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El blog de Angel Arias

Temas de cultura

A barlovento: La Exposición en Oviedo, un éxito

Más de mil personas han acudido durante estos días a la exposición de mis pinturas en Oviedo. Algunas, han dejado sus comentarios en el Libro de visitas que mantuve a disposición de los visitantes, aunque ya se sabe que la timidez es la virtud(?) más común en los españoles, o sea que hubo muchos que prefirieron comunicar de viva voz lo que pensaban, sin dejar registros.

Más atrevidos por su aún inmaculata natura, dos niños han aceptado exprepsar con espontáneos dibujos, la inspiración que les provocaban -supongo- mis cuadros, agarrando con decisión el bolígrafo que les tendí. Escribo que lo supongo, porque me sentí al tiempo Pigmalión y seducido. El uno pintó un barco llevando un  árbol en la popa, que maniobraba entre dos faros y la otra, contraviniendo el consejo de su madre, prefirió garabatear sus figuras cabeza abajo, después de haberme identificado, errónea pero muy satisfactoriamente para mi ego, señalando con el dedo uno de mis dibujos: "Tintoreto".

He sido entrevistado por varios jóvenes periodistas en prácticas de los más prestigiosos periódicos regionales que, con su simpatía y cordialidad, me han hecho pensar otra vez en los tiempos en los que fui famoso en Asturias, y los Javier Cuervo, los Tino Pertierra y los Luis José Avila (por ejemplo) me entrevistaban para descubrirme algunas cosas de mi mismo que desconocía, y que, en cierto modo, sigo desconociendo, al menos en lo que me imaginaron como personaje de sus relatos.

Sobre todo, han acudido a la Sala del BBV(A?), -además de familiares, turistas, curiosos, visitantes ocasionales y sistemáticos de museos, amigos del arte, concejales, ...- varias decenas de  asturianos a los que había perdido la pista, y que me reencontraban ahora en la faceta, de mi actividad pictórica, para muchos desconocida. Mi polifacetismo les ha sorprendido, por lo que me contaron -"¿dónde encuentras tiempo para todo?"- , y yo me sentí apreciado y querido por ya viejos compañeros de colegio y siempre jóvenes amigas de juventud.

Desde el punto de vista pictórico, fueron muchos los comentarios elogiosos hacia mi forma de pintar, la expresividad de mis imágenes, y la variedad de temas. Algunos coincidían en descubrir avances en la muestra de mi producción artística de estos veinticinco años, y me daban recomendaciones sobre el camino a seguir. ¡Cuántas veces expliqué en estos días mis motivos para pintar, mis primeros pasos, mi formación pictórica hecha de buenos consejos y mucha práctica!¡Cómo me recreé, comentando uno tras otro, sin cansarme, cada uno de mis cuadros y dibujos, o repasando alguna de mis libretas de notas!...

En estos veinticinco años, desde que era un visitante asiduo de la Escuela de Artes y Oficios de Düsseldor (allá cuando el post-expresionismo de Beuys estaba en su apogeo), hasta mis actuales composiciones, hay un hilo conductor, sin duda. Yo me veo aún con la voluntad de integrar la pincelada impresionista con las composiciones post-expresionistas que merecieron aquella calificación de Der Maler-Ingenieur con la que me obsequiaban mis amigos alemanes.

Muchas gracias a todos. Y en especial, por el esfuerzo con que dibujaron mi perfil, y por este orden, a Marta Díez (El Comercio) y a Luis Fernández (La Nueva España), así como a los fotógrafos que les acompañaron.

Voveré a Oviedo, a Gijón, a Avilés, a Langreo, a Llanes y a cualquier lugar de la querida Asturias, si me ofrecéis ocasión, galeristas, propietarios de salas, presidentes de clubs sociales, amigos. Lo he pasado muy bien, me siento rejuvenecido y feliz.

