Blogia
El blog de Angel Arias

Articulos de actualidad

Al socaire: Más sobre los incendios de Galicia, las opiniones políticas y la Ley de Montes

Se va consolidando la sospecha de que los incendios -en número superior a los cien- que asolan los bosques de Galicia, y en especial, las masas forestales próximas a los núcleos urbanos, han sido provocados. Al menos, una mayoría.

El propio presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, desplazado desde hace dos días a la zona, ha expresado esa opinión, basándose en que es prácticamente imposible que se produzcan simultáneamente, desde diferentes focos próximos, tantos incendios, independientemente de la valoración que pueda hacerse de las condiciones de sequía que está padeciendo todo el país.

También está desplazado en Galicia el líder de la oposición, Mariano Rajoy, quien, en sus declaraciones, ha recordado que el PP ha propuesto una serie de medidas (33) hace más de un año, y precisa que no pretende criticar al Gobierno, sino pedir mayor eficacia en sus actuaciones y, más en concreto, que se nombre un coordinador único que tome decisiones en todos los frentes, repartiendo los efectivos, según prioridades; también ha criticado, siguiendo a Zaplana, que se haya dado importancia al conocimiento del gallego en la selección de los expertos en las oposiciones para cubrir las plazas de bombero forestal.

El Consejo de Ministros del 22 de Julio había aprobado medidas para prevenir y combatir incendios forestales y para mejorar la coordinación entre las administraciones, prohibiendo  hacer fuego hasta el 1 de noviembre en espacios abiertos o fumar en las zonas forestales de alto riesgo. El Consejo creó también un Centro Nacional de Coordinación de la Información sobre incendios forestales. La prohibición de hacer fuego en  zonas abiertas" incluyía la quema de rastrojo, fogatas en zonas recreativas o de descanso, y también cualquier actuación que genere chispas, como fumar, prohibiciones que se incluyeron en un Decreto-Ley con medidas extraordinarias.

Estas medidas se estructuraron en tres  ejes: sistema de indemnizaciones y ayudas a los afectados, medidas extraordinarias para prevención y extinción de incendios y la mejora de los servicios de coordinación y cooperación entre administraciones.

Junto con la prevista mayor dotación de medios (por ejemplo, más hidronaves adaptadas para combatir incendios, con posibilidad de conducción nocturna), se indicaba la colaboración inmediata con las Administraciones regionales para la limpieza de los residuos forestales, el refuerzo del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y el reconocimiento como policía administrativa de los agentes forestales.

El vicepresidente de la Xunta, el nacionalista Anxo Quintana, opinó, por su parte, que la primera causa de los numerosos incendios en Galicia era "el abandono del medio rural", en especial, durante los últimos años del Gobierno del PP, y concedía menos importancia a la responsabilidad concreta de la actuación de los pirómanos. (tomado de sus Declaraciones a RNE).

Coincido con Quintana en que el medio forestal, rural, está totalmente abandonado, y que en Galicia no se valora el bosque, que pasó a ser, de considerarse una riqueza, un estorbo para el propietario. Puede que algunos de los pirómanos, sean "terroristas que se dedican a prender fuego todos los días, dispuestos a hacer mucho daño". Pero prender fuego al monte (de otro, y a veces, incluso al propio) no es ajeno al programa de actividades de algunos desaprensivos. Recuerdo que el año pasado un maestro de un pueblo de Galicia, indicaba que uno de sus alumnos, en una redacción en donde debería contar lo que había hecho el fin de semana, confesaba con ingenuidad que "había ido con su padre al monte a encender unas candelas".

A estas actitudes, se une, por supuesto, un "tiempo seco", que dificulta las labores de extinción. 

Es necesario que la modificación de las competencias policiales vaya acompañada de la modificación del Código Penal para el endurecimiento de las penas, porque quemar un monte es muy barato penalmente hablando. Y habrá que hacer un examen profundo sobre la nueva Ley de Montes, (Ley 43/2003), que ha venido a consolidar la desposesión del propietario de las masas forestales, convirtiéndolo un mero detentador de la propiedad, sujeto de múltiples responsabilidades y limitaciones, pero con muy pocas ayudas reales y escasas opciones para su disfrute económico.

Ahí también buscaría yo el desinterés de muchos propietarios, con poca conciencia social y ecológica, por la protección de unos bosques a los que no encuentran ninguna o escasa rentabilidad. 

Si el lector quiere saber más y tener su propia opinión, basada en la de especialistas, le aconsejo, en fin, visitar la página del Colegio de Ingenieros de Montes sobre el tema.

Al socaire: Inmigrantes subarrendados en el piso del piloto

Más de veinte familias de inmigrantes han sido engañadas en Madrid por un tramposo que les alquiló a todas y cada una el mismo piso, del que no era propietario, firmando contratos en las que se fijaba como fecha de comienzo de la ocupación un día de principios de agosto: también idéntico para casi todas ellas.

El estafador pidió a cada uno de sus confiados clientes, utilizando el nombre (imagino que supuesto) de una entidad mercantil, sustanciales adelantos, que los afectados pagaron sin rechistar, seducidos por los modales y la labia del que se presentaba, ante todo, como un colega inmigrante. El piso era un chollo: espacioso, bien amueblado, con piscina y hasta con plaza de garaje. Ni siquiera los futuros inquilinos se molestaron en pedirle la llave al tramposo, hasta tal punto era convincente su argumentación y confiable su talante.

Por supuesto, el piso no era propiedad del arrendadedor. De ser algo, era únicamente arrendatario. Los verdaderos propietarios se encontraban ajenos a la operación que se estaba ventilando con su piso. Parece que se trata de un matrimonio que habita en otro lugar, y que deben pasar bastante tiempo fuera, ya que sus profesiones son las de piloto y azafata. Habían únicamente alquilado por una temporada su segunda residencia (calle de Estocolmo, 31, distrito de San Blas) al embaucador. Este, después de haberlo disfrutado un par de meses, se decidió a montar todo el tinglado, con la colaboración de su pareja, que también tenía similares dotes de persuasión y se hacía pasar por la propietaria del pisito. Completa el cuadro que todas sus víctimas son inmigrantes y la mayoría se encuentran en situación irregular.

