militante o simpatizante de esta agrupación política, que me parecía que la política no era, ni mucho menos, política de partidos, y que las opiniones de los blogueros concienciados socialmente merecía ser escuchada mejor que unos militantes que seguramente solo buscaban el beneplácito de sus jefes para promocionar en el partido. 

Por cierto, me gustó la intervención de Lorenzo Abadía, dirigente del PP de Zaragoza, que sustituía a Domingo Buesa, y que hasta citó a Gramsci, en una intervención erudita, seria, y seductora. Ambos intervenientes ilustraron, según mi apreciación, lo obsoleto y resbaladizo de los términos izquierda y derecha, que debieran ser sustituídos por los de credibilidad, propuestas, capacidad de convicción, entrega...como elementos clave para la búsqueda de esa mayoría de votantes que bascula, en los países del bienestar, en torno a la idea de un centro móvil. 

Al pairo: El Papa Juan Pablo II ya lleva dos milagros

 Un sastre italiano, Nicola Grippo, de 76 años, enfermo de cáncer, fue curado después de que su mujer tuvo la aparición en sueños del hace poco desaparecido en verdad, el Papa Juan Pablo II, al que vió “llevando un niño de la mano y paseando por un camino de piedras blancas”.

Así lo afirma el periódico La Stampa, y el arzobispo del Vaticano Monseñor Gerardo Pierro ha recogido el hecho y manifestado que este segundo prodigio es suficiente para proclamar santo a Juan Pablo II. En efecto, una monja francesa, enferma de Parkinson, ya fue curada por la intervención del extinto.
 Tengo pocas dudas acerca de la ubicación del camino de piedras blancas por donde paseaba oníricamente S Santidad. Estaba en Asturias, junto a los lagos de Covadonga, cuna de la Reconquista hispana a los moros, en donde se venera la Santina.

El niño en la mano no puede ser otro que Pinín, la creación original del pobre Alfonso (Alfonso Iglesias) , muerto en la indigencia, y cuya viuda tuvo que vender en los últimos meses de su vida los apuntes y dibujos que había hecho, para poder comer. Dicho sea de paso, que es como me gusta andar, yo le compré unos cuantos, que en algún sitio deben estar.
 

Lo de la Reconquista tiene sentido, porque esa magna operación bélica, decisiva para el orden mundial del siglo VIII, condujo a un grupo de astures capitaneados por don Pelayo a ofrecer resistencia a los invasores árabes, que tanto contribuirían luego a mejorar nuestra raza. Así se pudo empezar la unidad de España, que los Reyes de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, culminarían en 1492. Lo que sucedió después, y, en especial, lo que está sucediendo en los últimos años, tiene otros caudillos, cuyos nombres aún no están rodeados del halo mítico. 

También tengo explicación a porqué el Santo Padre, ahora seguramente doblemente santo, eligió a ancianos para hacer sus milagros. En primer lugar, por simple cálculo probabilístico, los jóvenes de hoy son poco religiosos y, aunque sometidos al riesgo de morir, las causas mayores de muerte son la de accidente de carretera o por sobredosis, circunstancias poco proclives, por distintas razones, para la recuperación de los afectados.

En segundo lugar, una persona de setenta y muchos años tiene una baja esperanza de vivir más de un par de años, y sus posibilidades de caer en la tentación de la carne, la especulación inmobiliaria, o declarar guerras, etc, son bastante bajas. Incluso el santo se puede evitar así el incordio de que le soliciten nuevos milagros, una vez que los devotos encontraron el truco de cómo funciona, y pueden tener el merecido descanso eterno, como la mayor parte de los extintos, una gran parte de ellos igualmente en olor de santidad.
 

Lo que no parece muy consistente es que el Sr. Grippo no sea el primer convencido del milagro, que atribuye más a la medicina que a intervenciones metafísicas, aunque admite “haber rezado a todo el mundo”, en su desesperación. Tampoco me parece muy de agradecidos que el sastre -jubilado, supongo- se lamente de que el milagro no se hubiera producido antes con sus hijas, muertas en plena juventud, la una de leucemia y la otra en accidente de coche.

Pero, ahora que lo pienso mejor, el pobre sastre tiene razón: si los bienaventurados se avienen a hacer milagros, ¿Por qué no piensan en optimizar la función de utilidad de los que estamos aquí abajo, o es que su cambio de perspectiva ha sido tan completo?.
 Y, ya puestos, ¿por qué se contentan con hacer solo un par de sus intervenciones extra-urbietorbe, y no se prodigan más, otorgando segundos premios y pedrea?