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El blog de Angel Arias

Carta desde Europa: Mineros, periódicos, cigüeñas y niños prodigio

Carta desde Europa: Mineros, periódicos, cigüeñas y niños prodigio

El 14 de noviembre de 2004, el períodico mexicano El Imparcial publicaba este artículo, en la sección "Cartas desde Europa", del que era autor el animador de este log.

No deja de asombrarme, querida amiga, constatar que vivo quizá en el país más permisivo del mundo. Los españoles hemos sido durante décadas el reducto más retrógrado de la Europa occidental, que se mofaba de nuestra mojigatería y nos hacía sitio en sus salas porno para que supiéramos por dónde iba el mundo que no nos dejaban conocer en nuestra patria. Pero ahora le sacamos al resto de la Humanidad varios cuerpos de ventaja en tolerancia, y somos más débiles precisamente con quienes deberían ser tratados con mano de hierro. Me sorprende aún más que de esa permisividad se hayan convertido en paladines nuestras propias instituciones policiales. Somos un paraíso para la delincuencia internacional.  Durante la dictadura, varias generaciones de adolescentes hemos hecho músculos corriendo delante de los grises –que era como iban vestidos entonces los guardias civiles-. Estábamos persuadidos de la dureza represiva de los órganos del orden público, y nos resultaría inaceptable admitir que nuestro país podría ser la guarida de los delincuentes más buscados. Pero ahora sabemos que aquí reposan de sus fechorías en nuestras playas, realizan tranquilamente transferencias para pagar a sus esbirros, organizan incluso desde nuestras cárceles las operaciones con las que intentan desestabilizar el orden internacional o hacer su agosto. Incluso hasta se ha quebrado la secular la tradición de recelo entre moros y cristianos, que habíamos convertido en un plato de alubias negras con arroz blanco y que solo se mezclan para comérselo. 

Ay, si se levantara de su descanso eterno Don Pelayo, que inició en Asturias una batalla contra los otros invasores de la piel de toro, que solo culminarían los Reyes Católicos el mismo año en que se descubrieron América y Europa (1492). Porque en Avilés, que está también situada en Asturias, varios cristianos mineros vendieron sin recelo la dinamita y detonadores a los islamistas que volaron los trenes en Atocha el 11-M. Todo ello, para más inri, ante las mismas narices de la Guardia Civil, cuyos mandos habrían tenido hace tres años la confidencia de que se planeaba un atentado por una célula de Al Queda. Aquí, según los jueces Baltasar Garzón y Juan Del Olmo se planificaron también el 11-S, los atentados de Casablanca, el asesinato del holandés  Theo Van Gogh, etc, etc. 

Pero es que otro síntoma español es llegar tarde. Sirva como ejemplo, y por cambiar de aires, que 32 cineastas han presentado ahora una película conjunta, Hay motivo, hecha con los cortos filmados por cada uno de ellos, en los que defienden las razones para votar por el cambio –botar a Aznar- en las elecciones generales que se celebraron hace ya diez meses. Hoy por hoy, la difusión de ese esfuerzo colectivo por desestabilizar a un presidente que ya perdió las elecciones, parece un despilfarro económico e intelectual. Pero sus autores defienden que el momento tiene plena vigencia. Europa no es Estados Unidos, en donde la gran mayoría es conservadora, y las posibles diferencias entre demócratas o republicanos se difuminan después de cada elección. Aquí las ideologías son duraderas, por más que mi escepticismo me inclina a pensar que lo que manda de verdad, es el pesebre. Pero sí nos gusta señalar las diferencias. Esta semana, por ejemplo, el prestigioso diario El Mundo, cuyo propietario es una multinacional con sede en Italia, ha celebrado su decimoquinto aniversario, reuniendo a cinco mil personas en el Palacio Municipal de Congresos. El director, Pedro J. Ramírez, casado con la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada fue el anfitrión, y no dudó en manifestar su apoyo a las opciones conservadores, en las mismas narices de los representantes del Gobierno socialista. La fiesta comenzó con la proyección de un cortometraje que resumía los últimos quince años de la historia del país y del mundo. En ese escaso cuarto de hora no creo que fuera posible haber destacado mejor las diferencias subliminales entre las dos Españas. Pedro Solbes, vicepresidente del Gobierno, máxima autoridad socialista presente, esperó estoicamente a que el ballet de Víctor Ullate iniciara sus evoluciones, para hacer un mutis discreto, dejando solos para el baile a Mariano Rajoy y a Esperanza Aguirre, que estaban muy a gusto. 

