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El blog de Angel Arias

Cuadro comentado: La libertad guiando al pueblo

Cuadro comentado: La libertad guiando al pueblo

Este Dibujo, realizado con lápices de colores pastel acuarelables, lo pinté en 1983, durante mi larga estancia profesional en la República Federal Alemana. Por entonces, andaba ocupado pictóricamente en generar series basadas en deformar iconos gráficos producidos por los grandes pintores. De aquella época son representaciones de las Meninas media hora antes o una hora después de haber sido recogidas por Velázquez, o los Susana y los jóvenes, y varios raptos de Europa por Tauros.

La referencia del dibujo que presento aquí es La libertad guiando al pueblo, de Delacroix. Una joven danzante, realzada por una bandera roja que no sostiene, sino que le sirve de soporte, avanza desnuda, en pura expresión de alegría, guiando a un pueblo mucho más pequeño, el cual avanza a peligrosa distancia, mirando con cierta prevención sus piruetas y evoluciones, con riesgo de ser aplastado en el transcurso de ellas.

Contrasta el color y dinamismo de la Libertad con el hieratismo, estructura monocolor y rígida composición de la masa. No falta en ella un guía-intérprete para ese "pueblo", que la encabeza con una batuta y forzada imagen de dignidad, aureolado por las bandas que cruzan su pecho. Se distinguen tambores, caballos enjaezados y niños metomeentodo. Pero solo es la Libertad la que se divierte y baila. El poblacho sigue una línea marcada, en compacto avance.

Me gusta de este cuadro que sea, dentro de mi pintura, una manifestación de mi libertad para deformar conscientemente los cuerpos, expresando justamente otra libertad con mayúsculas. Aplasto, giro, tergiverso ya con absoluta desfachatez, buscando que esos cuerpos estirados o empequeñecidos de antojo refuercen o se subordinen a lo que quiero expresar.

Aquí es evidente el mensaje:... la Libertad se mueve en otras dimensiones. Cromáticamente, la combinación de rojos, rosados, naranjas y azules verdosos me parece sugerente. Pero el dibujo es, ante todo, un elogio a la curva.

 

Jugando en corto: Varios perfiles del paisanaje de Asturias (II): Angel Arias

La idea de aquel que se hace pasar por muerto para ver su propio entierro y tomar nota de los que acudirán a él, en la hipótesis de que, dadas las circunstancias, ya no cabría esperar que estén deseando de él satisfacción alguna, no encuentra aplicación práctica en Asturias. Puede estar seguro el finado, real o presunto, que la asistencia al sepelio será multitudinaria. Al menos, al principio y final del acto público, esto es, cuando haya ocasión de que los asistentes se vean.

No hace falta, en realidad, organizar ningún espectáculo para ideshacer la preocupación de que a lo tuyo no acudirán tal vez a tiempo más que cuatro amigos y dos curiosos,  y que el resto se enterarán con el paso de los años, cuando vuelvan de sus vacaciones mentales. Si la despedida se presenta de tal forma que los potenciales asistentes al velorio estén medianamente seguros de que van a encontrarse en él con gentes de algún poder fáctico, ten la seguridad de que habrá multitudes hablando de lo suyo, mientras tú te das un paseo definitivo por la eternidad de tu nada.

No debe interpretar, pues, el lector, que he sufrido un ataque de petulancia por el hecho de mantener una exposición de mi pintura en mi ciudad natal, y que quiero presentar mi perfil como paisano importante de Asturias. No. No piense nadie que voy a dar difusión a mi autosemblanza, y aprovechar para poner al caer de un burro a algunos conocidos o hacer la pelota a dos adinerados para que me compren un par de cuadros que pongan a lucir en sus pinacotecas. Tampoco.

Mi Exposición, por lo que me cuentan y he constatado personalmente, está siendo un éxito de público. Salí -además, y previa movilización telefónica- en varios periódicos locales ( incluso con fotografía a todo color) y una de las tres teles ovetenses ha difundido dos o tres veces en horas matinales la entrevista que me hicieron unas mozas de buen ver y que, además, sabían bastante de pintura.

