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El blog de Angel Arias

A barlovento: El poeta Angel González puesto en música

Susana Rivera, -"la viuda de Angel González"- llenó de pequeñas y emotivas anécdotas un espacio especial, el que se creó en el Salón de Actos de  las oficinas de Asturias en Madrid. Se presentaba en la sociedad matritense un proyecto un tanto retorcido, un CD de Joaquín Pixán: "Cinco versiones musicales para tres poemas de Angel González. Fue el 3 de febrero de 2009, ante una sala repleta de público.

El conjunto del acto fue un bellísimo regalo. La voz magnífica de Pixán, y las interpretaciones entregadas del chelista Guillermo Pastrana, del clarinetista Justo Sanz o del pianista Julio Muñoz a unas partituras de Antón García Abril, Milena Perisic y Zulema de la Cruz, resultaron conmovedoras. María Gil coordinó el acto con simpatía. Un dibujo de Maite Bäckman y fotografías de los intervinientes daban fondo al pequeño escenario.

Pero, que me perdonen, nada de lo nuevo fue comparable a la voz de Marta Arbas cantando "A la mar fui por naranjas", reforzada a la gaita por José Angel Hevia; y qué decir de la emoción que se desbordó por el auditorio cuando  Joaquín Pixán nos obsequió con la asturianada "Si yo fuera picador", con los tres solistas haciendo de miniorquesta, puede que improvisada, puede que en sitio no apropiado, aunque suficiente para ponernos a todos en pie, con la piel de gallo o de gallina.

Porque Angel González es uno de los mejores poetas de todos los tiempos en lengua española, pero el proyecto que le propuso en su momento Joaquín Pixán a su amigo, "para renovar los textos de la música asturiana" tiene mejor intención que plasmación. No es tan fácil poner en solfa -va sin doble sentido- unos poemas. Sobre todo, si se confiesa un propósito que no es posible conseguir, por irreal, por estrictamente inalcanzable.

Los tres poemitas del poeta asturiano son muy agradables, pero tanto la letra original de las tres canciones  asturianas en los que se inspiró, como su música, son intocables: "A la mar fui por naranjas (cosa que la mar no tiene)", "En el campo de San Roque (perdí yo la verde liga)" o "Al alba" (A dónde vas a dar agua, mozo de mulas), son tres de los grandes exponentes de la música popular de la región.

El proyecto consistió en encargar a cinco autores dotar de música a las tres recreaciones de Angel González. Como la letra es ya otra y la música, por supuesto, muy distinta, el resultado es irreconocible en relación al material original. Como se dispuso únicamente de tres letras, y se han hecho cinco versiones musicales para cada una, es imposible que el oyente aficionado retenga la forma de cantarlas, hecha, desde luego con la maestría y el encanto que pone a todas sus cosas ese maestro asturiano que es Joaquín Luxán.

No impide cuanto se diga reconocer que el CD es interesante por sí mismo y por las versiones musicales que ofrece. Recordábamos, al escucharlas, la voz con melódicos tonos gringos de Susana Rivera, la inteligente mujer a la que Angel González tuvo la suerte de acompañar unos cuantos años; con seguridad, los mejores de su vida: "Cuando Angel estaba bien, cantaba asturianadas a capela" o esta perla: "Maestro de la palabra, transformaba las frases a base de aplicar propiedades eufónicas".

También Miguel Munárriz, el delegáu, aportó su regalo al público, con esta pieza de coleccionista, del tan admirado Angel González: "Cuando el músico guarda el viloncelo/en su negro sarcófago/ el cadáver de Dios huele a resina". 

Como hay que apoyar todo lo asturiano -y más en Madrid-, compré el CD, claro. Es una buena inversión para el espíritu y una manera simbólica de apoyar una buena intención para que se recuerde a un vitalista que, según Susana -terminó así su emocionante panegírico del poeta amado-, le sigue diciendo a veces desde las altas esferas: "cállate ya"...

Incorregible. Nómenó, tocayo, déjala que se explaye: "La muyer de buen marido siempre parece soltera". Ahora, ella es tu viuda. Qué tiempos aquellos...

Jugando en corto: Opiniones políticas sobre la inversión en infraestructuras en época de crisis (PSOE)

Salvador de la Encina, diputado por Cádiz del PSOE, licenciado en Derecho, profesor de Derecho del Trabajo y Presidente del partido en Algeciras, además de su portavoz en la Comisión de Fomento, comenzó su alocución lamentando que no estuviera presente en la mesa Fernando Rojas Urtasún (Director general de Presupuestos), que podría aportar datos más concretos que sirvieran de mejor contrapunto a los indicados por Andrés Ayala. "De toda crisis se sale, -dijo- aunque no se sabe cuándo con certeza".

