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El blog de Angel Arias

A barlovento: Competitividad y futuro de la energía solar (2)

Los desafíos tecnológicos actuales, en lo que se refiere a la utilización de la energía fotovoltaica, son superiores a las de otras aplicaciones de la energía solar.

En las tecnologías de silicio cristalino: Se deben desarrollar nuevos métodos de producción de silicio de calidad para la aplicación; mejorar los procesos de cristalización y fabricación de obleas (actualmente de 350 micras, que deberían reducirse a 100); automatizar o perfeccionar los procesos de producción de cédulas y módulas; reducir las materias primas necesarias.

En las tecnologías de lámina delgada: Se debe aumentar la eficiencia desde el 5 a 12% actual hasta, por lo menos, el 15%; desarrollar estructuras multiunión; desarrollar equipamientos para escalado y deposición en grandes áreas: reducir los problemas derivados de la contaminación y de elementos escasos (Cd, con problemas de reciclaje).

Las nuevas tecnologías prometedoras, con la técnica de las células fotovoltaicas supone el desarrollo de sistemas de concentración, como las que se están aplicando en el Centro de Investigación de Puertollano, y el empleo de nuevos materiaels (polímeros, células de óxidos de titanio). No parece que las huertas solares sean la aplicación más inteligente, y el mercado debería desarrollar aplicaciones para la edificación, hoy con menores incentivos.

La energía solar para producción termoeléctrica (aprovechamiento del calor solar para convertirlo en electricidad, concentrando la radiación en focos de calor) tiene, actualmente, tres aplicaciones: en torres, discos parabólicos y cilindros. Como característica importante, admite una cierta capacidad de almacenaje, lo que la hace más manejable para el gestor de la red.

En la actualidad, existen en España una central operativa y cinco en construcción: Solúcar PS10 y 2 de PS20, de torre y campo de helióstatos (Abengoa), Andasol (Cobra) en Guadalix, otra en Puertollano (Iberdrola), a la que hay que añadir la de Nevada, del grupo Acciona, de 50 Mw y colectores cilindro-parabólicos.

A barlovento: Competitividad y futuro de la energía solar

La cátedra Rafael Mariño de Nuevas Tecnologías Energéticas, de la Universidad Pontificia de Comillas, y que dirige José Ignacio Linares, presentó ayer tarde (7 de febrero de 2008) el libro "Energía solar: estado actual y perspectiva inmediata". Es el tercer volúmen de la colección Avances de ingeniería: Análisis de situación y prospectiva de nuevas tecnologías energéticas.

El libro recoge las ponencias de unas jornadas celebradas en mayo de 2005 y, dada la celeridad con la que se mueve el sector, el análisis ha quedado en parte obsoleto, lo que solamente resta un pequeño interés a una publicación cuyo carácter fundamental es el de ser divulgativa, expositiva y clara, lo que se consigue plenamente. La conferencia de presentación del libro, realizada por Fernando Sánchez Sudón, director técnico del Centro de Energías Renovables (Cener), autor de uno de los capítulos, tuvo el carácter de actualizar algunos de los datos, lo que unido a la calidad profesional del conferenciante, convirtió el acto en un repaso excelente a las características del momento de esta fuente energética.

Como es sabido, el término energía solar abarca en realidad tres formas diferentes de energía: la fotovoltaica (cuya manifestación más conocida son las placas que conforman las huertas solares), la termoeléctrica y la térmica.

El 90% de las células fotovoltaicas -semiconductores dopados- siguen estando basadas en el silicio. La producción mundial ha alcanzado en 2006 los 2,5 Gw, en progresión meteórica a partir de los 1,8 Gw de 2005; la capacidad instalada fue de 6,6 Gw en 2006. Los mercados están dominados por Alemania y Japón, que agrupan 4,3 Gw entre los dos), siendo las empresas más importantes: Sharp, Q-Cells, Suntech, Sanyo, Kyocera, BP Solar, Motech, Solarworld y Mistsubishi (por cierto, que la clasificación de 2007 presenta variaciones no irrelevantes en relación con la que figura en el libro presentado, de 2005)

La competitividad de la energía fotovoltaica respecto a las fuentes tradicionales, según la agrupación ASIF-APPA, podría alcanzarse en 2020, con el compromiso de los productores de bajar sus costes desde los 44 c/kwh actuales hasta los 23,5 c/kwh (un 5,4% anual), y una subida de tarifas al consumidor gradual durante el período, desde los 14,7 c/kwh de 2007 hasta esos 23,5c/kwh. El sector pretende que el 20% de la producción energética española sea fotovoltaica, pero reclama para ello las ayudas que le permitan preparar su competitividad.

