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El blog de Angel Arias

Al pairo. Bombas atómicas para todos y autonomía para Angel Arias

Al pairo. Bombas atómicas para todos y autonomía para Angel Arias

Los norcoreanos han realizado un experimento para probar su bomba atómica, parece ser que con gran éxito, aunque algunos observadores -siempre con ganas de fastidiar- se han permitido dudar si no habrá sido todo una simulación. Yo creo que no, que la bomba es de verdad. Al fin y al cabo, hay miles de científicos por el mundo que saben cómo dominar la energía nuclear, con fines pacíficos o guerreros. Los elementos radioactivos no entienden de esas minucias, que se sepa. 

Sea como fuere, el gobierno de Bush se ha enfadado bastante, y ha pedido a la ONU que se adopten medidas sancionadoras de inmediato. Como consecuencia de intensas negociaciones, se ha dictado la resolución 1.718 (parece increíble la cantidad de papeles que genera este Organismo), por la que se va a estrechar un poco más el cerco económico sobre los coreanos del norte, congelando sus activos financieros en el exterior y prohibiéndoles que importen armas convencionales, aunque no veo la relación directa con los experimentos nucleares de su gobierno. El embajador de Corea del Norte ha reaccionado muy gallardamente, expresando que si los demás países (y, en especial, Estados Unidos) incrementan la presión sobre el suyo, lo interpretará como una declaración de guerra. No se qué estudian ahora en las escuelas de diplomacia, pero deben saltarse la mayor parte de los programas.

Animado por este éxito, el gobierno iraní del cosmopolita Almadineyah, que cuenta con la ayuda económica de otro pobre actuando de nuevo rico, el venezolano Chavez, ha reiterado su deseo irrenunciable a proseguir sus investigaciones sobre la energía nuclear, que, aunque auspiciado bajo la bandera de la paz, por supuesto, no se detendrá hasta realizar las pruebas que les conducirán en un par de años a tener su propia bomba atómica. Entienden que es el deber patriótico de cualquier país, equiparse, y de la manera más rápida posible, con mecanismos nucleares de gran alcance, ante la creciente amenaza imperialista.

Obviamente, ningún mandatario pretende convencer al resto del mundo de que esos lanzacohetes nucleares se utilizarán para atacar. No. El argumento común es que, tal como están las cosas, disponer de medios nucleares es la manera más segura de proteger al propio territorio de la posibilidad de un ataque de los países más desarrollados tecnológicamente, y en particular, de los Estados Unidos o sus aliados.
 

Tiene sentido, pues, prepararse para la gran hecatombre. En las actuales condiciones, la superioridad del Ejército de Estados Unidos –cuente o no con el apoyo simbólico del del Reino Unido, España, Ecuador o Bangla Desh- es evidente. Ha sido puesta de manifiesto, de forma incuestionable, en Irak. No sabrán qué hacer en la postguerra, pero en la guerra, son invencibles. De nada vale engañarles, porque te descubren si vas de farol. No hay más que recordar lo que le pasó a Saddam Hussein, cuya megalomanía tiranoide era evidente, cuando pretendió engañar a los inspectores haciéndoles creer que tenía armas nucleares. Con eso no se juega. Por culpa de eso, Irak está inmerso en una guerra civil, sumergido en mayor pobreza e inestabilidad, aunque, eso sí, con sus pozos de petróleo a buen recaudo. 

No se me ocurren argumentos mejores que los ya expresados. Si Kim Jong-Il puede tener una bomba nuclear, los demás, también pueden, sean o no democráticos. Corea del Norte no es un país precisamente democrático, pero tampoco China y Pakistán son ejemplo de pluralidad, y tienen su bomba. En consecuencia, bombas para todos.

Personalmente, ya estaba convencido de que no hay posibilidad de instalar la cordura entre los dirigentes de los dos centenares de países del mundo. No les vale que la inmensa mayoría de la población mundial estemos a favor de que lo que hay que hacer es eliminar de la forma de pensar del ser humano el miedo, el rencor, el odio, la explotación del otro, y clamemos que ya es hora de decidirse de una vez por construir una humanidad basada en el apoyo recíproco, en el avance tecnológico conjunto, en la paz y la tranquilidad. 

