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El blog de Angel Arias

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (I)

No me voy a referir en este Comentario prolijamente a los Cuadernos de quienes se han hecho mis amigos, en este espacio de la blogosfera, porque quienes se interesen por estas filias pueden encontrar la referencia en la lengüeta correspondiente de este blog.

De entre los cuadernos de aquellos con quienes mantengo amistad, si fuera capaz -que quizá no lo soy- de dejar a un lado las cuestiones afectivas, recomendaría el de Jose Antonio Cobeña (un intelectual de los de siempre con una magnífica lucidez para comentar los temas de actualidad, incluso del complejo universo digital), el de Rubén García (algo estresado por la necesidad de dar contenidos a su cuaderno y alimentar a su inmenso número de seguidores, pero siempre sincero y bien informado, sobre todo desde el sector del negocio inmobiliario), el de Angel María Herrera Burguillo (dinámico emprendedor cuajado de ideas que, además, no tiene reparos en poner en práctica, y algunas, desde luego, en camino de cosechar el éxito, apoyado en la creación de un entramado de blogs y referencias cruzadas en los que ya se necesita brújula para no perderse) y el de Antonio Fumero (simpático creativo un tanto snob y un mucho demasiado agresivo a veces, pero al que hay que seguir para saber dónde están los mejores de las comunicaciones, no solo como técnicos, sino como personas).

Otro blog escrito con el corazón es el de Enrique Brito, en el que las cosas que pasan a su alrededor están contadas desde la madurez y la independencia, con un buen conocimiento de los entresijos de las comunicaciones y (casi) ningún pelo en la lengua. Silvia Martínez, profesora en Oviedo, escribe desde allá, la tierruca, en inglés y en español, y tiene un magnífico blog divulgativo, aunque (aquí no utilizada como adversativa) también tiene poemas de mucho sentimiento. Un rojeras de los de antes, metido en una piel de brillante ingeniero y literato de largo alcance, es el joven sociata Alfonso Estébanez, con el que tanto quiero, a pesar de la diferencia de edad, y que cuando se obligue a decir en más corto lo que desea expresar, irá de triunfos.

En Oviedo también, escribe Mari Luz Naredo, muy desde el PSOE (sección nostálgica) , pero a costa de sacrificar un poco mi independencia, confieso que coincido mucho con ella en la visión de la ciudad y sus problemas. Coincidencia que también he expresado para el blog de otra mujer joven, madre de dos niñas preciosas, que escribe desde el polo opuesto geográfico y militante, Keka Sánchez, que -haciendo hueco entre sus muchas ocupaciones-, apoya las cosas del PP desde Andalucía, si bien esta devocíón confesa, no le impide aparecer a flote con verdades como puños, que es como hay que ser (en mi modesta opinión), para no dejar de ser uno mismo. Y desde Oviedo también, hay que recomendar, por la ilusión que pone, a Chus (que tiene descuidada por momentos su Parada del 7) y que forma parte de un grupo de Jóvenes Ecoloxistes en defensa del medio Ambiente en Asturias que apuntan bien.

De comer aparte hay que darle a Rámón Collado, autor de fotos que quitan el hipo y levantan la imaginación, que sabe decir con su cámara lo que a veces cuesta manifestar con las palabras.

(seguirá mañana)

Cuadro comentado: Grupo de personajes en un jardín (óleo, 1998)

Cuadro comentado: Grupo de personajes en un jardín (óleo, 1998)

Este cuadro, de relativamente pequeño formato (una plancha de tamaño aproximado A3, 40x60), está pintado al óleo e integra una parte de la iconografía de esta época de mi pintura -entre 1990 y 1998. La naturaleza que recreo en el cuadro, aunque imaginaria, tiene como referente concreto el muro y portón de una finca familiar, con el fortísimo contraluz que se produce a primera hora de la tarde, y que siempre me ha hechizado.

En el centro de la composición, una pareja, acomodada sobre una manta-mantel, recuerda a las figuras de la conocida composición de Monet "Dejeneur sur l'herbe", que he representado muchas otras veces. Por cierto, una de ellas, en el cuadro de mayor tamaño de los que he pintado hasta el momento, un óleo de 2x3 m y que terminé en Düsseldorf, en 1983, y que me valió el sobrenombre en el barrio de Oberkassel, donde vivíamos entonces, del Maler-Ingenieur.