Aclárese ya. El Angel Arias al que me refiero aquí, en el comentario, no soy yo. De entre los muchos Angel Arias que fueron y son en este mundo, quiero referirme a mi padre, en esta breve semblanza.

Cuando lo sorprendió la muerte, a mitad de sus setenta, estaba estudiando griego, por razones que ignoro, y llevaba ya dos o tres lecturas de la Enciclopedia Británica, en inglés, y siguiendo siempre el orden alfabético, sin saltarse página. Sabía varios idiomas y los hablaba con suficiente soltura para salir del paso de cualesquiera dificultades.

Pertenecía a una categoría, hoy ya prácticamente en extinción, de profesionales que saben el porqué de lo que conocen. Era Doctor en Ciencias químicas, y estuvo siempre a la persecución de la fortuna económica, que nunca le llegó, o si le llegó, no se detuvo.

Mi padre, en mi singular opinión, forma parte del paisanaje singular de Asturias. Porque, en lugar ser emigrante de la región, se esforzó en modificarla desde dentro, metiéndose en un montón de proyectos que eran potencialmente muy interesantes, y que terminaron sistemáticamente en un fiasco.

Sabía casi todo sobre las ferroaleaciones, y creó, junto con otros visionarios, una empresa en Lugones que se hartó de fabricar ferrotungstenos y silicomanganesos (por ejemplo) hasta que alguien decidió que había que liberalizar las importaciones. Se empeñó en recuperar la minería de la schelita en Boal, poniendo nuevamente en explotación Penouta, anduvo con los caolines de Guitiriz. Qué se yo dónde puedo terminar su biografía.

Fue el quien me llevó, siendo un chaval, a leerle unos versos míos a un convaleciente Fernando Hontoria, entonces director de Tecnología en Ensidesa, (empresa donde mi padre recaló cuando se quedó sin una perra y muchas bocas que alimentar). El paciente tenía los ojos tapados por la operación de cataratas que acababa de sufrir y la voz me temblaba, supongo, un poco, aunque fui recuperando el tono a medida que notaba que el yaciente me escuchaba en silencio y en su rostro aparecía una sonrisa de complacencia. 

Hontoria no me vió nunca (no coincidimos más que aquel día). Cuando terminé de leer aquellos poemas, dijo a mi padre algo así: "Le agradezco el regalo, Arias. Es de los que no se consumen nunca, porque me llegó al corazón. ¿Dice Vd. que el chaval quiere ser ingeniero?. Que haga lo que quiera, pero que siga escribiendo".

Mi padre salió conmigo de la habitación y nos volvimos a otra del piso de abajo en la que mi madre, empezaba a morirse. Yo continué con mi recital de poesía, que ya no dejé nunca.

 

Jugando en corto: Varios perfiles del paisanaje de Asturias (I): Rodrigo Uría

El repentino fallecimiento de Rodrigo Uría, con el que coincidí físicamente apenas, me ha hecho reflexionar sobre lo poco que sabemos de las personas, incluso de aquellos de quienes pretendemos conocerlo casi todo. Rodrigo Uría, que me llevaba algunos años de ventaja, me pareció siempre uno de esos personajes que ya nacieron con autoridad, conocimientos y carisma.  Sé mucho de él, aprendí con él. lo admiré como a pocos. Mi sentido de la oportunidad queda explicado si escribo de inmediato que apenas si crucé con Uría unas pocas palabras, y las más por cortesìa.

El punto de relación presencial más intenso lo formó un proyecto del polifacético e hiperactivo, entonces presidente del Principado de Asturias, que tenía por apodo el "asomau" ya que usaba una barba casi simiesca, Pedro de Silva. Pedro, que tenía amigos bastante peligrosos en el terreno de las ideas, que entonces no faltaban en la región, acogió con ilusión especial la propuesta de un grupo integrado por Chus Quirós (q.e.p.d), Juan Cueto, Ana Belén y Victor Manuel (la pareja ideal en la época), nombres principales de una estrella fugaz que se llamó Factoría Cultural Multimedia.