Por eso, en el ejercicio de mi libertad de expresión, anuncio mi independencia de la forma de pensar imperante oficialmente entre los dirigentes del mundo. Por mí, pueden matarse unos a otros. También comunico que no tengo nada especial que reivindicar para mí. No tengo armas, carezco del menor impulso terrorista, mis convicciones se tambalean a la primera de cambio. Nací en Asturias, pero no me veo defendiendo que el bable es idioma y que con la independencia, recuperaríamos la oprimida cultura asturiana y nuestra libertad colectiva, machacada por la metrópoli madrileña, las directivas de Bruselas y el superior control gringo. Sobre todo, no voy a matar a nadie, ni siquiera es posible que le vaya a dar un bofetón cuando me convenza de que el que tengo delante es un imbécil.

Me gusta pasear, pensar, escribir. No soy precisamente un intelectual, pero creo que para progresar, necesitamos tranquilidad, no bombas nucleares. Eso sí, si me cortan la energía eléctrica por falta de pago -lo cual no es improbable dado que, por mi edad, no parezco ser útil a la sociedad-, utilizaré paneles solares. Cada vez uso menos mi coche.Y si me impiden comunicarme con el teléfono y el ordenador con mis amigos, ni siquiera intentaré hacerles señales de humo quemando papeles reciclados. Volveré al envío de cartas por correo convencional. Intentaré comunicarme telepáticamente con seres inteligentes, me atrevo a barruntar que, mayoritariamente situados en otras galaxias.

Porque, debe haber alguien más por ahí, ¿no?
 

A sotavento: Esteban Carreño, Oviedo, el agua

A sotavento: Esteban Carreño, Oviedo, el agua

Me llamó por la mañana Alfredo Menéndez Carreño que trabajó conmigo en  Fomento de Construcciones y Contratas. El mensaje era tan escueto como impactante. “Mi tío Esteban ha muerto”.  

Esteban era una institución en torno al agua de Oviedo. Ingeniero Técnico de una generación inolvidable de entregados a los servicios municipales, no creo desvelar ningún secreto si confieso que nos desbravó a unos cuantos en relación con un tema para el que sabíamos poco. En todo caso, lo poco que se aprende en los libros. El sabía, sobre todo, por la práctica. Y por haber sabido rodearse de un grupo de profesionales que, de día como de noche, solo tenían un objetivo: dar el mejor servicio a los usuarios. Porque, entonces, no había clientes del agua.

Recuerdo, por ejemplo, la excursión que hicimos siguiendo la vieja traída hasta los manantiales de Riosa, (era a principios de los 80) en la que  fuimos convenientemente ilustrados de la mucha agua que se perdía por aquella conducción que pedía a gritos una renovación. Estaba entonces de concejal de aguas Enrique Pañeda, y de alcalde Antonio Masip. En la expedición figuraba Ricardo Robles Montaña –infranqueable ex-portero de futbito en el colegio Auseva-, que era  alto cargo en el Ministerio de Defensa con Gustavo Suárez Pertierra, y el geólogo Javier Alvarez Pulgar, hoy catedrático de Geodinámica, y entonces experto en detectar todos los deslizamientos de aquellas laderas.

El embalse de los Alfilorios, por fin, era una realidad. Había mucho que enseñar de aquel servicio de aguas.
 Organizamos, bajo la erudita dirección de Esteban, las Jornadas del Agua, en 1985-86, bajo el lema "Oviedo, el agua", y con la colaboración de Nostromo, en donde campeaba Nacho Manjón.

El entonces recién llegado Goyo Abril se esforzó en presentar una historia bien documentada -y algo plúmbea, por tanto- sobre las vicisitudes del líquido en la ciudad. Con aquel pretexto lúdico-técnico auspiciado por AEAS (la patronal del agua)  pusimos a Vetusta patas arriba, y a su catedral, boca abajo, con un póster magnífico de José Vivancos. No nos dejaron pintar una raya azul sobre las aceras, para que los visitantes supieran por dónde ir mejor, e Ignacio Noriega se quedó sin publicar un magnífico turistario, del que guardo una copia como oro en paño.

