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El blog de Angel Arias

Jugando en corto: Sobre las posibles consecuencias de dividir Galicia en dos mitades

El presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, ha aprovechado una visita al Salón del Cómic de A Coruña del pasado 14 de agosto para reafirmar su convicción de que la creación de dos grandes áreas metropolitanas en Galicia es "la transformación que necesita el país" (se refiere a "o pais galego", obviamente).

Las áreas aglutinarían a poblaciones superiores a los 600.000 habitantes cada una, y supondrían una organización territorial superpuesta a las ya existentes. Para conseguir alcanzar estas cifras, sería necesario integrar en la zona norte a las poblaciones que configuran el eje A Coruña-Ferrol y en el sur se potenciaría el eje Vigo-Pontevedra.

Quedarían fuera de esos "núcleos gordos" de la planificación urbanística de los geógrafos a los que sigue Pérez Touriño, las ciudades de Santiago, Ourense y Lugo. Las opciones están abiertas para corregir o perfeccionar el modelo, incorporando más pueblos, en la medida en que se fuera consolidando la propuesta (el BNG defiende incluir Narón en el norte; otras voces sugieren llevar el núcleo del sur hacia Bayona o relanzarlo hasta Vilagarcía).  Los más escépticos afirman que se deberían dejar las cosas como están y potenciar toda Galicia sin andarse en parcelamientos ni divisiones.

Como es sabido, en política basta sugerir una idea para que el debate esté servido. Los opositores se apresurarán de inmediato a encontrar todo tipo de fallos a la propuesta. En el caso del PSOE, las críticas a las ideas de sus dirigentes, no solo provienen del PP -como ordena la lógica de la discrepancia sistemática-, sino que suelen ser los propios militantes quienes se encargan de calentar la polémica. En este caso concreto, fiel a la premisa, Salvador Fernández Moreda, presidente de la Diputación de A Coruña, juzga negativamente el proyecto, porque "aumentará el gasto público sin mejorar servicios concretos".

La idea tiene antecedentes, en la propia Galicia, y no es, en mi opinión, descabellada. Siendo Carlos G. Príncipe alcalde de Vigo, a principios de los años noventa, ya se hablaba del interés en potenciar el¨"área metropolitana" de Vigo, incluyendo los municipios del otro lado de la ría, con los que se argumentaba que formaba una unidad natural, que el puente de Rande contribuía a recuperar.

Como responsable técnico por aquel entonces de la gestión de los servicios de agua de la zona, participaba yo en la concreción de aquella idea, apoyándola. Los municipios de la península del Morrazo recibían el agua por la tubería submarina, pero eran reacios a pagar por ella a la ciudad de Vigo -que, en algunos casos, proporcionaba agua ya tratada-, lo que ocasionaba un claro agravio comparativo hacia los vigueses, en general, cumplidores con las obligaciones de pagar por lo que se consume, y a precios considerablemente más altos.

Viene esto a cuento de esta nota corta, porque la cuestión clave de las grandes aglomeraciones, creando infraestructuras que fortalezcan la unión entre los núcleos próximos, no está, pará mí, tanto en presentar las ventajas -que, indudablemente, existen- sino en estudiar los costes y cómo se distribuyen.

Ahí está la madre del cordero. En lo demás, en lo que todos estaremos básicamente de acuerdo en que los inequívocos beneficiarios de un área metropolitana serán las grandes superficies comerciales, indudables beneficiarias de contar con una clientela mayor y que encuentre fácil desplazarse. La calidad de vida ciudadana no resulta, por el contrario, indiscutiblemente mejorada, en esta época de las Tics y del individualismo, si no se analizan en profundidad todas las consecuencias.

A estos aspectos, dedicaré una segunda parte en mi comentario de mañana.

Al socaire: Cualidades de lo catalán

Hace ahora aproximadamente un año, al enumerar algunas de las cualidades de lo español y de lo asturiano (que fueron ampliadas después por las cualidades de lo gallego, con la ayuda de Luis de Lope), prometía incluir las cualidades de "lo catalán", e invitaba a otros lectores a hacer lo mismo con otras regiones y localismos. No tuve éxito, aunque me apetecería encontrar algún consenso, por ejemplo, sobre las 50 características básicas de lo ovetense, lo gijonés, lo felguerino, etc.

