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El blog de Angel Arias

Una plataforma multilateral flotante en un mar de crisis

Las Ferias virtuales de empleo son plataformas multilaterales instaladas en el mundo de las comunicaciones inalámbricas, por las que generadores y demandantes de empleo pueden contrastar sus intereses comunes.

Se dan las condiciones perfectas para la confluencia dinámica de oportunidades. Las empresas tratan de captar a los mejores, con ofertas atractivas de su actividad, ambiente de trabajo y perspectivas, a través de sus stands virtuales. Los buscadores de trabajo -que pueden ser, según la orientación de la Feria, jóvenes universitarios, técnicos con formación profesional de diversos grados, personas con minusvalías, profesionales de alta cualificación buscando promoción, etc-, acuden, vía sus ordenadores, a esa plataforma.

Los demandantes de empleo u oportunidades, canalizan su curiosidad y deseos sin prisas, desde sus casas. Tienen la oportunidad de presentarse con su mejor currículum, después de haberse dado un garbeo por los diferentes stands virtuales, responder a cuestionarios de orientación, haber realizado chats con personas de algunas de las empresas y otros interesados, visto un par de vídeos corporativos y haber tenido ocasión de hacer una visita, tal vez, y sin moverse de casa, para conocer el ambiente de su posible lugar de trabajo.

En España existen algunas empresas que han desarrollado tecnología en este campo, incluso de forma puntera en el mundo. La mejor es Imaste-IPS, una empresa ejemplar, moderna, dinámica y un ejemplo de creatividad para egresados de la Universidad.

Con varios años de experiencia de funcionamiento, tanto en ferias reales como virtuales, con la capacidad y técnicas de generar imágenes tridimensionales dinámicas impactantes y de gran eficacia semiótic, la empresa fue creada, en su momento, por un grupo de ingenieros de la Universidad Politécnica de Madrid, y ha alcanzado rápidamente un lugar de predominio, a nivel internacional, en este sector.

Con la colaboración de la Administración madrileña, la UPM y muchas Universidades y empresas españolas, Imaste pasó de ser una empresa dedicada a promover el primer empleo de postgraduados universitarios, a adquirir una gran funcionalidad y una proyección internacional.

Durante algunos años, mantuvo un desarrollo conjunto con Universia, del grupo Banco de Santander. En la actualidad, su acuerdo con Monster, el primer portal de empleo en la red, la catapultó a otra dimensión y le impuso nuevos retos.

Creo que, en época de crisis, el trabajo de Imaste es más necesario que nunca. Los desajustes entre demanda y oferta de empleo son mayores en momentos en los que se plantean nuevas oportunidades de negocio que exigen mayores dosis de creatividad, inteligencia, saber hacer.

Me parece que las administraciones públicas, los colegios profesionales, las grandes empresas, las agrupaciones empresariales, las Universidades, deberían promover este tipo de encuentros virtuales. Son verdaderas plataformas multilaterales, especialmente válidas en épocas de crisis. De efecto inmediato, con coste económico mínimo, y de alcance y capacidad de arrastre impredecibles.

Además, son la demostración fehaciente de que jóvenes empresarios con buenas cualificaciones profesionales pueden crear empresas, de la nada, que generan muchos empleos inducidos de futuro y se constituyen en ejemplos a seguir, siendo, por otra parte, plataformas de enganche para otras iniciativas de alta tecnología.

 

Jugando en corto: Recital de Poesía en el Ateneo de Madrid

El día 12 de junio de 2009 tendré ocasión de recitar algunos de mis poemas en el Ateneo de Madrid. Será a partir de las 19h15 de la tarde. Lo haré como cierre de un ciclo en la sección "Ciencia y Tecnología". Enmarcaré los poemas dentro de una reflexión sobre "El ser humano ante lo desconocido. Investigación y Poesía".

Me propongo presentar mi propia producción poética (y la artística, en general, con dibujos y pinturas), como una búsqueda individual de posibles respuestas ante lo que nos afecta, como seres humanos: el amor, la muerte, la sociedad, los valores, las máximas morales y, en definitiva, sobre la cosmogonía, en la que lo metafísico juega, en mi opinión, un papel fundamental.

¿Demasiado abstracto?.

