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El blog de Angel Arias

Articulos de actualidad

Al pairo: Bodas morganáticas y endogámicas

Aunque el comentario surge al hilo del reciente matrimonio entre Rafael del Pino (presidente del Grupo Ferrovial) y Astrid Gil Casares (de una ampia y bien relacionada familia), quisiera desvincularlo de cualquier ejemplo concreto.

El hecho constatado es que las familias de la plutocracia española, se esfuerzan –a lo que parece- por acrecentar y consolidar sus vínculos mediante enlaces matrimoniales endogámicos, al más puro estilo de las alianzas entre las viejas casas reales europeas, que marcaron durante siglos las estrategias de algunos Estados.
  Por el contrario, en las casas reales, para las que se perfeccionó, como fórmula de consolidación de los llamados “intereses de Estado”, esta fórmula diplomática, prefieren ahora casar a los suyos con plebey@s .

Doy por supuesto que, en ambos casos –plutócratas y descendientes de la realeza-, los contrayentes se casan por amor, pero no deja de ser interesante que aumenten las bodas endogámicas  de los llamados “happy few”, en tanto las monarquías europeas desciendan de su historia para amar a escogid@s del pueblo llano. Al fin y al cabo, para enamorarse necesitamos, ante todo, ocasión y conocimiento. Por eso, si se pretende que el amor no surja en terrenos desiguales, es aconsejable acotar con precisión el entorno en el que cultivemos nuestras relaciones.  

Cuando tenga algún momento libre, me propongo releer el libro de Jesús Ynfante, “Los muy ricos” (Ed. Grijalbo, 1998), por si me ayuda a entender algo mejor el mundo en que viviremos.

Carta desde Europa. Ecólogos, venenos, deconstructores y chamanes

El 10 de octubre de 2004, el administrador de este log envió al periódico El Imparcial, de Oaxaca (México) este artículo periodístico, supuestamente escrito por un personaje de ficción, y que forma parte de una colección de 20 Cartas desde Europa, algunas de las cuales habrán perdido su actualidad periodística quizá, pero espero no hayan perdido su calidad literaria.

Mi querida amiga, qué bella opulencia la del otoño. Además de darme imaginarios paseos por el bosque húmedo, me gusta andar físicamente por los mercados de frutas y verduras y deleitarme con la oferta de olores y colores que da la estación. En realidad, le confieso que desde niño me hubiera gustado ser un Horticultor autosuficiente, el amante de la naturaleza ilustrado en los cultivos ecológicos, que igual fuera capaz de cultivar patatas en la despensa de su casa que destilar orujo con un alambique del año de la nana.

Le cuento esto porque me acabo de enterar que se ha muerto el sabio ecologista
John Seymur, a la magnífica edad de 90 años, autor de decenas de libros sobre la cuestión, y por el que he echado una lagrimita, porque me estoy volviendo sentimental. Y es que, en esta sociedad de la opulencia y del despilfarro, nos tienen locos con eso del comer. Desde la crisis de las vacas locas, hay gente que no ha vuelto a probar bocado de animal con cuernos (salvo, quizá, unos caracoles estofados). Por su parte, el salmón está vetado para muchos desde que la revista Science, a finales del año pasado, divulgó que se habían encontrado altos niveles de toxinas en este pez que hasta entonces era el rey de las piscifactorías Por no decir de otro alimento habitual de la cesta de la compra, desterrado de muchas mesas porque la gripe del pollo ha creado una nueva sección de hipocondríacos que no quieren ni oir hablar de esta ave de corral.

No hay salvación, parece.
Margot Wallstrom, cuando todavía era Comisaria europea de Medio Ambiente (ya sabe Vd. que fue reemplazada en agosto por el opaco Stavros Dimas) se sometió a un análisis de sangre junto con otros funcionarios de la Unión, como ensayo de evaluación de la salud de los europeos, y le descubrieron 28 sustancias nocivas.  Por eso, algunos seguimos siendo adictos al lema de que “nos quiten lo bailado”, es decir, carpe diem. Eso sí, dentro de un orden, y sin necesidad de que nos vengan a dar consejos.

Creo haberle contado que soy amante de la noche (no exactamente un noctámbulo, porque, cuando no tengo cosas mejores que hacer, me gusta sentarme a leer un buen libro y lo hago, obviamente, con los ojos bien abiertos). A veces caigo en la tentación de poner un rato la televisión de madrugada. Así que el otro día descubrí el programa de
Lorena Berdún, una chica pizpireta que dirige “Dos rombos”, apelativo con el que se distinguían en otro tiempo las películas solo aptas para mayores, y que ahora ven sobre todo los niños. Se trata de una especie de consultorio sexual en donde se explica con palabras, imágenes y gestos, creo que demasiado explícitos, las cosas más simples y que parece que ahora resultan, por las preguntas que hacen los videntes, cada vez más difíciles de descubrir por los propios medios.  