Los estafados no quieren marcharse del piso que han podido ocupar finalmente ya que uno de ellos, el último de la cadena de afectados, sí tenía la llave. Eso les viene bien, porque quedan eximidos de responsabilidades penales derivadas de la ocupación, ya que aunque tengan falso título (un contrato de alquiler realizado por quien no tiene legitimidad para ello), se introdujeron en la vivienda sin ejercer violencia alguna. Ni siquiera se han de considerar en precario, ya que, aunque falso, tienen título, que trae causa de otro seguramente válido, que es el del que les subarrendó el objeto.

Su situación desde la perspectiva de la posición legal mejora. Cuando les cortaron la electricidad, porque, por supuesto, el falso arrendador desapareció sin dejar rastro y sin pagar la luz, se decidieron a pedir la reanudación del suministro, pagando lo atrasado. No me atrevo a suponer que se hayan dado de alta en la compañía eléctrica presentando uno de los inválidos contratos, porque no quiero complicar más el cuadro legal.

No va a ser tan fácil echar a esas pobres gentes confiadas del piso. Tienen que solicitarlo judicialmente los verdaderos dueños, y supongo que alguna complicación más tendrá la historia, cuando los datos de la propiedad se mantienen en lo oscuro. Como no quiero imaginar, no especulo sobre las consecuencias de que el contrato de alquiler entre los propietarios y el astuto dominicano Juan Toribio no existiera, aunque sí la ocupación desde hacía tiempo del inmueble.

La situación me sugiere también algunos comentarios sobre la cadena de incautos, pero en situación irregular, que han caído al unísono, confiados en que lo que se les presenta ante las narices es legal o tiene apariencia de ser aceptable aunque anómalo. A mí me sirve para pensar que estamos en uno de los países más confiados del Universo. 

Primer premio de este reducido concurso improvisado de lo lleva la pareja de propietarios que entregaron las llaves de su piso a este maestro del engaño sin garantías ni avales, fiándose solo del careto.

Ex aequo en la clasificación con las entidades bancarias y los prestamistas que entregaron cantidades entre 3.000 y 6.000 euros (por lo que cuentan) como adelanto y depósito para hacerse con el alquiler de un piso a precio bastante por debajo del mercado, sin preocuparse de en concepto de qué arrendaban la vivienda, en qué situación se hallaban, ni cuáles eran sus medios de subsistencia.

Premio también para las compañías de electricidad, agua, gas o teléfono que pasan de pedir originales del contrato de alquiler o copias compulsadas de la inscripción notarial de compraventa, como por otra parte, han venido exigiendo a quienes -yo entre ellos- tenemos aspecto, al parecer, de habituales delincuentes.

Enhorabuena al desaparecido Sr. Toribio, y premio de consolación a los inquilinos del piso de la calle Estocolmo. Puede que al sr. Piloto y su pareja se les ablande el corazón y les permitan quedarse en su piso hasta que se les vaya arreglando otro acomodo, demostrando de paso que es incluso posible acomodar a una familia en solo 6 metros cuadrados (que son las cuentas que me salen si divido la superficie útil por el número de familias estafadas).

Pero es que aunque los propietarios quieran que se vayan y pidan el desahucio, al haber incidencia penal -que tiene efectos suspensivos sobre la causa civil-, puede que se tarde unos dos o tres años años en conseguir el lanzamiento. Y como los inquilinos de ahora están actuando de buena fe y se encuentran en estado de necesidad, no necesitan pagar el alquiler. Además de que no sabrían a quién, las responsabilidades son del otro, del de la cara de buena persona, D. Juan Francisco Toribio, el maestro de engaños, que estará ya metido en el siguiente.

A sotavento: Casas de ensueño en Madrid y litigios que no dejan dormir

Madrid es una generadora pródiga de litigios de vecindad. Primero, por su tamaño; después, por su carácter. Aquí la costumbre es tomarse las cosas por la mano, dar la primera lanzada, apoyarse en la idea del que no corre, vuela.

¿Quién no ha tenido, tiene o tendrá, problemas con el vecino?. Las comunidades de propietarios son fuente inestimable de alimento para muchas familias de abogados. Aunque las Leyes de la Propiedad Horizontal y las Ordenanzas de Edificación solo se estudian en un par de semanas, sirven de ejercicio profesional toda una vida. Está el vecino moroso, el administrador descuidado que cobra dos veces la misma factura, los quórum de mayorías imperfectas para decisiones fundamentales, los avisos irregulares para convocatorias de junta de propietarios...

Hermanos mayores de quienes cometen esos pecados veniales son quienes abren un hueco en el forjado y se hacen un ascensor o un duplex para dar más valor a un piso, o los que amplían el salón cerrando la terraza,  o los que rajan el tejado, cortando de paso la salida de humos de los pisos bajos. Están también los que hacen ruido, los que ensucian de más, los comercios sin licencia de apertura, las clínicas de maternidad que vierten basura sanitaria en el cubo doméstico, los que usan la plaza de garaje como trastero, los que se olvidan cada cuatro de cerrar el grifo, los groseros... Toda una fauna que crece, se desarrolla y generalmente, tiene frutos, a costa de la paciencia, la ingenuidad o el desconocimiento del vecino.

Tengo un amigo que compró un apartamento en el Madrid antiguo, en una de esas casas que quedan por la capital que tienen aún carácter, fundamentalmente, el rasgo que les da su existencia centenaria. La casa estaba completamente rehabilitada, decía la propaganda de la inmobiliaria, y los materiales eran, claro, de primera calidad. Para mi amigo fue amor a primera vista. La fachada, recién pintada de colorines para resaltar los adornos bajo los falsos balcones, le recordaba incluso a una casa de su pueblo. El rótulo del local comercial ténía las letras esmaltadas. Un encanto.

Hizo la mudanza rápidamente y se instaló lleno de ilusión en lo que nos repetía, era su vivienda soñada. El fin de semana celebró una fiesta que preparó cuidadosamente. Encargó incluso los canapés a una empresa de cattering. No quería que faltara nada para conmemorar su gran fortuna.

No fui yo el primero que descubrió la grieta. Fue Lara, su novia. Cuando estábamos sentados en el sofá del salón, ella miró al frente y lanzó un grito que nos alarmó. Pensamos que le había dado un ataque. La grieta (la primera grieta, debo decir) estaba ya allí, desafiante. Mi amigo no quiso que la fiesta se estropeara: "Debe ser una simple fisura de asentamiento. La casa está totalmente rehabilitada."