Como el miércoles no tenía clase, he pasado a despedirme de Fernando Chueca Goitia, el maestro de arquitectos que acabó la catedral de la Almudena, fallecido hace unos días y cuyo sepelio obligó a abrir una cripta en donde también reposa el que fue duque de Cádiz. Este primo del rey Juan Carlos, muerto en accidente mientras practicaba esquí, dicen los exégetas de difuntos que hubiera estado encantado de asistir a la boda de su hijo, Luis Alfonso de Borbón, entronque de las casas de Franco y Borbón, que se casó con la plutócrata María Margarita Vargas en la República Dominicana. Pues hubiera sido el único miembro de la familia real, porque de la familia del novio solo asistieron los allegados a su madre, Mari Carmen Bordiú Franco. El año ha venido cargado de muchas bodas y puede que la Casa Real tenga agotado el presupuesto.  Si en aquella boda cantó Bisbal, por aquí anduvo, promocionando su nuevo disco,  “México en la piel”, Luis Miguel Gallego, el seductor portoriqueño que uno de sus presidentes ha convertido en mexicano. Este discípulo del rey Midas ha hecho disco de oro a los pocos días de nacer a sus espléndidas versiones de rancheras, aliñadas con esencias de Armando Manzanero y del Mariachi Vargas de Tecalitlán. Yo canto con él “Escribir un poema es fácil si existe un motivo”, (por ejemplo, el amor) y me entero que tengo el mismo gusto que su madre italiana.  

Si hubiera estado Ud. aquí este pasado domingo, la hubiera llevado a ver la exposición del Prado: “El retrato español del Greco a Picasso”. Los retratados son, fundamentalmente, miembros de familias reales y aristócratas, aunque también se refleja el interés de los pintores españoles por pintar a gentes del pueblo, seres humanos sin pasado ni futuro. Algunos se han pintado a sí mismos, y en esos autorretratos  simplemente demostraban su arte o probaban invenciones artísticas. Ustedes tienen un modelo de cómo se puede experimentar con los sentimientos dejando la propia piel sobre la del lienzo, en los trabajos de esa bella mujer con bigotito que fue Frida Kahlo. De ser artista, yo preferiría esconderme en el cuadro donde habría pintado a otros, presentándome como un figurante discreto. Decía Pablo Picasso que creía haber descubierto algo diferente en su último autorretrato. No dijo qué. Me hubiera gustado preguntarle su opinión al especialista en Arte Philippe de Montebello, Director del Met de Nueva York, que vino a recoger el premio de la Fundación amigos del Museo del Prado, pero no tuvo tiempo para ver la exposición. 

Ya le escribí que me gustaría que mi hija se casara, -fundamentalmente para recobrar mi independencia-, aunque no sé si me soportaría tener un nieto como Rafael Martín Masot, porque me asustan los niños precoces, como todo lo que se manifiesta a destiempo. Este niño de catorce años y ojos cándidos en apariencia, ha publicado su primera novela: “Abulagos” –que el mismo explica es el nombre de unas plantas que se quemaban para deshollinar las chimeneas en Andalucía-. El libro empieza, ni más ni menos, con la violación y asesinato de una criada a manos del dueño del cortijo donde trabaja. Un drama rural de tomo y lomo. No sé lo que la obra infantil permitirá descubrir a los adultos, pero a su edad yo, le confieso, leía con deleite a Emilio Salgari y algunas vidas de santos ilustradas y escribía solo las redacciones que me imponían en el colegio. 