No me gustaría que viera esta Carta mía de hoy como una necrológica, pero es que se ha muerto también en esta semana uno de mis admirados filósofos, Jacques Derrida, que se hizo famoso por su teoría de la deconstrucción, y que fue el contrapunto al estructuralismo de Saussure. Derrida ha tenido muchos discípulos, algunos quizá inconscientes de ello, como el buen cocinero Ferrán Adriá, que ha deconstruído no hace mucho la tortilla de patata (y que, vaya por Dios, yo prefiero como se hizo toda la vida). Entre los filósofos, los cocineros y los amateurs seguidores de unos y otros, acabaremos por darle la vuelta a todo, para volver al principio. Seguro que le pasa a Vd. lo mismo en esto de apreciar lo clásico, porque recuerdo que me había dicho que es una buena aficionada a cocinar para los suyos (aunque no me quedó claro quiénes son los suyos, porque no se si está casada). En cocina, opino que no hay mucho lugar para experimentos, y, en todo caso, lo más razonable es importar sabores ya probados en otras latitudes y probarlos con tino en nuestros platos. Las recetas que más me gustan siguen siendo las que cocinaba mi madre, que eran en su mayoría guisos contundentes y sabrosos.

Como estamos en otoño, me acuerdo de un excelente guiso de níscalos al vino tinto con patatas cuadradillo y cebolla pochada, al que con mucho gusto le invitaría. Por más que tengo la impresión de que a Vds. los mexicanos no les va mucho eso de las setas, aunque leído que los zapotecas utilizaban hace más de 800 años el psilocibe, la muscaria y la stropharia como alucinógenos. Herencia cultural que recogió la
chamana María Sabina, de la que leí una vez que había dicho que “Los hongos sagrados me llevan y me traen al mundo donde todo se sabe”, es decir, al nirvana. Ya ve Vd., aquí aún no se ha prohibido comerciar con setas, y la amanita muscaria es una de la más común de nuestros bosques. 

Déjeme que le cuente otra cosa. En la semana se reunieron por enésima vez un grupo de dirigentes isralíes y palestinos en Formentor, para tratar de avanzar hacia la paz, ponerse a caldo, y probar la capacidad de aguante de sus anfitriones. No se avanzó nada, y, además, las discusiones se llevaron a cabo bajo la nube triste de los atentados en el Hotel Hilton de Taba, en Egipto, en donde murieron varias decenas de turistas, fundamentalmente, israelíes. Un duro golpe contra el turismo de este pobre país, del que tengo muy cerca de casa una presencia permanente, el templo de Debod, que nos regalaron a los españoles cuando se construyó la presa de Asuán. 

Qué violencia por todas partes, qué odio del hombre contra el hombre. Aunque no sea exactamente un argumento de autoridad, no deja de ser una demostración de preocupación y sensibilidad en un ídolo de masas, por lo que me ha impresionado que el cantante Alejandro Sanz presienta que “la tercera guerra mundial está aquí”. Lo ha dicho al mismo tiempo que, con pragmatismo, afirma no cree que pueda llegar con sus canciones (“No es lo mismo”) a más de tres o cuatro norteamericanos, incluído Michael Moore.  

Me tiene que disculpar, querida amiga, pero hoy me han invitado a cenar fuera y tengo que dejar aquí de escribir este correo. Ya sabe dónde puede contestarme. Pero no se preocupe, aunque no lo haga, yo seguirá contándole cosas de Europa. Una selección de lo que me ha impresionado en la semana, mientras pienso en las magníficas noches que compartimos, hace ya... tanto tiempo.

Al socaire: El Banco de Desarrollo de Asia necesita consultores españoles

Al socaire: El Banco de Desarrollo de Asia necesita consultores españoles

Varios funcionarios del Banco de Desarrollo de Asia (Asian Development Bank) han presentado en la sede de la Cámara de Comercio de Madrid (Rivera del Loira, Madrid), la política del Banco para contratar consultores en la zona. Los consultores pueden ser contratados -como es habitual en la mecánica de los Bancos de Desarrollo-, tanto como Organizaciones que pueden prestar tales servicios, o como Consultores individuales, siendo en este caso seleccionados, bien por su aptitud o especialización en relación con proyectos específicos, o bien como staff puntual del Banco, integrándose así en la plantilla del mismo, por el período de tiempo que dure su contratación.