Voy a ahorrar los detalles. Desde hace un año, mi amigo ha desmejorado mucho. Lara no quiso vivir en aquella casa, porque temía que se desplomara cualquier día. Dejaron su noviazgo. El es un batallador, un empecinado, pero comprendió que debía concentrar sus energías en salir de aquel embrollo y no estaba para bromas. Cada día descubría una nueva grieta, un agujero, oía ruidos y crujidos por las noches.

Las quejas al promotor, el descubrimiento de que la tal rehabilitación no había tenido lugar, la sorpresa de que la casa no contaba con permiso de habitabilidad, la aparición de nuevas y más profundas grietas, le quitaron mucho sueño y todo su humor. Cambió el carácter.

Mi amigo quiere salirse de la pesadilla, pero no puede. Ha colocado el asunto en manos de abogados, y ha tenido que hacerse cargo, junto al resto de los propietarios de la casa en estado ruinógeno, del pago a otro arquitecto para un nuevo proyecto de rehabilitación, que está desarrollando un nuevo constructor que, cada vez que mueve una pared o levanta un enlucido, descubre una viga carcomida o un hueco por donde tenían que pasar, al parecer,  forjados, zunchos o viguetas.

Bendito sea este país, amigo Sancho, en el que los antiguos cuentos de gitanos que pintaban al burro de marrón para venderlo como caballo, tienen más enjundia, y los prestos a engañar, cuentan con muchos más medios y el apoyo de profesionales de la regla de cálculo o de la pluma estiográfica. También los incautos deben ser algo más listos, y por eso, los que los estafan mejoran cada día sus procedimientos, y además de dar una lanzada, cuando el ofendido se revuelve, le clavan otra más honda.

Cuando me amigo le planteó al promotor que le había estafado, obtuvo una respuesta que le escoció en el alma: "Usted ha comprado un cuerpo cierto, así que sabía perfectamente lo que había. Además, si usted quería una vivienda de primera, ¿cree que iba a poder comprarla al precio de ganga que pagó?". 

Mi amigo es de los que no se dejan avasallar tan fácilmente. No cejará hasta que le devuelvan lo que pagó de más y le resarzan por los días en que no pudo disfrutar al completo de su frustrada vivienda deal. Tomará su tiempo, pero está seguro que ganará el litigio. Lo único que nadie podrá devolverle es la ilusión perdida por vivir en el centro de Madrid, en una casa antigüa. Salvo que le garanticen ante notario que le han cambiado todo, hasta las manijas de las puertas. 

Lo que no se esperaba mi amigo es que la promotora le denunciara a él también por daños y perjuicios, y le lanzara una demanda pidiéndole varios miles de euros por lucro cesante. La demanda no tiene pies ni cabeza, pero héte aquí que ahora el propietario apaleado tiene que defenderse también de que no le vuelvan a dar en él coco, cuando esperaba ser solo un afectado.  Ahora es también demandado, y en alta cuantía, por lo que su abogado aprovechó para espetarle, que según los baremos del Colegio profesional, es la cuantía de la demanda la que manda como orientadora de los honorarios, así que le pidió una provisión de fondos de aquí no te menees.

Madrid, ciudad también de pleitos y de pequeños canallas, que se mezclan bulliciosos y aviesoscon ciudadanos de buenas intenciones que, deseando solo vivir tranquilamente, no saben que su papel es convertirtse en víctimas propiciatorias. Esa cualidad insospechada hace de Madrid (¿es solo esta ciudad, o es mal de España?) en Tierra prometida para algunos abogados y arquitectos y otros hombres de carrera, que olvidando por lo que parece que la primera labor del buen profesional es orientar, aconsejan al cliente pleitear, llevan a sus Colegios a visar proyectos que no tienen pies ni cabeza, a despecho del sentido común, saltándose a la torera el fumus boni iuris,  y la deontología que, por supuesto, no es solo cosa de galenos, aunque no les sea de aplicación el juramento de Hipócrates.

Al socaire: Israel y Hezbolá: Una paz difícil desde un entendimiento imprescindible (y 2)

No hay que extrañarse, pues, que cuando las diferencias se produzcan entre colectivos fuertemente armados, y los países con mayor poder (economía, armamento, población, intereses) miran a otro lado mientras atienden a sus propios intereses, la situación degenere fácilmente en una guerra regional o en un conflicto civil entre facciones. Mientras los observan destruirse, los grandes miden fuerzas, prueban armas, tientan sus poderes.

Israel (La fuerza de Dios) y Hezbolá (El partido de Dios) están sumidos en una guerra que sigue una escalada progresiva, avanzando en un pozo que, para las partes actualmente en conflicto, es cada vez más negro y más profundo. Y que corre, desde luego, el peligro de degenerar en una confrontación de mayor extensión si este banco de pruebas no se resuelve a satisfacción de ambos contendientes, los visibles y los invisibles.

No es una guerra de religión, ni quienes la dirigen y ejecutan desconocen un principio común a las creencias de ambos contendientes y, por lo demás, elemental: no matarás. Como todas las guerras, es una guerra de intereses económicos, unos específicos (tener más tierras, más agua); otros difusos (controlar la producción de petróleo, mantener la hegemonía mundial). Los protagonistas aparentes representan intereses más amplios que los propios.

La comunidad internacional -quiero decir, la occidental-, ha expresado, de forma prácticamente unánime, que las hostilidades deben cesar, y, con matices, que no ha de haber vencederos ni vencidos. La concreción de ese deseo tiene muchos matices. Porque si es cierto que dos maneras de entender el mundo han elegido ese escenario bélico para medir sus fuerzas a cañonazos, guardando de momento sus armas más mortíferas, la solución tiene que contentar los intereses de los que están detrás.

Algunos lugares comunes: Hezbolá no representa a la totalidad del mundo árabe, y su ideología es solo una expresión beligerante de las diferencias entre suníes y chiíes que está dividiendo al mundo islámico. La alianza de civilizaciones, que pareció contar con el apoyo de las potencias, incluso de Estados Unidos, no es factible más que desde una postura de tolerancia y respeto recíprocos entre occidente y oriente.

La alianza, e incluso la coexistencia pacífica, son posturas imposibles mientras no se diluya  la obsesión por la dominación chií sobre los países árabes, que cuenta con el liderazgo de Irán, apoyado por Siria (que no está por ello, en principio, interesada en un Líbano democrático) y por Hezbolá y Hamás. 

La disminución de la tensión implica que Egipto, Arabia Saudita y Jordania (por citar solo a aquellos más próximos al área en conflicto) han de contar con mandatarios con autoridad entre los árabes, y ser ejemplo de democracia y prosperidad en su entorno.