En España, actualmente, hay 500 Mw instalados de energía fotovoltaica, habiéndose alcanzado los objetivos del Plan (RD 436/2004 y RD 661/2007), que se contentaban con llegar a 371 Mw en 2010.

El sector (fabricantes de placas, empresas eléctricas, y financieras) está muy satisfecho, por supuesto, y los productores quieren colaborar con la Administración para encontrar un nuevo marco. Ideas no les faltan.

Piden que se suba el objetivo a 1.000 Mw en 2010, -y a 3.666 Mw en 2020- y están dispuestos a que se bajen las tarifas desde los 44 a los 37 c/kwh. Es decir, renuncian a 7 c de subvención por kwh, pero sugieren que debe mantenerse una diferencia de 23 c/kwh con relación a la tarifa media cargada a los consumidores (176% superior)

Jugando en corto: La volatilidad entra en campaña

La nueva caída brusca de las Bolsas europeas y norteamericanas (5 de febrero de 2008), consecuencia de la inestabilidad económica y de los malos indicadores, lo que mantiene una percepción pesimista del futuro que nos espera, plantea la cuestión de la volatilidad.

En un programa radiofónico matinal (la Ser, 9h del 6 de febrero del corriente), un oyente se interesaba por saber qué era eso de la volatilidad de las Bolsas, a las que tan reiteradamente se hacía referencia en estos tiempos de mudanza. Un erudito contertulio del programa del periodista Francino le contestaba que la volatilidad era un concepto intrínseco al esquema bursátil, y que las bajadas y subidas de los valores eran quienes daban actividad a los operadores y hacían ganar dinero a los cuidadores de los grandes inversores, a costa de las pérdidas de los pequeños ahorradores, que no tenían capacidad para reaccionar ante los cambios bruscos y veían, en consecuencia, cómo sus dineros se volatilizaban.

La cuestión de la volatilidad es intrínseca a nuestro sistema económico. Si fuéramos capaces de predecir con total exactitud el comportamiento futuro de nuestras empresas y actividades, no habría riesgo y, por tanto, no cabría especulación sobre los resultados. La volatilidad es la consecuencia de que el futuro ya no es lo que era -lo que nos habíamos imaginado que iba a ser- y, por tanto, debemos de corregir las expectativas desde un presente mejor informado.

Claro que no todo es así de simple. El ciudadano de a pié no genera ilusiones respecto al futuro empresarial, porque no tiene datos ni capacidad de influencia sobre ellos, ni sobre los agentes económicos. Se guía por la información que le proporcionan aquellas fuentes a las que concede credibilidad, y la credibilidad la generan en cada uno de nosotros, con sus opiniones, aquellos individuos o grupos que nos merecen confianza.

Es muy importante, por ello, que se disponga de información neutral y objetiva, y técnicamente documentada, sobre las cuestiones que nos afectan. Lamentablemente, las opiniones se ven sistemáticamente enmascaradas por el ruido de los intereses particulares. Lo advertimos en cualquier debate político, lo detectamos en casi todas las discusiones y foros. Quienes más chillan, más interrumpen, más vehemencia ponen en lo que dicen, parecen tener más razón.

En la campaña electoral española se han introducido, nuevamente, elementos volátiles.

La posición respecto a los trasvases de agua (el neo-candidato Manuel Pizarro reabre la caja de Pandora del PP abogando por el trasvase del Ebro, cuando Barcelona se prepara para recibir agua de las desaladoras de Almería, excedentarias porque el campo, para el que estaban previstas, no puede pagar por ese agua); el papel de la energía nuclear en el mix energético (el programa de IU aboga por el cierre de todas las centrales antes de 25 años, de forma incoherente respecto al argumento de que, hoy, no garantizan seguridad ni control de residuos); la negociación con las facciones de nacionalismo terrorista como elemento de separación entre los pacíficos (cuando, puesto que en un estado de derecho contrario a la pena de muerte y crítico respecto a la respuesta armada o desproporcionadamente violenta de las fuerzas del Estado, la cohesión total de los demócratas es el único elemento de fuerza contra los disidentes); ...