Tampoco vaya Vd. a creer que me había tragado eso de que los niños venían de París y que los traían las cigüeñas. A los catorce años yo ya sabía que las cigüeñas, junto con otras aves, emigraban para evitar los duros inviernos y se iban a tierras cálidas. Lo que no podía imaginar es que preferirían vivir con nosotros todo el año: más de 1.000 parejas de cigüeñas van a pasar este invierno en Madrid, dicen los ecólogos, y se sumarán a las más de 30.000 gaviotas reidoras que comen de las basuras del vertedero de Valdemingómez. Estos animales han perdido la noción de dónde está Paris, el mar, y no saben disfrutar de su libertad, contagiadas por la especie dominante.  

He mirado el reloj y veo alarmado que se me ha ido el tiempo en un pispás. Me da pereza cerrar el ordenador, pero debo despedirme de Vd. Tenga muy buenas noches. Se está bien en su compañía, ¿lo sabía?

La dimensión europea del agua

La dimensión europea del agua

Este es el Editorial del autor de este log publicado en la revista Tecnoambiente (mayo 2005)

 

Alonso Quijano no fue a Zaragoza, enfadado por lo que se contaba de él en la segunda parte apócrifa de sus aventuras, pero tuvo amplia relación con el río Ebro, “y el verle fue de gran gusto a don Quijote, porque contempló y miró en él la amenidad de sus riberas, la claridad de sus aguas, el sosiego de su curso y la abundancia de sus líquidos cristales, cuya alegre vista renovó en su memoria mil amorosos pensamientos.”

 

La exposición internacional de 2008 que tendrá por título “Agua y Desarrollo sostenible”,  y que se ubicará –no sin polémica- en el Meandro de Ranillas, pretende integrar de forma definitiva el río en la ciudad, recuperando sus amenas riberas y, de paso, aprovechará para hincar la bandera aragonesa sobre las claras aguas. Aunque el programa de actividades del evento es amplio y variado, será difícil evitar que una parte del debate gire en torno a la transferencia entre las aguas del bajo Ebro y las cuencas internas de Cataluña, Júcar y Segura, desaparecida entre los preceptos de la Ley 10/2001 que recogía el último PHN, derogados por el R. D. Ley 2/2004.

 

La polémica sobre el agua conduce generalmente de las cuestiones técnicas a las económicas, y viceversa, y dada la diversidad de opciones, pocas veces se resolverán por consenso. Tampoco cabe esperar que las partes en litigio reconozcan ecuanimidad a quien pretenda dirimir en los conflictos que afectan a colectividades con intereses contrarios. Porque los trasvases y los embalses modifican las condiciones naturales. Porque ni el hipotético donante será tan excedentario ni el supuesto receptor así de necesitado. Se esgrimirán legítimas (junto a las que no), pero sesgadas, visiones parciales. Si existiera consenso no haría falta regulación, y no sería necesaria en estos predios la Directiva 2000/60/CE, conocida como Directiva Marco del Agua, cuyo énfasis está puesto sobre la necesidad de conjuntar las valoraciones ecológicas y las económicas del agua en la Unión Europea

 

Es decir, que aunque es imprescindible fijar un precio al agua, su valor económico no puede establecerse por la libre competencia y el mercado. Lo que no habrá de impedir que antes de 2010 deberán haberse incorporado al precio del agua, todos los costes correspondientes al ciclo del agua. El que contamina, debe pagar por el deterioro que causa.

 

Pero, desde la perspectiva ecológica, la protección de las aguas de la Unión deberá permitir alcanzar una buena calidad para todas ellas antes del 2015, determinada no solo por su composición químico-física, sino también por sus elementos biológicos y ecológicos. En muchos casos, no se podrá contaminar, ni pagando.