Puede ser. Pero para tratar de desmentir que la sensibilidad no está reñida con la inteligibilidad y que la poesía se mueve siempre en el terreno de los valores, lejanos o próximos, sirva uno de los poemas que recitaré en ese acto.

Mi mejor poema es un anónimo
escrito en un portal entre caricias,
volviendo de un concierto en los jazmines
en el que el azar ponía, como tantas veces, la batuta,
y yo, ciego de pasión, la sostenía.

Era muy joven aún, pero apuntaba
la barba cana de la posterior melancolía
y tú, que no habías tenido tiempo ni las ganas
para decirme tu nombre, me dejaste
improvisar unas palabras
que tuvieron un efecto especial:
rendir tu compostura.

Hubo más opciones, surgieron más poemas,
puse nombres a otra inspiración,
recorrí tramo a tramo con las mismas maneras
el trayecto preciso,
como quien busca una sortija en la pista de baile,
para resignarme a admitir que aquellas frases
que soy incapaz de recordar, el mágico conjuro
que doblegó tu voluntad de virgen asediada,
no eran mías, no llegué jamás a pronunciarlas,
formaban parte del aire,
del porqué de las cosas.

(Del libro No tenemos a nadie, Angel Arias, rev.2007)

 

 

El Centro Asturiano de la Habana y el Archivo de Indianos

Me volví a casa como un niño con zapatos nuevos. Llevaba bajo el brazo, ya algo manoseado, el libro "El Centro Asturiano de la Habana (Setenta y cinco años de historia)", en el que Moisés Llordén Miñambres había recopilado el resultado de sus pesquisas sobre los archivos de esta Institución, mitad monja y mitad soldado.

La obra, que fue publicada ya en 2008, fue presentada en Madrid la víspera de San Isidro (o sea, el 14 de mayo de 2009), en la Delegación de Asturias en la Capital del Reino. No había mucho público en la Sala, excepcionalmente a lo que viene sucediendo en todos los actos que organiza Miguel Munárriz y el resto del dinámico equipo que constituye la embajada del Principado. Se lo perdieron los que pensaban haber ido y prefirieron hacer colas en los atascos que conducen al malhumor.

Moisés no me había dedicado el libro. Le pedí que se lo dedicara a mi tío, hijo de Manuel Fernández, un indiano. Escribió, apoyado sobre la mesa de recepción: "A Manuel Fernández Carrio, con afecto y unión en el cariño hacia Cuba".

Mi abuelo está enterrado en La Habana, pero no sabemos donde. Suponemos que en el Cementerio de Colón, pero no se le encuentra entre los fallecidos en 1946.

Sabemos poco, en realidad, de ese joven que se fue a Cuba con apenas 17 años, con lo puesto, que trabajó de dependiente, que montó luego un negocio de telas, que se casó con la hija de otros emigrantes, que construyó una casa con terraza y corredor en su pueblo natal, que se consolidó como persona de orden, que tuvo la suerte de estar en La Habana cuando la guerra incivil, porque aquí  lo hubieran matado, que tenía una casa en la calle O´Reilly, que su suegro -mi bisabuelo- fue propietario del café Carrio.

Sabemos que mandó dinero por vías insospechadas para que su familia de seis personas no se muriera de hambre, desposeídos y desplazados por la guerra, porque lo perdieron casi todo sucesivamente en manos de rojos y azules, y que murió, seguramente solo, en La Habana, a donde acudió mi bisabuelo a cumplir con los trámites del sepelio

El libro de Llordén no dice nada de mi abuelo ni de mi bisabuelo, como no dice nada de otras decenas de miles de asturianos. Anónimos. Habrá que seguir investigando. Qué poco sabemos de los esforzados que no se preocuparon por estar ante las cámaras de la historia que fotografiaron otros, y que murieron, supongo, con pena, sin gloria.

Jugando largo: La Tierra, para el que la trabaje

En los días finales de abril y principios de mayo de 2009, dos ingenierías de las nueve que componen el elenco de asociaciones agrupadas en el Instituto de Ingeniería de España, han presentado sus fortalezas ante la sociedad. Hablo de los ingenieros de montes y de los de minas, dos de las ingenierías de la Tierra, así, con mayúsculas, pero también de la tierra, con minúsculas, por la índole peculiar del medio donde fundamentalmente trabajan.