La figura del primer plano, tocado con un sombrero hecho de hojas de periódico, lee otro mientras fuma una pipa. La joven de espaldas parece esperar, mirando hacia la reja, la llegada de un ausente, la quinta figura. Pero los árboles son corporeiformes, y, analizados de cerca, se descomponen en múltiples figuras humanas entrelazadas. El muro recoge pinturas de elementos totémicos, caballos y otros animales misteriosos.

En su composición, el cuadro tiene tres líneas verticales básicas y otras paralelas (el enrejado, la figura de pié, el borde de la pared, que junto a las líneas horizontales del césped, la pierna distorsionada de la mujer sentada y el propio muro, resumen un reticulado del que he pretendido que las figuras humanas estuvierancomo prendidas con alfileres.

Ya he escrito otras veces que mis cuadros admiten (así lo deseo, al menos), varias lecturas. Quiero que se vean, también, como composiciones poéticas, como una creación literaria. Una tarde cualquiera, que trascurre plácidamente, con la compañía de los dioses y fantasmas familiares.

He llevado este cuadro a algunas de mis exposiciones (no lo presentaré, sin embargo, esta vez, en Oviedo), pero no está en venta. Tiene muchos sentidos para mí. Y, además, está la iluminación de los árboles y las figuras del centro, como si la luz hubiera conseguido atravesar entre los tupidos ramajes de los árboles (así era, en realidad, para los verdaderos árboles de mi recuerdo, antes de que cayeran víctimas de su proximidad a la casa, desde la que yo dibujaba, y a la que amenazaban con sus largas y extensas raíces.

Linkweak, el antihéroe: Tiras 121 a 124

Linkweak, el antihéroe: Tiras 121 a 124

Incorporo hoy nuevas tiras del antihéroe Linkweak, figura recreada por mí tomando elementos de la dura realidad, y con el que he compuesto una historieta cómica, plagada de enseñanzas (opino, jactaciosamente), tanto para los que creen dominar el mundo como para los que dudan que alguien pueda hacerlo.

La historieta completa puede verse en:

http://alnorte.es/linkweak.php

 

 

Jugando en corto: Del Instituto Cervantes al Ministerio

No conozco personalmente a César Antonio Molina -o mejor debería decir, él no me conoce a mí-, pero tenemos amigos comunes. Ya lo conté en otro sitio, pero, con más razón que entonces, se podría aplicar al caso el chascarrillo que nos dictaba a varios comensales el embajador Andrés de Oteiza, sentados en el San Angel Inn (México DF) tomando una Margarita, reproduciendo una conversación entre dos de sus paisanos: "¿Vos le hablás al señor Ministro de tú?". "Por supuesto", le contestaba el otro. "Pos , ¿porqué no le hablás de mí?".

El último cambio ministerial del Gobierno de Rodríguez Zapatero parece estar motivado -elucubrando de lo que pasará por lo recóndito de este muñidor casi inextricable- por la voluntad de demostrar que el partido en el Gobierno, además de profesionales de la política, cuenta con personas de prestigio capaces de asumir el reto de gobernar un Ministerio, aunque sea por unos meses.

Los casos de Bernat Soria y César Antonio Molina  me parecen representativos de esta manifestación de la fuerza de los contactos, utilizados para que sean interpretados como voluntad de seguir gobernando. Algo así como servir el vino mejor para los postres.

Bernat Soria es un científico de élite, galardonado con muchos premios, entre ellos, el Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en el 2004, y al nombrarlo ministro se deja -seguramente- un si es no es desnuda su obra cumbre en Andalucía, el polémico Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández.  Su trabajo de investigación no ha estado exento de diatribas, y cuenta con opositores científicamente inflluyentes, como Natalia López Moratilla, que lo pone a caldo cuando le preguntan.