Para replicar a la crítica de la falta de previsión respecto a la crisis, recordó lo que el ministro portavoz Alonso había dicho esa misma mañana en el Congreso: "Ni siquiera Montero, que es tan listo, al parecer, pudo prever la situación hace un año".

La inversión en política de Infraestructuras es, para de la Encina, numéricamente mayor de la Historia española. Más de 32.000 millones de euros; es decir, más de 5 billones de Ptas. Pasó revisa a continuación a diversas partidas detalladas. El IGAE dedica 9.674 millones de euros para políticas gestionadas por el ministerio de Fomento, de las que 4.220 son para infraestructuras hidráulicas, 570, ambientales y 1.608 millones se destinan a vivienda.

Los 8.000 millones de euros que se dedican al Plan Estatal de Inversión Local han movilizado proyectos de todos ellos: solamente 5 de los 8.112 ayuntamientos no han presentado planes antes del plazo del 20 de enero, justificando su ausencia. Un total de 31.000 proyectos,  que cubrirán 7.997 millones de euros. "Nos ha tocado el gordo", confesó que le había dicho un alcalde. "Se prevé crear 400.000 puestos de trabajo" y, por ello, criticó la referencia al Plan como "un cachondeo" por parte de Rajoy. "Ya se verá lo que se hace dentro de 7 meses, pero significa empleo inmediato. Si en la vivienda, según SEOPAN, se crea un puesto de trabajo cada 5.000 euros, se crearían aquí 500.000 empleos" 

En ferrocarriles, se han empleado 5.629 millones de euros, a ampliar la red de alta velocidad, un 22% más que en 2007. Defendió el ave por la vertebración territorial que consigue. "No se trata de sacar pecho. Creemos que España lo necesitaba". No ve como un motivo de crítica, sino de orgullo, que superemos a Japón en el número de km de alta velocidad.

"Ya en el 92 hubo descalificaciones a esta política", prosiguió de la Encina. "Pero el ave de Sevilla sigue siendo hoy por hoy la línea más usada." Y defendió las inversiones recientes: "En 2008 se pusieron en marcha las líneas  de ave Madrid-Valladolid, Madrid-Zaragoza-Lleida, Madrid-Zaragoza-Barcelona y Madrid-Castilla la Mancha, aunque  -subrayó- también se dedicaron 2.700 millones de euros a las líneas convencionales".

El PEIT contempla una red mallada, no centralizada en Madrid "como fue la intención de la política anterior". Se dedican 5.000 Millones de euros al eje trasversal norte-noroeste, e igualmente a terminar el eje andaluz. Y el ferrocarril es el elemento predilecto para focalizar las inversiones: "De los 250.000 millones de euros del PEIT, el 48% se destinan al ferrocarril."

Respecto a la cuestión de si debe mantenerse o rectificarse el PEIT en época de crisis, y a la crítica respecto al incumplimiento de las previsiones, recuerda que, según datos de la IDAE, en los 3 últimos años se han destinado 49.026 millones de euros (por encima de 16.000 millones/año). En 2009 se producirán 450 km de autovía, completando más de 10.000 km de autovías, siendo el primer país de Europa en esta red. "No para sacar pecho, -corrigió al portavoz del PP-, sino para mejor servicio ciudadano". Y no hay que olvidar el Plan de Mantenimiento de autovías de la primera generación ("de la época del Gobierno de Fe´lipe González") al que se dedicarán 5.376 Millones de euros. Inversiones a las que hay que añadir 1.537 millones de euros para infraestructura portuaria.

Está de acuerdo de la Encina, con el portavoz del PP, en la necesidad de reformar la Ley de Puertos, que ha causado más de 3.000 litigios judiciales, y que crea inseguridad en las tasas y no ofrece adecuado soporte legal. Su reforma daría tranquilidad a los 100.000 trabajadores que están empleados en las distintas autoridades portuarias españolas.

En su enumeración de cifras del Presupuesto, de la Encina, recordó igualmente los 1.574 millones de euros dedicados a aeropuertos. Reconoció el esfuerzo del ministro Alvarez Cascos en Barajas, -que terminó, apostilló, el gobierno del PSOE- y que costó 6.000 millones de euros, y expresó que ahora le ha llegado el turno al aeropuerto del Prat, que se terminará en 2009, a cuya reforma se habrán dedicado 5.000 millones de eruos aproximadamente. A la espera de actualizaciones inmediatas se encuentran los de Alicante, Málaga o gran Canaria.