Para inspiración de los animosos, aconsejo leer lo que en aquella ocasión escribía, justificando -en sentido lúdico- el propósito. Vayan ahora las 50 (aproximadamente) cualidades de "lo catalán", vistas por no catalanes, y que fueron omitidas por descuido. Han sido ligeramente revisadas. (Advertencia: no están en orden. Establecer las prioridades es parte del ejercicio individual que cada quién podría hacer)

 

  1. Los documentos en español  con la y cambiada por la i, y bés con las uves, y algunas haches de menos.
  2. El catalán como idioma hablado entre varias personas y la pregunta al que está callado: ¿me entiendes si hablo en catalán?
  3. La butifarra
  4. El caganet
  5. El pan tumaca
  6. Carod Rovira con una corona de espinas
  7. Maragall al lado de Rovira con corona de espinas
  8. Los apagones eléctricos y el Estado central, culpable
  9. El Carmel, y el metro y el Estado central, culpable de marginar a Catalunya
  10. El Estatut y las copias de El Estatut por parte las demás regiones españolas
  11. El seny
  12. El burro catalán
  13. El Barca campeón de liga y el Madrid segundo (o viceversa: el Madrid campeón con el Barça segundo de liga)
  14. La escalibada
  15. Gaudi y La Sagrada Familia
  16. El pi das tres brancas (Berga)
  17. Monserrat y la moreneta
  18. Dali y Cadaques
  19. Ramon Mercader
  20. El diseño catalán y el BCD
  21. Maciá
  22. el separatismo tratado con sumo cuidado
  23. los andaluces
  24. El Espanyol
  25. el Estado español
  26. la Vanguardia
  27. las discusiones sobre lo catalán y la lengua con otros españoles
  28. els segadors
  29. la Caixa
  30. Aigues de Barcelona fuera de Cataluña
  31. el empresario catalán exportador
  32. los magrebíes
  33. la masía
  34. los mossos de escuadra
  35. los leoneses y andaluces defendiendo el catalanismo
  36. las mujeres catalanas de pelo cortado a lo garçon
  37. los castellers
  38. Jaime primero el conquistador
  39. la señera y la barretina
  40. la  sardana
  41. Monserrat Caballé y Joan Manuel Serrat
  42. el Liceu, incendio y reconstrucción
  43. la Patum y la mascletá
  44. el real Madrid
  45. la revolución del 34
  46. las ceboulets
  47. los caracols, también como taco
  48. decir vengo por voy
  49. los boletos, la fiesta delis bolets
  50. la pela
  51. Agua de Vichy
  52. Barcelona
  53. Barceló
    

Al socaire: Los derechos de superficie rústica y el mito de Casandra

El ABC del día 14 de agosto de 2007 publica, en su sección de Opinión, una magnífica reflexión de Aura Esther Vilalta, Profesora de Derecho Civil en la Universitat Oberta de Cataluña, titulado "El cambio climático o el mito de Casandra".

Casandra tiene el don de la profecía, y predice las cosas que van a suceder, pero nadie la cree. A diferencia del joven pastor del cuento, que grita que pide ayuda porque viene el lobo sin que sea cierto, movilizando varias veces a los demás para reirse de ellos, pero acaba siendo víctima de su mentira, cuando su rebaño de ovejas es atacado de verdad, Casandra adivina el futuro, y son los otros quienes se mofan de ella.

La profesora Vilalta analiza los ejes en los que -escribe ella- "no le cabe ninguna duda de que la acción internacional acabará descansando". Uno de ellos será el reforzamiento de los bosques como sumidero de CO2, por lo que se debería incrementar la superficie forestal y se tendría que apoyar, en consecuencia, con medidas jurídicas, la cesión a largo plazo de las masas arbóreas. Entre ellas, apoya la existencia de un "derecho de limpieza", por el que se podría recompensar a los que limpian y cuidan los bosques, de la misma forma en que existe un "derecho de emisión" que tiene su mercado específico.