César Antonio Molina (no confundir con el otro Molina, Antonio Muñoz; y tampoco con la saga de los Molina cantantes, actores y actrices), ha llegado al Instituto Cervantes después de una labor muy bien publicitada en el Círculo de Bellas Artes en Madrid, y de un trabajo como periodista y crítico literario muy meritoria. No he leído de él más que su obra poética cumbre ("Ultimas horas en Lisca Blanca"), pero lo encuentro frecuentemente en las páginas literarias. Como escritor, es denso como una piedra, instruído y profundo. Como Ministro, igual que Bernat Soria, es un misterio, aunque en este caso me da en la nariz que venía preparando el discurso de investidura desde niño.

Hago votos porque ambos demuestren que se puede hacer política habiendo sido buen profesional en otras cosas.

A sotavento: Neelie Kroes escarmienta a Telefónica, por abusar

La noticia se puede resumir así: La comisaria responsable de regular la competencia en la Unión Europea. la holandesa Neelie Kroes, ha impuesto una multa a Telefónica de más de 150 Millones de euros, por encontrarla culpable de haber fijado precios demasiado altos a los restantes operadores (intermediarios de sus redes de ADSL), lo que les habría impedido trabajar con márgenes suficientes en sus ofertas de servicios a los usuarios finales de esos servicios de telefonía.

La Comisión entiende que, al menos hasta 2005, año en que ya intervino la CMT española para obligar a Telefónica a bajar sus márgenes, la actuación de esta compañía provocó que el precio de estos servicios a los usuarios en España fuera un 20 % superior a la media europea. En consecuencia, castiga a la operadora española con la segunda mayor multa, después de la condena a Microsof (más de 10 veces superior a la tercera clasificado en este ranking no deseado), que se hubiera impuesto a una empresa en relación con los temas delicados de la competencia intraeuropea.

Para empezar mi comentario, la verdad es que no entiendo porqué el fijar un precio alto a un intermediario, cuando el principal (Telefónica) también mantiene sus ofertas en competencia con ellos en el mismo mercado, va a motivar que los precios de todos suban. Esa consecuencia no la estudié en mis clases en Economía. Lo que me supongo es que la situación obligará, por supuesto, a reducir el beneficio de los agentes y redistribuidores, pero no tiene porqué provocar una subida de los precios a los usuarios finales, salvo que todos se hayan puesto de acuerdo en castigar (exprimirle el jugo) al consumidor de a pié.

También podría entender que se argumentase que, para obtener sus importantes beneficios a los que no quieren renunciar, los demás operadores se han visto obligados a subir sus precios al internauta, mintiéndole sobre las prestaciones que les estaban dando (lo que, en mi opinión, ha sucedido: menor velocidad de la prometida, interrupciones frecuentes del servicio, coberturas falsas, etc), pero la Comisión no profundiza en este aspecto.

La Dra. Kroes, conocida activista por los derechos de la mujer en su momento, y consejera que fue de McDonalds, entre otras empresas, dice que con la medida  "pretende ser ejemplar en el castigo, para que el ejemplo no cunda". Telefónica y la CNT han puesto el grito en el cielo. La primera anunció la presentación de un recurso ante el Tribunal de Luxemburgo, considerando totalmente improcedente la multa. La segunda dice que es una injerencia injustificable.

A mí me parece, en primer lugar, que la argumentación de la Comisaria falla por la propia lógica del objetivo. Una multa es una sanción, y no puede justificarse su cuantía en relación con el elemento "ejemplaridad". Tal vez la dura Neelie Kroes tenga algunos resquemores contra la dominación española en Flandes, pero los tiempos en que se castigaba al que había hecho mal cortándole la cabeza para que los demás aprendieran en dolor ajeno, no tienen hoy ninguna cobertura jurídica, al menos, en los países occidentales, y, mucho menos, en la Unión Europea, que pasa por ser paladín de los funcionamientos democráticos.

En segundo lugar, creo que la Comisaria pretende que los ciudadanos europeos nos chupemos el dedo respecto a los intereses que están detrás de estas actuaciones en el sector de las comunicaciones. España es el mercado que más ha crecido en estos años, y las operadoras multinacionales (ya se sabe, con bases francesas, holandesas o británicas), que compiten con la ahora duramente castigada, para que aprendan en mejilla ajena, allí donde les da mucho gusto y se las den todas, lo que quieren es sacar tajada.