 El objetivo, que expresó Manuel Acero, ingeniero industrial especializado en centrales nucleares, Presidente del Instituto, es acercar a las ingenierías al mundo del periodismo y al público en general. Hacerlas, en fin, menos transparentes.

Es un propósito noble, que, de momento, no cuenta con el respaldo masivo que cabría esperar de los propios ingenieros. Asistí a ambas (a la los mineros, como ponente), y aunque los de montes ganaron ligeramente en presencia, los claros del salón de actos eran demasiado marcados. No es fácil mover a los técnicos en la defensa de su propia imagen, y mucho más difícil parece acercar a los legos a comprender qué hacen los ingenieros.

Y es una lástima que no exista tal interés, porque el esfuerzo de los conferenciantes en contar la variedad de sus cometidos profesionales era evidente. Quedó reflejada la pluralidad de destinos, la versatilidad de los trabajos, la profundidad de los contenidos. También se puso de manifiesto que las ingenierías caminan con una cierta convergencia, al menos en los aspectos ambientales, energéticos y nuevas tecnologías.

Ser ingeniero de minas o de montes significa cada vez menos como referencia hacia el saber hacer profesional. Seguro que, en la medida en que las restantes ingenierías desplieguen sus quehaceres y conocimientos reales, ese conjunto intersección por el que competimos, con éxito, los ingenieros de todas las ramas, será puesto aún más cerca de la luz de los celemines.

Hay que sacar a las ingenierías del armario, por supuesto. Y las propias ingenierías tienen que dilucidar qué nombres ponen a los caminos del futuro, que son muchos, algunos inexplorados aún, porque la velocidad con la que se desarrollan los nuevos saberes es impresionante. Nanotecnologías, materiales cerámicos o de características impensables, cooperación con otras ciencias que se creían incompatibles o al margen (biología, medicina, economía, derecho...).

Las viejas autopistas ingenieriles -en metáfora- que, como es bien sabido, partieron del tronco común de los Ejércitos, mantienen denominaciones que no ayudan a clarificar ni lo que hacen, ni cómo lo hacen, ni a dónde van, los vehículos lanzados a toda velocidad de las tecnologías de alto nivel, de las que tan necesitado estará siempre un país que base su bienestar en mejorar el desarrollo. De todos.

Ecónomo-ingenieros, tecnólogos juristas, biotécnicos, informatelecos, tecnomédicos, ecoambientalistas, ingenieros tecnocerámicos, ingenieros nucleares, estructuralistas, ordenadores del territorio, paisajistas, ingenieros de la comunicación, técnicos de desarrollo, ingenieros consultores, tecnofísicos, tecnoquímicos, tecnomatemáticos, ingenieros de fluidos, especialistas en energía de fisión, ...

¿Sabremos romper aguas, inundar los campos de un no-saber aún infinito? ¿Nos dejarán, les formaremos, les tenderemos puentes en lugar de poner diques y zanjas para que los demás no pasen?

A sotavento: Nadie sabe muy bien lo que hay que hacer

La frase no es mía, sino del ex-gobernador del Banco de España y laureado economista (fue Premio Jaime Primero de Economía en 2006), Luis Angel Rojo.

No la dijo al principio de una lección académica, sino como colofón de una conferencia pronunciada el 29 de abril de 2009 en la Fundación Juan March, de Madrid, ante un salón de actos con el aforo completo. Textualmente, afirmó: "No tengo mucho más que decir. Las cosas van cambiando continuamente. Nadie sabe muy bien lo que hay que hacer".

La conclusión del académico resultaba, desde luego, modesta. No tanto en relación al panorama económico que había trazado en su charla, de altura seguramente rebajada de nivel en atención a la hipótesis de que el público oyente agradecería algo ligero.

Rojo pasa por ser artífice de lo sustancial del actual sistema financiero español, pero, aunque nadie dudaría de su capacidad, dejó también claro que los años no perdonan (nació en 1933). Leyó sus notas y cuando se separó de ellas, no pareció siempre capaz de terminar la frase con soltura.

La historia que contó resaltó los hitos sustanciales de la evolución económico-financiera mundial, centrándose en especial en las consecuencias de la política aplicada por la FED en los últimos años (Greenspan y Bernanke).