Pudimos convocar –porque todos eran amigos de Esteban- a lo más granado de los sabios del agua de España y parte de Europa: Urbano Arreguui, Urbistondo, José Valín,  Dirickx,  Díaz-Caneja, Félix Cristóbal, José Luis Prats, Curro Moreno,... Cuánto me ayudó aquello...

Esteban se batió para defender los intereses de Oviedo en el marco de un invento, el Consorcio de Aguas de Asturias (Cadasa), que empezaba a tomar cuerpo entonces, y en el que tuvimos que batirnos con otro amigo, Pedro Piñera, que pasaría después a dedicarse a las setas.

Nos encontramos muchas veces. En alguna ocasión, pocas, lo tuve enfrente, como cuando él defendía intereses de Aguas de Barcelona y yo andaba de director general de Seragua. Pero siempre estuvimos al mismo lado del cariño por las cosas bien hechas, por la bonhomía, por la amistad sin reservas.
 

Cuando estuve de gerente en Aguas de Vigo, Esteban me introdujo a Pedro Reboredo, otro clásico del agua, y por amistad trasladada, me encontré encajado en su mundo de sabidurías y afectos. Por entonces, Esteban veraneaba en Nigrán, y su hospitalidad y la de Angelines, su mujer, acompañados de un elenco de sabias mujeres –hijas, suegra, tías-, eran una garantía de veladas inolvidables. 

Ha muerto una excelente persona. Estará siempre aquí, conmigo, mientras yo siga en este sitio, el de bregar y dar caña. Echaré de menos los cafés de la mañana en Oviedo, los paseos discretos por la calle Uria (Esteban padecía de juanetes), su conversación sabia y distendida. Pero tengo mucho Esteban con el que recordar los buenos tiempos del agua, cuando era escasa, bastante más barata, y conseguirla, llevarla a las casas, cuidarla, un trabajo de guevos, sudor, cosas de titanes.

Dibujo Comentado: El complejo mundo de la mamá de P. (San Juan de Puerto Rico)

Dibujo Comentado: El complejo mundo de la mamá de P. (San Juan de Puerto Rico)

Este dibujo, en tamaño A1, lo realicé a la vuelta de uno de mis viajes a la hermosa ciudad de San Juan, después de conocer a una magnífica mujer, madre de P., uno de mis amigos allá. Podría explicar la complejidad de los elementos que he introducido en el Cuadro -pintado en el 2000-, pero me llevaría una novela.

La madre de P. es una hermosa mujer a la que su cuidado cutis y su figura en absoluto traicionan la edad, sino que la convierten en seductora imagen atemporal, que queda ampliamente superada cuando se expresa, contando su vida, lo que opina de sus huéspedes, lo que piensa de tí. He querido reflejar toda una pirámide de sensaciones, en forma de cuartos abiertos o cerrados, en la que extraños habitantes conducen sus vidas independientes, en una sección imposible de esa colmena.

Prácticamente todas las imágenes tienen aglún apoyo real en lo que ví o imaginé aquel día, pero no daré detalles, porque lo que vale de este cuadro, entiendo que debe ser aquello que lo trasciende, y ese abigarramiento debe ser descompuesto por el observador en su propia historia, contada con sus palabras, desvelando a su manera el complejo mundo de la mamá de P.

La escalera imposible (ay, Escher), conduce a una azotea en donde una pareja desnuda -ella, al parecer, embarazada- contemplan la noche de San Juan y también se contemplan a sí mismos. El horizontes es también una cortina, un escenario en el que se representan otras vivencias, hay más seres ocultos, se desata aún mayor complejidad.

Algún día trasladaré este dibujo al óleo o al acrílico, pero para entonces el mundo de la mamá de P. habrá desvelado nuevas incógnitas.

Al socaire: Demos más seguridad a nuestras ciudades, y si los ingleses no quieren que se fume en las suyas, allá ellos

En el Reino Unido, el Gobierno se  plantea la posibilidad de prohibir fumar en las calles, creando zonas de exclusión, libres de humo de tabaco, a propuesta del concejo de Westmister. Si te pillan encendiendo un cigarrillo en esos sitios concretos, te multarán.