Los usuarios lo que deseamos es, por el contrario, obtener un buen servicio a un precio justo, que es tanto como decir, lo más barato posible. Las operadoras, hasta ahora, llámense como se llamen (incluída Telefónica), están metidas en una carrera tecnológica tan vertiginosa que van improvisando a medida que avanzan, siendo los paganinis los usuarios.

Ya comprendo que la Dra. Kroes no tiene por qué saber de todo, y que las hamburguesas están lejos de los imperios del ADSL, pero podría asesorarse bien de lo que están ofreciendo los distintos actores de esta mercado, la calidad de sus productos, y guardarse las cuestiones de la ejemplaridad para más adelante. La CNT, que es garante de la libre competencia en el mercado español, se lo agradecería (es una clara intromisión en sus funciones regladas, y un rapapolvo a su neutralidad) y, de verdad, los usuarios también. Porque sea cual sea la cuantía de la multa que se imponga a Telefónica, nosotros seremos quienes acabaremos pagando el pato.

Aunque me da en la nariz que el Tribunal de la UE va a anular la multa porque no han quedado acreditados los perjuicios a terceros, no ha habido tal competencia desleal, la resolución es posiblemente nula de pleno derecho y los argumentos empleados para justificarla son tan peregrinos que levantan risas.

 

Jugando en corto: Tiempo de silencios

Hace muchos años, cuando era un adolescente, escríbí unos versos muy breves, de evidente simplicidad, que, como esas cancioncillas que se nos vienen a la memoria cuando dejamos la mente en blanco, cobran en mí un carácter recurrente, están a flor e piel. Aparecen, una y otra vez, como un leitmotiv, insistentes, cíclicas.

Dicen así:

La vida separa y mata.
La vida lleva
cuanto separa,
lejos de aquí.

Quien más mata,
dudemos de la muerte.
Quien más separa, y mata,
vida sola.

Intuía cuando la escribí (no creo que tuviera más de dieciséis años) lo que sucede inexorablemente con muchos de quienes hemos mantenido amistad, incluso íntima. Con el paso del tiempo, y sin que podamos precisar con exactitud ni las razones, ni a menudo ni siquiera el momento, dejamos de tratarnos; nos perdemos para el otro. Después de  años de tenerlos en nuestra pista, un día desaparecen.

Algunos, suponemos nos querían simplemente por el interés, nos utilizaron. Es su problema. ¿Pero los otros? ¿Qué sucedió para que no estemos juntos?, nos preguntamos, deseando de repente saber con nueva intensidad qué les habrá sucedido, dónde estarán, incluso físicamente, cuáles serán sus inquietudes actuales, dónde andarán sus verdades.

Rebuscaremos en memoria, ya difuminadas por las horas amarillas, las viejas imágenes de los momentos juntos, hollando entre las razones que motivaron tal vez la separación, hoy seguramente desprovistas de sentido.

Querríamos hacer aflorar los sentimientos que nos unieron a ellas, para rescatarlos. Pero no será posible, en general. Aún más doloroso: si, por azar, la vida vuelve a reunirnos, muy probablemente, ya no será lo mismo. Después de un fulgor, otra vez perderemos sintonía. Es una quimera pretender recuperar la sintonía de antaño. Ya no somos los mismos. Están, estamos muertos. Se acumula, en fin, más silencio sobre la herida abierta.

Estamos en tiempo de ruidos que ha levantado, por compensación, un tiempo de silencios (tomo prestado el nombre, poniéndolo en plural, de la novela ejemplar de Luis Martín Santos). Muchos y variados silencios.

Algunos ejemplos: silencio ante el que vulnera con desfachatez el derecho y la intimidad de otros, ante el compañero de trabajo al que están haciendo mobbing, silencio ante las desigualdades e ignominias, por miedo a perder nuestra posición; silencio ante la injusticia que, a pesar de lo andado, se sigue colando en los diferentes rincones de esta sociedad de bien nutridos, en la que el riesgo de que se fijen en los que disientan y en los que los apoyen, para estigmatizarlos, será siempre será alto.

¿Dónde estáis, amigos de otro tiempo, gentes con las que acaso tanto compartí, compañeros de viaje a los que ayudé o me ayudásteis, colegas con los que consumí horas a cambio de sinsabores pero sobre todo de satisfacciones, hombres y mujeres que formábais parte indisociable de mi vida, inimaginable entonces sin vostros, y que hoy habéis desaparecido? ¿Qué pensáis vosotros de mí?.