De momento, me voy a concentrar en mi exposición en Madrid de esta próxima primavera, y en el ínterim, volveré a hacer de ingeniero y abogado, que es el marco real donde encuentro frecuentemente la inspiración para mis composiciones.

 

Jugando en corto: Entre paisanos

 I

El 16 de julio (ayer, como quien dice) inauguré en Oviedo, en la Sala del BBV, una Exposición de mi pintura. Para quienes no conozcan la ciudad, el local está en el centro, en la almendra del Oviedín del alma (mejor habría que decir, la avlana). Por esa zona pasa, a lo largo del día, toda la ciudad y una mayoría de Asturias, y contando con el tantán de la selva y el boca-oreja, tengo garantizado el éxito de público.

Me pasé la mañana, ayudado por la familia y algunos amigos, colgando mis cuadros (hubo un momento que temí que me faltara pared para tanta obra como traje), y por la tarde, de seis a nueve, la Sala se llenó de comentarios acerca de mi pintura. Me sentí por ello, catapultado a las alturas del Olimpo, y no me cansé de explicar el significado de alguna de mis pinturas (los lectores de este cuaderno saben ya por dónde van algunos tiros).

Eché de menos, sin embargo, a dos amigos muy especiales que me habían prometido ir, que hubieran hecho, sin duda, todo lo posible por venir, porque son de los que no te fallan. Pero esta vez no pudieron estar físicamente allí donde yo los hubiera querido, aunque los tuvimos muy presentes y ellos seguro que lo notaron. Carmen, envió a una representación de su familia, que es casi como decir la mía, y me llamó para desearme suerte. Rafa se lamentó por la intervención quirúrgica que le programaron para estas fechas, demostrando otra vez que piensa más en los amigos que en él mismo, y me decía que así se iba a perder unos momentos de pasarlo bien, que es, visto con mayor objetividad, lo que él sabe poner para que los demás los disfruten.

II

Pero no quería hablar en realidad de mi exposición, que tiempo habrá, aunque no me viene mal que los que me lean desde Oviedo se acerquen para conocer algo de lo que pinté. Aprovechando que el Ebro (o sea, el Narcea) de mi creación me dió oportunidad de volver a nadar por las aguas en donde hice los primeros dientes, le confirmé a Marcelo, un amigo de los de todalavida, que podía estar con la mi muyer en la despedida de su fía unigénita, la Patri, un encanto de moza que se nos casa con un novio de los de enmarcar (como ye ella), y que pa más recomendación, resulta que estudió mines y tién lo que hay que tener: sentíu del humor, incluso con retranca, que ye como el doctorau en eses lides.

Taba por allí Fernanda, la parienta de Marcelo, y los padres de él, y la su suegra, (que tienen todos un aspetu como de que el tiempo non pasa por ellos), pero ye lo mismo -con permisu- pa lo que voi dicir del casu.

En el festival que el Marcelo se regaló a si mismo con la excusa de que se i casaba la fía, tuvo el buen xeitu de pedí-i al Coru Mineru de Turón, que diera la nota xacta pa poneilu muy dificil a los aficionaus a largar cantarinos en las espiches. Estos paisanos canten que ye pa poner los pelos de punta  porque puxen con tanta emoción que olvídasenos a los que tamos allí que canten a capela y paeznos tar diantre de la orquestra más conxuntada del orbe mundial. Si non fuera porque el momento hubiera sido inadecuau, hubiéramos acabao todos llorando del respingu que pón oílos entonar eso de traigo la camisa roxa de sangre de un compañeru.

La espicha fue de lo mas paicidu a les bodes del Camachu (no el entrenador, el otru). Pero ye que la cosa non acababa ahí, porque antes del Coru de Turón, había subido a la palestra del llagar de Porceyu, ni mas ni menos que Jerónimo Granda, que ye amigo del padre de la novia (y de mediu mundo), y que supo quitanos a los que tamos ya algo mayucos unos años de enriba les oreyes con eses canciones suyes llenes de pincelaes con mala baba pero muy fines, que te hacen reir como si les letres non fueren contigu o les verdades como puños que traen pechaes en elles, fueran de aplicación a otros planetes.

