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El blog de Angel Arias

Dibujo comentado: Visión del Rastro de Madrid (óleo, 2002?)

Dibujo comentado: Visión del Rastro de Madrid (óleo, 2002?)

Este óleo-acrílico, sobre una plancha ondulada, (50x43) lo realicé a partir de uno de mis apuntes, tratando de reflejar el ambiente ajetreado de un mercado de oportunidades.

Tiene los colores característicos de mi paleta -rosas, sepias, tostados, azules ultramar y verdes esmeralda matizados con ocres-, el tipo de composición abigarrada que me gusta, y que he ido consolidando a lo largo de mi trayectoria pictórica. No faltan algunos de mis iconos (la pareja enigmática, los animales superpuestos, el difuminado de las figuras, la ausencia de perspectiva y de dimensiones correctas, la tendencia a la caricatura y a la combinación de escenas incompatibles..).

El soporte es el respaldo de una silla de madera que encontré en la calle. Hay, al menos, 15 personajes. A la izquierda, una pareja parece salir del mercado -y del cuadro- con los objetos de su compra de oortunidad: ¿un niño y un ramo de flores marchitas?-.

En el centro, un jovencito parece balancearse sobre un caballo de cartón, y, detrás, otra pareja -él, seguramente inmigrante- negocian sobre una mesa, mientras diversos transeúntes se evaden de la escena con sus hallazgos. Más arriba, un hombre levanta orgulloso, de forma inverosímil, un mueble de cajones, y se diría que está dispuesto a lanzarlo sobre la cabeza de los demás.

Hay muchos objetos indescernibles, y en la esquina superior izquierda, una tercera pareja, circunspecta, negocia alguna compra o realiza una transacción indefinible. Una luz de amanecer irrumpe desde el fondo.

Creo que es uno de mis mejores cuadros. Apoyado sobre uno de los laterales, se mueve por mi casa como si tuviera vida propia.

Al pairo: Los controles de seguridad de los aeropuertos aumentan el riesgo de infarto del viajero no terrorista

Al pairo: Los controles de seguridad de los aeropuertos aumentan el riesgo de infarto del viajero no terrorista

No apostaría porque los viajes en avión sean más seguros, con las medidas de indudable procedencia neurótica que se han implementado en los aeropuertos. Pero jugaría mi hipotecado patrimonio a que lo que sí provocan, indubitadamente, es una subida de la adrenalina del viajero, sometido a un control que pretende ser exhaustivo, pero cuyo objetivo real y resultados finales son -para algunos, entre los que me apunto- bastante confusos.

¿Cuál es la probabilidad de encontrar un terrorista, con muestreos al azar, entre la población mundial? ¿Uno entre diez millones?. ¿Cuánto se reduce esa estimación al introducir la hipótesis de que los terroristas viajarán en avión el día en que decidan poner de manifiesto su vil condición? ¿Cero coma cero cero dos entre un millón?. ¿Merece la pena reducir esa probabilidad -obvio es que no me he molestado en calcularlo, ni sabría cómo hacerlo- con un análisis muestral completo?

El tema es delicado, y sería una lástima que mi comentario fuera visto como una simple intención de herir sensibilidades, despreciando otros fundamentos. Me he convencido de que los teóricamente intensivos -en la práctica, heterogéeos y  vacilantes (miles de lugares, decenas de miles de funcionarios de seguridad, millones de casos diferentes)- controles de seguridad, solo sirven para tranquilizar a torpes políticos asustados con argumentos de imaginativos e histriónicos expertos en vigilar a los pacíficos.

Cualquiera que viaje en avión en la actualidad, será testigo de escenas que bordean el ridículo, y asistirá a momentos de generación de evitables tensiones entre pacíficos ciudadanos y cansados revisores de equipajes. Son bastantes los viajeros que no entienden porqué son considerados como presuntos delincuentes y, a pesar de los rasgos de delicadeza que tratan de introducir los encargados de la seguridad aeoportuaria en controles que pretenden ser intensivos y completas, se provocan reacciones desagradables.

Hoy mismo, he visto cómo una señora de aspecto poco sospechoso (algo sobrada de peso, quizá) se metía a la trágala entre pecho y espalda una botella de agua de más de medio litro, delante de las narices del guardia de control en el aeropuerto. "Peligrosísima, ya ve", fue su frase final, poco antes -supongo- de acudir con urgencia al servicio de señoras, digna en su ridículo.