 

Sería necesario que Alonso Quijano y Sancho Panza fueran a Zaragoza. En el debate plural, intenso, técnico pero emocional, que con seguridad se producirá allí, tomaremos mayor conciencia de la necesidad de detectar y eliminar impactos sobre el agua. Fortaleciendo la coherencia de la política de protección de las cuencas, incrementando la vigilancia y sanción de los infractores, y logrando la integración de la legislación relacionada con el agua y el medio ambiente y apoyando su reutilización y ahorro.

 

La internalización de todos los costes provocará, obviamente, un fuerte incremento de los costes del agua. Por su parte, la protección de los humedales, ríos y lagos de la Unión Europea, restringirá sus usos y supondrá el empleo de importantes desembolsos adicionales.

 

Si no es sencillo fijar precios al agua, resulta aún más controvertido, decidir o modificar su reparto, porque los agentes económicos, sociales y políticos son conscientes de las relaciones de poder que supone disponer del recurso. Por eso es tan difícil concretar los planes hidrológicos, y surgen tan fuertes las presiones de quienes se sienten perjudicados, para paralizarlos o hacerlos fracasar.

 

Para celebrar el Día del Agua, la Comisión Europea ha difundido este 22 de marzo un documento realizado por cuarenta expertos en el que se concluye que el cambio climático está teniendo un impacto significativo sobre las aguas europeas. El nivel del mar ha aumentado entre 0,8 y 3 mm/año, y se teme que ese ritmo se duplique en el siglo XXI. El cambio de las líneas costeras, la salinización de acuíferos y humedales, y la modificación de los hábitats biológicos, provocará duras consecuencias sobre las poblaciones, no solamente humanas. El mismo Informe recoge que las precipitaciones en la cuenca mediterránea se redujeron en el período analizado un 20%, y es previsible que la escasez de agua provocará fuertes tensiones entre los afectados.

 

El trabajo propone que la Unión Europea legisle con nuevos enfoques que tengan en cuenta las características de las diferentes regiones. En particular, aconseja que se analice la competencia por el agua entre las poblaciones y la agricultura, considerada como la actividad más vulnerable en condiciones climáticas desfavorables.

 

Habrá que seguir alimentando de sensibilidad, prudencia y solidaridad el cauce tormentoso de los intereses por el agua, aunque no estoy muy seguro de que resurjan siempre amorosos pensamientos. A salvo de lo que opinen Don Quijote y Sancho si se acercan esta vez, como yo les aconsejaría,  a Zaragoza.

  

Contra Elias (fragmento)

Este es un fragmento de la novela del autor de este log "Contra Elías" /1992)                                                                                                    

1  

Erika es grande, alta, ha sido hermosa. Sentada ante la máquina de escribir, en el reducido despacho iluminado sólo con una lámpara halógena, tiene el aire de una tigresa enjaulada, pero de vez en cuando se levanta, arregla con decisión los papeles, moviliza carpetas, pregunta a voces como se escribe vendimia, rastrojo y verdejo, y su cuerpo toma una dimensión imposible, vence el espacio, atraviesa con decisión el espejo. Creo que debe tener más de cuarenta años y durante los últimos ha acumulado las huellas de un plácido vivir sobre los huesos, se le desparrama el cuerpo en aquellos sitios donde con seguridad más gozo ha sabido transmitir, pero después me fijo y reconozco que la naturaleza ha premiado su indudable prodigalidad con una imagen dominada de sí misma, y si me fijo mejor apuesto que está a punto de cumplir medio siglo, nadie lo diría. Arturo Carpio tiene apenas veintiocho años, una carrera recién terminada.

Trabajo en República Federal Alemana como becario de Comercio Exterior, y esta relación con Erika presenta muchas aristas.
Erika, que ha sido muy rubia, se mantiene fiel al color de su naturaleza, un pelo bonito en el que cada día aparecen nuevas canas, lástima, pero no te preocupes no se lo diré a nadie, ni siquiera a tí, Erika, y con el tiempo esas pequeñas cosas se olvidan, acaban asimilándose. Ella se peina en general con una raya al medio, y aunque inicialmente luce un aire de vampiresa recién salida de vengar agravios, al acabar la semana acaba recogiendo la melena en un moño sobre la nuca, a lo institutriz alemana, su rostro dulce deshace inmediatamente cualquier comparación.