Defendió el modelo de infraestructuras como "de participación, no de transferencia". Y aconsejó: "No rompamos el modelo de red tipo Aena, la mejor del mundo".

En el coloquio posterior, hubo muy interesantes intervenciones desde la sala. Quizá la que llamó más la atención fue la de Joaquín Valdés, ingeniero de Caminos y master por el IESE que auguró una caída del 10% para 2009 en la pérdida del PIB, y afirmó categóricamente que "el Gobierno toma medidas erróneas sistemáticamente", tanto al eliminar el impuesto del Patrimonio en época de crisis, al haber favorecido un Programa de Viviendas de protección oficial que distorsiona el mercado de la vivienda y genera y moviliza dinero negro, en lugar de modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos, por ejemplo, para movilizar los pisos que permanecen inalquilados, reducir los trámites burocráticos -la ventanilla única no se ha implantado-, y liberalizar la construcción de hipermercados, sobre todo en el Levante.

El profesor Garrido le contestó con su opinión de que "afrontar una crisis aumentando el gasto corriente es un error; por el contrario, es una buena opción suprimir el impuesto por el patrimonio que es confiscatorio, y desincentivante; también es una buena medida haber establecido la libertad de amortización para 2009. Y repitió el esquema de su brillante intervención: "La crisis se resuelve bajando impuestos, liberalizando y tomando decisiones de inversión en proyectos de largo plazo".

Pere Macías, de CiU, apoyó la disposición de "parques públicos de viviendas en alquiler y volvió a recomendar la revisión del PEIT, ofreciendo su voluntad de pacto: "Más pactista que nosotros no hay nadie en el mundo".

Jugando en corto: Opiniones políticas sobre la inversión en infraestructuras en época de crisis (PP)

Andrés Ayala, portavoz de la comisión de Fomento del PP, abogado y Consejero de Obras Públicas de Murcia, empezó recordando a Adam Smith. "Hace ya 260 años, atisbó que las inversiones de particulares en infraestructuras ayudan al desarrollo".

No le parece que esa política sea la seguida por el Gobierno del PSOE, presentando cifras que serían contradictorias con las que, más tarde, ofrecería el portavoz de este partido en la misma comisión. "En los últimos años, se ha reducido la inversión: En 2007 respecto a 2005, el 8,43% y las previsiones para 2009 respecto a 2008 implican una reducción del 7%". Sin tener en cuenta la inflación, el crecimiento medio de 2004 a 2009 en inversión fue de solo 3,62%.

Para Ayala, los presupuestos siguen principios contrarios a los que deberían abordarse en una situación de crisis, las inversiones están infladas y la ejecución presupuestaria es insuficiente. Dijo emplear datos de la propia Memoria del Ministerio de Fomento, para lanzar una batería de cifras que deberían apoyar sus asertos:

"Hay un deslizamiento de anualidades" engañoso, pues las menores inversiones corresponde a 2011 y 2012. Comparó datos del "Ministerio y Medio" (en alusión a los tres Medios que abarcan sus competencias, Medio Ambiente, Rural y Marino) para los proyectos A-24 (adjudicado en sept 2008, autovía Lleida frontera francesa) y A-21 (autovía Jaca-límite con Navarra), de inversiones similars (39 y 40 millones de euros, respectivamente). La ejecución se concentra en l2011 y 2012, con cifras totales desplazadas del 92% en esos años.

Jugando en corto: Opiniones políticas sobre la inversión en infraestructuras en época de crisis (CiU)

Este comentario es la continuación a la reseña de la interesante reunión mantenida en el Instituto de la Ingeniería de España (IIE) el 29 de enero de 2009. Me permito aconsejar leer primero la entrada publicada hace unas horas en este mismo Cuaderno. 

Pere Macías, portavoz de CiU en la Comisión de Fomento del Congreso, ex alcalde de Olot y ex Consejero de Medio Ambiente y Política Territorial en Catalunya, habló de la necesidad de calibrar -"por simple decencia"- la dedicación a la inversión de los recursos públicos, en un momento de escasez. Se refirió a la situación generada en el siglo XIX, en donde la inversión en ferrocarriles, dejó sin recursos a la industria pero contribuyó al crecimiento de España de forma determinante.

Cree que las inversiones en ave deberían suspenderse, por reclamar recursos excesivos. Con el coste equivalente a 10 km de ave se podría financiar la reforma de la vía férrea entre Algeciras y la frontera francesa (vía costa mediterránea) para agilizar el transporte de mercancías.