La simpatía occidental hacia ciertos países árabes, traducida en desembolsos económicos y ayuda bélica, y la marginación y el castigo continuado a otros, supone una toma de posiciones equivocada que favorece y alimenta la tensión en el mundo árabe.

La situación de persistente discrepancia ideológica y económica solo necesita de una excusa para generar en un conflicto armado. Israel ha sido ariete en bastantes ocasiones. Unas veces ha sido la inestabilidad de Palestina, el secuestro de militares israelíes o la constitución de una franja defensiva del estado forzado de Israel. 

Por sus resultados, se puede deducir que, aunque se han expresado varias fórmulas por manejar la tensión entre Palestina e Israel, el interés de encontrar una solución definitiva nunca ha contado con pleno apoyo de las potencias. Así se dejó que Palestina evolucionase a peor, se incrementó la ayuda a Israel, convirtiendo a los palestinos en sus criados, se marginó a Siria y Argelia, se ignoró a Líbano. Se mantienen como colonias virtuales de los países ricos a Marruecos y Túnez, incluso a Egipto.

El éxito electoral de Hamás en Palestina llevó a este partido revolucionario a plantearse la necesidad de reconocer Israel, algo que la dirección exiliada de Hamás no podía admitir, por lo que, sabiendo lo que hacía, ordenó el ataque contra un puesto militar israelí.

La respuesta militar de Israel, premeditada o cayendo en la trampa de la provocación, causó muchos muertos palestinos y desplegó un plan trazado de antemano, porque los radicales se consideraron legitimados. Hezbolá apoyó la acción capturando por su parte a dos soldados israelíes. Irán, manejando la situación entre bambalinas, desviaba así la atención internacional sobre su programa nuclear.

Ni siquiera la situación que da origen a las hostilidades manifiestas es, por lo demás, nueva. En junio de 1982, Israel había invadido el sur de Líbano en la llamada Operación de Paz para Galilea, por la que se pretendía expulsar a la OLP del sur y crear una franja protectora de los asentamientos coloniales del Norte del país. Hoy Israel pretende crear una franja de 40 km en el sur del Líbano.  Entonces el motivo alegado fue el atentado contra el embajador de Israel en el Reino Unido, Shlomo Argov, que se atribuyó a la OLP.

¿Qué consiguió entonces Israel? Aumentar las razones sentimentales de que disponía su enemigo, Hezbolá, entre los radicales islamistas, convirtiéndose en fuerza del Estado dentro de Líbano. Se incrementó la cohesión de las facciones árabes simpatizantes del chiísmo. Se estrecharon los lazos entre Siria e Irán. Paralelamente, se generó un monstruo en Irak. Y se debilitó la argumentación en favor de los países pro-occidentales entre los árabes moderados.

Esta confrontación tiene que detenerse de inmediato. Hay que recuperar el acuerdo de Beirut de 2002, y hacerlo cumplir. Entonces el mundo árabe firmó una paz completa, que incluía relaciones pacíficas con Israel, a cambio de que este país, retrocediera a las fronteras de 1967 y aceptara un estado palestino.

Claro que esta es una situación muy difícil de plasmar en la práctica, si Israel, con el apoyo de los Estados Unidos, se niega a cumplir el acuerdo. Prefieren tener a un estado palestino fragmentado, y contar con un ejército poderoso en la zona.

No tengo buena opinión de las capacidades de la política exterior norteamericana. Sus propuestas parecen inclinarse porque el sur del Líbano sea controlado por el ejército libanés -ignorando que contiene elementos chíies- y que se fragmente o destruya a Hezbolá. La fórmula tiene colores parecidos a la que se pretendió imponer en Irak, hoy sumergido en una guerra civil.

Hoy mismo, el ataque israelí a Beirut, que ha sido sometido indiscriminadamente a un bombardeo, no servirá sino para despertar nuevas simpatías entre los libaneses neutrales.
También creo poco factible e la presencia de una fuerza internacional en la frontera entre Líbano e Israel, porque el interlocutor habría de ser Hezbolá y no el gobierno libanés. Un gobierno, además, que no ignoraba -ni el ni nadie enterado de los movimientos en la zona- que el ejército de Hezbolá estaba acumulando cohetes Katiuska en su zona (y ahora posee incluso Fajr 5 de fabricación iraní, con alcance de 90km), con un objetivo claro: Israel.

A mí me parece que la presión internacional, capitaneada, por Estados Unidos y por la Unión Europea, pero contando también con la incorporación de los países árabes de tendencia suní, debe conducir a las partes a un inmediato cese de hostilidades. La negociación no puede dejarse a los contendientes, debe imponerse desde la autoridad de los intereses superiores, y bajo el principio de la falta de legitimidad para dirimir los conflictos con la lucha armada, en una guerra no declarada que afecta, sobre todo, a las poblaciones civiles.

Hay que tener la valentía de replantear, seguramente, la cuestión de los límites del estado Israelí y Palestino, y expresar a los Estados con tendencia shií que el mundo occidental, puede y quiere, entenderse con ellos. Habrá que darles argumentos, y colaboración, para que vean que su Dios, como el nuestro, como el de todos los creyentes y no creyentes civilizados, no tiene interés en que ventilemos nuestras diferencias a bofetadas, sino que nos ha dejado libres para construir un mundo mejor.
Desde el apoyo común, la comprensión de los otros, concentrémonos en la exterminación de la pobreza, en la búsqueda de la mayor felicidad para el ser humano.

¿Es tan difícil? ¿Habrá que recrear otro Dios que abomine de aquel que tuvo un día la debilidad de adoptar nuestra naturaleza para darnos ejemplo de vida?
 

Al socaire: Israel y Hezbolá: Una paz difícil desde un entendimiento imprescindible

Cuando los conflictos de intereses no se resuelven por la negociación, y las partes acuden a la violencia, la solución de la discrepancia  incorpora variables que las partes generalmente no pueden ya controlar. La ira ciega, y más aún ciega el deseo de venganza, de superar el daño que nos inflinge el otro. Hay muchos ejemplos, porque la naturaleza humana es muy proclive a perder los nervios, tanto de forma individual como (y esta variante deberían analizarla profundamente los sociólogos) especialmente de manera colectiva.