Me parece una magnífica propuesta. Casandra cuenta, esta vez, con el apoyo de muchos que creemos necesario hacer caso de sus voces, anunciando que el peligro a que nos está conduciendo nuestro afán pirómano y nuestra dejación medioambiental está ya demasiado próximo. Pero, si mi apreciación es correcto, son mayoría los que se obstinan en confiar en que la naturaleza corregirá el desequilibrio que le hemos causado, sin que tengamos que adoptar medidas importantes. Esa mayoría insensata está capitaneada, como no podía ser de otro modo, por sus gobiernos.

El mito de Casandra ha sido tratado varias veces, adulterando su final trágico, para acomodarlo al gusto de los tiempos. ¿Deberíamos hablar del mito de Jeffrey Goines a los jóvenes?

Poema (Del libro Con algo suave)

                                                                        19    
Todos los días empleo algo de mi tiempo,
en demostrarte que estoy vivo,
con pequeños detalles
que soy capaz de improvisar sin rubor,
y, aprovechando tu sorpresa,
me meto en tu piel
como una lagartija. 

Agazapado, sin mover ni una pestaña,
asumo riesgos
durante unos minutos,
(el mayor es que tú
me saques de esa rendija al sol,
ese regalo)
aunque lo que más me apetece
es parar el reloj
y que me tomes por tonto,
así no me harás daño. 

Claro que es una alegría
inmensa
cuando tú me buscas las cosquillas
y yo entonces me hago el pavo real
y me entretengo
como un sabio
en desplegarte,
mi bandera de mayo. 

Me parece que otra vez
me ha caído la cordura
bajo la mesa
pero prefiero perseguir lo inalcanzable
de tu mano
que ser un sensato mercader
con las ganancias de otros.

A sotavento: El legado de cosa ajena y la legítima

De mi experiencia como abogado, encuentro que no es infrecuente que el testador haya legado bienes que no son suyos. También en términos de probabilidad, en los casos aquí apuntados, suele suceder que sea el marido quien disponga de bienes que pertenecen al patrimonio de su cónyuge, como si fueran de su propiedad, pasando por alto que pertenecen a la herencia de su mujer o que han sido obtenidos en gananciales.

El derecho español establece que el legado de cosa ajena será válido, si el testador desconocía que la cosa legada no era suya, estando obligado el heredero a adquirirla a costa de la herencia -siempre que ésta alcance-, y a entregársela libre al legatario. Esta disposición no es coincidente con el derecho francés, por ejemplo, que establece la nulidad del legado de cosa ajena, conociera o no el testador que no le pertenecía (art 1021), y que a mí me parece mucho más lógica.

Pero el caso particular que me interesa comentar es el del testador que lega a cada uno de sus dos hijos (o, de haber fallecido éstos, a sus sucesores), respectivamente, sendas propiedades de valor equivalente, solo que perteneciendo una de ellas al caudal hereditario de su cónyuge. Para complicar algo más esta situación imaginada, supongo igualmente que, esta vez con cargo a los gananciales, el matrimonio ha realizado diversas reformas en la casa perteneciente a la ahora viuda.

Resulta muy difícil admitir que en un caso como éste, el testador ignorase que el bien que legaba a uno de sus hijos no era suyo. Podíamos, desde luego, elucubrar acerca de las raíces machistas de su disposición, o suponerlo apoyado en la creencia errónea de que podía disponer de los bienes de su pareja. La consecuencia, en todo caso, es que nos encontraremos ante un problema práctico que será casi segura fuente de conflictos familiares.

Para resolver de manera razonable la cuestión, cabría hacer dos hipótesis principales de partida: a) que el testador quisiera preterir a uno de sus hijos, intencionadamente, y que testando de esa forma pretendiera dejarlo sin su parte de herencia; ello nos llevaría a recurrir a la observación de las legítimas y admitir que el heredero principal es el hijo más amado; b) que el testador, actuando de buena fe, pero con ignorancia del derecho, quisiera repartir los bienes del matrimonio entre sus hijos, a partes iguales, pretendiendo poder realizar un testamento "conjunto" con el de su cónyuge; esto nos conduciría a proponer que se forme una masa hereditaria con todos y solos los bienes del causante (es decir, separando los que no eran suyos), y distribuirlo a partes iguales entre los hijos.