El Plan de Infraestructuras municipales tiene cierto interés, como paliativo en el corto plazo. En una población como Olot, de 25.000 habitantes, supondrá una inversión de 6 a 7 millones de euros. Pero, a largo plazo, es mucho más adecuado, mejorar la productividad. Tenemos en España, el menor incremento en aumento del PIB/h, junto a Italia, de Europa. Deberían priorizarse las inversiones que contribuyan a mejorar el incremento de productividad, pero el PGE-2009 sigue el modelo contrario.

El Presupuesto de Gasto en Infraestructuras para 2009 disminuye la inversión en las SyEP y mantiene en mínimos la CPP (concesiones público-privadas). La licitación de obra pública en 2008, según datos del Seopan ha disminuído respecto a 2007, no superando los 48.000 Mill. euros.

En fin, para Macías, la ejecución de los planes de inversión públicos españoles, acumula una serie de sinrazones, que enumeró esquemáticamente: la obsesiva preocupación por tener más kilómetros de ave que Francia o Japón; la construcción de autovías paralelas a autopistas, sin preocuparse de completar la red y crear mallas de infraestructuras; el abandono del debate nuclear; el abandono de la formación de los municipios, primando el subsidio sobre el esfuerzo; la desconsideración de los tranvías (eufemísticamente llamados metro ligero)  como método de transporte más sostenible que el metro;...

Pidió Macías que se revise el PEIT para adaptarlo a la recesión, se apoye el ferrocarril, imponiendo la tarificación para uso de infraestructuras sin por ello incrementar la fiscalidad, la transforamción radical del ineficiente sistema aeroportuario y la revisión del portuario, y,  desde luego, se reconsidere la construcción de tramos de autovías y vías rápidas paralelas, paralizando la concesión de algunas autopistas, de las que enumeró algún ejemplo (en Catalunya la AP2 Tarragona-Lleida Zaragoza discurre paralela a la autovía)

A barlovento: La inversión en infraestructuras en época de crisis

Como saben los seguidores de este blog, no suelo hacer conexiones con el que alimento como "segunda marca" -en esa necesidad, no siempre fácil de mantener, de separar los comentarios más formales o personales de los que pueden tener aplicación general-, pero, en esta ocasión, el tema me parece de máxima actualidad e importancia, para hacer aquí una reseña más detallada de lo comentado ya en Al socaire.

Trato, pues, aquí también, de la reunión que se mantuvo el pasado 29 de enero de 2009 en el Salón de Actos del Instituto de la Ingeniería  de España, que preside, desde hace poco, y con inconfundibles nuevos y salutíferos aires, Manuel Acero. Las conferencias se dedicaron a "La inversión en infraestructuras ante la crisis", y fue organizada por un colega, ingeniero de Caminos, amigo desde hace muchos años, asturiano, empresario de probada capacidad, José Angel Blanco.

Ya Acero, en su intervención de presentación, anunció, recordando la intervención magistral de Villar Mir en la Real Academia de Ingeniería, que "no debiéramos perder el camino de Europa" y que no veía que "nos hubiéramos lucido en las reacciones ante la crisis".

El economista Gregorio Garrido se refirió a que el presupuesto de Infraestructuras (capítulo 6, inversiones reales) implica un ajuste del 10%, en línea de austeridad. En este sector, la tradición admite que por cada millón de euros de producción directa, se generan unos 300.000 euros de inversión inducida en proveedores, y que por cada dos empleos directos en construcción, se arrastra otro indirecto.

La cuestión es, para Garrido, que el análisis no debe hacerse desde la demanda, sino desde la oferta, distinguiendo entre las inversiones realmente necesarias, y separando las de carácter económico (por ejemplo, las que solucionan cuellos de botella en las infraestructuras o las que suponen colmatación de las redes existentes) de las de carácter social (como serían la construcción de colegios, polideportivos, mejora de accesos, etc). Los efectos de las primeras permanecen, las segundas, tienen un carácter más coyuntural.

Igualmente, cabe plantearse si las inversiones públicas o privadas son complementarias o sustitutivas y el carácter de retroalimentación que impliquen. Si no se tiene en cuenta esta realidad, realizándose desde la inversión pública proyectos innecesarios, se producirían efectos negativos sobre el sistema.

Respecto al tema concesional -"tan de moda", precisó Garrido-, ha de precisarse que aumentan la prima de riesgo de los proyectos privados. A la postre, el crecimiento económico depende tanto de las capacidades públicas como privadas, lo que obliga a no perder de vista las interacciones entre ambos.