La Historia está repleta de ejemplos de disputas llamadas geopolíticas, en las que pequeños estados beligerantes son dirigidos, incluso a veces sin saberlo, por fuerzas superiores cuyas intenciones permanecen secretas y anónimas o que, incluso, bajo la apariencia de apoyar las negociaciones de paz y dar consejos, lanzan más cizaña.

El odio y la pasión ciegan a los soldados en campaña, que desde el primer momento son testigos de los horrores que atribuirán solo a la otra parte. El orgullo, la presión popular, la obstinación, embotarán la razón de quienes dirigen las guerras desde los despachos. La vuelta a la calma se hará por momentos más difícil, y se acumula agresión sobre agresión, violencia sobre violencia. El único deseo acabará siendo, bien la total destrucción, o la completa sumisión del otro.

No quiero parecer simplista, pero el ser humano cae prisionero de la ira continuamente. Nos enfada que alguien detenga su coche delante del nuestro aunque no llevemos prisa, no importa si es para bajar a su anciana suegra o desocupar el maletero. Basta observar la cantidad de discusiones que se plantean todos los días en la calle, que parece como que nos gustara airear ante los demás nuestras diferencias, o hacer ostentación de mala leche. Para explotar,  vale igual un penalti que el que la niña llegue a casa con dos suspensos, que el pantalón tenga dos rayas en la misma pernera o que un coche más rápido nos lance una china al parabrisas.

Qué decir en lo tocante a las creencias. Nos parecerá insoportable que alquien critique nuestras ideologías, nos resistiremos a admitir la oportunidad de las decisiones y comentarios de nuestros contrarios. Lo nuestro es lo mejor. Si el mejor guisado es el de nuestra madre y la mejor inteligencia, la de nuestros hijos, la única doctrina válida será la que mamamos en la cuna.

Por eso, para muchos, no hay más dios que el suyo. Lo pongo con minúsculas, no por hacer profesión de agnóstico, sino para incorporar así a todas las religiones verdaderas y falsas, tener en cuenta a todas las creencias, y poder agrupar todos los argumentos cuya esencia sea negar la razón espiritual del otro.

Si no estamos preparados para dialogar y transigir, la única forma de construir nuestro mundo ideal es pisotear los terrenos en donde se mueve la razón del otro. Cuando alguien nos de la primera bofetada, no nos plantearemos la proporcionalidad de la respuesta, ni nos preocupará analizar sus circunstancias. Quedará descartada la posibilidad de que aguantar el dolor expresándole al otro que necesitamos más razones. Habrá que resolver la cuestión a garrotazos. 

 

Al socaire: Afinsa y los tigres de dientes de sable

Entre 350.000 y 400.000 personas están afectadas por el caso Afinsa- Fórum filatélico, conformando el mayor escándalo financiero español, desde que el 9 de mayo pasado se produjo la intervención de las empresas por la Fiscalía del Estado, siguiendo instrucciones de la Agencia Tributaria, derivadas de las graves irregularidades detectadas por la inspectora Maria Teresa Yábar en las cuentas de Afinsa, y que reflejó en su informe.  El volumen de lo presuntamente estafado se valora actualmente en unos 3.500 millones de euros, por estimación de una inversión promedio por afectado de unos 10.000 euros.

A mí me parece, en primer lugar, que lo relativamente modesto de las cifras promedio ponen de manifiesto que la gente normal (los afectados lo son, sin duda) es cauta ante la promesa de rendimientos por encima de lo normal, aunque sean aconsejados por sus amigos o por el alcalde de su pueblo. No han arriesgado mundo individualmente, por lo general: solo una parte de sus ahorrillos.

Si se mira por el otro lado, el de los presuntos implicados en la presunta estafa, tampoco la oferta empresarial era arriesgada. Los rendimientos anuales garantizados por estas entidades ahora en la picota eran solo del 6%, que, si bien son superiores al actual coste del dinero en dos o tres puntos, son bastante inferiores a los beneficios empresariales de un amplio sector de las empresas que cotizan en Bolsa.

Así que, aunque la mayoría de los no afectados tienden a mirar el asunto como una versión combinada y algo más elaborada del timo de la estampita -que suena, además, como denominación muy aplicable- y de la pirámide, el negocio en sí no me parece descabellado. Confiar en que unos sellos de ediciones limitadas se revaloricen con el tiempo no es lo mismo que creerse el cuento de que te vas a hacer millonario en un par de meses si  envías copias de una carta horriblemente redactada a diez amigos, poniéndote tú el último de una lista de desconocidos, y con la condición adicional de que transfieras un par de euros al primero de ella, para no romper la cadena. Esta propuesta sí que se ve a la primera que no va a funcionar, porque lo que hace cualquiera, si es que se decide a entrar en el juego, es poner su nombre hacia la mitad de la lista, enviarlo a doscientas personas conocidas y, por supuesto, no se le ocurre mandar el dinero.

Cabe recordar, además, que los beneficios que se pueden obtener por la inversión en sellos, apoyándose en un mercado ciertamente restringido y de tirada limitada, son bien conocidos por todos los niños españoles -¿y del mundo mundial?-, y muy especialmente, los de mi generación. Pues no hemos recogido nosotros pocas estampitas, clasificado y ordenado con dedicación infantil, convencidos de que lo hacíamos por la salvación de Rusia, la conversión de China o cualquier otra buena causa por el mundo necesitado y lejano. ¿Quién no tenía, además, un tío o un vecino coleccionista que valoraba cada dos o tres días sus existencias, ordenadas en álbumes primorosos, en varios millones de pesetas, que eran la garantía de una herencia estupenda para sus deudos?.

En fin, puede que las valoraciones de las existencias de Forum y Afinsa estén sobreestimadas, haya dudas acerca de si los depósitos de sellos serán de la calidad y cantidad contabilizadas, acreditadas o simplemente insinuadas, pero su valor, con seguridad no es nulo en el mercado.

Y todo lo que no es res nulius perpetua (que hasta el concepto de lo que no vale nada puede cambiar), no está libre de alcanzar valores muy altos en los mercados de la coyuntura y del capricho. Valga como ejemplo lo que están dispuestos a pagar algunos por un balón de fútbol con las firmas de esos atletas que dan patadas al balón y cabezazos a sus contrincantes, o por la ropa interior que utilizó Madonna en cualquier performance. Como ejemplo vale incluso lo que se paga por un cuadro de Gris, Picasso o Schiele, por citar solo tres de mis miles de pintores favoritos.