Y, pa sorpresa de los que no i conociamos la faceta, Carlos Fernández dejónos, faciendo como facía de teloneru de los otros, unes perles de monólogus medio improvisáos medio meditáos que daben mieu, y que sirvieron pa fartucános de rises (que del manducu que entra pol gañote ya tábamos bien fartucos). El asunto del discurso y la manera de dicilu, era pa habélu grabao todu nun cedé, incluso con la gracia enriba de que él paicía que non era pa acabálu, pero yera un trucu estudiau porque i tábamos todos emburriando pa que continuara, mandándoi abondo de vibraciones, aplausos y rises. Lo de los xatos de la raza asturiana variedad marcelina, duna estirpe de sietemesinos, flacos pero rápidos, que, según contó, encargáron-i xuntamente el Jerónimo y él al buenu de Marcelo, ye como pa enmarcálu.

Felicidades, Patricia y Luis. El acto estaba programado para vosotros, pero a los que estuvimos allí, nos hizo felices, además de veros contentos a vosotros (eso, claro), la ocasión de estar entre gentes de la tierra, con paisanos. Con hombres y mujeres que sienten Asturias y lo asturiano sin orgullos ni complejos, sin esfuerzo. Desde dentro. Así son los padres de Patricia, así sus abuelos, así los amigos de Marcelo; así los quieren, los queremos.

Jugando en corto: Frenética actividad prevacacional y sus consecuencias

Debe tener un nombre, porque la cuestión viene desde los tiempos de Maricastaña. Cuando se aproxima agosto, mes vacacional por excelencia, los funcionarios de organismos públicos y privados entran en una frenética actividad, para sacudirse de encima los temas que se habían acumulado, quizá durante meses, sobre sus mesas de trabajo.

¿Las consecuencias?. Múltiples. Desde la perspectiva de los que toman las decisiones apresuradas, realizadas gracias a la secreción de adrenalina de la proximidad al cambio de ocupación y aún más tiempo libre, mayores posibilidades de error. Diríjase la vista adonde se dirija. Habrá así más sentencias injustas, más despidos crueles, mayores despilfarros, peores ejecuciones, menos éxitos, más fracasos y fallidos. Tal vez, cuando se pueda o deba, más trabajo a la vuelta para corregir lo mal hecho.

Desde la perspectiva de los receptores de esa obsesión forzada por terminar lo pendiente, se le generarán más costes, más disgustos, más riesgos, graves despilfarros e injusticias que no les correspondería soportar. Mientras aquellos tendrán mejores asuetos disfrutando por la sensación de haber liquidado los atrasos, éstos tendrán la carga de tener que digerir el mal extraordinario que se les ha causado.

A otra escala, es lo que viene sucediendo los viernes a mediodía, con los que empiezan su fin de semana. En las últimas horas, cierran negociaciones, despiden, firman contratos o sentencias, toman decisiones que válgame dios. Quienes han de soportarlas, se encontrarán así con una sobredosis de castigo que deberán asimilar mientras el verdugo disfruta.

He leído que está todo estudiado. Que, aunque no se pueda creer, no es casual el asunto. Porque, de esta manera, quienes sufren en viernes o a finales de julio el peso de las decisiones que les perjudican, pierden la oportunidad y el fuelle para protestar en caliente, por lo que muchos desistirán, se acomodarán, tendrán tiempo para pensar en otras cosas. Ganan espadas y bastos, pierden corazones. Vivan copas.

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (III)

En esta parte final de mi Comentario sobre los blogs en español que recomiendo o critico (no los mejores ni los peores, sino de los que yo conozco, dentro de mis limitaciones de tiempo y gustos), quiero también referirme a algunos de los que se escriben desde el otro lado del charco, para bien y para mal.