Observando la situación desde la demanda, por cada punto de pib se pierden 200.000 empleos. De aquí la duda que planteaba el conferenciante: ¿La actual coyuntura es un momento adecuado para la inversión en infraestructuras?. Técnicamente, se puede demostrar -dijo- que "es mejor no invertir, porque la crisis reduce por sí misma la congestión de infraestructuras, al disminuir sus usos"; y, como la disponibilidad de recursos se reduce -la economía trabaja siempre con recursos escasos-, hay que extremar la precaución respecto al futuro de las infraestructuras que se proyecten.

No parece prudente, sin embargo, que se reduzca la inversión en las infraestructuras cofinanciadas por los fondos europeos (que, sin embargo, se ha disminuído en un 40 a 50%). La crisis será, probablemente intensa, y, cuando más dure, más tiempo costará salir de ella. Cabría, por ello, aumentar el capítulo de lo cofinanciado, que resulta menos gravoso a los presupuestos propios y resulta ser una medida procíclica. También debe argumentarse que es mejor pagar por trabajar que no aumentar el número de desempleados recibiendo prestaciones del erario público.

Los momentos de crisis son los mejores para invertir, porque se disfruta de menores precios, al abaratarse los costes, obteniéndose mejores ratios de efectividad para la obra pública). Las decisiones públicas de inversión han de estar enfocadas a la contribución que posibiliten para mejorar la productividad -uno de los hándicaps de nuestra economía- y a la reducción de costes en el sector privado, concentrando las actuaciones en las que sean estrictamente necesarias, y destinadas a cubrir cuellos de botella, dando prioridad a los análisis coste/beneficio.

Respecto al Plan de Infraestructuras a los Ayuntamientos, es una medida atractiva como método para ayudar a superar la crisis, pero, dado el escaso tiempo para elegir los proyectos, desde la óptica de los costes, plantea serias dudas. Las empresas se verán obligadas a contratar personal que esté en el paro, para llevarlos a cabo, con lo que -posiblemente- no puedan solucionar con ellos sus problemas económicos. Además, esos proyectos presentados con urgencia, corresponden, en general, a aspiraciones municipales con visión cortoplacista, lejos de la satisfacción de necesidades estructurales.

En su conjunto, la inversión de un 4 a 4,5% del PIB en infraestructuras, corre el riesgo de ser "flor de un día", como todas las políticas del tipo "stop and go".

En resumen, pues, debería perseguirse el equilibrio entre gasto corriente e inversión, entre la movilización de los capitales públicos o privados (evitando el efecto exclusión, o cleaning out, tan pernicioso, pues lo que gasta un agente se lo resta a otro. Las inversiones públicas, al tener carácter plurianual, no se deberían acelerar en época de crisis, pero tampoco pueden reducirse, pues garantizan el futuro.

Jugando en corto: El informe de coyuntura de la OMT y Colombia como destino turístico

El día 27 de enero de 2008, la Organización Mundial de Turismo presentó, en sus oficinas de Madrid (Capitán Haya, 42) el Informe anual de coyuntura, un barómetro que intenta prever por dónde van a discurrir los flujos de los viajeros vacacionales. Marcelo Risi fue el promotor y director de la rueda de prensa.

A continuación, y con la presencia del ministro de Comercio Industria y Turismo colombiano -Luis Guillermo Plata-, se hizo la introducción al estudio de la realidad de Colombia como destino turístico, que preparó el ex-secretario de Turismo de España, Germán Porras Olalla, hoy en la confortable posición se ser asesor de ese organismo de la ONU.

El crecimiento muy regular, al ritmo del 4% de media anual, del turismo mundial en los últimos 12 años, sufrió un parón en el segundo semestre de 2008. La OMT mide el peso del turismo por el número de "llegadas internacionales de turistas", parámetro algo enigmático que me quedé con las ganas de preguntar cómo se obtiene, aunque supongo que se hará mezclando cifras quasi-exactas (cuestionarios a viajeros sobre el destino de su viaje) y estimaciones, como la mayor parte de los indicadores, que a mí me suena un poco como combinar churras y merinas.

De los estudios realizados por la OMT, por lo que se me dijo, se deduce que hay una correlación prácticamente directas entre las llegadas de turistas y el crecimiento en ingresos del sector, aunque en la rueda de prensa no se manejaron cifras económicas, ni a los demás periodistas presentes en la sala pareció preocuparles lo más mínimo este factor.