Hacienda también debía estar convencida de que estas empresas estaban realizando un buen negocio, porque admitió sin problemas que Forum Filatélico, por ejemplo, habia obtenido beneficios por valor de 485 milones de euros y metió en su caja impuestos por encima de 176 millones. Ahora, la Audiencia Nacional ha solicitado expertos con conocimientos acreditados en valoración de sellos y que no hayan tenido nunca relación con las empresas afectadas, pero no antes; y lo que se puede indicar es que la labor que habrán de realizar no es sencilla y tomará años, y, además, que como el valor de lo estimado fluctúa con el tiempo, las valoraciones ni serán exactas ni podrán incorporar el efecto de contracción del mercado ante una salida masiva de un bien cuyo valor fundamental proviene de su consideración de escaso.

Por su parte, los ex directivos de Afinsa han solicitado la devolución de 210 millones de euros en impuestos, más intereses, que estiman cobrados indebidamente, ya que si se considera empresa financiera y no mercantil al invento, no deberían haber sido percibidos por el Fisco. Pues no me parece descabellado.

La tremenda movilización de intereses, reclamaciones y disgustos que acarrea una decisión de tanto alcance como la adoptada con las empresas afectadas, está implicando varias consecuencias de alcance jurídico. Por ejemplo, la agrupación de los afectados (aún movilizados de forma escasa) en dos Asociaciones de Consumidores principales: Ausbanc (Asociacion de Usuarios de Servicios Bancarios) y la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), de las que la orientación política de sus dirigentes parece corresponderse con los dos partidos mayoritarios. Además, los afectados, en la defensa de sus intereses (centrados en la existencia de un derecho de crédito), se ha desplegado una variedad de demandas en distintas direcciones, abriéndose causas penales, civiles y administrativas.

Ausbanc, por ejemplo, ha pedido como reclamación previa de responsabilidad patrimonial de las administraciones públicas, 67 Millones de euros, considerando que la Agencia Tributaria ha cambiado de criterio al pasar a considerar la actividad a financiera y no estrictamente mercantil. Existen causas penales contra los ex responsables de ambas empresas, que se encuentran en fase de instrucción: el Juzgado Central de Inspección nº5 (el del juez Garzón) instruye las de Forum y el Nº1 (el del juez Pedraz) el de Afinsa.

Los resultados de las inspecciones tributarias de Afinsa están también recurridos ante el Tribunal Supremo (en su Sala de lo Contencioso), porque los anteriores responsables entienden que los compromisos que tenían con sus clientes no eran obligaciones y, por tanto, no deben ser trasladados al pasivo; o sea, que la empresa no puede ser considerada en quiebra técnica. La madre del cordero, pues.

Para ampliar las posibilidades de incrementar la masa de la quiebra (o sea, lo que habrán de repartirse los acreedores), y, también, cómo no, para hacer más barullo, un grupo de afectados presentó una querella criminal contra 12 ex ministros (los que lo fueron desde 1989, fecha de creación de Fórum) responsables de las Carteras de Consumo y/o Economía y Hacienda, por omisión del deber de perseguir delitos, y abandono de la obligación de tutela de un servicio público esecial, entre otras alegaciones. También han denunciado por lo penal a los directores de la Agencia Tributaria y del Instittuto Nacional de Consumo en el período.

Es imposible predecir dónde va a acabar la historia y, si mis simpatías han de estar con alguien, estoy con los afectados, con esos pequeños inversores que creyeron que era posible garantizarse un rendimiento muy razonable, invirtiendo lo que les había costado mucho trabajo ahorrar, comprando sellos en una empresa especializada y antigua en el mercado. Otros compran árboles, cerdos jamoneros, parques eólicos, solares en un cementerio. ¿Son más listos, son más tontos?

Al fin y al cabo, todos mantenemos algo de niños en nosotros, y sin que se nos tenga por ingenuos, necesitamos creernos lo que nos dicen los que parecen tener más información, y confiamos en un Estado algo paternal que, además de convencernos de que Hacienda somos todos, nos tutele y defienda de los malos.

Para valorar el alcance de lo volatilizado, hay que esperar a que se hagan las cuentas de lo que está en las cajas fuertes de Afinsa y Forum, tasar y vender todos sus activos, incorporar lo proveniente de las responsabilidades cuantificables que se ventilen, y esperar mucho tiempo. Por eso, lo seguro es apostar porque el asunto dará mucho que hablar, y hasta puede correr el riesgo de acabar como la historia de los tigres de dientes de sable.

Parece ser que en el Mioceno, hace nueve millones de años, dia más dia menos, en los terrenos que hoy ocupa la localidad de Torrejón de Velasco, en Madrid, los depredadores  cayeron en las fosas abiertas en los terrenos de sepiolita por querer alcanzar a sus presas, que habían caído antes. Ni unos ni otros pudieron salir, y gracias a ello los investigadores de hoy están pudiendo reconstruir la vida animal de hace tantos años, utilizando los esqueletos casi intactos de aquella rica fauna animal, muy bien conservados. Para más información, la sepiolita hoy se usa, sobre todo, para hacer camas limpias a los gatos domésticos.

Al socaire: Buscando una fórmula para evitar conflictos

Como podría colegir cualquier lector de este blog, a mí lo que me pirriaría sería disponer de una columna diaria en un medio escrito desde la que pudiera comentar la actualidad. Me puedo imaginar muy feliz repasando las noticias, con una selección de periódicos desparramada sobre la mesa, un ojo puesto en internet (que da tanto juego, en especial para los que conocemos un par de idiomas), y una taza de café al alcance de la mano.

En jornadas como las de hoy, escoger el tema que llevar a la publicidad presentaría una dificultad por sí mismo: ¿Aventurarse a hacer una reflexión sobre la Cuba después de Fidel Castro, aprovechando para teorizar sobre lo pernicioso que resultan los clanes familiares, aunque sin parecer descortés con las familias reales?. ¿Expresar una opinión sobre el envío de militares españoles como componentes de la "fuerza de pacificación" en el conflicto del Líbano (es decir, con el conflicto provocado por Israel), sin ahondar en la crítica al despropósito que supone aceptar que gentes que pretenden ser civilizadas resuelvan los incidentes fronterizos a cañonazos, sin importarles con ello provocar una crisis internacional y mandar al garete por una larga temporada cualquier proyecto de alianza de civilizaciones que involucre al mundo árabe?.