Uno de los que sigo con regularidad es el de Ricardo Román , profesor de filosofía con raíces en muchas partes, que escribe desde Chile y desde la sinceridad de los sentimientos, con una objetividad que veo cercana a la neutralidad que más me gusta.

Esta neutralidad no es fácil de encontrar en Hispanoamérica (¿lo es en España?...claro que no), en donde los blogs partidistas surgen como cerezas del cesto. Valga como muestra, errática, de lo que digo, el cuaderno de Zuliana Maracucha y sus amigos (muchos), desde Venezuela y otros lugares, ocupados en poner a caldo lo que huela a capitalismo, en su mayor parte alineándose con ese fenómeno sociológico que es el chavismo-neomarxista (ahora que ya habíamos digerido al  Marx más serio) y que alcanzan una expresión gráfica interesante, sin duda (pero, para mí y otros, solo como fenómeno).

Hay un cómic pictóricamente encomiable -ando algo lento para los mensajes- que recoge una obra colectiva desde la paxina de historieta cada día, desde Bolivia, con raíces amistosas en Argentina, España y otros muchos lugares. Desde allí, imprescindible Bolivia Confidencial, que critica a Evo Morales, pero con fundamentos, y desde el cariño a la tierra. 

No deje de probar tampoco el lector curioso lo que escribe Edson Hurtado, desde Santa Cruz de la Sierra, con gran altura literaria y mental, en mi opinión, y que parece haber salido indemne del suraso que a veces sopla por allá.

Desde Colombia, premiado hace poco como mejor blog de allá, (y que yo sigo al margen del premio, o a pesar de él, porque transpira buen ambiente de la zona, aportando recetas culinarios y comentarios para digerir en calma, tanto del gusto del viajero como del habitante del país), escribe Ewa Kulak; sus perfiles de personajes protagonistas de anécdotas pequeñas y grandes están muy bien contados, lo que hace a su autora encantadora.   

Cada uno debe hacer su propio cóctel de acuerdo con sus aficiones, trabajos o deseos. No soy de los que utilizan los blogs para informarme, ya que para ello prefiero los periódicos y revistas especializados, sino para documentarme, para conocer opiniones de amigos y desconocidos, y como muestra literaria e incluso pictórica o gráfica.

Comprendo que hay tendencia ante una página en blanco, - que quizá (no perdamos la esperanza) va a leer mucha gente (aunque siempre la acabará leyendo aquel en quien tú pensabas)-, a verter en ella algunas de nuestras propias terorías y deseos, confesándonos ante el desconocido lector como si necesitáramos terapia  o elucubrando sobre lo que nos gustaría que los demás creyeran de nosotros. Nada malo veo en ello, y hasta lo practico por mí mismo.

Pero si la intención es influir o crear opinión, el camino son los agregadores. En cambio, si lo que se pretende es tener contacto con los amigos, hacer otros nuevos y disfrutar con las respuestas, a veces imprevisibles, que se encontrarán desde la red, hay que mantener vivo el propio blog. Con atención a que la obsesión por alimentar este monstruo no acabe matándonos a nosotros.

Es imprescindible salir a la calle de vez en cuando, porque el mundo real sigue su curso, a pesar de los blogs. Tengan cuidado ahí fuera, amigos.

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (II)

De vez en cuando se convocan concursos para premiar al mejor blog, o se confeccionan listas con los blogs más leídos o con mayor autoridad, entendida ésta, por lo general, como el número de enlaces de otros blogs que se conectan con él. Por eso casi todos los blogueros se acaban obsesionando por el número de entradas que tienen sus comentarios, y buscan con palabras clave el que los buscadores direccionen a los usuarios hacia sus blogs.

Sin duda, las palabras de mayor éxito en el mundo web son las relacionadas con el sexo. Si se utiliza cualquiera de ellas, el número de visitas sube escandalosamente. No será necesario poner ejemplos de esas "tags" que garantizan el "ránking". Dado que hay más usuarios de la blogosfera de habla inglesa, el empleo de palabras en inglés resulta también premiado con mayores visitas.