Nunca supe bien el papel que jugaba en aquel invento cultural impreciso el jurista Rodrigo Uría, aunque supongo que estaba por allí en razón de su prestigio como mercantilista, unido a no saber decir que no a los amigos, invitado por si era el caso de poner Estatutos y cláusulas a aquella intención costosísima de recuperar la vieja cerámica de Guisasola, que estaba más destinada a ser Polígono industrial que a cobijo de Atenea.

Asistí a alguna reunión con los ideólogos, a los que se añadieron por razón de sus cargos,  Julio Gavito -el más exótico e imaginativo Consejero de Industria que pudo soñar la deprimida región- y Leonardo Alvarez de Diego, (q.e.p.d.) un "solanita" que había convencido (decían) a Eduardo Arrojo, Consejero también del Principado, de que era el adecuado para relanzar la región desde el I.F.R., con un currículum en inglés en el que figuraba una foto suya a todo color en un despacho de los de quitar el hipo.

Al grano, pues. En las reuniones a las que asistí, Rodrigo Uría y yo estuvimos prácticamente callados, y sentí una simpatía especial por aquel hombre que tenía un comportamiento tan sensato. Después, él, evidenciando que era mucho más listo, desapareció del proyecto, y a mí me enviaron a capitanear el primer núcleo de la Factoría Cultural, haciéndome Presidente del Centro de CAD-CAM de Asturias (no confundir con el CAN-CAN).

Para ponerme las cosas fáciles, se hizo la inauguración a bombo y platillo con algunos equipos prestados mientras llegaban todos los definitivos, que habìan sido importados de Norteamérica del Norte y contaban con una subvención de alta tecnología. La prensa local, que jugaba a la contra, escribió, basándose en el chivatazo de algún vicioso, que el centro era un puro espejismo, y todo el mundo me dejó solo con la gracia, salvo Emilio Murcia (que, lo que son las cosas, se murió sin poder ayudarme en la edad más fértil) y Paz Felgueroso, que me sacó algunas castañas del fuego con las que me estuve quemando los dedos por la patria chica, hasta que me mandaron a freir espárragos por un asunto de novela.

Rodrigo Uría recibe hoy el homenaje de varias necrológicas muy bien escritas. Me gustó especialmente la de su socio Aurelio Menéndez. Desde ella pude enterarme que este hombre bastante callado y socarrón, que dejó mucho y bien escrito y muchas realidades en los campos de la cultura, decía que llevaba a Asturias como un envoltorio, aunque no había nacido en ella. Es una imagen muy sugerente. Yo, que nací en ella, tengo la misma sensación, a veces dulce, honorífica, exultante, y otras, un poco pegajosa.

Al socaire: Quítatelo, quítaselo

Hace ya varios años, el Gobierno español pagó una campaña en la que se aconsejaba a los jóvenes que utilizaran el preservativo en las relaciones de más confianza. Aunque el objetivo del esfuerzo publicitario no era impedir que los escarceos íntimos, en caso de que se cumplieran las condiciones adecuadas, tuviesen frutos corpóreos, con aquello de "Pónselo, póntelo", se evitaron, sin duda, muchos nacimientos. Placer sin riesgo, era el transfondo de la historia.

Creo incluso haber oído (pero también puede ser que me lo invente) que desde Hunosa se mandaron traer condones de Polonia para que hubiera para todos, y que, al hilo de la gestión, se presentaron a los pocos días unas estadísticas en la, al parecer, muy promiscua región asturiana por la que se evidenciaba, utilizando desconocidos métodos econométricos, que se habían reducido de inmediato las enfermedades venéreas. Por cierto, que para mi promoción de Minas, que hizo el viaje de estudios a este país en plena guerra fría -de sexos-, el nombre de Polonia incorporó durante algún tiempo una "v" entre la "l" y la segunda "o", puesto que hasta tal punto volvimos impresionados de la liberalidad de las mozas que por allí jugueteaban.