 ¡Hola!

Esas son las preguntas  que me hago, que nos hacemos muchas veces.

Quien más separa y mata, dudemos de la muerte. Vida sola.

A sotavento: El combate sobre el Estado de la Nación

El debate sobre el Estado de la Nación Española que se celebró el día 3 de julio, sirvió para que se representaran, nuevamente, dos formas de hacer política, dos talantes de presentar las cosas. Sin embargo, esta escenificación se ha realizado, en mi opinión, al margen del cumplimiento de los programas y la presentación de alternativas (fruto o no de las ideologías respectivas, si es que tales son las diferencias) que, en particular los dos protagonistas del encuentro -el Presidente Zapatero y el candidato con más opciones de reemplazarle, Rajoy-, deberían haber sabido poner sobre el tapete.

La próxima legislatura se presenta llena de objetivos a punto de ser alcanzados, desde la perspectiva del Presidente Zapatero: pleno empleo (casi 20 millones de trabajadores en activo, ocho de ellos, mujeres) , mayores prestaciones sociales (cobertura del 76% de los necesitados), más kilómetros de autovías y autopistas (se han hecho 1.400 km en esta legislatura) y más y mejores líneas de ferrocarril. España aparece para el Presidente como un país en el camino de la generación continua de riqueza, con inflación contenida, y en el centro de la convergencia europea.  A país le sobra tanto el dinero que hasta puede permitirse premiar con 2.500 euros el nacimiento de cada hijo y anunciar nuevas subidas del salario mínimo interprofesional y de las pensiones mínimas.

Por el contrario, Rajoy no solamente está en desacuerdo con ese escenario idílico, para el que no hace falta proponer, dada su falsedad (a lo que parece) alternativas, sino que, despachada la falta de credibilidad del discurso del Presidente respecto a los datos económicos, no hay problema en trasladar la crítica acerva al programa de negociación con los terroristas de ETA (con frases de difícil digestión para la cortesía parlamentaria: "Usted no de la talla" o "no es digno de dirigir este país") y a la información facilitada respecto a la misión de paz que, como una de las Naciones Unidas, se desarrolla en el Líbano, en donde las tropas españolas sufrieron un atentado que costó varios muertos, seis de ellos, de nuestra fuerza.

A algunos nos pareció, después de ver, tras el debate,  las caras crispadas de ambos representantes de las mayorías (¿algo más tenso el rostro de Rajoy, o es solo porque su natural es más adusto?), que nuestros líderes necesitan irse juntos un par de días de vacaciones: a pescar, a visitar una exposición de productos artesanos o a pasear por los Picos de Europa, y, siempre juntos, tomarse luego unos bocatas y refrescarse con vino y gaseosa. Si Bush y Puttin o Merkel y Sarkozy pueden permitírselo, ¿por qué no ellos?

Está bien para las formas que hayan decidido convertir el debate en un combate a puño pelado, pero lo que desearíamos aquellos a los que más que el espectáculo, nos gusta conocer los libretos de la representación, es que se centrasen en los contenidos, en el cumplimiento de las promesas y en los costes de los programas.

Porque aunque todos estamos de acuerdo en que con un traidor y terrorista no se negocia, (claro que, si no pensamos solo en las víctimas pasadas, la regla rompe si  tiene prisionero a nuestra hija); y a pocos les gustaría meterse en una guerra, (pero si hay que mandar tropas a una misión de paz en un país con graves conflictos internos, porque la decisión ha sido tomada por la Organización a la que pertenecemos, pues se va, y se asumen las competencias); y lo normal es salirse de una guerra que salió mal, muy mal, en la que nos embarcamos tal vez porque la alta política oficial de entonces era hacerle la pelota a los norteamericanos y tocarles los pies a los aliados europeos (pues nos saldremos a la primera de cambio del embrollo, pero como el aliado circusntancial es muy poderoso y se cabrea muy fácil, habrá que lamerle las ronchas) ; y si...

Pero, de lo demás, ¿qué?

A barlovento: Es posible llevar una triple vida (una de ellas, virtual)

Fernando Saez Vacas es un lúcido de tercera generación, un hombre al que da gusto escuchar, provocar (lo que no es difícil) y verlo actuar, templando y mandando en las plazas más reacias a reconocer la calidad de los agentes.