Erika es una mujer bonachona y tranquila, una niña grande.
 Cuando va a la peluquería para cortarse el pelo, la razón fundamental debe ser para hacérselo teñir, vuelve diciendo siempre me engañan, me han cortado desiguales las puntas, me han peinado como a una Juana de Arco o vengo hecha un repollo. Hay que oirla pronunciar repollo con acento de la Baja Sajonia, y amenaza con cambiar de peluquero aunque reconoce que Antonino le da al peine un toque no se cómo que no consigue nadie salvo él, pero ahora se le ha llenado la peluquería de aprendizas, esta gente experimenta con las clientes, farfulla. Le digo: "No sé porqué se deja tocar el pelo sin dar instrucciones precisas. Usted tiene la cara redonda y lo que mejor le sienta es el cabello recogido hacia atrás, pegado al rostro". 

Erika me observa tratando de descubrir si hay asomo de burla en mis palabras. Se mira en el espejo del servicio, hace unas cuantas muecas, disiente y asiente, según le va en gana, y vuelve al cabo de unos minutos con el pelo mojado convertido en un moño. Entra en mi despacho donde yo disimulo estar concentrado en un informe urgente para Madrid, me interrumpe con la excusa de entregarme el Finantial Times, el correo con una carta del Arbeitsamt, anuncios de vinos italianos, y me ilustra con un tropel de sus sentimientos, es decepcionante, señor Carpio, tengo que pagar una fortuna para que usted me diga que estoy más bella sin hacerme nada. Eso es pura filosofía, Erika, las mujeres siempre están más hermosas sin nada encima, me permite que lo dude Sr. Carpio, porque creo que esa opinión es masoquista, las mujeres nos sentimos mejor cuando nos ponemos encima los trapos que nos gustan, que cuando nos los quitamos. ¿No habrá querido decir machista en vez de masoquista, querida Erika?.

 Esto nuestro se llega a confundir con un matrimonio, una cosa de esas parejas que llevan juntos montones de años, en las que cada uno se parece al otro y ambos al perro, de forma que sólo con una misma fotografía pueden obtener el pasaporte y recorrer los tres el mundo. Cuando ya no la miro, después de haber compartido con ella tantas horas la conozco de memoria, la sigo viendo igual.

Lo que más me seduce es su olor, un sucedáneo de perfume enigmático, una mezcla extrema y voluptuosa de hierbas que ella misma se prepara, una combinación variable de aromas, misteriosa, infinita. Me dejó entrar en su secreto después de mucho porfiar, cuando nuestra confianza llegaba casi a la frontera, y pude contemplarla concentrada en la elaboración de esa fórmula mágica, juntando semillas y restos de naturaleza con alcoholes y esencias. Me recordó el proceso de mezcla de anís de guindas y mandarinas que yo preparaba para mis invitados en Madrid, según una receta de Encarna. Erika echa pétalos de rosas, espliego, clavo, clavelinas, lo mezcla con Chanel número cinco o genuina Kölnwasser, según humor, y envicia el todo con otras pócimas desconocidas o secretas, en combinaciones que improvisa sobre la marcha, usando incluso proporciones muy pequeñas, como una bruja o un maestro alquimista. 

Hay que analizarla rodeada de frascos  y matraces, vertiendo la mezcla inquietante encima de un perfume tan caro, para entender que cada ser humano guarda un despropósito, una locura íntima, y quise saber por qué diablos estropea un perfume que le ha costado tanto, ¿no valdría lo mismo algún líquido más barato?. Erika no me miró para responder, se concentraba en su combinación milagrosa, hasta sacaba un poco la lengua para atinar mejor con el pulso y echar sin pérdidas el alcohol adulterado desde el botellón de mezclas al vaporizador. 