Los viajeros soos invitados a desposeernos de todos los objetos metálicos, en especial, relojes, cinturones y zapatos con añadidos metálicos. Habría que quedarse en camisa, además, lo que en más de un caso obligará a alguno a sujetarse los pantalones con una mano, mientras con la otra soporte en precario equilibrio el abrigo, la chaqueta y él maletín de cuero. Habrá protestas ante la confiscación de artículos de belleza, botellas de licor, agrias reacciones de sorpresa de los que no entiendan el razonamiento que convierte en sustancia peligrosa la leche edesmaquilladora y, en fin, todos sufriremos las demoras que destruyen definitivamente el mito de que el transporte aéreo era rápido y cómodo.

Actualmente, viajar en avión no es rápido, ni cómodo. Se han eliminado detalles de confort como si un sádico estuviera en los controles. En vuelo, no te dan ni café, no se si para conseguir que las azafatas tengan mucho menos que hacer que antes, y, como no se sirven más bebidas que las que el viajero desee pagar, nadie pide nada.

Los vejados viajeros, aturdidos después de pasar esos controles casi en porretas portando a duras penas las exigüas bandejas donde ha depositado sus prendas de abrigo, chaquetas y bolsos, y enseñando bolsitas de plástico con los peligrosos líquidos de la toilette personal entre los dientes, aguardan más silenciosos que nunca el final de su viaje, adivino que atentos a cualquier ruido sospechoso. No sabrán nunca qué es lo que se persigue con esa investigación concienzuda de sus equipajes en busca de objetos metálicos que no tengan forma de ordenador, máquina fotográfica o reproductor de cds, y qué se podría hacer para explosionar líquidos inofensivos con la condición de que no quepan en una botellita. 

No sé si los terroristas estarán inventando nuevos procedimientos para volar aviones. Ignoro cómo hacen sus cálculos de rentabilidad. Sería más productivo, canallescamente elucubrando, ocuparse en colocar bombas en aparcamientos, en trenes, vagones de metro,  autobuses, edificios públicos. No faltarán sitios en donde esos degenerados puedan fastidiar nuestra tranquilidad e invocaciones para justificarlo a posoteriori. Incluso es posible que ni siquiera se molesten en buscar argumentos para explicar por qué quieren matar a los pacíficos.

Considerar a todos los viajeros en avión como terroristas potenciales, me parece un error de concepto y una inútil incomodidad para los buenos. Lo único que consigue es aumentar el riesgo de infarto, provocar subidas del colesterol y choques de adrenalina en el pasajero. A los viajeros frecuentes, que tratamos de poner indiferencia y hasta humor en una ceremonia inútil, nos cuesta mucho tiempo y dinero y, además, algunos pensamos que no aumenta un ápice la seguridad real con que contamos.

Ojalá que no venga a demostrarnos lo acertado que estoy ningún descerebrado. 

Al socaire: Gallardón lamenta haber creído que iba a disputar una campaña electoral

Al socaire: Gallardón lamenta haber creído que iba a disputar una campaña electoral

El alcalde de Madrid habría confesado a algunos íntimos,  por lo que se comenta en algunos mentideros de Madrid, que podría haberse ahorrado las inversiones en infraestructuras que ha acometido en estos últimos años. La razón esgrimida es que desconocía, en el momento en que comprometió las ingentes obras que han puesto patas arriba la ciudad, que no tendría candidatos opositores a la alcaldía de Madrid.

Esta situación insólita, que se concreta a medida que se van acercando los comicios, pone notas peculiares, incluso cómicas, al evento electoral que deberia, teóricamente, dilucidar cuál de las distintas candidaturas presentadas por partidos y coaliciones sería merecedora de ser más votada por el censo.

Pero el candidato del PSOE, Miguel Sebastián, guarda con incólume celo  sus propuestas para la ciudad, por lo que sus co-religionarios (es un decir) temen que cuando finalmente las dé a conocer, sea ya demasiado tarde para estas elecciones, aunque todavía podía ser pronto para las siguientes. Su comportamiento como "presunto" cabeza de lista, plantea incluso dudas entre los militantes, que creen que, a última hora, podría nominarse otro candidato, incluso menos conocido, para no comprometer la reelección del actual alcalde. Se trataría de una aplicación práctica de la técnica: "ya que no podemos vencerle, dejemos que él mismo se meta en los atolladeros".

No resulta muy diferente la situación por lo que se refiere a la coalición Izquierda Unida-Los Verdes, en la que se dilucida con asombrosa tranquilidad si sería mejor que el candidato o candidata  fueran elegidos por las bases, por la cúpula o por insaculación simple. El procedimiento de designación digital ex autoritas es, sin embargo, el que goza de mayor predicamento, ya que viene siendo habitual entre los partidos de izquierda.