Aunque la noticia que yo he leído, y que me sirve de base para este comentario, no precisa las razones, supongo que es debido a que fumar es perjudicial para la salud, contamina el aire y significa un mal ejemplo para los jóvenes.
 Aseguran que la medida no va a prosperar, pero que siempre está bien abrir el debate ciudadano sobre la posibilidad, para hacer boca.

Estamos muy lejos en España de que una medida como esta pueda plantearse, ni siquiera como sensibilización sobre lo importante que es tener aire puro para respirar sobre el asfalto, y mentalizar al ciudadano que no basta poner ozonopin en el vehículo.

Para que tenga sentido abrir un debate de primer nivel, hay que superar varias etapas ganando los campeonatos de segunda división en eso de los derechos cívicos. Aunque no hay que descartar que, dado el afán político de aparecer como que estamos a la última, igual de pronto nos hacen saltar varios peldaños y nos prohiben fumar hasta en el water. Que a algunos -no fumadores, incluso- nos ha parecido harto desproporcionada y a destiempo la medida de separar a fumadores de no fumadores en restaurantes y bares, cuando en este país el yantar y beber juntos es la manera que tenemos de hacernos más amigos. 

Poca credibilidad tendría en estos predios abrir un debate sobre la contribución de los fumadores, incluso empedernidos, a contaminar el aire de las ciudades. Asumo así que la razón principal de prohibir fumar en la calle, habría de ser que el que ahúma, contamina, porque ya me dirán si a alguien le importaría que los otros se maten a nicotina, o como les peta, mientras haya guerras por el mundo.

Dado el grado de contaminación de nuestras ciudades, perseguir a los fumadores controlando el aire que expelen, sería querer eliminar los decimales en una cifra de millones. Tengamos inversión térmica o no, para limpiar el aire por lo mayor habría que sacar de las ciudades los automóviles privados -y redescubrir el placer de pasear-, amar los árboles -y no llamar así a los arbustos o al césped inglés-, controlar el uso y el maluso de calefacciones y aires acondicionados -y volver a construir las casas con criterios de ahorro de energía-, perseguir, en fin,  con firmeza las acciones de particulares, industrias y comercios que queman dónde y cómo les parece. Por no hablar de pirómanos vocacionales o lde subproductos de la siquiatría de puertas abiertas que aprovechan sus asuetos para quemarnos un bosque, como quien sale a tomarse unas cañas.
 

Siendo más realista, c
omo el próximo año va a haber elecciones municipales, me propongo indicar en este cuaderno algunas prioridades que podrían figurar en los programas de los que se postulen para alcaldes. No he hecho ninguna encuesta de opinión, pero tengo por seguro que, de poder constearme el hacerla, los resultados confirmarían  estas apreciaciones intuitivas. 

En primer lugar, sugiero a quienes quieran representar al grupo de ciudadanos del que me constituyo en portavoz improvisado, que tomen interés por mejorar la seguridad de nuestras calles. La seguridad es un concepto polivalente, que tiene como núcleo el objetivo de hacer más habitables las ciudades, especialmente, el centro de las grandes.

El centro de una ciudad es la tarjeta de visita de una colectividad, lo que no dejan de ver los forasteros, donde se concentra la historia de un pueblo, allí donde nació, en donde quedan monumentos y restos del pasado. Estamos frescos. Cada vez más sucias, más inhóspitas, más desoladas, más impresentables, nuestras ciudades se mueren por el centro, que es por donde debía llegarles la savia.

Es imprescindible contar en ellas con mayor presencia policial, pero no para nuestros agentes que se pasen el tiempo del turno charloteando y riendo de sus cosas en corrillos. Muchas veces, se les ve con tal disipación que se podría creer que forman parte de un grupo de jóvenes disfrazados; da reparo acercarse a ellos incluso para preguntarles por una calle, porque temeríamos interrumpirles su fiesta.

Hay que dotar de movilidad a estos números, poniéndoles las pilas de su verdadero cometido, obligándoles a que recorran sistemáticamente la zona que se les haya asignado, y actúen. Son agentes, no pacientes. Que peinen su zona, vamos.