Los expertos del Banco animaron a los consultores españoles a participar en las licitaciones. España es uno de los 65 países socios, compartiendo una silla en el Consejo Director con Bélgica, Francia, Italia, Portugal y Suiza. USA y Japón son los principales aportadores de fondos, cubriendo conjuntamente la tercera parte de los recursos propios ordinarios, que el Banco caracteriza como Ordinary Capital Resources (OCR). A estas aportaciones, deben añadirse los Special Funds (SF) y los Technical Assitance Special Funds (TASF). Unión Fenosa-Soluziona es la empresa española que ha conseguido el mayor número de proyectos, aunque tanto Robert Rothery  (Principal Procurement Specialist)  como Elisa Blanco (responsable de la antena ICEX para la zona) reconocieron la dificultad que evidencian nuestras empresas para ganar licitaciones en el sudeste asiático, producto de la inexperiencia en las licitaciones y la lejanía de la región.  La consignación prevista para proyectos de Consultoría y asistencia técnica en general es de unos 200 Mill $ anuales.

(En la caricatura, Robert Rothery; realizada por el administrador de la log y autor del comentario)

La información específica sobre los proyectos puede consultarse en la página web del Banco: www.adb.org. En la exposición intervinieron también, entre otros ponentes, Robert Robinson (igualmente, Principal Procurement Specialist del Banco) y Abeygunawardena, (Economista de la División de Energía del DBA).  Los sectores preferentes en la actualidad para el DBA son la mejora del Transporte y las comunicaciones en la zona y el desarrollo de proyectos energéticos (entre ambos, cubren un 50% de los 116 Mil Mill $ prestados por el Banco hasta finales de 2005), siendo China (PRC), Indonesia y Pakistán, los principales países destinatarios de los préstamos.

Un aspecto especialmente interesante de las intervenciones, aunque de obvio carácter puntual, fue la consideración de que entre los proyectos en fase de preparación para el sector energético se encuentran varios en la India -país que se presentó como de alto interés por su potencial-, Bangladesh y Nepal. La mejora de los procedimientos de utilización de metano en minas de carbón y de las propias explotaciones de carbón, en países en desarrollo que no pueden permitirse pagar su creciente consumo energético con precios de petróleo superiores a 70 dólares/barril Brendt, fue uno de las reflexiones aportadas a la discusión.

 

Al pairo: Nacionalismo y culturas

Puede que el debate sobre la prevalencia de las identidades culturales, mientras pretendemos avanzar hacia la globalidad, no sea una incongruencia, pero lo parece. El marco completo es conocido: un camino que lleva desde la alianza de las civilizaciones hasta la gresca por la subsistencia de la identidad cultural de mi pueblo tan querido.  

No quisisera simplificar el problema ni, mucho menos, vulgarizar su tratamiento. Hay que andar con pies de plomo en este paisaje, porque se mezclan muchas cosas, algunas intocables. Sin embargo, algunos creemos descubrir que lo central que se discute es el reconocimiento del valor superior de las razones de algunos colectivos,  casi siempre frente a  aquellos que tienen menos. Menos de algo: dinero, cultura, historia, poder político, etc. 

Me curo en salud salvando las excepciones en que la cuestión sea otra: reclamación de las minorías frente a mayorías, rebelión de los oprimidos frente a sus clases dominantes. Hasta consentiría desgajar del tronco del debate, el pulso entre la superioridad y virtud de unas  inteligencias frente a las inculturas y el atraso de otros pueblos.  Pero, bajando el nivel de cinismo, lo que parece ser el punto de coincidencia entre los debates étnicos, racistas, religiosos, nacionalistas, es la defensa de algunos privilegios, de ciertas superioridades, del deseo de acotar terrenos para desarrollar las ventajas, frente a lo que suponga mercado libre, igualdad de oportunidades, reconocimiento a la verdad o al derecho del otro.  

El riesgo que algunos vemos en este debate es que se nos rompan las razones por las que deberíamos avanzar. Mi abuela materna, que tenía afición a las historietas ejemplares, nos refería que , en las épocas del hambre,  la más pequeña de unos vecinos muy pobres que vivían en la tierra de al lado, mientras la familia numerosa estaba dando cuenta de los restos del cerdito que ella había tenido la mala suerte de mandar al otro barrio mientras jugaba, pidió el trozo mayor a su madre, argumentando: “A mi máis, que fui yo a que o matéi” (A mí más, que fui la que lo maté). Y si al cuento no se le encuentra aplicación, que parezca al menos bien intencionado.

Al socaire: Cuecas bolivianas

 El presidente boliviano  Evo Morales ha empezado a repartir simbólicamentre algunas tierras yermas entre los quechúa o los aymara, en un acto seguramente inconstitucional y que pretende revisar la aplicación que se estaba dando al principio de propiedad privada en tierras cholas,  mientras en Santa Cruz, la falsa provincia caribeña sin costa, crecen las prevenciones hacia su política. Mal aconsejado -¿y solo por Castro y Chaves?- parecerá a cualquier observador que haya hecho en moderno las américas,  este animoso con guardarropa de chompas a rayas. Le falta práctica, desde luego, en dirigir las cosas públicas, pero resulta inquietante que ignore o se pase por una izquierda que ya se demostró inviable, la cuestión del apoyo que hubieran de darle el capital y el empresariado, e incluso, la mayoría intelectual. Así que va acumulando día tras día interrogantes sobre el futuro de este hermoso y despoblado país.  Parece innecesario correr tanto riesgos personales, suicida ahuyentar a aldabonazos lo que más necesita la región: inversores, técnicos, confianza. 