De entre mis amigos y conocidos, Emilio Márquez es quien ha conseguido recrear la piedra filosofal, con la más visitada hiper-red sobre temas sexuales, relatos eróticos y esparcimientos para solitarios ocasionales. Pero este joven informático tiene otras inquietudes, como lo demuestra en su blog personal, que es el que aquí enlazo, y que revela sus otros gustos. 

Me gustaría (pero ni lo pretendo) estar a la altura de conocimientos de la red, y manejarlos tan bien, como Carlos Blanco, - (First Tuesday y otras cosas)-, o Julio Alonso, (venerado hasta la idolatría por algunos amigos comunes), tener la pa(ciencia) de Luis Rull o los contactos de Arsenio Escolar, jr. Pero soy consciente de que milito en otra división. En la próxima regeneración, tal vez.

Otros dos amigos que están en el camino de sacar (más o menos, aunque no me hablan de ello) dinero con los blogs son Marcos García, quien hace unas honestas críticas gastronómicas y desea, con ellas, ser una referencia para gastronautas -pero, sobre todo, es una persona culta que tiene muchas ideas que comunicar-, y Antonio Domingo, experto en publicidad y lector de poesía, cualidad esta última que bastaría como aval, si lo necesitara.

El periodista Antonio Martínez Ron alimenta con regularidad un blog cuidado, que ganó el Premio en la categoría de Ciencia y Medio Ambiente de 20.minutos, y que en gran parte responde al esquema de incorporar noticias y fotografías curiosas, escritas con una intención divulgativa, picando de aquí y de allá. Resulta el conjunto un poco retro, pero se lo curra. A mí me gustaban más los de Un Universo invisible y el de Forestman, aunque ahora este último se actualiza menos.

Otros de los premiados en ese show anual que va -dicen y digo- viniendo a menos, y que organiza 20.minutos anualmente, no están tan bien escritos (quiero creer que adrede), como es el caso del que responde al sugerente título "Pezones blancos", mejor blog de humor es el mismo Concurso, y cuyo sentido de la oportunidad, y hasta la gracia, hay veces que se me escapa. Qué le voy a hacer.

Para entender mejor por dónde van las cosas, aconsejo al lector curado de espantos darse un paseo por el Mejor blog del 2005, Diarios secretos  de sexo y Libertad, que sigue en la línea de Soy un ezcritor de éxito (dos caras de la misma moneda creativa), y que escandalizará sin problemas -por muchas razones, incluídas posiblemente las literarias- a generaciones enteras de gentes educadas en otras coordenadas. El más votado este año por los lectores en la misma representación fue "Otro tiempo blog", que no tiene hoy por hoy una alimentación continuada, (¿se habrá dormido su autor en los laureles?), pero que debió de contar con apoyos de los amigos y amigas durante el Concurso para llegar tan arriba.

En fin, hay para todos los gustos en la blogosfera. Incluso para el mal gusto. Pero a mí, que me pongo corbata para las entrevistas de trabajo (para hacerlas, quiero decir), que no soporto el pantalón corto en los hombres, que distingo (en general) el tenedor de pescado del de carne y que sigo pensando que para decir o escribir algo interesante hay que pensárselo antes, me gustan los blogs que no tienen faltas de ortografía, omiten referencias sexuales -vamos, que lo hacen con elegancia-, tienen comentarios originales y son reflejo de la personalidad del autor o autora, y que, además, no tienen reparos en firmarlos con su nombre.

¿Se me nota que estoy satisfecho de mantener vivo el mío?. Después de más de un año, y más de trescientas entradas (post), pocas personas me conocerán mejor que quienes hayan seguido estos comentarios en los que he puesto tanto el chorizo como los huevos.