A escala nacional, los temas son también calientes. ¿Quizá hacer una incursión en el terreno árido del trasvase de unos hectómetros cúbicos desde un exangüe Tajo a unas zonas de Murcia y Alicante, en donde, además de cultivos muy rentables en terrenos que la naturaleza hace siglos dejó en secano, ahora puede estar en peligro el abastecimiento a poblaciones que agrupan casi dos millones de personas?. ¿Podría también opinar sobre los nuevos Estatutos autonómicos, en el contexto de una Europa cuya única opción de supervivencia como proyecto conjunto es la de una unidad regional, máxime si se atiende a que integra ya en la actualidad países que son más pequeños y mucho menos activos económicamente que casi todas nuestras autonomías?

Si atiendo, en fin, a mi formación académica, ¿no debería decir algo acerca de la lentitud de la jurisprudencia para resolver sus casos pendientes, mientras algunos de nuestros jueces estrella se preocupan por ahondar en la aplicación de unas leyes de derecho penal internacional que otros países con más medios e intereses han dejado para mejor ocasión?. ¿Habría que comentar la creciente actitud beligerante, especialmente en el terreno de los conflictos civiles en una sociedad que parece cada vez más incapacitada para entenderse sin acabar a garrotazos?.

En este contexto tan variado, del que renuncio por el momento a aportar nuevos ejemplos, me acuerdo de una frase que oí a mi madre varias veces. "Si dos no quieren, uno no puede". Aunque la conseja popular estaba inicialmente destinada para preservar a los adolescentes ardores de las tentaciones de la carne, me parece que se puede aplicar a casi todas las circunstancias de la vida en la que entran dos intereses en conflicto.

Ahí veo yo el origen de nuestra incertidumbre. En la dificultad de que el otro se deje convencer, porque las verdades -eliminados del debate los principios religiosos, abolidas o discutidas las leyes imperativas, denostada toda autoridad, perdida o nunca entregada la mayor parte de la educación que es base del respeto por la historia y por la verdad de los otros- todos quieren tener razón, y nadie está dispuesto a dar, no ya el brazo, sino el dedo meñique a torcer. Qué digo torcer, a que le pinten las uñas de color,

Con tan corto bagaje, mientras tomo el café de media mañana, pienso en cómo podría aplicarse la fórmula al conflicto entre Israel y Hezbolá, a la disputa por el resultado de las elecciones mexicanas, a la controversia del PP al respecto del Estatuto, a la posición de la Iglesia respecto a la decisión civil de autorizar el matrimonio homosexual, a la expropiación forzosa del gobierno del cholo Evo Morales sobre Repsol-YPF. ¿Quiénes no quieren? ¿Porqué no pueden?.

Una Carta desde Europa: albaneses, otomanos, comunistas y contrastes

Mi querida amiga:

Le estoy escribiendo desde Tirana, la capital de Albania, y ya le advierto desde ahora que el ordenador que estoy utilizando no tiene la posibilidad de poner tildes a las enes (es decir, no estoy dispuesto a hacer una prospeccion por el conglomerado de equivalencias y signos que seguro el Sr. Windows ha previsto para eventualidades como esta). Tampoco voy a poder escribrirle con acentos, asi que le pido que haga un esfuerzo especial por comprenderme.

Claro que tengo dudas del esfuerzo que se le pueda pedir a una persona imaginaria, en un escrito surgido desde una posicion creadora igualmente inventada. Ni usted ni yo existimos, pues. No quiero con esto ponerla sobre aviso, pero me va a permitir que no le escriba pensando que esta usted en Oaxaca, ni en Madrid, ni en Ciudad del Cabo, ni en otro lugar cualesquiera del mundo. Ni mucho menos pretendo traerla hasta la fuerza hasta Tirana -por supuesto a la sombra-, porque lo que voy a imaginarme es que estoy escribiendo a cualquier mujer, con la condicion. eso si, de que sea mayor de edad. Tampoco se alarme, no voy a introducir en esta carta ninguna groseria, ni se me ocurriria proponerle nada indecente. Simplemente, pretendo cerciorarme de que es usted lo suficientemente madura como para tomar la responsabilidad de leerme, particularmente si no se trata (como secretamente deseo) de alguien puramente imaginario.

Al grano: mientras en varias partes del mundo, y especialmente en la frontera entre Israel y Libano, una fraccion no suficientemente representativa de seres humanos se empenan en resolver sus diferencias demostrando su capacidad para matar inocentes y destruir las mas costosas infraestructuras del otro, yo le propongo a usted que abandonemos este mundo. Calma. No le estoy insinuando que nos quitemos de en medio a lo bonzo de forma concertada, sino que hagamos un esfuerzo por abstraernos.

Tirana es una ciudad muy adecuada para ello. Se trata de una ciudad de contrastes, que es una manera muy versatil de anunciar que aqui la convivencia entre ricos y pobres, entre lo bello y lo deplorable, lo sucio y lo sublime, se produce en los mismos espacios. Por ejemplo, si vamos a caminar sin un objetivo preconcebido, tendremos que andar con ciudado para no sufrir un tropezon que nos vaya a costar el juego de un tobillo en alguno de los muchos agujeros abandonados en las aceras. No habra que asustarse por la basura amontonada en los mas variados sitios, incluso al lado de recolectores a los que les faltan, indefectiblemente, las ruedas y las tapas.

Como supongo que usted ni yo hablaremos albanes (aunque yo me he provisto de un diccionario italo-albanes que nos puede servir para sacarnos de un apuro), nuestro paseo tendra una componente fundamentalmente visual. Yo no me voy a callar, sin embargo, y espero que usted de vez en cuando me aporte al menos una sonrisa, todo lo timida o resuelta que le venga bien al caso.

A ello nos ayudara tambien el esfuerzo del alcalde de esta ciudad, Edi Rama, que pinta mas que bastantes alcaldes, porque se lleva esforzando desde hace tiempo en dejar su huella en esta ciudad, distribuyendo botes de pintura y esquemas de como deben pintarse algunos de los edificios mas representativos o mas aparentes de la ciudad. No se ha atrevido todavia (o no le dejan) a pintar los edificios en donde se asienta el gobierno central (hoy el Presidente Moisou y sus ministros), pero, como vera usted, la ciudad cobra un alegre y peculiar aspecto con esas pinturas de colorines, caprichosas y elementales, haciendo que se fije en ellas la vista mas que en otras fachadas, en donde los desconchados, grietas y deterioro, serian mas aparentes, si no compitieran en desventaja.

