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El blog de Angel Arias

Algunos Haukis

Tengo una amplia colección de Haukis (o Haukus - del japonés, Hau-ku "paisajes del alma", que en maorí significa "rocío"). Incorporo a continuación algunos de los que he escrito:

Para amar, siento,

me sobran las palabras,

y faltan tiempos.

 

En los aeropuertos,

muchas esperas nacen

por tantas prisas.

 

Siendo hermosa,

lucirás espléndida

en tu silencio.

 

Todo imbécil

creerá argumentar mejor

vociferando.

 

Al desgobierno

favorece, cómplice,

la desmemoria.

 

El tiempo también

menguará de tamaño

las impaciencias.

 

Mujeres bellas

y poco escrupulosas,

¿conseguidoras?.

 

Saliendo solos

se evitarán, por cierto,

malas compañías.

 

Lo más pequeño

se encontró muy grande

en su agujero.

 

Hambres de lobo

y corderos confiados,

inseparables.

 

Quien nada tiene

presumirá sin dudar

de lo que perdió.

 

Vigila tu era

cuando ya esté cerca

de su cosecha.

 

Para negociar,

olvida tu orgullo

y usa del suyo.

 

Del perro viejo,

aún más que los consejos,

valen pellejos.

 

Siendo invitado,

la buena educación,

al primer plato.

 

Cómo no montar un restaurante: El control de calidad (2)

La Normativa europea vigente le obliga a tener un Manual de detección de Puntos Críticos para el Control de Calidad, con aplicación concreta a su restaurante. Debe guardar muestras de todos los productos del menú durante un par de días, vigilar la caducidad de los alimentos, registrar las fechas de entrada de lo mismos, los proveedores, etc,

Las medidas no solo afectan a los alimentos. También se ha de extremar el cuidado de la limpieza del local, de los aseos, de los equipos.

Un conjunto complejo de medidas y controles que, como sucede en la mayor parte de las situaciones prácticas, no se cumple más que en unos pocos locales. En el suyo, desde luego, han de cumplirse.

Porque no merece la pena poner en juego ni la salud de sus clientes ni la estabilidad del negocio. Por ello, antes incluso de la compra o del alquiler de un local para restauración, valore muy cuidadosamente las inversiones adicionales que serán necesarias para acomodarlo al cumplimiento de la normativa. Y desista de la adquisición si advierte que no podrá adaptarlo o, desde luego, si la adaptración compromete la rentabilidad.

Si el restaurante ya está en funcionamiento, imponga controles de cumplimiento de las medidas de calidad, nombrando responsables por áreas. No desfallezca jamás. En caso de que observe a alguien que las incumple sistemáticamente o las ridiculiza, expediéntelo y, si persiste, échelo sin contemplaciones de su empresa. No es una cuestión de juegos.

Eso sí, para facilitar las cosas, no imponga extremadas rigideces ni condiciones incumplibles o excesivamente caras; es, también, aconsejable, que actúe por fases, estableciendo las medidas prioritarias y de obligado cumplimiento, con máxima claridad.

A sotavento: La metafísica del cambio climático

Ya me referí en otros Comentarios a la cuestión del cambio climático, a los intereses en juego y a la disparidad de opiniones respecto a la responsabilidad del ser humano en los cambios a largo plazo en la temperatura del planeta.

La posición de los científicos, empresarios y de los responsables de la administración pública españoles  respecto al tema aparece contaminada, según los casos, por las ideologías, el pragmatismo o la voluntad de alinearse con alguno de los científicos internacionales relevantes, aumentando así el ruido de fondo pero sin aportar datos concretos nuevos al respecto. 

Entramos así en lo que podía llamarse la metafísica del cambio climático. No tenemos posibilidad de conseguir información directa; la credibilidad de los que están a favor o en contra es menoscabada por los que sostienen la opinión contraria; los gobiernos de algunos países desarrollados dicen estar concienciados y que tienen voluntad de tomar posiciones, pero no asumen consecuencias coherentes; un país pobre y deprestigiado tecnológicamente -España- quiere asumir el liderazgo de la apuesta por las nuevas tecnologías energéticas, repartiendo subvenciones sin mucho ton ni son; las empresas energéticas juegan a pelo y a pluma (nuclear, eólica, solar, combinadas;...lo que sea), y se apuntan a subir la tarifa eléctrica y recoger ayudas.