No es tan imprescindible que consuman su celo en denunciar a los coches que hayan superado en un par de minutos el límite marcado del parquímetro, y sí que traten de evitar con su presencia vigilante los hurtos y robos en las calles, que se han convertido en tarjeta de visita de nuestras ciudades para los turistas, causa de pavor para los ancianos, y temor experimentado para los noctámbulos. Queremos una policía que denuncie y acoja con profesionalidad las denuncias ciudadanas, que las documente con diligencia y las tramite con eficacia, y que, como tarea constante, cuide de que se mantenga el orden y se respeten las leyes y ordenanzas, etc.

Esa policía, por ejemplo, ha de saber qué hacer con los borrachos que producen altercados en la calle, no ha de temer enfrentarse a los violentos con firmeza, no mirará  para otro lado cuando se tope con desarraigados estropeando mobiliarios urbanos o ensuciando la calle. Interpretando correctamente la democracia, sabrá distinguir lo que es un ciudadano normal, de un antisistema; un exaltado, de un drogata; una mala tarde, de un alcohólico crónico; sabrá qué hacer con un gamberro, un grafitero, un alborotador, un tironero, un navajero, un fichado, etc.

A esa policía también le habrán dado instrucciones sobre cómo comportarse con los llamados sin techo que ocupan plazas, soportales, zonas públicas y privadas, para pasar el día y la noche. A veces pienso que la misión que les han encomendado es arropar a estos -desde luego- pobres desplazados, muchos de ellos, alcohólicos, desquiciados, heridos de muerte por la vida. Pero, yo me pregunto, cuando nos veo pasar por entre grupos de desharrapados malolientes que hacen sus necesidades en la acera y amontonan litronas junto a las cajas de cartón donde pasarán la noche. ¿Queremos una ciudad dominada por fantasmas, cocidos de alcohol y drogas, preparándose sus latas de sardinas al fuego de unos muebles viejos, delante de nuestros, por lo demás, legalmente protegidos, monumentos nacionales? ¿Lo vamos a consentir mientras prohibimos a los, digamos, ciudadanos de orden, fumar en esas calles?... Uff

Al pairo: Polimerasas a favor de la mutación genética

El principio de la selección natural de las especies ha contado siempre con la resistencia encarnizada por parte de esta especie singular, llamada a dominarlo todo –incluso por mandato divino-, a la que pertenecemos los humanos.

No estoy abogando, por supuesto, a favor de practicar la eutanasia o eliminar a los más débiles. Me refiero únicamente a la forma obstinada en que algunos representantes de nuestra especie, cuando adquieren poder, defienden su carácter superior frente a los demás congéneres.

El deseo de proteger a la propia descendencia, procurando garantizarles una existencia cómoda, ha llevado a ciertos progenitores, aprovechándose de la credibilidad de que gozaban entre sus coetáneos, a atribuirse y atribuir a sus hijos y descendientes cualidades mágicas, cumplimiento de designios divinos, visibles o invisibles marcas especiales de superioridad que garantizarían bienestar para los que acataran sus órdenes, etc.

Por diversas razones, surgidas en general, al abrigo de alguna oportunidad histórica, los congéneres de estos espabilados, convertidos en aquiescientes y sumisos súbditos, han admitido que el mantenimiento de esas dinastías en el poder era lo mejor que podía pasar a una colectividad.
 

No solamente no estoy hablando del pasado, sino que los ejemplos de esa perpetuación los encontramos en nuestra historia contempóranea. Seguimos estando en tiempo de sagas. Desde familias que, a trancas y barrancas de revoluciones y reveses, y en democracias de modelo, mantienen que su sangre es azul porque se conoce, casi sin error, quienes fueron sus antepasados hasta la el final de la Edad Media, hasta visionarios de nuevo cuño que defienden que están más capacitados que ningún otro de sus connacionales para dirigir el destino del país.

Mejorada la información y la cultura básica del pueblo, ya no les hace falta, en general, argumentar que tienen señales divinas o son reencarnaciones o avatares de ningún ser extraterreste. N
o estoy ahora hablandode monarquías, sino de repúblicas. La realidad contemporánea nos permite presentar sin esfuerzo que puede haber familias especializadas en ser presidentes de Estados Unidos, como los Bush o los Kennedy, y seguramente los Clinton.