Gallardón, que se esperaba una competición  más o menos normal, incluso con programas alternativos e ideas aprovechables, en la que pudiera ganar por amplia mayoría, parece estar siendo muy crítico, según las fuentes citadas, con estas dilaciones e incertidumbres. Ha reconocido -dicen- que, de haberlo sabido a tiempo, no se hubiera molestado en hacer la mayor parte de las obras que ha contratado, sino solamente las imprescindibles para esta legislatura que ahora termina, planificando el resto de manera completamente diferente, con la aconsejable calma, para ajustarse a los presupuestos y poder analizar bien las prioridades antes de tomar decisiones.

Al socaire: Los niños de Nairobi invitados a conocer Davos

Al socaire: Los niños de Nairobi invitados a conocer Davos

El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula de Silva ha vuelto a proponer en el Foro Mundial de Davos la integración de Latinoamérica como elemento de contrapeso a los países ricos, o sea, a Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia. Por supuesto, Brasil habría de ser el gran eje de esa coalición imaginaria.

Es una idea de realización imposible. El Presidente de México, Felipe Calderón, manifestó paladinamente su desacuerdo, pues prefiere que sea su país el que actúe de enlace entre Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, aprovechando su situación geográfica y su mejor sintonía ideológica.  Desde la lógica de la resistencia a una globalización solidaria, el razonamiento es impecable.

La situación política de Latinoamérica se ha complicado sobremanera, con un grupo de paleo-marxistas (de las diferentes opciones posibles) defendiendo ideas de nacionalización de la economía, expropiación, y lanzando mensajes revolucionarios ingenuos, pero de indudable arraigo entre las poblaciones pobres. La enfermedad de Fidel Castro pone un acento inquietante sobre el futuro político de Cuba, pero las manifestaciones de devoción a esa figura mítica por parte de los dirigentes amigos añaden apenas  una nota de angostura cuando se relacionan con las muestras de connivencia que se demuestran a cada paso Almadineyah y Chavez, en especial cuando Estados Unidos parece a punto de invadir Irán en busca de sus fábricas de bombas atómicas bajo  patente rusa (¿o alemana?).

Con este jaleo, no se estaban acordando mucho de Africa en Davos. Por eso, la reunión que varios ministros de países en desarrollo y países ricos han mantenido para tratar de desbloquear la situación en la Organización Mundial de Comercio, paralizada desde 2001 en Qatar (ronda de Doha), por el desacuerdo en liberalizar el mercado agrícola, reduciendo las subvenciones a los productos agrarios en Estados Unidos y en la Unión Europea, tiene un valor especial.

No tengo aún la foto de familia de los representantes que acudieron en Davos. Por eso, me ha parecido relevante incluir esta foto de niños de Nairobi (¿o de Tanzania o de Ghana?), sonriendo ante la posibilidad de recibir unas monedas de un turista europeo. Me gustaría haberles invitado a conocer Davos. Pero habíamos ido a fotografiar animales y paisaje, y además, no entendían nuestro idioma.

Al socaire: Morir con dignidad

Al socaire: Morir con dignidad

Advierto que no pretendo en esta reflexión ofrecer ni un bosquejo de tratado, ni siquiera una síntesis sesgada, del tema que enuncio en el Título de mi Comentario. El asunto es excesivamente complejo y admite amplios considerandos, incluso sobre cada uno de los dos términos que aparecen a uno y otro lado de la preposición "con". ¿Qué entenderíamos por dignidad, concepto que entremezcla sentimientos individuales y colectivos?. ¿Qué es morir, y qué es lo que muere, en una sociedad en la que las construcciones religiosas han influído en la mayoría de los esquemas puramente racionales?.

La cuestión de "una muerte digna" ha surgido en los últimos días, varias veces en los media. Lo ha sido con ocasión de la muerte por ahorcamiento de Saddam Husseim, después de un enjuiciamiento acelerado, al hilo de las expresiones y comportamientos de sus verdugos en el cadalso. Se habló también del derecho a una muerte digna en el caso del suicidio asistido de Madeleine  Z, víctima del ELA, posición personal que encuentra siempre amplio eco en nuestra sociedad, ya sensibilizada por la fuerza mediática del caso del tetrapléjico Sampedro, narrada con acierto y pasión en "Mar adentro".