Cuando seamos capaces de corregir las previsiones del futuro respecto a los elementos temperamentales que hemos introducido en el debate, el presente ya tendrá otras cualidades, y los cuidadores mejor posicionados para conducir en su provecho los valores de nuestra sociedad, habrán sacado su rédito a costa de la falta de información objetiva de los ciudadanos normales, que habrán invertido sus ahorros y sus esperanzas emocionales en entornos volátiles, mutables, subjetivos.

Jugando en corto: Indicadores de sequía

La preocupación por las modificaciones sustanciales en los ritmos de precipitación, que estaría provocando, a los ojos de los observadores, una progresiva desertificación de algunas regiones y sorprendentes inundaciones y tormentas en otras, ha puesto de actualidad los indicadores de sequía.

El grupo de los más conocidos fue desarrollado por Palmer, con el objetivo de medir la pérdida de humedad del suelo y su relación con la disminución de los cultivos. No se trata de índices complejos, sino que están basados en la aplicación del sentido común al tema. Por ejemplo, el llamado índice de severidad de la sequía (de Palmer) permite hacer comparaciones entre las condiciones consideradas normales -determinadas a través de series históricas de duración suficiente- y las del período analizado.

Según un informe del Centro Hadley para la Predicción y lias Investigaciones sobre el Clima, aproximadamente un tercio del planeta estará desertizado para el año 2010. El índice de Sequía moderada aumentará del 25 al 50% durante el siglo XXI, y el de sequía grave, pasará del 8 al 40%, subiendo el de sequía extrema desde el actual 3% a un 30%.

La Unión Europea estuvo hasta hace muy poco preocupada únicamente por reducir el riesgo de inundaciones en las cuencas de los ríos centrales y las zonas costeras del norte, en coherencia con el presunto dominio político en estos temas que pretenden Francia y Alemania. El estudio del European Spatial  Plannig Observatory Network (ESPON) ha servido para confeccionar el mapa de riesgo de inundaciones fluviales en Europa, utilizando datos recogidos entre 1987 y 2002, y se ha incorporado la cuenca mediterránea.

La intervención de la delegación española, se ha polarizado, con éxito relativo, en solicitar la creación de un Observatorio Europeo sobre la Sequía y la Desertificación, siguiendo el modelo  del que se lanzó en nuestro país en 2006.

Porque, como ha puesto de manifiesto el Informe de Ecologistas en Acción y lo avala la experiencia directa de los amigos de la naturaleza, el 60% de los humedales españoles han desaparecido. Existen 63 humedales protegidos (acogidos al Convenio de Ránsar de 1971), con más de 282.000 Ha, y el Ministerio del ramo ha dedicado 2,5 Mill. de euros a la restauración de algunas zonas húmedas. Pero a pesar de esos esfuerzos (no muy intensos), la pérdida de áreas húmedas y el aumento de los índices de desertificación básicos es constante.

El riesgo de sequía en algunas áreas es posiblemente importante, pero no bastan las apreciaciones subjetivas, y, por ello, debería establecerse una metodología de actuación y un análisis científico. Porque una cosa son los indicadores y otra, diferente, las medidas necesarias para atajar o disminuir el alcance del riesgo, arbitrando -además- el marco jurídico adecuado.

A barlovento: El canon digital separa las posturas del PP y del PSOE

(Este Comentario es continuación del imediatamente anterior, referido al debate sobre la Sociedad de Información que, bajo el patrocinio de Thursday -comunidad de empresarios que utiliza las nuevas tecnologías-, protagonizaron Cierzo y Echániz, representantes de los partidos mayoritarios españoles.)

El moderador del debate, Daniel Rodríguez, pidió a ambos políticos su opinión sobre el canon digital.