Claro que si quisiera aumentar las entradas a mi blog me enlazaría con el meta-gurú Enrique Dans (al que conocí en el Eventoblog de Sevilla como comunicador de masas), o le pediría entrada al influyente Eduardo Collado (tenemos tantos amigos comunes) para la red de Blogs socialistas (me acabarían echando, temo), o me postularía como Periodista digital (hay que estar allí si quieres ser alguien en la red), o, tal vez, me incorporaría de rondón a blogs 20.minutos, con el permiso de Asensio... Pero para qué quiero yo viruelas a esta edad.

Que intenten otros (¿fue Unamuno el que dijo algo así? ¿tendría blog en este tiempo?).

Al socaire: Recomendando algunos blogs en español y criticando otros (I)

No me voy a referir en este Comentario prolijamente a los Cuadernos de quienes se han hecho mis amigos, en este espacio de la blogosfera, porque quienes se interesen por estas filias pueden encontrar la referencia en la lengüeta correspondiente de este blog.

De entre los cuadernos de aquellos con quienes mantengo amistad, si fuera capaz -que quizá no lo soy- de dejar a un lado las cuestiones afectivas, recomendaría el de Jose Antonio Cobeña (un intelectual de los de siempre con una magnífica lucidez para comentar los temas de actualidad, incluso del complejo universo digital), el de Rubén García (algo estresado por la necesidad de dar contenidos a su cuaderno y alimentar a su inmenso número de seguidores, pero siempre sincero y bien informado, sobre todo desde el sector del negocio inmobiliario), el de Angel María Herrera Burguillo (dinámico emprendedor cuajado de ideas que, además, no tiene reparos en poner en práctica, y algunas, desde luego, en camino de cosechar el éxito, apoyado en la creación de un entramado de blogs y referencias cruzadas en los que ya se necesita brújula para no perderse) y el de Antonio Fumero (simpático creativo un tanto snob y un mucho demasiado agresivo a veces, pero al que hay que seguir para saber dónde están los mejores de las comunicaciones, no solo como técnicos, sino como personas).

Otro blog escrito con el corazón es el de Enrique Brito, en el que las cosas que pasan a su alrededor están contadas desde la madurez y la independencia, con un buen conocimiento de los entresijos de las comunicaciones y (casi) ningún pelo en la lengua. Silvia Martínez, profesora en Oviedo, escribe desde allá, la tierruca, en inglés y en español, y tiene un magnífico blog divulgativo, aunque (aquí no utilizada como adversativa) también tiene poemas de mucho sentimiento. Un rojeras de los de antes, metido en una piel de brillante ingeniero y literato de largo alcance, es el joven sociata Alfonso Estébanez, con el que tanto quiero, a pesar de la diferencia de edad, y que cuando se obligue a decir en más corto lo que desea expresar, irá de triunfos.

En Oviedo también, escribe Mari Luz Naredo, muy desde el PSOE (sección nostálgica) , pero a costa de sacrificar un poco mi independencia, confieso que coincido mucho con ella en la visión de la ciudad y sus problemas. Coincidencia que también he expresado para el blog de otra mujer joven, madre de dos niñas preciosas, que escribe desde el polo opuesto geográfico y militante, Keka Sánchez, que -haciendo hueco entre sus muchas ocupaciones-, apoya las cosas del PP desde Andalucía, si bien esta devocíón confesa, no le impide aparecer a flote con verdades como puños, que es como hay que ser (en mi modesta opinión), para no dejar de ser uno mismo. Y desde Oviedo también, hay que recomendar, por la ilusión que pone, a Chus (que tiene descuidada por momentos su Parada del 7) y que forma parte de un grupo de Jóvenes Ecoloxistes en defensa del medio Ambiente en Asturias que apuntan bien.

De comer aparte hay que darle a Rámón Collado, autor de fotos que quitan el hipo y levantan la imaginación, que sabe decir con su cámara lo que a veces cuesta manifestar con las palabras.