Sea como sea, la OMT llega a la cifra de 924 millones de llegadas turísticas y vaticina un estancamiento o un ligero descenso en conjunto para 2009, con un retroceso claro en el ritmo para Europa y Asia, en principio, -aunque los funcionarios del Organismo fueron cautos al aplicar las cifras a España, como les pidió un colega en la rueda de prensa- una caída de un 2% para España. No en vano estamos en una certain uncertainty, como subrayó Geoffrey Lipman, subsecretario general de la OMT, que acompañaba a Taleb Rifai, secretario general abjunto y a otros ejecutivos de la organización.

No impide estos presagios relativamente pesimistas augurar que no se trata ,de un cambio de tendencia, sino de una "u", una muesca en el crecimiento, de mayor o menor duración, que se recuperará tan pronto como remonte la crisis la economía general, recuperando la tendencia a largo plazo del 4 %. El turismo aparece, además, para la OMT, como un elemento esencial para estimular la economía de los países emergentes, y se presenta, desde luego, como plenamente concienciado por la sostenibilidad ambiental. 

La presentación del documento sobre Colombia -un folleto titulado "Colombia, de nuevo en el mapa del turismo mundial", descansó sobre la nueva política colombiana del gobierno de Uriba, que ha propiciado un marco regulador con importantes ventajas fiscales a quienes inviertan en la cónstrucción de plazas hoteleras (exención de impuesto de sociedades durante 30 años, incluso para las nuevas plazas en hoteles existentes) y la disminución de la inseguridad.

El lema turístico de Colombia es "El riesgo es que te quieras quedar". Es un buen slogan, aunque los eventuales viajeros a ese hermoso país se sigan fijando en las cifras de siniestralidad y en las actuaciones de la guerrilla.

Y eso que los colombianos presentes, y sobre todo, el brillante embajador, Carlos Robledo (con el que, incomprensiblemente, una funcionaria de la OMT me confundió, cuando yo volvía de cambiar el ticket al coche, saludándome con un "Buenos días, embajador") presentaron un panorama espléndido para el turismo en Colombia, brillante en biodiversidad, en variedades de clima y fauna y "con índices de inseguridad comparables a Washington".

Si Colombia se convierte en un país seguro, el despegue turístico de es país que es mayor que dos veces España, y de cuyo paisaje, gentes y riqueza faunística guardo recuerdos imborrables, cuando tuve la oportunidad profesional de recorrerla, casi de cabo a rabo.

Me gustó, por lo demás, la encendida defensa al Ciberturismo que hizo Guillermo Porras, como una línea de claro futuro, económica y ágil para que el viajero pueda tomar sus decisiones. Como estoy a favor de un turista bien informado y a que muchas curiosidades del viajero potencial se resuelvan utilizando la red de telecomunicaciones (es el turismo más verde que conozco), aplaudo desde aquí ese parecer, que comparto plenamente.

No me pude quedar al cóctel, pero recogí un maletín con atractiva información turística sobre Colombia, país al que, seguro, pronto volveré. Será mi homenaje particular a Ingrid Betancourt que, valga el cotilleo, luce espléndida en bikini en una foto que le han tomado en no se qué playa de Miami, curándose de los años de duro secuestro por la guerrilla, y que podría sevir también de imagen promocional.

 

 

A barlovento: La gasificación de biomasa y neumáticos para generar energía

Escribir que una conferencia ha sido interesante, parece un tópico. Aunque pocas crónicas periodísticas atribuirían este calificativo a una disertación técnica, se debe reconocer que algunos ponentes saben ser didácticos y, al mismo tiempo, ofrecer información desconocida o poco divulgada.

Juan José Cerezuela Bonet, actualmente presidente de Maxam Energy -antes Unión Española de Explosivos-, ofreció ayer una charla sobre "Gasificación de biomasas y otras materias primas para la generación de energía", en el claustro de la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid. Fue presentado -no hacía falta, ya que se encontraba entre compañeros y alumnos- por el director, Benjamín Calvo Pérez, que hizo también de moderador de un coloquio de gran altura, a tono.

Cerezuela es uno de los ingenieros de minas de mayor prestigio de España. Ha tenido una trayectoria profesional amplia y fecunda, que le llevó desde Endesa, Hunosa o Auxini a la Dirección General de Minas y, entre otras actividades de un currículum denso, a evaluar el riesgo de proyectos ambientales en la Banca Mayorista de Banesto.