Echániz utilizó aquí munición política gruesa. "La enmienda que propició la incorporación de la banda ancha a la LISI fue una iniciativa parlamentaria del PP. El PSOE había redactado un borrador del artículo 17 bis por el que se permitía la posibilidad de bloquear páginas webs sin intervención del mundo judicial". Hoy se intenta justificar el art. 25 de la Ley de propiedad intelectual, cuando en realidad lo que permite es la recaudación de 500 millones de euros anuales que son controlados por entidades con ánimo de lucro y que distribuyen aquello que no retienen entre únicamente un número determinado de autores. En conclusión, "el canon digital es injusto, indiscriminado, y aunque parte de un objetivo justo, la defensa de la propidad intelectual, utiliza un medio injusto. Se cobra una tasa preventiva, equivalente a una presunción colectiva de culpabilidad y, por eso, resulta anacrónico.

Echániz ponía el ejemplo de los hospitales, que tendrían que pagar el canon para grabar en los CDs los diagnósticos de pacientes. En la misma línea, se preguntaba: "¿por qué no se graban todas las hojas de papel?", y utilizando la ironía, concluía: "pero no quiero dar pistas al Gobierno del PSOE"). El canon digital, en fin, perjudica a todos, y sobre todo, a los consumidores, a los que graba cuatro veces, incluso cuando penalizándolos por grabar los propios contenidos, las fotos del verano...; perjdica a las empresas, a la administración y a la industria tecnológica, y sitúa al autor frente a sus fans, frenando nuevos modelos de negocio, y "desinventando" las tecnologías.

Cierzo situaba el punto central en dar prioridad a los contenidos digitales. "La red sin contenido y servisos no es nada; no puede convertirse en un espacio comercial, puro y duro. Hay que impulsar el sector de contenidos, respetando la pro´piedad intelectual. En esa línea, el gobierno del PSOE ha empleado en 2007, 150 millones de euros en promocionar contenidos, dentro del Plan Avanza.es. Vamos a financiar con Boeticher, 37 millones de euros, para crear en Madrid "un catedral de las tecnologías de la información y la comunicación".

Cierzo recordó que "el canon digital se puso en marcha en 2003, y el gobierno del PP entonces no hizo nada por eliminarlo. Cuando en el 2006 se realizó la transposición de la Directiva comunitaria, con la unanimidad de todos los partidos políticos se recuperaron las tarifas del 2003, convirtiéndose en un mandato del legislativo al Gobierno". Porque, para Cierzo, el objetivo que hay que tener en cuenta es que "en el 2010 debe existir un espacio común europeo también en lo digital", y no se puede ir con el paso contrario. En 22 países de la Unión existe un canon digital, y en los restantes, no existe la copia privada. "Esto es lo que quiere eliminar el PP, la copia privada, lo que señala que el camino a seguir son los sistemas anticopia."

En este punto, Echániz, llegado su turno (dió la impresión de que utilizó más tiempo que su oponente político), retaba: "¿para cuándo la Orden Ministerial del canon?. Seguro que aparece después de las elecciones del 9 de marzo", a causa de su impopularidad. "Y va a durar lo que un caramelo a la puerta de un colegio", porque el PP va a presentar una moción para que se retire. "Es el modelo anglosajón el que demos copiar" (Cierzo, en su réplica, argumentó: "no hay copia privada en el Reino Unido, por eso no hay compensación digital").

En fin, interesante, aunque algo deslavazado, encuentro de dos posiciones, no necesariamente enfrentadas. En realidad, lo que Echániz definía, en sus conclusiones, como "Protagonista digital eres tú", siguiendo el titular de la revista Times, y la reiteracíón de la idea de que "el Gobierno debe crear el entorno libre y participativo", no parece contar con discrepancia desde las filas del PP. Más una cuestión de formas, que de fondos. Hasta la pregunta, suscitada desde el público, de la posición respecto a la rebaja al 7% del iva para internet, alcanzaba una respuesta compatible: "Los impuestos fiscales forman parte de un todo" (Echániz) y "Las medidas en relación con el iva deben ser decididas en el contexto de la Unión Europea".

Lo escrito al principio de esta reseña: Enhorabuena, amigos gestores de la plataforma Thursday.