-Desde pequeña me pareció importante oler distinto a los demás. Por eso me invento perfumes.

-Pero querida Erika, usted lo que hace es adulterar el perfume de marca que se compra, al mezclarlo con esos potingues.

-El perfume de base es clave, señor Carpio, pero no se engañe. Lo más importante es el frasco. Este perfume en otro frasco no tendría valor.-Pero el frasco no lo ve nadie.

-Lo veo yo cuando lo echo sobre mí. Eso me da ánimos.

-Su perfume tampoco tendría valor en otra mujer. 

Cuando tenga tiempo, Erika, le diseñaré el mejor frasco del mundo, mezcla de botella de Klein y de botijo, con lo que la obligo a preguntar ¿Qué es una botella Klein?, ¿algún licor extravagante?, mi pobre inculta, una botella de Klein es un concepto de geometría analítica, una superficie que se envuelve a sí misma, que se puede recorrer por dentro como por fuera sin necesidad de salir de ella. 

Carta desde Europa . Fiestas, museos y ministras (1)

Desde el 4 de septiembre de 2004, y durante 6 meses, el sostenedor de este log estuvo publicando cada semana en el periódico El Imparcial, de Oaxaca (México) una crónica de actualidad. Esta fue la primera de la serie.


Ayer encontré el trozo de papel en el que Vd. anotó su correo electrónico. Lo estuve buscando desde que llegué a Madrid, pero se había traspapelado entre las muchas tarjetas de visita, mis notas de viaje y los apuntes del Congreso de Especialistas en Derecho Internacional. Casi había desistido de encontrarlo. Pero aquí lo tengo. Letra cuidadosa de niña aplicada de caro colegio religioso.  Espero que no se haya olvidado de mí. Soy el profesor español que la confundió con una compañera de las sesiones. Usted estuvo manteniendo el tipo hasta que me di cuenta que no, que no tenía nada que ver con mi trabajo. Después de varios mezcales, qué importaba ya eso. Prometí escribirle cuando llegase a Madrid, e incluso creo que le dije que lo haría todas las semanas, puntualmente, cada domingo, por la noche. Cuando ya me he liberado de las toxinas de la semana anterior y estoy listo para la siguiente.  Vd. me comentó que no le gustaba escribir, pero sí leer. Le repliqué encantado que esa actitud era un regalo. Disponer de un buen lector es el deseo secreto de cualquier autor, así que le dije  -¿verdad?- que no me preocuparía que Vd. me contestase o no, que le escribiría de todas las maneras. Pero mándeme unas letras de vez en cuando. Demuéstreme otra vez que Vd. es real. 

Fue un acierto prolongar mi estancia en México acercándome a Oaxaca durante el segundo lunes de la Guelaguetza. Iba con algo de prevención, porque las fiestas multitudinarias me aturden. Me es simpático el significado de la celebración, y me impresiona que, a pesar de su antigüedad, mantenga su frescura. Descubro un mensaje para nuestra aldea global: que todos participen activamente, aportando cada uno lo que pueda, sin que importe lo que se vaya a recibir a cambio. Tengo fotos de los chirimiteros cantando las mañanitas delante de mi hotel. Han salido oscuras y les faltan el sonido, la ironía y el bullicio contagioso de la gente que está preparada para divertirse. Hacía tiempo que no sentía una emoción igual. Usted también tiene algo de culpa. Al volver a Madrid, me encontré con otras fiestas, y volví a acordarme de Centéotl, la diosa del maíz tierno.

