Al socaire: Técnicos, lo que se dice Trénicos
Hay un chiste viejo en el que se cuenta -esta es una de sus múltiples variantes- que dos reclutas de la España profunda (cuando la había; quiero decir, la mili) discutían sobre el nombre correcto de un animal que habían encontrado en el campo, a saber, si era un legarto o ligarto. Como no se ponían de acuerdo sobre la exacta denominación del bicho, acudieron con él al sargento, un hombre no mejor instruído, pero que, no queriendo comprometerse, y, al mismo tiempo, atento a reafirmar su autoridad, les resolvió la duda a su manera: "Puede dicirse indistintamente legarto o ligarto. Pero la palabra, trénica, trénica, es sipiente."
Empiezo así este Comentario porque acabo de leer las declaraciones atribuídas al decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Aeronáuticos, a raíz de la polémica sobre la supresión de los actuales dos grados de ingeniería, que el Gobierno ha levantado para distraer algo más al personal. Como el sargento del chascarrillo, explica la diferencia entre ingenieros técnicos y superiores con un sencillo lenguaje para andar por casa, pero muy directo: "Por ejemplo, que un ingeniero técnico en Obras Públicas está especializado sólo en obras civiles (carreteras, puentes); sin embargo, en Ingeniería de Caminos (la superior) se estudia además, ingeniería eólica, nuclear, hidráulica o de transporte".
Le doy al Sr. decano de tan ilustre institución colegial el beneficio de la falsa asunción de paternidad. Tal vez no fue el, y tal vez si fue el no dijo eso, y el periodista (J.A. Aunión, EP, 11 de marzo 2007) ha puesto en sus labios la frase con la insana intención de aprovechar su nombre para encender fuegos y provocar más incendios que quemen muchos bosques. Pero quiero indicar que no es posible decir en tan pocas palabras más desatinos sobre el tema. No solamente se estupidizan las funciones de los ingenieros, y se ignoran las competencias -teóricas y regladas- de los actuales grados, sino que, además, y al paso, se lanza un obús al tejado de las relaciones entre las ingenierías.
Porque ni es cierto que los titulados superiores y medios tengan iguales campos de actuación, ni han estudiado lo mismo, ni todos los ingenieros que pasaron por las Escuelas Técnicas Superiores tienen saberes en todas las áreas de la ciencia. Que las energías, la hidráulica o del transporte, sean algunos de los muchos aspectos transversales del ejercicio de la ingeniería, y que haya inmensas tierras de nadie -o de todos-, creadas por el avance tecnológico, no quiere decir que todos los profesionales puedan poner su bandera en ellas.
Cuando era yo un ingeniero recién licenciado, un director general de la fabricona en donde obtuve mi primer empleo, me aconsejó: "Angelín, lleva siempre corbata y trata de usted a todos los peritos; en lo demás, el buen sentido te dirá como actuar".
Me pareció una gracia del abuelo, así que lo tomé justamente al pie de la letra contraria. Procuré llevar pocas veces el lazo que convierte a algunos patanes en presuntos elegantes, y traté de tú a todos los que se cruzaban en mi camino, a poca cordialidad que me mostraran, sin parar mentes en si eran doctores, facultativos, técnicos medios, peritos, capataces y productores de todo pelaje.
Reconozco que, en cambio, la experiencia me deparó ocasiones de tratar de Vd. y en la distancia a algunos ingenieros superiores, no por respeto, sino por diferencias insuperables de criterio, y hasta -en muy pocos, poquísimos casos- me ví obligado a no tratarme de ningún modo con algún especímen que no parecía humano.
Sin necesidad de profundizar en más ideas, entiendo ahora un poco mejor el mensaje subliminal de aquel ingeniero avezado, y la experiencia que pretendía transmitirme. Si te acercas a alguien objetivamente menos cualificado, tratándolo de colega, rebajando lo que tú sabes y ensalzando lo suyo, es posible que se crea que eres tú un ignorante y él el sabio. Se convencerá rápido que sabe hacer lo mismo que tú, e incluso mejor. Así que, sé prudente como sipiente en acercarte sin corbata y poner la mano al hombro a quien puede valorar la cercanía como debilidad y darte una dentellada.
Porque, no estoy de acuerdo en absoluto con el decir del titular de esa noticia a la ya que hice referencia: "Los técnicos apoyan que todas las ingenierías sean de 4 años". En verdad, el titular correcto hubiera sido: "Los trénicos apoyan que todas las ingenierías sean de 4 años". Porque los técnicos de verdad, los convencidos del valor y necesidad de la ingeniería, no solo opinarán que no bastarían 6 años de estudio, sino que, para ser un buen ingeniero, hay que seguir estudiando toda la vida.
Con el permiso del decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Aeronáuticos, y, por supuesto, de los Ayudantes de Obras Públicas, entre los que tengo, en fin, muy buenos amigos.