Desde hace unos dias, Espana ha abierto en Albania una embajada, segun anuncian los periodicos de aqui. Esta situada provisionalmente en el hotel Sheraton, en un espacio del primer piso. He pasado a saludar al embajador, Manuel Montobbio, y lo encontre hablando por telefono con un informatico acerca del funcionamiento de la red de comunicaciones. No creo que haya muchos espanoles por aqui, y de ser yo uno de los pocos, voy en parte inventado. Pero este embajador no tiene nada de virtual, y aunque le falta completar su equipo y que le terminen el edificio donde se instalara definitivamente la embajada, ofrece una simpatia y cordialidad que se agradecen, y me han permitido hablar en espanol con alguien, despues de tanto tiempo.

Pero usted y yo no necesitamos, para lo nuestro, mas indicacion ni compania. Despues de tomar una cerveza (usted una cola light, ya me lo estaba imaginando) en alguno de los agradables lugares del Blloku, -tal vez en la calle dedicada a Ismail Qemali,- la invito a darnos un paseo tranquilo por el Parque cercano, y acercarnos a curiosear cuadros de artistas locales en una de las dos aceras que discurren a lo largo de un canal que -afortunadamente a aceptable distancia- conduce una mezcla de rio y aguas residuales hasta destino desconocido. Elija una de las dos, porque los coches aqui no respetan los pasos cebra y no quiero exponerla a un atropello. Como vera (yo se lo cuento) los bordes del canal perfectamente verdes y bien segados, cuidados cada corto trecho por unas mujeres-jardinera,  cuya unica ocupacion parece mantenerlos limpios como patenas, a juego con los coches Mercedes que de forma desconcertante para el nivel economico del pais, pululan por estas calles, recien lavados en cualquiera de los Lavazhem que malgastan el agua de un servicio publico no muy eficiente.

Me parece que me acaba de preguntar que es eso del Blloku, y me apresuro a contestarle que se llama asi desde los tiempos en que el presidente Enver Hoxha prohibio el acceso a esa parte de la ciudad a todos los ciudadanos que no fueran funcionarios de su gobierno. Aqui la elite del partido comunista vivia a cuerpo de rey, en lujosas mansiones. Por eso se llamo y llama zona bloqueada, de entrada prohibida. Cuando Albania se recupero de su dictadura paranoica (Hoxha levanto las lineas de tren de la frontera albanesa, para garantizar mejor el aislamiento con el exterior), esa zona del centro de la ciudad fue abierta a todo el mundo, y las embajadas y las entidades de ayuda multilateral, ademas de los restaurantes, bares y cafes, ocuparon el espacio y los antiguos palacetes. La embajada italiana, que durante los ultimos anos fue la representante conjunta de los intereses de los paises de la union europea en Albania, esta tan defendida, casi, como la de Estados Unidos en Madrid.

Despues podriamos irnos a la Galeria Nacional de Arte, en donde nos encontraremos, tengalo por seguro, como unicos y exclusivos visitantes. Las guardesas de esas obras de desigual calidad, iran encendiendo y apagando las luces a medida que avancemos, modificando su aire aburrido por una sonrisa en cuanto nos vean. A mi gusta en especial la coleccion de iconos del siglo XVI, situada en el piso primero, y esa mezcla desigual de pintura monumentalista, la mayoria con inequivoco aire religioso a pesar de estar hechas durante una dictadura atea, y cuyo objetivo seria ensalzar el amor al trabajo, la union familiar o reflejar escenas de sociedad, en tiempos en que seria dificil encontrar alguien sonriente que no estuviera en el gobierno. Hoy por hoy, el museo que nos provocara la sonrisa es el antiguo Museo Enver Hoxha, abierto en 1988 por la hija del dictador, a tres anos de su muerte, y que, despues de haber sido una disctoteca, albergar un batiburrillo de comercios y oficinas bancarias.

Despues de nuestro erratico paseo, supongo que habremos recalado junto a la estatuilla de la madre Teresa (que da tambien nombre al aeropuerto de Rinas, Tirana), en un lateral de la Universidad que alberga las facultades literarias. Esta buena mujer, que dedico su vida a ayudar a los mas necesitados, no debe, sin embargo, tener demasiado que ver (al menos aparentemente) con las preocupaciones inmediatas de los estudiantes de Albania. Los jovenes que pueblan las calles centrales de Tirana, con comportamientos similares a los de las demas ciudades europeas, estan mas ocupados en lanzar senales al genero contrario. Su objetivo esta claro: que sus instintos encuentren el necesario acomodo en la complacencia de los otros, lejos de ganar ningun otro cielo que el de la carne, y menos sacrificando nada. El modelo de los chicos, aqui como en Oslo (por decir) esta mucho mas cerca de Ronaldinho, a quien acusan de no haber estado a la altura en el Mundial de futbol por haber gastado demasiadas energias haciendo el sexo, cada noche, incluso en el pasillo del hotel. Pues yo le daria un premio a la versatilidad y a la froma fisica.

Pero puestos a denegar, estoy convencido que en este pais ni siquiera es modelo Ali Pasha Tepeleni, que fue lider de los tiempos de la dominacion otomana, y que vivio entre los siglos dieciecho y diecinueve. Hoy da nombre a un agua de mesa y a varios locales comerciales. Dicen que en aquella epoca floreciente para algunos hay que buscar el fundamento por el que Albania se dice uno de los mas musulmanes de los paises europeos, con una mayoria de la poblacion siguiendo las directrices del Islam. Ha de ser en una forma moderada esa version de una religion tan pudorosa con las exhibiciones de la carne, observando a las bellas jovenes albanesas la gracia con la que ensenan el color de su ropa interior (y del comienzo de sus nalgas), exactamente igual que sus coetaneas suecas lo hacen en Oslo, ahora que alli tambien estan teniendo altas temperaturas este verano.

Aunque no me he separado de la realidad para contarle todo esto, quisiera hacer votos con usted para terminar nuestra paseo imaginario, para que los representantes reunidos en Roma encuentren la forma de convencer a isralies y a libaneses (version Hezbola) que dejen de inmediato de utilizar las armas. Esas armas que los paises mas civilizados les han venido suministrando. Y que, como no creo en la ingenuidad de quienes dirigen nuestros designios desde aqui abajo, fueron siempre conscientes de que las acabarian utilizando.

Me llaman por telefono. Tal vez sea usted. Le ensenare otros sitios.