A barlovento: Debate sobre políticas para la Sociedad de la Información

La comunidad de ya señeros empresarios de la información y neo-empresarios, que promueve Thursday, un regalo para la interactividad en los negocios, que impulsan Rubén García y Emilio Márquez, y que ahora dirige con imaginación Idelfonso Mayorgas, ha propiciado un debate político, un poco before the just-in-time, que es lo que mola, sobre las posturas del PP y del PSOE en relación con las nuevas tecnologías informáticas.

Se realizó el 31 de enero de 2008, en el Palacio de Miraflores de Madrid, y participaron como ponentes-competidores, y sin embargo, amigos, (al final, se dieron un abrazo) José Ignacio Echániz, secretario ejecutivo de Nuevas Tecnologías del PP, y David Cierzo, responsable del sector de Sociedad de Información del PSOE. El debate fue moderado y estimulado, y muy bien, en mi opinión, por Daniel Rodríguez, periodista.

Las intervenciones se estructuraban teóricamente en varios bloques, por voluntad previa del moderador, pero los dos políticos se movieron como quisieron en la amplia temática, manteniendo el tono generalista, y repitiendo cuando les pareció los conocidos argumentos básicos de cada uno de los grandes partidos: el PP acusa al PSOE de quietismo y el PSOE se enorgullece a haber mejorado todos los ratios respecto a los anteriores gobiernos de los populares.

Al principio, parecía que estaban hablando de dos países distintos. Para Echániz, que seguía en este punto -afirmó- el Informe de Competitividad del foro de Davos, España estaba en el puesto 32 en uso de las tecnologías, y perdía sistemáticamente puestos.

Para Cierzo, más filosófico, internet es un espacio de convivencia, en el que se actúa en igualdad de condiciones, y lo que importaba era el número de los que usaban la tecnología: hay actualmente 20 millones de usuarios españoles, resultado imputable al plan Avanza, que aumentó al 96% el número de usuarios de banda ancha (en el 2003 había solo 12 millones de internautas y el 50% se veía limitado a la banda estrecha). Lanzó un dardo: el presupuesto ejecutado en 2007 en el sector fue superior a 1.600 millones de euros "el mismo importe que se dedicó al tema en toda la legislatura anterior".

Nada de eso convencía a Echániz, para el que las redes españolas eran muy lentas y los precios, un 20% más caros que en el resto de la UE, con un record de reclamaciones de consumidores por mal funcionamiento de las nuevas tecnologías o el acceso a internet. Cierzo ofrecía, por su parte, otras cifras más ventajosas para pintar el panorama con sus colores: solo 8 países en el mundo tienen más de 8 millones de líneas de banda ancha, que es la realidad española; estamos próximos a la media europea en porcentaje de internautas (52% frente a 58%), y se está lanzando el Avanza 55 Plus que estará dedicado a los mayores de 55 años y un Plan que pretende llevar la igualdad de género a la sociedad de infromación, eliminado la brecha informática en estos sectores.

Echániz, que es diputado y cabeza de lista por Guadalajara, habló de "casos concretos": la zona en donde se produjo el incendio que costó la pérdida de 13.000 Ha de vegetación y 11  vidas humanas, debido en gran parte a que el retén no se pudo comunicar, sigue sin cobertura, a pesar de la promesa del presidente Zapatero. Se eliminó el Ministerio de Ciencia y tecnología, pero se creó un más que problemático Ministerio de la Vivienda ("no sé con qué éxito", dijo). Para el PP, cada pueblo debería tener una oficina de nuevas tecnlogías, como antes había una estafeta de correos. Y el PSOE no apoyó la banda ancha más que porque se quedaba solo ante el consenso de los demás grupos de que debería haber cobertura del 100% para 2008.

Estaba claro que Echániz, con tono más duro que su interlocutor, se manejaba más cómodo en las cifras generales que en las concretas del sector, y sus argumentos pretendían minimizar el valor de las cifas que ofrecía Cierzo por la "natural tendencia a mejorar del sector de las nuevas tecnologías" ("No se me ocurre comparar la situación del gobierno de Aznar con la de González"), reiterando el "inmovilismo, falta de criterios, y descordinación" del gobierno actual: tenemos la tasa más alta de ordenadores infectados de toda la UE; no se ha implementado el DNI electrónico, que está en fase de pruebas; se dedica solo 1,12% del PIB a investigación; hemos quedado fuera del núcleo central del proyecto Galileo; se llevó la Comisión Nacional de Telecomunicaciones a Barcelona por Ley, en lugar de preocuparse por mejorar la eficacia de la red y del mercado...