Con un repaso propio de la Wikipedia, Rojo explicó que Greenspan no admitió hasta el 2000 que el aumento de la demanda agregada de bienes y servicios implicaba riesgos para la estabilidad económico financiera. En el 2001, en la etapa de auge, la economía del país más rico de la Tierra tenía excesos de capacidad y alto endeudamiento: el aterrizaje suave no sería posible.

La nueva administración de Bush adoptó una política expansiva que se acentuó después del 11-S. Con los bajos tipos de interés se logró frenar la caída de la economía de producción, aumentando la demanda de consumo. En 2003, la recuperación de la economía americana parecía firme: tipos de interés bajos, reducción de costes por despidos, expansión de las exportaciones a China e India, y recuperación de Japón; la tasa reañ de crecimiento llegó al 4% en 2004, y en 2005, el mercado del trabajo en USA, con 1,5 millones de empleos nuevos, parecía atravesar una época dorada.

Pero la inversión en construcción -viviendas, sobre todo- que era el principal factor de exposición de la renta familiar disponible, pronto evidenció sus debilidades.

Los intermediarios financieros, generaron sin control titulaciones transmisibles y se mostraron dispuestos a prestar dinero sin estudios serios de calidad, incluso a clientes ninjas, con nivel adquisitivo modesto; los préstamos sub-prime formaron el 70% de los créditos concedidos entre 2003 y 2007. El boom inmobiliario, con base tan endeble, se rompió. La falta de transparencia entre instituciones y clientes generó desconfianza. La incertidumbre pasó a ser la causa principal de las dificultades.

Las bases liberales de los dirigentes de la FED los mantuvo como reticentes a intervenir. Se generaron grandes pérdidas por doquier. Posteriormente, ante la amenaza de recesión, se hicieron fuertes inyecciones de liquidez que han alentado las tensiones inflacionistas. El buy-out financiero y las medidas adicionales del Congreso no mejorarán esa situación.

Los cambios en la regulación hipotecaria pretendieron garantizar las hipotecas de muchas familias, pero aparecieron quiebras muy graves de instituciones de gran arraigo; la de Lehman Brothers fue la más significativa. Las irregularidades contables detectadas en muchas instituciones financieras promovieron cambios en el sistema regulador, exigiendo aumentar el papel de la FED como supervisor. Se perdieron 4 millones de empleos, la tasa de crecimiento pasó a ser negativa.

También en Europa se vivió una situación grave, y el Banco Europeo, para contener la inflación de forma prioritaria, se resistió a bajar el tipo de interés, por lo que esas actuaciones no sirvieron para estimlar la economía americana. Los países emergentes, por su parte, contribuyeron al auge en las primeras etapas, pero desde otoño de 2008 se quebró la tendencia y las balanzas de pagos se deterioriaron.

Como la crisis se había generado en el sector financiero, allí se concentraron las medidas, con nacionalizaciones o inyecciones de dinero. Pero los demás sectores estaban afectados: el automóvil, especialmente; y los de construcción y maquinaria y también los de nuevas tecnologías.

En fin, habrá que mantener los tipos bajos durante largo tiempo y prestar mayor atención al crédito, reduciendo la desconfianza. La política monetaria tiene, en ese contexto, una eficacia limitada. Por el contrario, la política fiscal deberá ser intensa y actuar más enfocada a la reactivación del gasto, además de exigir una coordinación global. El final de la crisis no se aventura para antes de 2010 o 2011.

Aunque el sector financiero español no ha sido tan afectado, no es inmune a la crisis. La tradición mayorista y la notable prudencia regulatoria del Banco de España (con provisiones dinámicas: más fondos de reserva cando la economía mejoraba, para aplicarlas en los momentos difíciles, como éste), el peso del sector de la construcción tenderá a alargar el período de recuperación.

Como el mercado del trabajo se mueve con mayores inercias, la crisis laboral aún se prolongará algo más.

Esta vez los pesimistas van a tener razón.

 

A barlovento: La microbiología aumenta de tamaño con el tiempo

El profesor Andrew Ball es un científico australiano que trabaja en la Universidad Flinders, en biotecnología ambiental. Entre otras líneas de investigación, en la biodegradación de hidrocarburos. El día 5 de mayo de 2009 pronunciará una conferencia en la Universidad de Alcalá.