Azar, intuición, sentimiento, pasión, desconcierto, arcano, misterio, inoperancia, inconsistencia, mística doctrinaria : Metafísica del cambio climático

Cuadro comentado: Terraza de restaurante bajo luz artificial

Cuadro comentado: Terraza de restaurante bajo luz artificial

Este Cuadro de formato 38x46 (cm) está realizado en acrílico y óleo, a partir de un dibujo que realicé en una de mis muchas veladas en solitario en la terraza del restaurante Alnorte, que fue de mi propiedad (y de mi sufrida esposa) durante varios años.

No es un apunte, sino que responde a la recreación imaginaria de los elementos que me parecía que reflejaban mi concepto de la restauración o, aún más precisamente, lo que yo deseaba que fuera apreciado por los clientes de mi restaurante.

El Cuadro contiene ciertos elementos de referencia, que ayudan a situarse en ese local y no en otro.

La terraza cubierta, muy singular, abierta a una plazuela del Madrid de los Austrias. Un calefactor (que, por cierto, nos robarían al poco tiempo, en las propias narices de la Capitanía de la Legión, junto a los tres compañeros que habíamos adquirido para crear un ambiente cálido en el frío invierno de la ciudad). La reja -a la derecha, en el ángulo superior- que habíamos querido conservar, a pesar de la oposición de nuestros consocios iniciales, y que sería también otro elemento de identificación del restaurante.

En Cuadro está realizado en colores vivos, naranjas, azules y rojos, poco habituales en mi pintura. Me gustó crear con ellos una atmósfera cálida, próxima, acentuada por la presencia, solícita, de una persona -no exactamente una camarera, una mujer joven- que acerca una bandeja con una botella. El destinatario ha tomado ya otra copa, como resulta deducible, por tanto, y ya ha comido. Se supone que bien.

¿La fecha del Cuadro? Aunque el boceto es anterior, lo realicé en 2006, en un momento de plena devoción neo-expresionista, con trazos rápidos y sueltos. Hay varias figuras superpuestas, como es habitual en mis cuadros, con la intención de favorecer varias lecturas, de las que podrán disfrutar -si lo desean- sus propietarios actuales y sus eventuales espectadores.

La joven no mira al frente, sino hacia el centro del Cuadro, en el que hay dos cabezas, una de ellas, sonriente, como reflejadas en un espejo (también puede ser una mesa, puesta vertical). Otras sombras, perfiladas en verde, se introducen hacia la derecha de la figura, más o menos en la situación en que se encontraba la puerta que daba acceso al interior del restaurante.

A la izquieda, se ve la silueta verde de un árbol (un pino), que, como todos los que utilizábamos para decorar la frialdad de la terraza, nos fue también robado -o quemado por los efluvios de los clochard que poblaban la zona y que no dudaban en utilizar la terraza como lugar de pernocta cuando cerrábamos el local, obligándonos a hacer a diario una desinfección y limpieza absolutas del área-.

He querido que la naturaleza de mi querida Asturias, las esencias de todo el Norte español (no en vano dedicamos el restaurante a la cocina del arco atlántico, a la mejor cocina norteña), se reflejara también en la parte inferior del cuadro, avanzando hacia el observador, como si entrara por uno de los huecos de la terraza, entre las dos columnas. Esa tierra roja, fértil, mezclada con los azules del mar, es la constatación de mi añoranza por el paisaje del que no podía disfrutar en Madrid.

Uno de mis Cuadros más personales y, por ello, de los más queridos que he tenido la suerte de regalar a quienes, estoy seguro, sabrán apreciarlo como pocos.

Alsocaire en 2009

A los seguidores de este Blog y de Alsocaire:

He preparado la edición en pdf de los 350 Comentarios que publiqué durante 2009 en Alsocaire del Blog de Angel Arias, que he está disponible en e-bubok, al precio de 21,10 euros. También se puede descargar como e-bubok, por solo 6,0 euros.

Son más de 180.000 palabras con las que he venido tratando la actualidad, recopilada en esas 350 reflexiones. Un libro de 275 páginas, en formato Verdana 9, con algunas fotografías, y que supongo habrá de gustar a quienes me hayan venido leyendo.

Gracias por vuestra fidelidad, por vuestros ánimos, por vuestro interés.

Angel Arias

A barlovento: Brotes verdes en la tecnología virtual

Carta a los Reyes Magos de un incrédulo

Queridos Reyes Magos:

En realidad, ya habréis comprendido que esto no es una carta, sino un mensaje electrónico que, al no conocer vuestra dirección (he probado con reyesmagos@imaginacion.com y reyesmagosdeoriente@nuevotestamento.com, sin éxito), he decidido publicar en este medio.