El caso es que ahora necesitamos más brazos, más cerebros, porque la decadencia demográfica de España es ya sustancial, y no nos bastan ni los cuatro millones de inmigrantes para colmarla, porque la producción autóctona de retoños no forma parte del proyecto vital de las parejas mileuristas. Ya el Presidente del Principado de Asturias, el compañero del Auseva "Tinín" Areces, dió la voz de alarma: la región se está despoblando, para convertirse en primera residencia de pensionistas  y segunda de madrileños y catalanes. No lo dijo así, pero así podía haberlo dicho. Y, como Asturias es campo de pruebas de España, el mensaje está claro: Cuando las barbas de Asturias veas pelar, pon las de España a remojar.

En fin, que ahora, cuando los jóvenes encuentren la hora de la coyunda, hay que hacer lo contrario de lo que se había ordenado hace unos años. Es necesario aumentar la población como sea. Es, por supuesto, un proyecto a corto plazo, para el que se necesitan, al menos, de siete a nueve meses de espera. Los más beneficiados son los que, sin comerlo ni beberlo (pido nuevamente perdón), están teniendo ya los hijos porque querían, sin necesidad de estímulo económico. Para ellos, la política de incremento de la natalidad ha sido un auténtico regalo.

Todas las mujeres en edad pueden beneficiarse, independientemente de su estado sentimental y de la capacidad procreativa de su pareja, o de la suya propia. Los métodos de fertilización han alcanzado sofisticados resultados, que permiten tener mellizos y trillizos -y hasta sextillizo, pero esto sería menos aconsejable: la ambición debe tener límites- de una sola tacada (perdón por la expresión). Sin ningún esfuerzo del marido, que ni siquiera necesita ser el padre, incluso ni existir, que los varones somos seres en peligro de exterminación. Donantes universitarios, estimulados por compensaciones económicas casi ilegales pero existentes, se aprestarán aportar los elementos generativos necesarios. La rueda del negocio está en marcha. Clínicas de fertilización, paritorios privados, estudiantes con necesidades económicas, madres con problemas para llegar a fin de mes, políticos con no muchas ideas, inmigrantes con ganas de capitalizar rápido sus opciones vitales, etc.

Mujeres españolas y de adopción, animaros. Son 2.500 euros, mínimo, por hijo. Una pasta. En algunas regiones, el partido local en el Gobierno ha puesto pluses que elevan a 6.000 euros la dotación. Los ayuntamientos se apresurarán a poner sus complementos, para atraer futuros votantes. Puede que los empresarios directamente beneficiados aporten sus estímulos, añadiendo pluses por concepciones, revisiones ginecológicas, anticipos y préstamos a cuenta. No es que sea exactamente que los hijos traen un pan debajo del brazo, pero la dotación que desde principios de julio se vierte sobre la cuna de cada recién nacido en este país, tiene suficiente interés para introducirlo en la planificación económica familiar.

Ni placer, ni riesgo, qué puñetas. Dinero. A por la pasta, jóvenes. Rentabilizad vuestras capacidades, mujeres. Los pensionistas del mañana os lo agradecerán. Esta inversión de hoy que hace el Estado es, en realidad -no se nos oculta-, una segura apuesta por la rentabilidad futura de esta partida presupuestaria. Los seis mil euros de hoy, si todo va bien, pueden traducirse en moneda actual, en dos o tres mil euros año de aportación a la seguridad social durante 30 años, a partir de los dieciocho de los nacidos (esto es, del 2025). Que no me pregunte nadie cómo hice el cálculo, porque tiré el papel donde apunté los garabatos.