Las expresiones del testador, reflejadas en el testamento con frases del estilo: "lego a mis queridos hijos", o  "lego estas propiedades de valor equivalente" o "lego por partes iguales", son importantes para extraer las claves con las que interpretar la última voluntad.

Pero, para ser realistas, lo que acabará seguramente sucediendo es que el legatario favorecido con el bien propiedad del causante no querrá renunciar a él, y tratará de convencer a su herman@ o sucesores de que, a la muerte del progenitor supérstite, las cosas encontrarán su equilibrio. Trampa borrascosa en cuyo montaje no falta, casi nunca, la colaboración de un amigo de la familia propuesto por el hijo beneficiado, presentándose como experto en temas hereditarios.

En ausencia de alguna otra indicación de la voluntad del testador, diferente de la de las intenciones de legar de la forma expresada en el testamento, se suele sacar la conclusión -en mi opinión, errónea- de que el derecho a heredar del hijo al que el causante legó un bien que no era suyo no queda protegido más que por la legítima, por lo que habrá que hacer el cálculo del valor de la masa hereditaria, debiendo añadir en él, eso sí, la mitad de todas las mejoras sobre la propiedad del otro cónyuge realizadas con los gananciales y calcular lo que le corresponde legalmente.

Si se trata de dos hijos, pues, las dos terceras partes del caudal hereditario van a parar a la legítima conjunta de los hijos, pero solamente una tercera parte de los bienes serán distribuídos por igual entre los hijos. Esto quiere decir que el hijo, -en la realidad, preterido-, solo percibirá un sexto del caudal hereditario.

Seguramente una razón para que el cariño hacia su progenitor se vea algo afectado, y una llamada de atención hacia futuras disposiciones testamentarias de quienes todavía están en situación de corregirlas, o ayudar a mejorarlas (en especial, aquellos notarios que, por lo que parece, se están decantando por recomendar fórmulas testamentarias en las que la distribución de bienes se haga por mandas o legados, preparando, si nadie lo remedia, nuevos frentes de conflictividad entre los futuros deudos. Que, como no dice el refrán, ahora paz, y, después, abunden bofetadas.)

Al pairo: Fernando Alonso propuesto para el Nobel de Fisica

Era de esperar. La meteórica carrera de Fernando Alonso como conductor de autos, extrayéndole a artilugios de explosión y a mecánicos cambia-ruedas sus mejores rendimientos, no podía detenerse en la obtención del premio Príncipe de Asturias al mejor deportista (¿en ciernes?).

Su escudería, para compensarle por la pérdida de carisma mediático como consecuencia de que ahora presta su apoyo a Lewis Hamilton para que sea el británico el próximo Campeón del Mundo de Fórmula Uno, lo ha propuesto para el Premio Nobel.

"Es mucho más apasionante que los premios científicos se diluciden en los circuitos que no en los laboratorios, y evitar así que se otorguen por gentes reunidas en una sala de reuniones a puerta cerrada. Eso es ignorar la importancia del impacto mediático. El ciudadano normal ha de poder sentirse identificado con sus líderes, sentir que lo representan y que puede tomarlos como referencia vital, no como vejestorios inservibles", ha dicho un portavoz, en una rueda de prensa concedida en Pamplona por McLaren.

Había, inicialmente, algunas incertidumbres respecto a la categoría en la que el famoso corredor podría contar con las mayores posibilidades de alzarse con el título, pero, finalmente, se ha impuesto la cordura: correrá para el Premio Nobel de Física.

En principio, el circuito en el que se disputará la gran carrera está por determinar. Se cree que tendrá la forma de un hexágono, en evocación de la estructura molecular del benceno, y su ubicación más probable será Estocolmo, pues ha fallado la previsión de que se realizase en Navarra, al no cumplirse la condición impuesta por McLaren respecto al nuevo gobierno de esa región.

Los ingenieros de la escudería trabajan en la combinación de un modelo de inyección junto a un equipo de mecánicos entrenado por un monje budista, capaz de hacer alcanzar al bólido los 300 km/h de media en carrera, con momentos de elevación sobre el suelo en la recta de tribuna, y conseguir bajar de los 6 s en el cambio de ruedas y llenado completo del depósito. El vehículo también deberá ser capaz de girar en ángulos de 120º, por lo que Fernando Alonso tomará clases de natación sincronizada.