Parto de la premisa de que vuestro poder es inmenso y de que vuestra conexión con la Tierra es real (al menos en estas fechas),  por lo que, a pesar de mi persistente agnosticismo sobre los seres inmateriales, espero que esta carta no resulte un ejercicio literario baldío, y me concedáis lo que pido, aunque solo fuera para llevarme la contraria, actitud muy común, también entre los actuales humanos, respecto a los que argumentan desde la razón.

Si en el Más Allá se sigue con algún interés el periplo de los que estamos por estos andurriales, trascendiendo de la eternidad a las preocupaciones que nos ocupan en el corto plazo, sabréis que estamos metidos en una crisis económica, que es, probablemente consecuencia, de otra de más enjundia, que es la pérdida de referencias para valorar las inquietudes.

Como las cosas son como son por acá, resulta que los que, según dicen, nos han precipitado en la crisis financiera, han sido los primeros en salir de ella. Estados Unidos, que es el país que tiene en este momento, como no ignoráis, el acceso más directo y la conexión más eficaz con la Autoridad celestial, no solamente ha superado la depresión, sino que resulta que le sobra dinero para implantar el seguro médico y preocuparse por el cambio climático.

Por el contrario, en España, donde hemos creído, desde hace ya unas tres décadas, que había que tener alguna sensibilidad con los más pobres (al menos, oficialmente) y en donde, más recientemente, hemos invertido -o despilfarrado- hasta la camisa en el apoyo a los empresarios de las energías alternativas, no solo no levantamos cabeza, sino que la tenemos cada día más hundida en el fango (esto es un eufemismo).

Nuestra guía de actuación sigue siendo una mezcla de anarquía y de utopía, y a veces tienen más crédito los que ocultan su aparente intención de hacernos volver a las cavernas, montados en potentes cuatro-por-cuatro. Y sufrimos mucho, a pesar de que no somos culpables de manera relevante (un 1%) de las emisiones de CO2 a la atmósfera, y el carbono es de importación, pues, aunque tenemos reliquias de una dificultosa minería del carbón, que sirvió para enriquecer fundamentalmente a capitales franco-ingleses, hoy solo utilizamos ese producto sin valor como alibi para subvencionar a los restos de un centenario sindicato obrero y a sus fervientes afiliados y simpatizantes-.

Os pido, por tanto, que nos otorguéis de inmediato el cambio de paradigma al que se refieren casi todos los que tienen alguna capacidad de decisión por esta piel de toro. No sé lo que significa, como ellos, pero Vosotros, con vuestro conocimiento supraterrenal, seguro que encontráis algún paradigma que os sobre, y así contentar al personal, y podeís llevaros el antiguo, si lo encontráis, guárdese donde se guarde.

La mayor preocupación seria que tenemos por acá es la del paro. Hay más de cuatro millones de desempleados. En realidad, la verdadera preocupación es que se acaben los ahorros que se guardaban en los calcetines y se agoten los flujos de economía sumergida y, sobre todo, que se dejen de pagar los subsidios, por quiebra de la llamada Seguridad Social.

Ya sé que, si Os guiárais por las noticias oficiales, aceptaríais como se nos está diciendo, que ese invento de solidaridad no parece que vaya a irse al traste jamás, pero  Vosotros, tendréis información real de por dónde van las cosas, por lo que os solicito que, en la noche de Reyes, hagáis el milagro de dotar de nuevas reservas al mecanismo, por el arte de birlibirloque que estiméis conveniente -no, por favor, alargando la edad de jubilación hasta la eternidad de los cotizantes-. Los fondos deberían durar, al menos, hasta que nos vuelvan a subvencionar con fondos europeos nuestro precario desarrollo, ya que no creemos en la investigación, ni aplicada ni desaplicada, sino solo en el copieteo y en la endogamia universitaria.

Para aliviar el paro, también podríais -es una sugerencia, cuya eficacia Os ruego que contrastéis con la Superior documentación de las Santas Hemerotecas- animar a aumentar la productividad de las gentes de mi país. No será fácil, porque la mayor parte está acostumbrada a hacer que hace las cosas, sin que, en puritita verdad, den muchos palos al agua, más bien se los dan al vecino.

Desde luego, sería muy interesante que nos insuflárais de espíritu empresarial a mansalva, para que florecieran muchos y buenos empresarios, y no solo de restauradores y aficionados a montar empresas de turismo y viajes aéreos con dumping. Os sugiero que trasladéis este ánimo de otros países, porque el espíritu empresarial del que disponemos está bastante contaminado por el dinero fácil y la teoría subyacente de que aquí el que más pone más pierde.