La competencia familiar de algunos clanes no exige apelar a oscuras metodologías de acceso al poder ni a complicadas ciencias y maneras que pudieran estudiarse en prestigiosas universidades. Sirven igual revoluciones, suplencias, testigos recogidos por asesinato del progenitor o del amigo, etc: Se pueden así incoporar a la feria de las vanidades a los Castro en Cuba o los Bubarak en Egipto, los Assad en Siria, por poner solo algunos ejemplos de países menos desarrollados, demostrativos de que también existe, una predisposición genética para alcanzar el poder y mantenerlo entre los países más pobres.
 

Dados los avances de la genética, y la ya amplia historia de la Humanidad, no hay que pensar en coincidencias. Estamos ante la constatación de que se está dando una mutación en la especie humana, por la que algunas familias privilegiadas tienen genes que les proporcionan habilidades para controlar a sus congéneres, y demostrarles que son óptimas para dirigir sus mortales destinos.

 El que, en una ciertos casos, coincida que las mismas familias acumulen masas importantes de capital no hay que considerarlo como una perversión del sistema, sino como una consecuencia lógica más de los efectos de la selección de las especies que se opera en ellas. 

No me sorprende, en fin, que el conocimiento extendido de que los talentos intelectuales, patentes como soterrados, se hereden, esté provocando movimientos mundiales en el cmapo de la genética aplicada. Es bien sabido que los centros de inseminación artificial seleccionan a sus candidatos y candidatas entre los jóvenes universitarios. Se pretende así garantizar que el hijo o hija nacido con ayuda de las probetas, supere ampliamente la capacidad intelectual de sus padres. 

Animo a estos especialistas de la inseminación a que se carguen de probetas con el semen de los líderes, oligarcas y visionarios de nuestra era. Nada de universitarios, especie que estaría bien demostrado que no tiene ningún especial valor que aportar a nuestra sociedad, máxime en países como el nuestro donde, con paciencia y una caña, todos pueden obtener un título rimbombante.

No. Acudamos a los Kornberg. Ellos sí que saben, La demostración más evidente (y, en mi opinión, muy atractiva) de la fuerza de los genes, la han protagonizado ellos. No es su apellido verdadero, al menos, no el que correspondería al fundador moderno de la saga, que se llamaba Queller, y tuvo que cambiar su nombre, tomándo el apellido prestado de otra persona, para librarse de hacer el servicio militar y aparentar así estar incapacitado.

Roger Kornberg consiguió a principios de octubre el premio Nóbel de Química por haber conseguido crear una maquina microscópica compuesta por 50 proteínas que puede leer los genes humanos. La pieza central del invento  es la enzima ARN polimerasa.  Su padre, Arthur, también fue premio Nóbel en 1959,  compartido con Severo Ochoa, por aislar la enzima ADN-polimerasa, descubriendo el mecanisco que actúa en la síntesis biológica de los ácidos ribonucleicos y desoxiribonucleicos.
 

Pregunto:
¿Dónde estábamos los mortales de a pie cuando se repartieron los talentos y dones? ¿Es que solo nos va a tocar aplaudir en nuestra aparición fugaz por el planeta?

Poema de Encargo (XXV)

XXV   

Hola,

consigo balbucir desde  mi falsa curiosidad,

quién se ha metido en la casa,

haciendo que ignoro que oigo tu trajinar por todas partes,

que este ruido sinfónico me recuerda de inmediato

el bendito momento

en que habitaban en mi malhumor tus nalgas y alegrías.

 

He vuelto corriendo a la cama,

cómo me apetece

amodorrarme como un niño entre las sábanas

que tu mano ha tensado

y esperar lo que me parece ser un rancio rato

a que vengas a arrebujarme o a destaparme el embozo,

fingiendo infantil que duermo porque entrecierro los ojos,

acurrucándome para hacerte más sitio por si quieres

sin renunciar a verte cuando entres,

porque no voy a perderme tu escorzo alborotado,

y conjuro por todos los santos a todos los penates

con tantísimo miedo

de que todo sea un sueño

y de que si no acierto a resistir al despertarme

te esfumes llevándote tu decorado y los guiones.