Jugando en corto: Entre paisanos

 I

El 16 de julio (ayer, como quien dice) inauguré en Oviedo, en la Sala del BBV, una Exposición de mi pintura. Para quienes no conozcan la ciudad, el local está en el centro, en la almendra del Oviedín del alma (mejor habría que decir, la avlana). Por esa zona pasa, a lo largo del día, toda la ciudad y una mayoría de Asturias, y contando con el tantán de la selva y el boca-oreja, tengo garantizado el éxito de público.

Me pasé la mañana, ayudado por la familia y algunos amigos, colgando mis cuadros (hubo un momento que temí que me faltara pared para tanta obra como traje), y por la tarde, de seis a nueve, la Sala se llenó de comentarios acerca de mi pintura. Me sentí por ello, catapultado a las alturas del Olimpo, y no me cansé de explicar el significado de alguna de mis pinturas (los lectores de este cuaderno saben ya por dónde van algunos tiros).

Eché de menos, sin embargo, a dos amigos muy especiales que me habían prometido ir, que hubieran hecho, sin duda, todo lo posible por venir, porque son de los que no te fallan. Pero esta vez no pudieron estar físicamente allí donde yo los hubiera querido, aunque los tuvimos muy presentes y ellos seguro que lo notaron. Carmen, envió a una representación de su familia, que es casi como decir la mía, y me llamó para desearme suerte. Rafa se lamentó por la intervención quirúrgica que le programaron para estas fechas, demostrando otra vez que piensa más en los amigos que en él mismo, y me decía que así se iba a perder unos momentos de pasarlo bien, que es, visto con mayor objetividad, lo que él sabe poner para que los demás los disfruten.

II

Pero no quería hablar en realidad de mi exposición, que tiempo habrá, aunque no me viene mal que los que me lean desde Oviedo se acerquen para conocer algo de lo que pinté. Aprovechando que el Ebro (o sea, el Narcea) de mi creación me dió oportunidad de volver a nadar por las aguas en donde hice los primeros dientes, le confirmé a Marcelo, un amigo de los de todalavida, que podía estar con la mi muyer en la despedida de su fía unigénita, la Patri, un encanto de moza que se nos casa con un novio de los de enmarcar (como ye ella), y que pa más recomendación, resulta que estudió mines y tién lo que hay que tener: sentíu del humor, incluso con retranca, que ye como el doctorau en eses lides.

Taba por allí Fernanda, la parienta de Marcelo, y los padres de él, y la su suegra, (que tienen todos un aspetu como de que el tiempo non pasa por ellos), pero ye lo mismo -con permisu- pa lo que voi dicir del casu.

En el festival que el Marcelo se regaló a si mismo con la excusa de que se i casaba la fía, tuvo el buen xeitu de pedí-i al Coru Mineru de Turón, que diera la nota xacta pa poneilu muy dificil a los aficionaus a largar cantarinos en las espiches. Estos paisanos canten que ye pa poner los pelos de punta  porque puxen con tanta emoción que olvídasenos a los que tamos allí que canten a capela y paeznos tar diantre de la orquestra más conxuntada del orbe mundial. Si non fuera porque el momento hubiera sido inadecuau, hubiéramos acabao todos llorando del respingu que pón oílos entonar eso de traigo la camisa roxa de sangre de un compañeru.

La espicha fue de lo mas paicidu a les bodes del Camachu (no el entrenador, el otru). Pero ye que la cosa non acababa ahí, porque antes del Coru de Turón, había subido a la palestra del llagar de Porceyu, ni mas ni menos que Jerónimo Granda, que ye amigo del padre de la novia (y de mediu mundo), y que supo quitanos a los que tamos ya algo mayucos unos años de enriba les oreyes con eses canciones suyes llenes de pincelaes con mala baba pero muy fines, que te hacen reir como si les letres non fueren contigu o les verdades como puños que traen pechaes en elles, fueran de aplicación a otros planetes.