Y se habla ahora del derecho a morir o de la obligación de la sociedad de impedírselo, en relación con el terrorista De Juana, en huelga de hambre que le llevó a la alimentación asistida, por protestar contra una petición fiscal de condena por varios artículos defendiendo la posición de la banda armada ETA, a la que pertenece, situación penitenciaria que prolonga su permanencia en prisión cuando le correspondería obtener la libertad, al haber cumplido las penas a que fue condenado por 25 asesinatos.

Por supuesto, este último caso tiene importantes matices, que relacionan culpabilidad y presunción de culpa, búsqueda de la ejemplaridad o el efecto demostración, -dada la notoriedad del personaje-, procedencia de la excarcelación o prisión atenuada a la vista del estado físico del recluso preventivo, y otros más, animados todos ellos por la disputa política acerca de la decisión jurídica adoptada por el Pleno de la Sala de lo Penal Audencia Nacional, que me voy a permitir dejar a un lado, no sin afirmar que el razonamiento de la mayoría me parece impecable.

Los enunciados son solo tres aspectos de las infinitas caras que tiene la muerte, y cómo se le presenta su fin al ser humano. La puede elegir, se la pueden imponer. Se puede convertir en símbolo de una idea -sublime o estrafalaria-. Puede causar impacto tremendo a sus semejantes (desde su estupor a su propia muerte), o pasar desapercibida para todos, salvo para el que la sufre.

Si me arriesgo a reunir los elementos comunes a cualquier posición en relación con la muerte, observándolos desde el prisma de mi visión personal, concluyo provisionalmente que:

1) Nadie puede alegar derecho para disponer de la vida de otro ser humano, -ni siquiera el Estado ni el Gobierno que se presuma más democrático y legítimo del mundo-, porque la vida es un bien indisponible por terceros;

2) Todos deberíamos tener la disponibilidad sobre nuestra propia vida, dentro del límite de no causar ningún daño a terceros. La libertad para el suicidio ha de ser entendida como una consecuencia coherente con la capacidad del ser humano para decidir sobre su vida, y, en consecuencia, sobre el momento de su propia muerte.

3) Si alguien manifestara inequívocamente su disposición para morir, pero no puede llevarla a cabo por sus propios medios, no sería admisible la eutanasia activa, pero, dentro de unos supuestos que solamente puede valorar el propio individuo interesado en morir, cabría facilitarle los medios para un fin lo más indoloro y rápido posible.

4) Para evitar cualquier influencia exterior y garantizar la plena capacidad del sujeto que adopta una decisión de tal importancia sobre su formade morir, el testamento vital se convierte en la pieza fundamental que ha de guiar el comportamiento de los demás en ese momento. Si no existe y no hay otra posibilidad de adivinar la voluntad que tendría el sujeto, solo cabe la eutanasia pasiva -con la importante matización que el Consejo General de Médicos estableció en su momento- , cuando exista certeza clínica de la imposible recuperación del enfermo terminal.

A barlovento: El último jueves de cada mes, Thursday eleva el networking a categoría

A barlovento: El último jueves de cada mes, Thursday eleva el networking a categoría

Existen pautas para la concreción de negocios que la sociedad moderna ha sancionado con la práctica y dos de los elementos para aumentar las posibilidades de éxito con los que, supongo, casi todo el mundo estaría de acuerdo,  son la pertenencia a un grupo influyente, y disponer de información privilegiada. Aunque no estoy apelando a la imaginación de mis lectores para que incluyan otras, sí quiero apuntar que, a mí, la más importante me parece tener buenos contactos, disponer de relaciones importantes que permitan canalizar y ejecutar con ahorro de tiempo, esfuerzos y dinero, el proyecto.

Trabajar los contactos se llama ahora por parte de los jóvenes empresarios, hacer networking, una palabra importada para designar el esfuerzo por incrementar la red de conocidos. Tentados por el sector de servicios, y más específicamente, de los productos que mueven o se mueven por las telecomunicaciones y la informática, las reuniones que giran en torno a estos negocios, gozan de un excelente poder de convocatoria.

Hacer networking fue el elemento común de dos sesiones de trabajo en las que me asomé ayer un rato, gentilmente invitado por sus promotores.

Por una parte, se presentaba en sociedad Networking y redes sociales SL, que supone el intento (que ya cabe vaticinar como un éxito) de rentabilizar las Comidas de Negocio Marqueze, haciéndolas más sectoriales y más específicas. La capacidad de trabajo de ese grupo de jóvenes, su imaginación, es una permanente fuente de iniciativas. El nuevo proyecto responde a la idea de seleccionar los asistentes a las reuniones de negocio, de manera que los intereses comunes aparezcan más patentes y próximos, y, por tanto, se llegue antes a la concreción de objetivos.