El ministerio de Deportes hispano ha expresado su satisfacción porque, al fin, se hayan recogido las sugerencias de los países menos desarrollados de que los premios científicos se ventilen también en los circuitos de alta velocidad. Esto garantizará la máxima audiencia, aumentando así el interés de la gente por las cuestiones técnicas, ya que los locutores podrán aprovechar las pausas de repostaje para hacer comentarios sobre las teorías que explican algunas de las leyes que rigen el Universo extraterreste.

Fernando Alonso, inicialmente, estaba en desacuerdo, porque consideraba que el Nobel era un premio menos importante que ser triCampeón del mundo de Formula Uno. Pero ahora está muy confiado en que traerá el Premio Nobel de Física para España, y ya se encuentra negociando con ahínco sus condiciones económicas.

En unas declaraciones realizadas en su lugar de descanso, ha comunicado que "era lógico que se me ofreciera esta oportunidad de demostrar que soy el mejor en todos los terrenos. Aunque provengo de un país con bajo nivel de investigación, creo que me merezco ganar. Llevaré conmigo la bandera de Asturias. Ya que no podemos competir en los laboratorios, disputaremos el título allí donde tenemos más opciones, arriesgando nuestra integridad física."

Existe, sin embargo, una nube en el horizonte. Puesto que el motor del vehículo con el que correrá Alonso será de origen inglés, cabría la posibilidad de que el Premio Nobel sea concedido al Reino Unido y no a España. Todo depende de si se atribuya  más importancia al vehículo, al piloto o, incluso, al grupo de mecánicos que cambia las ruedas. Como se sabe, un segundo es fundamental para ganar, por lo que se está trabajando en el control del espacio-tiempo.

 Una comisión española está estudiando la defensa de la posición de que se prime la nacionalidad del piloto sobre las demás, y ha contratado como refuerzo la asesoría de un bufete norteamericano y un grupo de luchadores de sumo.

Por su parte, diversas regiones españolas han enviado a Suecia una declaración oficial, en inglés, francés y sus respectivas lenguas vernáculas, en la que se desmarcan, en el caso de que Alonso pierda, de sentirse representadas por el piloto asturiano. Las competencias de Física, alegan, aunque no están recogidas en los Estatutos expresamente, están transferidas de forma implícita a las autonomías -como todas las demás-, por lo que el Estado central carecería de representatividad en caso de que el piloto fracasase en su intento de conseguir el Nobel de Física.

(Al terminar este Comentario, he advertido que el suelo temblaba. Hay tantas opciones habituales para atribuir los ruidos y temblores en Madrid, que lo último que se me hubiera ocurrido es pensar que este movimiento era debido a un terremoto de baja intensidad. Pero internet confirma que hemos sufrido a las 9:47 de hoy, domingo, 12 de agosto de 2007, un temblor de tierra de nivel 4-4,7 en la escala de Richter, con epicentro en Ciudad Real)

Cómo no montar un restaurante: El personal

(Incorporo a este Cuaderno un trocito del capítulo sobre "El personal" de mi libro "Cómo no montar un restaurante", dirigido a aquellos que tienen in mente dedicarse al negocio de la restauración, y que agrupa experiencias personales y ajenas, consejos, análisis económicos y subjetivos,... todo, en fin, lo que hará posteriormente felices a quienes recordarán los momentos en que desearon ser restauradores y, gracias a mis relatos, desistieron...

Y hará aún más felices, a quienes, siguiendo mis consejos o ignorándolos, pero teniéndolos presentes, consiguieron hacer de su ilusión un restaurante de éxito. Como es mi caso).

La correcta selección de los empleados que trabajarán en su restaurante es, sin duda, una de las cuestiones fundamentales. Acertar en ello desde el principio será la clave para que Vd. tenga éxito.