Y, pa sorpresa de los que no i conociamos la faceta, Carlos Fernández dejónos, faciendo como facía de teloneru de los otros, unes perles de monólogus medio improvisáos medio meditáos que daben mieu, y que sirvieron pa fartucános de rises (que del manducu que entra pol gañote ya tábamos bien fartucos). El asunto del discurso y la manera de dicilu, era pa habélu grabao todu nun cedé, incluso con la gracia enriba de que él paicía que non era pa acabálu, pero yera un trucu estudiau porque i tábamos todos emburriando pa que continuara, mandándoi abondo de vibraciones, aplausos y rises. Lo de los xatos de la raza asturiana variedad marcelina, duna estirpe de sietemesinos, flacos pero rápidos, que, según contó, encargáron-i xuntamente el Jerónimo y él al buenu de Marcelo, ye como pa enmarcálu.

Felicidades, Patricia y Luis. El acto estaba programado para vosotros, pero a los que estuvimos allí, nos hizo felices, además de veros contentos a vosotros (eso, claro), la ocasión de estar entre gentes de la tierra, con paisanos. Con hombres y mujeres que sienten Asturias y lo asturiano sin orgullos ni complejos, sin esfuerzo. Desde dentro. Así son los padres de Patricia, así sus abuelos, así los amigos de Marcelo; así los quieren, los queremos.

Jugando en corto: Frenética actividad prevacacional y sus consecuencias

Debe tener un nombre, porque la cuestión viene desde los tiempos de Maricastaña. Cuando se aproxima agosto, mes vacacional por excelencia, los funcionarios de organismos públicos y privados entran en una frenética actividad, para sacudirse de encima los temas que se habían acumulado, quizá durante meses, sobre sus mesas de trabajo.

¿Las consecuencias?. Múltiples. Desde la perspectiva de los que toman las decisiones apresuradas, realizadas gracias a la secreción de adrenalina de la proximidad al cambio de ocupación y aún más tiempo libre, mayores posibilidades de error. Diríjase la vista adonde se dirija. Habrá así más sentencias injustas, más despidos crueles, mayores despilfarros, peores ejecuciones, menos éxitos, más fracasos y fallidos. Tal vez, cuando se pueda o deba, más trabajo a la vuelta para corregir lo mal hecho.

Desde la perspectiva de los receptores de esa obsesión forzada por terminar lo pendiente, se le generarán más costes, más disgustos, más riesgos, graves despilfarros e injusticias que no les correspondería soportar. Mientras aquellos tendrán mejores asuetos disfrutando por la sensación de haber liquidado los atrasos, éstos tendrán la carga de tener que digerir el mal extraordinario que se les ha causado.

A otra escala, es lo que viene sucediendo los viernes a mediodía, con los que empiezan su fin de semana. En las últimas horas, cierran negociaciones, despiden, firman contratos o sentencias, toman decisiones que válgame dios. Quienes han de soportarlas, se encontrarán así con una sobredosis de castigo que deberán asimilar mientras el verdugo disfruta.

He leído que está todo estudiado. Que, aunque no se pueda creer, no es casual el asunto. Porque, de esta manera, quienes sufren en viernes o a finales de julio el peso de las decisiones que les perjudican, pierden la oportunidad y el fuelle para protestar en caliente, por lo que muchos desistirán, se acomodarán, tendrán tiempo para pensar en otras cosas. Ganan espadas y bastos, pierden corazones. Vivan copas.

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (III)

En esta parte final de mi Comentario sobre los blogs en español que recomiendo o critico (no los mejores ni los peores, sino de los que yo conozco, dentro de mis limitaciones de tiempo y gustos), quiero también referirme a algunos de los que se escriben desde el otro lado del charco, para bien y para mal.

Uno de los que sigo con regularidad es el de Ricardo Román , profesor de filosofía con raíces en muchas partes, que escribe desde Chile y desde la sinceridad de los sentimientos, con una objetividad que veo cercana a la neutralidad que más me gusta.