Por otra, tenía lugar la reunión mensual de la agrupación de empresarios Thursday, que se prolongaba, como viene siendo habitual, en una cena con varios de los asistentes en mi restaurante. El asunto que reunía a cerca de doscientos interesados era: "Los buscadores de internet", y los ponentes eran cualificados representantes españoles de los buscadores más potentes. Ildefonso Mayorgas, preparó el encuentro y dinamizó el debate. Yo llegué cuando estaba en plena efervescencia la discusión, y los asistentes polemizaban sobre la forma como los buscadores realizan la selección de las webs para que figuren en la primera página (donde el 80% de los ususarios ya se contenta o desiste), de algoritmos, de autoridad, contenidos, métodos, y de las formas de burlar a Papá Google y potenciar la oferta propia en la red.

 

 

A barlovento: Buscadores o agregadores, ésa es la cuestión (Bueno, una de ellas)

A barlovento: Buscadores o agregadores, ésa es la cuestión (Bueno, una de ellas)

Cada día se producen multitud de hechos relevantes que me apetecería comentar. En mi afición gacetillera -ah, el síndrome del falso periodista urbano, que detectó en mí uno de mis nuevos amigos blogueros-, (ver Comentario en otro lugar de este Cuaderno) estaría sentado todo el día ante el ordenador, dále que te pego a la obsesión por afilar la noticia, hacerla mía, escudriñarla desde otro ángulo, tal vez.

Pertenezco, para mi mal, a la aberrante subespecie humana de aquellos a quienes nos interesa todo. Estamos en vía de extinción, por inmolación necesaria ante la cortedad de la vida humana y el aumento exponencial de la información disponible y al alcance de un clic del ordenador personal. Desde la consciencia del grave riesgo de supervivencia emocional que corro, pero incapaz de contenerme, igual me apasiona el tema energético que las gradaciones de delitos y faltas en el derecho comparado. Me entusiasma la naturaleza y la vida en el campo pero no puedo subsistir sin mi ración de teatro, mi paseo reposado por el museo (dos obras al día, como dosis máxima), mi contacto reverencial con el asfalto. 

Pero no quería hablar de mí, quería simplemente construir un marco para comentar la interesante presentación a la que asistí ayer, en los terrenos del antiguo cuartel del Conde Duque, en Madrid, hoy Centro Cultural de la Villa (1) . Se trataba de facilitar la selección de noticias sobre un tema que está en la cima de mis predilectos, la lectura.  Veía la luz un nuevo Agrupador o Agregador de buscadores, dedicado especialmente a editoriales, pero también válido para críticos y lectores empedernidos.

El llamado algo pretenciosamente Agregador Cultural  es un recolector de blogs que permite, a través de ellos, y utilizando las tecnologías RSS (Really Simple Syndication) encontrar instantáneamente las novedades de la bibliografía, avaladas por los críticos y comentaristas de más prestigio en la red. La selección inicial de los 50 blogs especializados corresponde a los creadores de la idea, que han rescatado del maremágnum informativo de la red sobre el mundo editorial las entradas y comentarios de mayor autoridad, pero esta agrupación básica puede ser individualizado con la intervención del usuario, que puede, y debe, combinarla con sus preferencias. 

El producto fue copresentado por Evoluziona, empresa en la que anda metido Angel María Herrera, y por Dosdoce.com, de la mano de Javier Celaya. No hago propaganda, sino reseña informativa, también como recordatorio para mí mismo y poder volver sobre el tema más adelante, porque hoy por hoy se trata, según sus promotores, de una oferta gratuita, en la que se atisba una fuerte adaptabilidad, por lo que la opción mercantil para los creadores parece estar enfocada a que los usuarios les contraten más adelante productos a medida, una vez enganchados al agregador y convencidos de sus opciones para ahorrar tiempo, trabajo y proporcionarles una plataforma publicitaria para las ediciones propias.

 

1) Que, dicho sea de paso,  fue propiedad no del de Olivares, sino del duque de Berwick y Liria, Conde de Lemos (1718-1785).

Linkweak, el antihéroe: Tiras 113 a 116

Linkweak, el antihéroe: Tiras 113 a 116

Lo teníamos algo olvidado. Pero al ordenar mi escritorio este mediodía me encontré con varias tiras de Linkweak. Y, claro, me pareció que estaban deseando ser publicadas en este querido Cuaderno.

La relación completa de los episodios publicados se puede encontrar en:

http://alnorte.es/linkweak.php