Cierzo se movía bien en los golpes cercanos: Enseñó su propio DNI electrónico y rechazó que pudiera hablarse de fase de pruebas para un documento del que ya disponen más de dos millones de españoles y al que se habían dedicado 261 Millones de euros. Contraatacó con el fracaso del Plan Info 21 y España.es, que dijo había reconocido el propio ex-ministro Piqué. Habló de la creación del Instuto Nacional de Nuevas Tecnologías en León (Inteco), cuya preocupación fundamental es la seguridad de los internautas, y defendió que "el papel de la administración pública es inyectar dinero, como se hizo con los programas Cede y Consolide, creando el marco para la iniativa privada. Por eso, en diciembre se aprobó dedicar 550 Millones de euros en 2008 a extender la banda ancha a toda la población española, de los que 35 millones se aprobaron para Madrid, con Gallardón "aunque no sé cómo le sentará eso al PP".

En este punto, la intervención de Echániz pareció algo más confusa (con honestidad, reconoció que, siendo médico y no ingeniero, el no era un especialista del tema de las nuevas tecnologías, en el que se había adentrado "estudiando informes y datos"). Dijo que el compromiso esencial del PP era conseguir que el acceso a internet por banda ancha fuera un servicio universal, y que los ciudadanos deberían recibir todos los servicios posibles, siendo la principal apuesta por el desarrollo; "frente a la esclerosis actual" habría que favorecer el despliegue de las redes de acceso de nueva generación y aumentar el espectro de frecuencias.

Cierzo retornó a la cuestión de la seguridad en la red, y resaltó que solo la autoridad judicial debería estar autorizada a interferir en el control de la banda ancha -"a diferencia con lo que proponía la LISI"-; las nuevas tecnologías han creado 3 millones de puestos de trabajo netos, del total de una población activa de 20 millones. "Retened estas cifras -diría más tarde-20 millones de internautas y 20 millones de empleos". Alabó la TV digital terreste,y enfatizó sus posibilidades didácticas y su pluralidad ideológica, anunciando que el 20% de la población ya la tiene, frente a las solo 48.000 personas que disponían de ella "antes del gobierno del PSOE".

Jugando en corto: Asturias en el Ritz

Recibí la invitación para escuchar al presidente del Principado por excelencia, que es el de Asturias (para mí y otro millón de personas, seguro), en el Ritz. Vicente Alvarez Areces (o sea, Tini), hablaba allí, desde la plataforma del Nueva Economía Fórum, sobre su tema predilecto: lo bien que va la región. Como es licenciado en exactas, le gusta dar números cuando habla, y como es político, elige las cifras favorables para demostrar su tesis.

El presidente del Principado vino a Madrid -aprovechando, también, para visitar Fitur-, acompañado de una fiel cohorte de funcionarios y empresarios, a los que nos sumamos varios asturianos y simpatizantes (al menos, de la región), en torno a unas veinte mesas y manteles en las que se sirvieron verdinas con rabo de toro, pixín a la sidra con berberechos y casadielles, regado con tinto de Bodegas Lan. 

Casi todas las mesas brindaron por Asturias, siguiendo la propuesta de Enrique Iglesias, el ex del Banco Iberoamericano; a mi mesa llegó tarde la sidra brut D.O.P., pero cuando la tuvimos, aprovechamos para desearnos también muchos éxitos a los que coincidimos en ella. Muchos antiguos amigos, y alguno nuevo, porque la región une más que cualquier pegamento comercial.

José María García, el periodista deportivo, hizo una de las preguntas, después de un largo preámbulo en el que puso a caldo a los políticos españoles (solo un 5%,dijo, entre los que salvó al conferenciante, merecen militar en la primera división) y a la objetividad de los media (citó, en concreto, a El País, La Razón, la Ser y la Cope), para preguntarse por qué no había una prensa independiente, después de afirmar que, con lo que hay, "dan ganas de marcharse del país". Areces negó la mayor, y defendió que cada uno es libre de elegir la opción que más le guste, además de que en Asturias, una región con solo 10.000 km2 y un millón de habitantes, hay proliferación de prensa escrita, visual y radiofónica.