Esta neutralidad no es fácil de encontrar en Hispanoamérica (¿lo es en España?...claro que no), en donde los blogs partidistas surgen como cerezas del cesto. Valga como muestra, errática, de lo que digo, el cuaderno de Zuliana Maracucha y sus amigos (muchos), desde Venezuela y otros lugares, ocupados en poner a caldo lo que huela a capitalismo, en su mayor parte alineándose con ese fenómeno sociológico que es el chavismo-neomarxista (ahora que ya habíamos digerido al  Marx más serio) y que alcanzan una expresión gráfica interesante, sin duda (pero, para mí y otros, solo como fenómeno).

Hay un cómic pictóricamente encomiable -ando algo lento para los mensajes- que recoge una obra colectiva desde la paxina de historieta cada día, desde Bolivia, con raíces amistosas en Argentina, España y otros muchos lugares. Desde allí, imprescindible Bolivia Confidencial, que critica a Evo Morales, pero con fundamentos, y desde el cariño a la tierra. 

No deje de probar tampoco el lector curioso lo que escribe Edson Hurtado, desde Santa Cruz de la Sierra, con gran altura literaria y mental, en mi opinión, y que parece haber salido indemne del suraso que a veces sopla por allá.

Desde Colombia, premiado hace poco como mejor blog de allá, (y que yo sigo al margen del premio, o a pesar de él, porque transpira buen ambiente de la zona, aportando recetas culinarios y comentarios para digerir en calma, tanto del gusto del viajero como del habitante del país), escribe Ewa Kulak; sus perfiles de personajes protagonistas de anécdotas pequeñas y grandes están muy bien contados, lo que hace a su autora encantadora.   

Cada uno debe hacer su propio cóctel de acuerdo con sus aficiones, trabajos o deseos. No soy de los que utilizan los blogs para informarme, ya que para ello prefiero los periódicos y revistas especializados, sino para documentarme, para conocer opiniones de amigos y desconocidos, y como muestra literaria e incluso pictórica o gráfica.

Comprendo que hay tendencia ante una página en blanco, - que quizá (no perdamos la esperanza) va a leer mucha gente (aunque siempre la acabará leyendo aquel en quien tú pensabas)-, a verter en ella algunas de nuestras propias terorías y deseos, confesándonos ante el desconocido lector como si necesitáramos terapia  o elucubrando sobre lo que nos gustaría que los demás creyeran de nosotros. Nada malo veo en ello, y hasta lo practico por mí mismo.

Pero si la intención es influir o crear opinión, el camino son los agregadores. En cambio, si lo que se pretende es tener contacto con los amigos, hacer otros nuevos y disfrutar con las respuestas, a veces imprevisibles, que se encontrarán desde la red, hay que mantener vivo el propio blog. Con atención a que la obsesión por alimentar este monstruo no acabe matándonos a nosotros.

Es imprescindible salir a la calle de vez en cuando, porque el mundo real sigue su curso, a pesar de los blogs. Tengan cuidado ahí fuera, amigos.

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (II)

De vez en cuando se convocan concursos para premiar al mejor blog, o se confeccionan listas con los blogs más leídos o con mayor autoridad, entendida ésta, por lo general, como el número de enlaces de otros blogs que se conectan con él. Por eso casi todos los blogueros se acaban obsesionando por el número de entradas que tienen sus comentarios, y buscan con palabras clave el que los buscadores direccionen a los usuarios hacia sus blogs.

Sin duda, las palabras de mayor éxito en el mundo web son las relacionadas con el sexo. Si se utiliza cualquiera de ellas, el número de visitas sube escandalosamente. No será necesario poner ejemplos de esas "tags" que garantizan el "ránking". Dado que hay más usuarios de la blogosfera de habla inglesa, el empleo de palabras en inglés resulta también premiado con mayores visitas.

De entre mis amigos y conocidos, Emilio Márquez es quien ha conseguido recrear la piedra filosofal, con la más visitada hiper-red sobre temas sexuales, relatos eróticos y esparcimientos para solitarios ocasionales. Pero este joven informático tiene otras inquietudes, como lo demuestra en su blog personal, que es el que aquí enlazo, y que revela sus otros gustos. 