La profesora Kety Arias es una científica española que trabaja en la Universidad de Alcalá en biotecnología ambiental. Lleva 30 años dedicada a la biología, fundamentalmente, como microbióloga. En la actualidad, uno de sus equipos de trabajo está concentrado en mejorar el aprovechamiento de la biomasa lignocelulósica y en el desarrollo de estrategias oxidativas para la eliminación de contaminantes, utilizando microorganismos ligninolíticos.

Los profesores Arias y Ball han iniciado el intercambio de experiencias  en el desarrollo de determinados procesos microbianos. Por ejemplo, aquellos que utilizan las enzimas lacasas de algunas actinobacterias, para oxidar determinadas unidades fenólicas. Incluso permitirían la oxidación de compuestos no fenólicos, si se combinan con mediadores redox.

Para la gran mayoría de los seres humanos, ocupados con las cosas del corto plazo, aquellas que se puedan disfrutar de inmediato por los sentidos, lo que hacen estos profesores -y muchos otros, por supuesto- no se entiende y, por tanto, no despierta interés. 

Imbuídos de un mismo espíritu de la urgencia de concienciar a los jóvenes en la importancia de la investigación y del trabajo multidisciplinar, en particular, en lo que se refiere a la protección y recuperación de medio ambiente degradado, estos investigadores, distantes geográficamente, pero muy próximos en sus inquietudes y su capacidad de trabajo, salen frecuentemente de los laboratorios para hacer apostolado en un mundo de escépticos, indolentes, incrédulos. No solo de sus alumnos.

La profesora Kety Arias es hermana mía. En casa, siempre la llamamos Maru.

La revista digital de la Universidad de Alcalá publica una entrevista con ella. Un destello en la oscuridad. La microbiología está obligada, en este país, a crecer en lo oscuro, luchando contra el abandono y la ignorancia. Se desarrolla, en estos sitios, gracias a la tarea callada y continuada de equipos como el de la profesora Maru Arias, que tiene que sacar dineros para sus becarios, sus aparatos de laboratorio, de debajo de las piedras.

Como otros investigadores y, en especial, los microbiólogos. Lo que más duele es que no piden dinero para hacer lo que les gusta -que por supuesto que sí-, sino lo que necesitamos todos.

Jugando en corto: El erotismo de las palabras

Jugando en corto: El erotismo de las palabras

Completo hoy la reseña que hice hace unos días sobre la Exposición dedicada al Erotismo (Pintura, Fotografía, Escultura y... Poesía) que se está celebrando en la Galería Angulo de Oviedo.

Me dejaron leer, el 23 de abril de 2009, en la Sala Naranco, del Hotel de la Reconquista, uno de mis poemas.  Fue después de un calentamiento de motores mentales -no sé si de otra índole, opino que no- en el que fueron recitadas obras de contenido erótico-sensual de poetas más consagrados por la crítica o por la publicidad en el oscuro arte de concretar la imaginación con las palabras.

Yo había puesto a disposición de las organizadoras, Chusca y Arancha, casi una veintena de mis poesías, aunque, como el tiempo es escaso y la competencia de vates mucha, no hubo sitio para más desmostraciones de lo bien que creo que escribo. Recojo al final de este Comentario la seleccionada.

Me dieron incluso un premio, aunque yo -ignorante de las reglas, como de casi todo lo que da méritos a la carne- no sabía que estaba participando en un Concurso, y cuando me llamaron para recogerlo casi tengo que salir de los servicios, en donde estaba lavándome las manos.

Encontré a mucha gente que hacía tiempo que no veía, y otros con los que tengo más ocasión de encuentro. Estaban colegas de la ingeniería, como Quique y Paloma Uría o Jaime Ríos, otro Minero, que oficiaba hoy de consorte de la pintora naïf Marisa Norniella -tiene cuadros también en Madrid, en la Galería Eboli-; los Ríos son padres orgullosos de una arquitecta-pintora que ayer tenía el galardón de haber vendido el primero de los cuadros de la Exposición, de los muchos que se van a vender en esta muestra erótica.

Allí me topé con una de las personas que aprecié y admiré cuando era aprendiz de pintor y modelador, el arquitecto Fernando Alba.