Un buen servicio de camareros, dirigido por un maitre eficiente, y respaldados por un equipo de cocina en el que todos se coordinen bajo la batuta del chef, le dará a Vd. la tranquilidad de que su restaurante responde al modelo imaginado, y así será percibido por la mayoría de sus clientes.
 Si, además, sus jefes de sala y de cocina se llevan bien, y se apoyan mutuamente, comprendiendo que trabajan en la misma empresa y no se comportan como encarnizados competidores, procurando hacerle la vida imposible al otro, su restaurante se convertirá rápidamente uno de los mejores de la ciudad.

Desgraciadamente, es imposible que Vd. acierte desde el principio con el equipo adecuado, salvo que –con perdón- haya nacido con una flor en el culo, lo que, amén de antiestético -incluso según los cánones de belleza actuales-, me llevaría a aconsejarle de inmediato que dedique su hipotética virtud, digna por supuesto de veneración circense, a un sector más productivo.  

Las razones por las que Vd. deberá tener siempre presente que uno de los mayores y permanentes quebraderos de cabeza de su restaurante será la selección del personal, son varias.  

En primer lugar, ha de saber que el trabajo de restauración, si excluímos en cuerta medida a los empleados en las grandes cadenas del sector, es uno de los más duros que haya de soportar un asalariado, y poco apreciados en nuestra hedonista sociedad de servicios. Horarios partidos, descansos semanales diferentes a los de la pareja, finales de turno variables, estrés en determinados momentos, (y asfixiante relax en otros), son algunos de los hándicaps de este oficio. 

Si se le pregunta a un camarero y ayudante de cocina por su profesión,  es casi seguro que responderá que "segundo jefe de sala" o "jefe de partida"; los jefes de sala se harán llamar maitres, que suena mucho más elegante por ser francés; y los jefes de cocina tendrán, frecuentemente, una sensibilidad asimilable a la que se atribuye a las bailarinas de ballet.

Se citan, por otro lado,  como elementos de satisfacción para un empleado de restauración, la proximidad del lugar de trabajo a su residencia, el reconocimiento por el propietario y el cliente por el trabajo bien hecho (y no en último lugar, la compensación en propinas), su relativa autonomía e independencia, la posibilidad de ser creativo, los buenos salarios del sector, la solidez de la firma empleadora y un ambiente de trabajo agradable.
 

Cada uno de sus empleados percibirá esos elementos de relativa satisfacción de manera diferente, por supuesto. Las dificultades de fidelizar (palabra mágica que responde a un desideratum permanente de todo restaurador) a su plantilla se corresponderán con la asimilación individual de los elementos de su oferta.

Si Vd. va a montar su primer restaurante y es un desconocido en la plaza, lo tendrá más difícil todavía.
 Pero no se desanime desde el principio. Tenga por principio que deberá tratar a todos sus empleados como si fueran huevos frescos.

Pero no adelantemos acontecimientos. Para empezar, lo habitual será que Vd. cuente a sus amigos y conocidos que piensa abrir su restaurante en unos días y que ya está interesado en contratar el personal. ¿Podrán ayudarle?. Por supuesto que sí. Igual que cuando uno se ve obligado a llevar muletas, no consigue ver más que a innumerables cojos y tullidos en la calle, todos tendrán un pariente en el sector, y todos se mostrarán dispuestos a ayudarle a que la selección concluya en éxito, es decir, contrate a su recomendado.

Surgirán así los hijos, sobrinos y vecinos que habrán hecho un curso o varios de hostelería -algunos, incluso, de más de cien horas-, y que tienen, referida por boca de sus familiares, una clara vocación por llegar a ser de inmediato maestros reconocidos del arte culinario. 

No pestañee si esos futuros genios se acercan a Vd. para la entrevista de trabajo cargados de pins en orejas, lengua y nariz (por lo visible), con pantalones bermudas a juego con una camiseta de tirantes y en chancletas, además de lucir sugerentes tatuajes de dragones flamígeros en sus brazos y piernas. Tampoco se deje impresionar por todos los brillantes restaurantes que se han rendido a su paso, en donde habrán sido discípulos de Arzak, de la Osa, Ruscalleda, Adriá o Larumbe. Piense más bien que se habrán encargado del office o cubierto una suplencia del segundo asistente para hacer las ensaladas.