 

Dejo que este rato me llene hasta las puntas de los pies,

y excitado por haber hecho muy largo el momento de abrazarte,

voy sigilosamente buscando sorprenderte

hasta llegar al borde de tus faldas,

deseando que allí junto a mis ganas,

estén otra vez también las tuyas.

Linkweak, el antihéroe, encuentra trabajo

Incluyo hoy algunas tiras más de la historia imaginaria de este personaje de ficción que, por lo que algunos de mis lectores me han confesado, despierta tantas simpatías.

Gracias por vuestros ánimos. Qué sería del ser humano sin los impulsos de la imaginación.

Ya sabéis que, para seguir toda la historieta, tenéis que conectaros con la página:

http://alnorte.es/linkweak.php

 

Tertulia en AlNorte: "El futuro, ideas para mejorar el presente"

El próximo lunes, 9 de octubre, tendrá lugar una de las ya muy acreditadas cenas-tertulia del restaurante AlNorte (San Nicolas, 8). El tema será, esta vez, El Futuro.

El guión de la tertulia, que moderará el Administrador de este Cuaderno, es el siguiente:

El futuro: Ideas para mejorar el presente
Dada la peculiaridad del tema propuesto para el debate, mi sugerencia es que comencemos haciendo un repaso mas o menos ordenado a los problemas mas acuciantes del mundo actual, tratando simultaneamente o con inmediata posterioridad de imaginar lo que habria que hacer para conseguir un mundo mejor. Valen, obviamente, las propuestas utopicas (quiza sean las mas atractivas)
Creo que nos ayudara a progresar en la tertulia,  dividir la tematica cubriéndola desde la dimension nacional a la mas general. Aunque podriamos empezar con una dimension personal, pienso que sera mas fructifero que nos centremos en cuestiones que puedan afectar a comunidades mas amplias. El tema es, muy amplio, y seguramente podriamos tener una segunda tertulia sobre el mismo asunto mas adelante.
a) Situación de partida: Repaso a los principales problemas de la actualidad.
-Dimension nacional (situacion laboral, inmigracion, situacion energetica, educacion y formacion, Universidad, empresa, motivacion, crispacion politica, participacion, inseguridad, medio ambiente, sequía, etc)
-Dimension europea (crisis del modelo de la Union Europea, identidad, Constitucion, definicion de una politica común, nacionalismos, Europa de las regiones, relaciones exteriores -con EEUU, con Turquia, con la Europa del Este, con los países árabes, con Latinoamérica-, movilidad laboral, etc)
-Dimensión mundial (liderazgo, choque o alianza de civilizaciones, inseguridad y terrorismo, proteccionismo comercial, pobreza vs. riqueza, poder de las multinacionales, endemias, desarrollo sostenible, desarrollo de los paises mas pobres, ayuda al tercer mundo, conflictos belicos, etc)
Ideas para el futuro:
b) Propuestas para el futuro.
-Modelos de gestion politica general, colaboracion entre estados, solucion a tensiones
-Ideas sobre la generacion y distribucion de riqueza, empresas multinacionales vs. crecimiento endogeno
-Colaboracion internacional, Ayuda al tercer mundo, Recursos, Canales de distribucion
-Energia, generacion, ahorro, alternativas, politicas energeticas, fijacion de precios.
-Ejercitos y fuerzas de paz. Papel de la Union Europea.
-Medio Ambiente, contaminación
-Biodiversidad, Clima. Proteccion
-Desarrollo tecnologico, investigacion, colaboracion entre centros internacionales
-Formacion, Universidad, profesorado.
-Comunicaciones y confidencialidad,
-Urbanismo, vivienda, hábitats, modos de residencia
-Alimentacion, produccion agricola, distribucion
-Bienestar, Familia, educacion, juventud, vejez, amistad
-Participación ciudadana, vida en comunidad,
-Ayudas sociales, sanidad, prestaciones
-Cultura, Religion, etc.

 

El menú gastronómico que se degustará, será, por su parte:

Ensalada de tórtola y perdiz escabechadas con brotes de milamores y soja
Croquetas de compango de Tineo
Ragú de venado al vino tinto con chutney de orejones y mangos,  acompañado de judías rojas
Tarta de arroz con leche y almendras
Bebidas: vino Rioja y Rueda, refrescos, infusiones.