Para enmarcar su conferencia, trazó su visión del panorama energético español. Apoya Cerezuela tanto la diversificación (se refirió a "vulnerabilidades", discrepando en la terminología de otro minero ilustre, Pepe Sierra),  como la mejora de la eficiencia del sistema energético; no ve factible eliminar la energía nuclear del mix, y está convencido de la necesidad de potenciar el transporte por ferrocarril. Ni siquiera, dijo, podemos permitirnos prescindir del carbón, "que volverá a tener otra primavera".

Pero el objetivo de su ponencia era hablar de los biocombustibles y, de las experiencias de Maxam Energy, empresa que, como se sabe, tiene (y tenía) una gama de productos amplia y diversa.

En una concepción de la charla muy atractiva, presentó, ante todo, algunas cifras de equivalencia: Para compensar, afirmó, el CO2 producido por una central de carbón de 500 Mw, trabajando 7.500 h/año (3.750 Gwh/año) se precisarían 196.000 Ha dedicadas a cultivo de biomasa(68.700 Ha si la generación se ha realizado por ciclos combinados). Es decir, para neutralizar los 81.000 Gwh/año actualmente producidos en España con centrales de carbón se precisaría poner en valor 4,2 MHa, o 3MHa si se consideran ciclos combinados.

Se puede: en todo el país hay 16 MHa consideradas áridas.

Por su parte, para cumplir los objetivos de la UE para 2020, España debería dedicar a biomasa, anualmente, 120.000 Ha, que son apenas el 4% de los 3 MHa que se han dejado de cultivar en los últimos 25 años. Producir un 3% de la energía necesaria a partir de biomasa requeriría, en fin, 1,2 MHa, y se evitaría o compensaría el CO2 resultante de la producción de 15.500 Gwh/año en centrales de carbón, incrementándose la captura de CO2/año en 2,5 Mt.

Con estas cifras, la suma de CO2 capturado/evitado podría alcanzar los 32,5 Mt, con una inversión de 1.400 M€ para una instalación capaz de producir 1.055Mw. Una planta nuclear equivalente exigiría una inversión de 2.000 M€.

Las ventajas de la planta de biomasa, por lo demás, prosiguió Juan José Cerezuela, son claras en cuanto a generación de empleo directo e indirecto y a la ausencia de los problemas que se derivarían del tratamiento -aún imperfecto- de los residuos nucleares. En España más del 30% del suelo está en vías de desertización, espacios estériles a los que se deben añadir las explotaciones mineras a cielo abierto agotadas o abandonadas.

El ejemplo de Maxam Energy en este sector fue resaltado por el conferenciante:1,6 millones de árboles plantados -de doce especies- y producciones de biomasa de 160.000 t/año, con más10.000 Ha plantadas de centeno (rendimiento 10 t/Ha) y dactilo (6 t/Ha) fundamentalmente. Algunas soluciones especialmente brillantes/sorprendentes, como el de la de Mina de Touro, en la que se compensó la acidez de la anfibolita de la mina abandonada (pH de escorrentía 1,5) con las conchas de mejillones desechadas por las enlatadoras gallegas, consiguiendo un suelo magnífico.

Para no alargar esta reseña, recogeré únicamente dos de las varias experiencias que expuso el conferenciante. Una, en Páramo de Masa (Burgos) en donde la Fundación Cartif pondrá en servicio una planta piloto para gasificación de neumáticos y caucho en la que se invirtieron 3,5 M€, con una potencia eléctrica de 1 Mwe (3,94 Mw de potencia térmica), como paso previo a la construcción de una instalación capaz para 140.000 t/año.

En otro proyecto, con la promoción de Ubierna Bioenergía, y un presupuesto de 2,9 M€, en Toledo, se trabaja en la gasificación de bioglicerol, subproducto en la producción de biodiesel, obtenido en la gasificación de la biomasa obtenida de los residuos de producción agrícola y de la industria del aceite de oliva.

Cerezuela aconseja que desde la Administración se favorezca la plantación de cereal y dactilo frente a la plantación de árboles (12-14 t/Ha/año de captura de CO2 frente a las sorprendentes 20 t/Ha/año de los primeros) y defiende el futuro de la biomasa frente a la solar fotovoltaica. A la primera, con costes de producción de 0,6 a 0.14€/kw, la definió como "la más barata de las energías alternativas".

Una magnífica disertación, estupendo elemento para la reflexión y una demostración patente, focalizada en los trabajos de Maxam Energy, de que la investigación tecnológica dirigida con sentido rinde frutos económicos en cualquier coyuntura.