Lo más importante será conocer cuántos años, meses o incluso días, han permanecido en cada una de sus referencias. Si un joven de 22 años acumula seis o siete pases por empresas en su haber, póngaselos en su (de él, por el momento) pasivo: en caso de que lo contrate, estará jugando al juego de que al cabo de quince días o un mes, su restaurante será una línea más en su currículum, y Vd. se encontrará donde al principio, con la consecuencia de que sus amigos de antes dejarán de hablarle, porque sabrán de Vd. cosas que Vd. mismo ignoraba.

(El capítulo sigue: es uno de los más largos del libro. Ya habrá ocasión de incluir algún otro retazo de un tema tan importante)

Jugando en corto: Adjetivos poco calificativos

¿Es prometedor el futuro? Desde luego, si nos atenemos a las veces en que ese adjetivo se asocia con lo que podemos esperar del tiempo inexorable que todavía no nos ha atravesado, debemos admitir que tiene para ello casi todas las papeletas. La muy alta probabilidad se transformaría en certeza incuestionable si fuera visto por políticos, empresarios, y en general, por todos cuantos vaticinen sobre que lo nos va a pasar, utilizando la bola de cristal de sus espurios intereses, para convencernos de que les apoyemos, a sus tontos útiles.

La situación actual será siempre, cuando la comentemos, complicada, pero con el esfuerzo común (queremos con ello significar, lo que en realidad es  raro de testículos, que sea conjunto), obtendremos resultados, positivos.
 Pero no nos preocupemos. Si los resultados, cuando llegan, no son los que habíamos prometido, lo más seguro es que el comportamiento (?)  fuera inesperado y los problemas, por tanto, se convirtieran, a toro pasado, en imprevisibles.

Esta explicación será satisfactoria, salvo para los competidores, que juzgarán nuestra falta de previsión, intolerable. Si los resultados son buenos, serán, cuando los presentemos a los nuestros, espectaculares.  Puede que los 
trabajos que realicemos no sean arduos, pero será porque estamos de vacaciones merecidas. En cualquier caso, el futuro es nuestro, la gloria efímera, el dinero propio escaso y la señora ajena en minifalda que se sube al Lamborghini que conduce un vejestorio rijoso o un hortera impresentable, despampanante.

Las jóvenes hijas de los jefes son bellas, pero solo mientras están sus progenitores delante, y las miremos con buenos ojos; porque después, entre colegas, son fieles copias de su padre, sin bigote. Nuestras madres, son buenas, y cuando han muerto, ya santas. Los niños propios son revoltosos y, los de los demás,  insufribles. Los adolescentes han de ser soñadores y los ancianos, cascarrabias. Los torpes mozalbetes (ahora hay formalmente muy pocos), se convierten rápidamente en gamberros maleducados, aunque ellos se creerán siempre divertidos y, lo que es peor, con derecho a serlo, porque nadie se atreverá a decirles que el mobiliario urbano que destrozan lo pagamos con nuestros altos impuestos los sufridos ciudadanos (pocos, quiero decir, los que pagamos).  

Los caballos son fogosos, los perros fieles, el solomillo tierno y las patatas calientes. ¿Cómo olvidar las cosas claras y el chocolate espeso, a pesar de que, en estos tiempos,  las cosas, tanto las excepcionales como las que sustituyen a las palabras que faltan en nuestro léxico, se han colado en todas partes, y las bebidas de moda son a la vez  energéticas y ligeras (o sea, láit)?.

Los pilotos de carreras, son audaces (y los de fórmula uno, además, millonarios), los enemigos de guante blanco, cretinos, y  quienes nos adelantan a toda velocidad, estúpidos y, además, qué se creerán. El futbolista en racha es inteligente, pero cuando falla un gol cantado, pasa a la categoría siguiente, acabado. El gobierno es siempre inoperante para la oposición, incluso en sus mejores momentos. Claro que para el primero, la oposición es poco constructiva y, además, en lo mínimo que construye, desleal.

Nosotros somos unos, pero incomprendidos. Aunque ya se sabe que la gente es molesta y no sabe adónde va ni lo que quiere. Por eso decimos ¡cuánta gente! siempre que nos encontramos con que los demás ha tomado la misma decisión que nosotros. Ellos son unos borregos descerebrados y nosotros unos pobres parias, o sea, paupérrimos.