Tini conserva una buena cabeza, en la que tiene mucho sitio para Asturias, y pertenece a ese tipo de políticos a los que se puede escuchar desde la seriedad y solvencia. Salvando las distancias ideológicas, se me parece a Gabino de Lorenzo, otro compañero del Auseva (pero ambos son mayores que yo), aunque tiene menos chispa y no usa el chascarrillo con la facilidad del alcalde de la que fue mi ciudad (y con el que la única vez que competí me ganó en un recital de poesía del cole con El piyayo, de José Carlos de Luna; yo recité una poesía de las mías). Claro que en el foro que estábamos, los chistes sobraban.

En fin, que lo pasamos bien, que es ahora de lo que se trata. Y hubo tiempo para desear felicidad al príncipe Felipe, que lo es de Asturias, y para que el presi del Principado contestase incluso a una pregunta insolente, que se interesaba por saber si Areces era partidario del recambio, con lo que corresponde: una larga cambiada y una declaración de que estamos bien así.

Cómo no montar un restaurante: La tarta de Fé

(A continuación, copio parte del Capítulo de mi libro "Cómo no montar un restaurante". El título del Capítulo entero es: "Los postres"; algunos otros Capítulos se podrán leer en la sección de "Artículos de restauración" de este Cuaderno)

Es algo generalmente admitido que la mayoría de los chefs de cocina no son buenos reposteros. Incluso entre los cocinillas, la cuestión de la dulcería es tenida como un arte menor, por el que pasan de puntillas.

A pesar de que, como bien corre el dicho, a nadie amarga un dulce, los últimos platos de una buena comida se descuidan. Tanto en las manducas de negocio como en las de placer, los clientes desdeñarán mirar la carta de postres, y pedirán con tono de suficiencia: "A mí un descafeinado de máquina con hielo" o recurrirán al tópico de: "Pónganos una tabla de postres para compartir".

La razón próxima del desprecio hacia el postre elaborado está en que son muchos los iletrados en las cosas de la cocina que piensan que cualquier cosa dulce está chupada. La razón remota es que pocas veces será incomestible una combinación, incluso alelatoria, de harina, leche, mantequilla y huevos, con tal que lleve la suficiente cantidad de azúcar y a la masa bien batida se la haga cocer hasta que salga limpia de restos de la tartichuela la aguja de calcetar.

No es este un libro de cocina, sino de economía gastronómica y, por eso, me limitaré a contar cómo elegimos la primera carta de postres en nuestro restaurante y, en especial, nuestras vicisitudes con la más genial de nuestras ofertas, que se convertiría en referencia confitera del local: la tarta de Fé.

Cientos de veces conté la historia de ese postre a mis encantados clientes y otras tantas veces dí la receta de memoria. Como pertenezco al grupillo de los que no aman lo dulce más que murmurado al oído, no estoy seguro de haber sido siempre exacto al detallar las cantidades de cada ingrediente. Por eso, y como expiación, quiero empezar este capítulo escribiendo la verdadera receta de esta tarta de chocolate, que nada tiene que envidiar a la Herrentorte ni a la Sachentorte ni a todas cuantas tortas achocolatadas se hacen por el mundo:

(para 8 personas)

Fundir con leche entera en un cazo 300 g de chocolate negro (el líquido debe cubrirlo); añadir luego 175 g de mantequilla y 300 g de azúcar; batir intensamente, para homogeneizar, y añadir, uno a uno, ocho huevos (claras y yemas); seguir batiendo mucho, a mano o con la máquina. Echar en un molde previamente mantecado, del tamaño adecuado para que quepa en otro más grande, que se llenará de agua hasta casi los bordes. Cocer al baño maría, en horno precalentado a 180º, durante 45 minutos. Acompañar de sorbete de menta, fresa o café.

(Nota: existen diversas opiniones de cuál es el helado -si es que hace falta este añadido- que mejor completa, en equilibrio, la textura de esta tarta; a mí me gusta acompañarla de sorbete de café, pero otros expertos -más doctos- dicen que la mezcla es casi una aberración; otra más, alabada sea).