A sotavento: ¿Quién juzga al juez, vigila a la policía, critica al médico y controla al representante político?

Había dudas, que se han transformado, desgraciadamente, en rudas confirmaciones. El corporativismo domina en la mayor parte de las instancias, convirtiéndolas en corazas impenetrables, que defienden a sus protegidos de cualquier juicio crítico, de toda opinión contraria, que pueda ser emitida por los extraños a la esencia que se cuece en ellos.

Nuestro sistema democrático, -por supuesto, el mejor de los mundos políticos posibles-, hace, en consecuencia, agua por muchas partes. Los ciudadanos de a pié -todos, salvo los muy escasos que han conseguido, por cualquier medio, encaramarse a una cúspide- nos movemos en la ignorancia de lo fundamental, no sabemos cómo utilizar los mecanismos teóricamente puestos a nuestro alcance, y decaemos, aburridos, la mayor parte de las veces que nos vemos en la imperiosa necesidad de hacer valer nuestro pretendido derecho.

Miremos alrededor, y recapacitemos sobre el alcance de los poderes que nos rodean, y del poco acceso real del que disponemos hacia ellos. Y la escasa capacidad que nos hemos reservado para revocarlos, revisarlos o criticarlos. Jueces, políticos, policías, controladores, médicos, técnicos, agrupaciones, etc., se encuentran protegidos tras una pared defensiva que ellos mismos se han encargado de pertrechar, justamente con los elementos de autoridad que les hemos confiado.

Todos ellos parecen moverse a gusto en perpetuar su propia esencia, utilizar sus cualidades para el propio beneficio o de los de su clase, y, cuando los necesitamos, nos damos cuenta de lo poco que significamos para ellos. Por no decir, claro, del peligro que corremos cuando osamos analizar sus actuaciones, exigiendo que sean sometidas al control externo que garantiza, justamente, la imposibilidad de reproducirse en corruptela-

El acceso a la justicia está abierto a todos, en teoría, pero la justicia es lenta, parcialmente errática y ostentosamente proclive a favorecer al poderoso, al que tiene más dinero para resistir o más influencia para convencer. Los jueces quieren ir a la huelga, porque se han dado cuenta ahora de que necesitan más medios, abrumados porque, ellos que exigen plazos perentorios a los demás, son incapaces de cumplir ninguna previsión razonable...

Pero se han dado cuenta, no por propia capacidad de análisis, sino porque la sociedad se ha indignado de que la falta de diligencia de uno de ellos haya sido causante indirecto de la muerte de una niña a manos de un convicto que andaba suelto por ahí. Que pidan algo más de dinero y que se les mantenga intacto su poder son apenas los accidentes gramaticales en la historia.

Hay muchos otros ejemplos de quienes utilizan la autoridad que les hemos dado prestada para poner defensas y trabas al ejercicio de la libertad o la facultad de control del resto de los ciudadanos.  

Pilotos y controladores aéreos no dudan en irse a la huelga, precisamente cuando más necesarios se hacen los vuelos para quienes esperan disfrutar de sus vacaciones. No importa la que reivindiviquen, sino su voluntad de utilizar como instrumento a los demás, que, por cierto, son clientes de sus empleadores, esto es, de quienes les pagan. Pero se saben fuertes, porque se ven insustituíbles.

La policía, como otros órganos creados para la seguridad ciudadana, ¡cuántas veces parece actuar en la ignorancia supina de quienes son más merecedores de su .protección o auxilio!. ¿Quién no se ha preguntado, mientras lucha para ser atendido por una urgencia con la muralla funcionarial que se le impone delante, qué es lo que hace que se le cuelen ante sus narices otros pacientes, aparentemente menos graves pero más amigos del que toma decisiones?

Y en política, ¿qué defienden tantos elegidos, cuando disputan entre sí el lugar de preferencia en el escenario de las vanidades, si lo que hemos pretendido, al escogerlos, es, ni más ni menos, que lo hagan lo mejor posible, que nos mejoren la situación de todos o al menos de la mayoría, sin haber imaginado jamás que su objetivo común (en tantos casos) era enriquecerse tomando decisiones que les favorezcan con la gestión de lo público?

La democracia necesita, en fin, mecanismos de control para que incluso los que hemos elegido como nuestros representantes, para administrar los poderes que dejamos en sus manos, no se extralimiten. Hay que imaginar, y utilizar cuando existen, los medios de tutela de nuestras libertades y derechos. Incluso contra los que se han creído que porque les hemos aupado allí, ya se han vuelto inmunes e incapaces de sus juzgados.