(seguirá mañana)

Jugando en corto: Tiempo de silencios

Hace muchos años, cuando era un adolescente, escríbí unos versos muy breves, de evidente simplicidad, que, como esas cancioncillas que se nos vienen a la memoria cuando dejamos la mente en blanco, cobran en mí un carácter recurrente, están a flor e piel. Aparecen, una y otra vez, como un leitmotiv, insistentes, cíclicas.

Dicen así:

La vida separa y mata.
La vida lleva
cuanto separa,
lejos de aquí.

Quien más mata,
dudemos de la muerte.
Quien más separa, y mata,
vida sola.

Intuía cuando la escribí (no creo que tuviera más de dieciséis años) lo que sucede inexorablemente con muchos de quienes hemos mantenido amistad, incluso íntima. Con el paso del tiempo, y sin que podamos precisar con exactitud ni las razones, ni a menudo ni siquiera el momento, dejamos de tratarnos; nos perdemos para el otro. Después de  años de tenerlos en nuestra pista, un día desaparecen.

Algunos, suponemos nos querían simplemente por el interés, nos utilizaron. Es su problema. ¿Pero los otros? ¿Qué sucedió para que no estemos juntos?, nos preguntamos, deseando de repente saber con nueva intensidad qué les habrá sucedido, dónde estarán, incluso físicamente, cuáles serán sus inquietudes actuales, dónde andarán sus verdades.

Rebuscaremos en memoria, ya difuminadas por las horas amarillas, las viejas imágenes de los momentos juntos, hollando entre las razones que motivaron tal vez la separación, hoy seguramente desprovistas de sentido.

Querríamos hacer aflorar los sentimientos que nos unieron a ellas, para rescatarlos. Pero no será posible, en general. Aún más doloroso: si, por azar, la vida vuelve a reunirnos, muy probablemente, ya no será lo mismo. Después de un fulgor, otra vez perderemos sintonía. Es una quimera pretender recuperar la sintonía de antaño. Ya no somos los mismos. Están, estamos muertos. Se acumula, en fin, más silencio sobre la herida abierta.

Estamos en tiempo de ruidos que ha levantado, por compensación, un tiempo de silencios (tomo prestado el nombre, poniéndolo en plural, de la novela ejemplar de Luis Martín Santos). Muchos y variados silencios.

Algunos ejemplos: silencio ante el que vulnera con desfachatez el derecho y la intimidad de otros, ante el compañero de trabajo al que están haciendo mobbing, silencio ante las desigualdades e ignominias, por miedo a perder nuestra posición; silencio ante la injusticia que, a pesar de lo andado, se sigue colando en los diferentes rincones de esta sociedad de bien nutridos, en la que el riesgo de que se fijen en los que disientan y en los que los apoyen, para estigmatizarlos, será siempre será alto.

¿Dónde estáis, amigos de otro tiempo, gentes con las que acaso tanto compartí, compañeros de viaje a los que ayudé o me ayudásteis, colegas con los que consumí horas a cambio de sinsabores pero sobre todo de satisfacciones, hombres y mujeres que formábais parte indisociable de mi vida, inimaginable entonces sin vostros, y que hoy habéis desaparecido? ¿Qué pensáis vosotros de mí?.

 ¡Hola!

Esas son las preguntas  que me hago, que nos hacemos muchas veces.

Quien más separa y mata, dudemos de la muerte. Vida sola.

A barlovento: Es posible llevar una triple vida (una de ellas, virtual)

Fernando Saez Vacas es un lúcido de tercera generación, un hombre al que da gusto escuchar, provocar (lo que no es difícil) y verlo actuar, templando y mandando en las plazas más reacias a reconocer la calidad de los agentes.