Me dió una satisfacción magnífica: verlo, y mucho más que me dijera que le pareció espléndido mi poema. Fernando fue una referencia ética, como persona y como artista -el siempre esculpió, soldó y rascó a contracorrente- en aquellos otros tiempos en los que yo empezaba a hacerme invisible, artísticamente hablando, entre Lombardía, Pol, Angel Guache, Jaime Herrero, Carlos Sierra (el manda más de la Expo Erótica de Angulo, y que figura en la foto con la que ilustro este comentario, junto a Estrella y Marisa), Felipe Prieto (por un recital rojeras suyo siendo yo Presidente de la Asociación de Alumnos de la ETSIMO a finales de los sesenta casi me meten en la cárcel), Luis Fega, y  algunos (hoy parecerían muchos) otros.

Andaba por allí, por el Hotel Reconquista, en otra dependencia., el delegado del Principado en Asturias, Miguel Munárriz, que, en olor de multitud, celebraba la aparición de no se qué libro sobre la Cultura. En Oviedo hay gente de sobra para todo, porque, en otro acto, había un grupo numeroso discutiendo sobre calidad, al que acabé incorporándome con parte de los míos y guiado por José Luis Carús, que se me apareció por allí.

Otro viejo amigo, Carlos Rodríguez, había leído poemas de los otros, más mayores, muchos (¿todos?) muertos. Qué voz, qué empuje, cómo suena. Me hizo la primera entrevista para la radio, cuando yo tenía diecisiete años, y oficiaba de neófito de las letras porque me hicieron un hueco en el Ateneo de Oviedo  y de Luis F. Canteli. El,  con unos pocos años más, era ya locutor de fama en Radio Nacional. Tuvo que repetir parte de la entrevista, porque me atraganté con las palabras. Como ahora, a veces.

También leía/leyó una hija de Gerardo Turiel, abogada como yo ("Fuí alumno de tu padre"."Yo no, por fortuna. Con mi padre no hubiera pasado de primero en la Facultad"). Adecuada sensualidad imprimió a sus lecturas. Le recomendé mi blog, porque en él hablo un poco de mi relación con el que fue abogado de Trashorras, antes de que pasara a defender causas por las nubes.

Me obsesiono celoso

de que nuestros sexos se hayan comprendido tan bien,

y me rompo la cabeza pensando si el amor

que hoy te compongo

no es un pretexto que me sirve para ocultar que lo mío

ha sido siempre lujuria,

por lo que ahora, renco y ciego

para todos los colores salvo el negro,

no tengo otro remedio

que aportar imaginaciones a tus gritos

y golpes de teatro

a mis traspiés en el escenario de tu cama.

 

Con las canas teñidas de rojo jena,

débil hasta para subirme hasta tus manos,

mantengo por orgullo los modales de un atlante

pidiendo por favor que te lo creas,

engañándome sólo a mí,

el único espectador que sobrevive

a esta función representada en tantas creces,

ocultando las arrugas bajo los afeites y el maquillaje al tuntún,

amagando que lucho con las fuerzas

de un Sansón de pelo recién cortado,

inseguro creyente que quiere demostrarte

que mi cariño es duro y firme como el año pasado.

 

Voy vagando de un lugar para otro

para no coincidir en el centro con tus buenos recuerdos,

intentando vivir de las rentas del pasado,

multiplicando mis empeños hasta la extenuación,

oculto entre las pajas y el humo,

preguntando qué fue de la fuerza que nos unió tantos años,

descendiendo gacho por haber consumido mi vez

en la cumbre de Venus, sabia, de tu sexo.

 

Al socaire: El día de la Tierra, por si acaso

Desde 1970, se celebra  dos veces el Dia de la Tierra: cada 21 de marzo el día de la Tierra, en coincidencia con el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, y cada 22 de abril, porque los estudiantes americanos estaban de vacaciones y así lo quiso un representante cualificado del Presidente Kennedy.

La Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid ha organizado, para señalar la importancia de esta conmemoración, un par de días más tarde, el 28 de abril, un acto en el que participarán representantes de varios de los Colegios Técnicos de Madrid.

Actúa como coorganizador el Colegio de Ingenieros de Minas de Centro, y la sesión tendrá lugar en el Salón de Actos de la Fundación Gómez Pardo (Alenza, 1, metro Ríos Rosas), a partir de las 18 h.

Los organizadores me han dispensado el honor de ser el moderador del debate, que girará en torno al tema: "La Tierra: víctima y agente".