No quiero, en esta carta, y tratándose de Quienes Sois, apuntar la más leve crítica hacia los modelos de empresarios que tenemos más a la vista, pues parece descansar, en casos relevantes, en lugar de creer en la denostada iniciativa privada y en la imaginación, en la confianza ciega en el Papá Estado y en el trapicheo. Mucho nos tememos que ni siquiera algunos de quienes están en la cúpula de las organizaciones empresariales (y sindicales) tengan el adecuado conocimiento de lo que hay que hacer para que una empresa tenga éxito en la economía real, siendo, además, leal con sus clientes y trabajadores.

No os oculto mi preocupación por la pérdida de relevancia de vuestra Entidad, frente a otros seres imaginarios con mayor soporte publicitario, especialmente, por el espacio que os han comido Papá Noel y el Amigo Invisible. Sin embargo, el carácter materialista de estos personajes de nueva creación -comparada con la Vuestra-, está orientado hacia el comercio material, y debería servir para realzar vuestro dominio en lo inmaterial y en la atención a necesidades generales, como son los deseos que expreso en esta carta. Deberíais concentraros -es una respetuosa sugerencia- en la concesión de bienes intangibles, dejando los objetos de uso y consumo para las otras criaturas.

Entre las necesidades más inmediatas de esa esfera de lo que no se encuentra en El Corte Inglés (ni siquiera en Zara), apunto algunas otras, que sería muy interesante considerárais si podéis otorgarnos, por ejemplo, la vuelta al principio de solidaridad nacional. Ya, ya sé que es un concepto difuso, pero se me ocurre que si el Real Madrid quedara como campeón de liga, siendo subcampeones el Sporting de Gijón, el Valencia o el Atlétic de Bilbao, irían mejor las cosas que si el Barça fuera ganador de trofeos futboleros. No pido que desciendan estos chicos a Segunda (Guardiola me cae muy simpático), aunque no estaría mal que a Laporta le sacudiérais una laringitis (pasajera).

Otra necesidad imperiosa de nuestra sociedad -dentro o fuera del paradigma- es que concediérais la facultad de escuchar a los que saben de un tema a nuestros dirigentes políticos, sean del signo que sean. Esta cualidad se podría confundir con la sensatez, si bien, como lo que les guían a esas personas son las llamadas encuestas de opinión, que tienen que ver con los programas del corazón y con la sensibilidad de los autodenominados "ecologistas convencidos", "amas de casa concienciadas" y "columnistas de prestigio",  no sabría indicaron por dónde empezar a distribuir los capones.

No quiero que esta carta os resulte muy larga, pues sé bien que las personas mayores -y Vosotros, sin duda, lo sois- no estáis acostumbrados a leer en pantallas de ordenador y que, además, al ser cuidadosos con el ambiente, no vaís a imprimir este mensaje-. No os preocupéis por ello, sin embargo, pues entre nosotros tampoco los jóvenes leen nada -o apenas-, pues prefieren transmitir mensajes cortos y, aún más frecuentemente, se contentan con expresarse con sonidos guturales, y con muy pocos subfijos. (Disculpad si no habéis estudiado estructuras del lenguaje en vuestra época, y apelo a vuestro conocimiento universal para entender lo que he querido escribir con esto de los subfijos).

Con muchos otros particulares, pero sin tiempo ni ganas para ser más explícito, se despide con un cariñoso desconsuelo,

(póngase aquí el nombre propio o de un amigo, la dirección de correo electrónico, o las huellas del pulgar o del pie, según los casos)

Felices fiestas, amigos

Felices fiestas, amigos

Estoy enviando para felicitar por correo electrónico estas fiestas y el año 2010 -que se presenta difícil, especialmente para quienes no tengan plaza de funcionario-, dos tipos de mensajes.

El que figura como imagen anexa a este Comentario es uno de ellos.

Lector, aunque no te conozca, considérate entre mis amigos. Si has venido siguiendo regularmente este Cuaderno, has demostrado una sintonía, una voluntad de coincidencias, que es equivalente a la más genuina manifestación de amistad.

No soy de los mejores .

No puedo jactarme de estar entre los más inteligentes.

ni  soy de los más ricos.

Mi capacidad de influencia es  tan limitada

que, a veces, tengo problemas 

hasta para convencerme a mí mismo.

Pero, por fortuna, no estoy solo:

cuento entre mis amigos a gentes como tú.

Tratamos de hacer este mundo un poco mejor

y a esa tarea seguiremos dedicando

nuestra  mejor capacidad y nuestros esfuerzos.

En ello basamos nuestra felicidad

y tenemos la voluntad de compartirla.

Feliz Año 2010