Debíamos habernos conocido antes, pero como nuestra existencia ha transcurrido hasta ahora en batallas sin muchos espacios comunes, resulta que fuimos presentados hace relativamente poco tiempo por un alienígena o un mutante de IQ difícilmente mensurable, nuestro amigo común Antonio Fumero. Recuerdo más o menos la introducción de Antonio: "Aquí, Fernando, mi mentor, el tío que más sabe de web dospuntocero en España. Aquí, Angel, que es otro como tú, un residuo".

Fernando escribe bastante. El 31 de mayo de este curso publicó en El Cultural de El Mundo un artículo imprescindible que tituló "Ser o no ser (virtual)", en el que pasaba revista a diversas situaciones del entorno de Second Life, citando como de paso a Hermann Hesse, el autor de El lobo estepario, libro de culto para los rojeras de entonces.

Después de las horas insulsas de Universidad, analizábamos bodrios como éste mientras tomábamos vino y cacahuetes, como si nos fuera en ello la vida, porque se trataba de seducir de la única manera real que entonces estaba autorizada: poniendo a pescar nuestra presunta perspicacia para predecir lo que se nos venía encima y adornarlo con muchas citas extranjeras.

Así conseguíamos, de tarde en tarde, llamar la atención de las hembras -escribo desde los hombres y para que me lean las mujeres-. De la predicción del fuituro, nada queda.

Me gusta todo lo que escribe Fernando, y coincido con él hasta en las comas. El mérito de esta complicidad, obviamente, es todo suyo en lo que dice y mío en lo que puedo seguirle. Andamos repartidos.

Así, cuando expone, hablando de los millones de ciudadanos que se han instalado en la infociudad, con existencias soportadas tecnológicamente, transformando la psicología humana: "Una densa red de relaciones en Internet desafía el concepto de identidad, que se hace múltiple, fluída, distribuída y heterogénea". Yo leo, parafraseando, además, a otro: "El cielo y el infierno, está aquí". Puede hasta morirse uno, en la vida de verdad, y dejar a un par de espíritus fatuos pululando por la blogosfera, sin que nadie les avise de que quien los venía alimentando de vivencias, desde su Puertomarte, ya no anda por allí.

Son muchos los que ocultan su verdadera identidad en el espacio virtual, utilizando avatares y seudónimos. Si nos fijamos en los comentarios que a diario se vierten, a millones, en la red, concluiremos que la inmensa mayoría de los seres que se mueven por allá son producto de diosecillos anónimos, esto es, surgen de desconocidos que parapetan su identidad detrás de un murete de cascotes virtuales. Pretenden influir sobre seres reales -puede que incluso sobre los imaginarios-, utilizando como ai fueran francotiradores a sus franquesteines de pacotilla. Tiran piedras al estanque de la vida que debemos cambiar, y, a veces, cuando se asoman Sosias, ellos ven Narcisos.

En el plano práctico, y si lo importante de vivir es -lo tengo recordado, la manduca y el rebozo-, no se cómo podrían seducir, si lo pretenden, estos donjuanes, desde sus espacios imaginados, a los objetos carnales de su deseo. Pero tengo claro que, si todos los actuales habitantes de la Tierra entrarámos en las infociudadades (y ya entraremos), y desarrolláramos sin límites nuestros afanes de ser otros, perfeccionando los clónicos de los Mr. Hides que llevamos dentro, el número de virtualícolas sería acaso infinito (eso también lo dice Hesse y lo recoge Saez Vacas). 

Si no fueran amigos y no estuviera seguro de que me despadazarían a dentelladas de su inteligencia si me equivoco en el juicio, me atrevería a aventurar que hay bastante de lo virtual de Fernando en Antonio, y viceversa. Es una intuición, no sé, pero esas cosas funcionan a primera vista para los que vivimos una parte de nuestro tiempo en las nubes.

Lo que que tengo seguro es de que, si me animase a crear mi propio personaje en la web, al margen del yo que he construído en esta vida real sin proponérmelo, tomaría prestado de ambos la mayor parte de lo que conozco de ellos, para fundirlo en un ser de antología.