Un susto mayúsculo debió llevarse Julio Gavito, colega de la ingeniería de Minas, que había recalado en su compleja vida profesional justamente por allí, como presidente de la filial local de Repsol-YPF. La policía judicial boliviana anduvo haciendo que lo buscaba, convertido en cabeza de turco de la nueva estrategia. Se lo habrá tomado con filosofía. Curtido en varias lides, entre ellas, la de haber sido Consejero de Industria del Principado ("Ministrín", decíamos entonces), en épocas de reconversión, negociaciones con Dupont  y aletear de imaginados programas Faca, el tiempo se encargaría de encallecerle -supongo- algunas ilusiones. Pudimos hacer aún mejores migas, pero las circunstancias y ciertos personajes del poder local nos lo pusieron  complicado. Sobrevivimos, pues.

Recuerdo ahora entre mis amigos bolivianos, a Percy Fernández,  el varias veces alcalde de Santa Cruz, ingeniero polifacético, escritor fino, quien me recibió, hace un par de años,  recitándome uno de de mis versos, sin fallarle la memoria, con entonación y mucha gracia. Ni yo mismo pudiera haberlo hecho mejor ni darle más sentido. El estaba en calzones cortos, porque hacía calor, y, aunque el resto de la expedición nos miró atónitos, a mi el regalo me supo a fresca limonada: 

Y éste era el silencio que abría las puertas.Amor.
Esta la voz que hace temblar.
O este el consuelo que sirve en todo sitio.
Se llama amor y es la locura más sensata.
No vidrio ni fuego no previsto. Al menos este.
Este se llama sólo amor y es solamente mío.
Subsiste porque no ha de morir; callado viene
y vuela y torna y sin descanso salva si ha de salvar.
¿Oculto amor?. ¿Suave amor?. ¿Rápido amor?.
No sé. Este mío se llama sólo así, sin más secreto. 

(De diversas intimidaciones a las formas, 1989) 

Al socaire: Empresarios del mundo, unidos

Fuimos unos cincuenta los que asistimos hoy a la presentación de dos instrumentos de información que la DG 3 de la Comisión Europea, de Comercio Exterior, ha hecho para los empresarios de Madrid en la sede de Promomadrid (Desarrollo Internacional de Madrid S.A.), una iniciativa de esta Comunidad autónoma . Para aquellos que quieran exportar fuera de la Unión, obtener información sobre mercados y regímenes aduaneros y conocer la actualidad comercial del segundo espacio mundial. También hay un capítulo en una de las webs dedicado a las barreras fitosanitarias, una preocupación muy actual, que a menudo sirve como instrumento de defensa para la política comercial de los Estados. (http://madb.europa.eu y http://exporthelp.europa.eu). Marta Moya y Miguel Ceballos fueron claros, interesantes, amenos. 

En la tertulia que ayer noche celebramos en el restaurante AlNorte, varios emprendedores y algunos funcionarios, junto con otros amigos del decir y del escuchar, debatimos sobre el tema propuesto:”Empresarios y política.” Después de habernos sacado del Universo de la reflexión conjunta tanto a las multinacionales, como a los gestores de las grandes empresas e incluso a los autónomos autoempleados, una parte de nuestra discusión se centró en las “pes”, en las pequeñas empresas.  Resultó un homenaje peculiar a quienes se lanzan a hacer empresa en un mundo en crisis, -o sea, en mutación-, navegando por la economía global entre multinacionales que no tienen cariño por ninguna ubicación, y la necesidad colectiva de sostener un mercado laboral en donde prima la creación de trabajo local. La voluntad de moverse, en fin, en un entorno por momentos más formalista, con una fuerza de trabajo –y una clientela- a la que cada vez es más difícil fidelizar. Me acordé de Manuel Castells (reflejado con pinceladas de hábil periodista por Mayte Pascual en el libro “En qué mundo vivimos”, (Alianza Editorial, 2006), presentado hace pocos días en el Círculo de Lectores.  

A nuestra sociedad le es necesario crear empleo estable y próximo, y ello implica promover la actuación de emprendedores que tengan cara y ojos. La política debiera ocuparse más en proteger a esos esforzados paladines que arriesgan su dinero, no tienen límite de horas para su trabajo, y dedican sus mejores ilusiones, no en la búsqueda de la riqueza sin límites, sino en el empeño de subsistir de otra manera.

 Hay mucho por hacer, es necesario reflexionar sobre el modelo.