Me gustaría (pero ni lo pretendo) estar a la altura de conocimientos de la red, y manejarlos tan bien, como Carlos Blanco, - (First Tuesday y otras cosas)-, o Julio Alonso, (venerado hasta la idolatría por algunos amigos comunes), tener la pa(ciencia) de Luis Rull o los contactos de Arsenio Escolar, jr. Pero soy consciente de que milito en otra división. En la próxima regeneración, tal vez.

Otros dos amigos que están en el camino de sacar (más o menos, aunque no me hablan de ello) dinero con los blogs son Marcos García, quien hace unas honestas críticas gastronómicas y desea, con ellas, ser una referencia para gastronautas -pero, sobre todo, es una persona culta que tiene muchas ideas que comunicar-, y Antonio Domingo, experto en publicidad y lector de poesía, cualidad esta última que bastaría como aval, si lo necesitara.

El periodista Antonio Martínez Ron alimenta con regularidad un blog cuidado, que ganó el Premio en la categoría de Ciencia y Medio Ambiente de 20.minutos, y que en gran parte responde al esquema de incorporar noticias y fotografías curiosas, escritas con una intención divulgativa, picando de aquí y de allá. Resulta el conjunto un poco retro, pero se lo curra. A mí me gustaban más los de Un Universo invisible y el de Forestman, aunque ahora este último se actualiza menos.

Otros de los premiados en ese show anual que va -dicen y digo- viniendo a menos, y que organiza 20.minutos anualmente, no están tan bien escritos (quiero creer que adrede), como es el caso del que responde al sugerente título "Pezones blancos", mejor blog de humor es el mismo Concurso, y cuyo sentido de la oportunidad, y hasta la gracia, hay veces que se me escapa. Qué le voy a hacer.

Para entender mejor por dónde van las cosas, aconsejo al lector curado de espantos darse un paseo por el Mejor blog del 2005, Diarios secretos  de sexo y Libertad, que sigue en la línea de Soy un ezcritor de éxito (dos caras de la misma moneda creativa), y que escandalizará sin problemas -por muchas razones, incluídas posiblemente las literarias- a generaciones enteras de gentes educadas en otras coordenadas. El más votado este año por los lectores en la misma representación fue "Otro tiempo blog", que no tiene hoy por hoy una alimentación continuada, (¿se habrá dormido su autor en los laureles?), pero que debió de contar con apoyos de los amigos y amigas durante el Concurso para llegar tan arriba.

En fin, hay para todos los gustos en la blogosfera. Incluso para el mal gusto. Pero a mí, que me pongo corbata para las entrevistas de trabajo (para hacerlas, quiero decir), que no soporto el pantalón corto en los hombres, que distingo (en general) el tenedor de pescado del de carne y que sigo pensando que para decir o escribir algo interesante hay que pensárselo antes, me gustan los blogs que no tienen faltas de ortografía, omiten referencias sexuales -vamos, que lo hacen con elegancia-, tienen comentarios originales y son reflejo de la personalidad del autor o autora, y que, además, no tienen reparos en firmarlos con su nombre.

¿Se me nota que estoy satisfecho de mantener vivo el mío?. Después de más de un año, y más de trescientas entradas (post), pocas personas me conocerán mejor que quienes hayan seguido estos comentarios en los que he puesto tanto el chorizo como los huevos.

Claro que si quisiera aumentar las entradas a mi blog me enlazaría con el meta-gurú Enrique Dans (al que conocí en el Eventoblog de Sevilla como comunicador de masas), o le pediría entrada al influyente Eduardo Collado (tenemos tantos amigos comunes) para la red de Blogs socialistas (me acabarían echando, temo), o me postularía como Periodista digital (hay que estar allí si quieres ser alguien en la red), o, tal vez, me incorporaría de rondón a blogs 20.minutos, con el permiso de Asensio... Pero para qué quiero yo viruelas a esta edad.

Que intenten otros (¿fue Unamuno el que dijo algo así? ¿tendría blog en este tiempo?).