Debíamos habernos conocido antes, pero como nuestra existencia ha transcurrido hasta ahora en batallas sin muchos espacios comunes, resulta que fuimos presentados hace relativamente poco tiempo por un alienígena o un mutante de IQ difícilmente mensurable, nuestro amigo común Antonio Fumero. Recuerdo más o menos la introducción de Antonio: "Aquí, Fernando, mi mentor, el tío que más sabe de web dospuntocero en España. Aquí, Angel, que es otro como tú, un residuo".

Fernando escribe bastante. El 31 de mayo de este curso publicó en El Cultural de El Mundo un artículo imprescindible que tituló "Ser o no ser (virtual)", en el que pasaba revista a diversas situaciones del entorno de Second Life, citando como de paso a Hermann Hesse, el autor de El lobo estepario, libro de culto para los rojeras de entonces.

Después de las horas insulsas de Universidad, analizábamos bodrios como éste mientras tomábamos vino y cacahuetes, como si nos fuera en ello la vida, porque se trataba de seducir de la única manera real que entonces estaba autorizada: poniendo a pescar nuestra presunta perspicacia para predecir lo que se nos venía encima y adornarlo con muchas citas extranjeras.

Así conseguíamos, de tarde en tarde, llamar la atención de las hembras -escribo desde los hombres y para que me lean las mujeres-. De la predicción del fuituro, nada queda.

Me gusta todo lo que escribe Fernando, y coincido con él hasta en las comas. El mérito de esta complicidad, obviamente, es todo suyo en lo que dice y mío en lo que puedo seguirle. Andamos repartidos.

Así, cuando expone, hablando de los millones de ciudadanos que se han instalado en la infociudad, con existencias soportadas tecnológicamente, transformando la psicología humana: "Una densa red de relaciones en Internet desafía el concepto de identidad, que se hace múltiple, fluída, distribuída y heterogénea". Yo leo, parafraseando, además, a otro: "El cielo y el infierno, está aquí". Puede hasta morirse uno, en la vida de verdad, y dejar a un par de espíritus fatuos pululando por la blogosfera, sin que nadie les avise de que quien los venía alimentando de vivencias, desde su Puertomarte, ya no anda por allí.

Son muchos los que ocultan su verdadera identidad en el espacio virtual, utilizando avatares y seudónimos. Si nos fijamos en los comentarios que a diario se vierten, a millones, en la red, concluiremos que la inmensa mayoría de los seres que se mueven por allá son producto de diosecillos anónimos, esto es, surgen de desconocidos que parapetan su identidad detrás de un murete de cascotes virtuales. Pretenden influir sobre seres reales -puede que incluso sobre los imaginarios-, utilizando como ai fueran francotiradores a sus franquesteines de pacotilla. Tiran piedras al estanque de la vida que debemos cambiar, y, a veces, cuando se asoman Sosias, ellos ven Narcisos.

En el plano práctico, y si lo importante de vivir es -lo tengo recordado, la manduca y el rebozo-, no se cómo podrían seducir, si lo pretenden, estos donjuanes, desde sus espacios imaginados, a los objetos carnales de su deseo. Pero tengo claro que, si todos los actuales habitantes de la Tierra entrarámos en las infociudadades (y ya entraremos), y desarrolláramos sin límites nuestros afanes de ser otros, perfeccionando los clónicos de los Mr. Hides que llevamos dentro, el número de virtualícolas sería acaso infinito (eso también lo dice Hesse y lo recoge Saez Vacas). 

Si no fueran amigos y no estuviera seguro de que me despadazarían a dentelladas de su inteligencia si me equivoco en el juicio, me atrevería a aventurar que hay bastante de lo virtual de Fernando en Antonio, y viceversa. Es una intuición, no sé, pero esas cosas funcionan a primera vista para los que vivimos una parte de nuestro tiempo en las nubes.

Lo que que tengo seguro es de que, si me animase a crear mi propio personaje en la web, al margen del yo que he construído en esta vida real sin proponérmelo, tomaría prestado de ambos la mayor parte de lo que conozco de ellos, para fundirlo en un ser de antología.