Aquí conmemoramos a la virgen de la Paloma, una de las patronas principales de Madrid,  que dicen tiene más adeptos incluso que otra virgen, la de la Almudena. Es una fiesta de barrio, para los que se quedan aguantando el calor y la incomodidad de las muchas obras que los que se van mandan hacer durante sus vacaciones. Nuestra diosa local es también patrona de los bomberos, que aprovecharon para presentar –muy pragmáticamente- sus reinvidicaciones a los demás humanos, manifestándose durante la procesión. Quieren mejor equipo, y  sobre todo, más soldada.  Si no fuera por las obras, y que por su causa no hay manzana en la que falten cuadrillas de obreros con un martillo perforador en cada mano, ni andamios sobre los que se encaramen maestros del mazo y del piquete, Madrid en verano sería un encanto. Cuando la gran ciudad se despuebla, nos recupera. En agosto es un placer circular por sus calles, visitar sin agobios los museos vacíos. Los otros transeúntes parecen supervivientes de la misma batalla, y todos jugamos a ser traviesos, cruzando las avenidas del través y mirando los escaparates con mucha calma. La ciudad está dormida, este monstruo amable es nuestro Shrek. 

Hay una exposición de Lichtenstein en el Reina Sofía, que también está en obras. La ampliación proyectada por el arquitecto francés Jean Nouvel, en lugar de aislar el museo de la ciudad, haciéndolo más recoleto, más reducto, me temo que le ha metido dentro la bicha (el ruido, el reflejo de los coches, el desorden). Las viñetas grandes del amigo de Warhol se han quedado bastante antiguas. Las hemos consumido en los desayunos de juventud, con el Cola Cao. ¿Verdad que quienes han roto moldes nos parecen menos originales cuando más pasa el tiempo por nosotros? Verá que las olimpiadas no han traído a mis compatriotas todas las esperadas alegrías, tal y como yo había vaticinado. Aquí nos tomamos la sopa fría pero la cocinamos muy caliente. No hay muchas noticias. Los principales están de veraneo y el despiece de las circunstancias de la vida y la muerte de la hermosa Carmina Ordóñez (que fue una de nuestras diosas-icono) desagrada hasta a los más morbosos.  

Tal vez por eso están siendo muy comentadas en los medios de acá las fotos que se han hecho las ocho ministras del gobierno socialista de Rodríguez Zapatero para Vogue. Están en las páginas interiores de la revista, y si no estás sobre aviso, hasta es difícil encontrarlas. Las han puesto a caldo: presumidas, provocadoras, elitistas. Yo veo solo a unas mujeres independientes, discretamente elegantes, no muy guapas pero nada feas, sentadas en unos sofás azules que han sacado al sol de los jardines de la Moncloa. Sobran tal vez las pieles sintéticas, dispuestas sin gracia sobre el sofá y que solo tocan dos de ellas –Elena Salgado y María Jesús San Segundo-. No creo que haya ningún mensaje ni para los votantes ni para sus opositores. Es una pose de grupo para los amigos, para las familias. Para enseñar después que todo este ajetreo haya pasado como testimonio de haber estado allí. Porque están seguras de que lo van a hacer bien. 

Bueno, me voy a acostar. Reciba mi afectuoso saludo. Hasta el próximo domingo, mi querida amiga.

Tertulia en AlNorte:"Lo nuclear"

Este es el comienzo del Acta de la Tertulia sobre el Tema: "Lo nuclear en el debate energético", cuyo texto completo se puede encontrar en la web: www.alnorte.es

  

Desarrollo de la tertulia

 

A las 21h 30min, sentados los contertulios a la mesa, el moderador agradeció la presencia de quienes se incorporaban por primera vez a estos peculiares debates. El tema de la energía, dijo, ha estado siempre presente en la evolución del hombre, que ha mantenido una vocación de pirómano, compatible con la identificación ancestral de las formas de energía como divinidad en sí mismas o como reflejo de la energía superior. Este modelo de desarrollo se encuentra en grave crisis, y se habla de escasez de la energía disponible, de riesgos, del final de una época de despilfarro. Para iniciar la tertulia con un tratamiento basado en informaciones contrastadas y no en meras elucubraciones de alcance periodístico, el moderador pidió a Ignacio que situase a escala general la cuestión.

 

Ignacio quiso comenzar matizando que su información estaba más enfocada hacia las características y problemática del sector eléctrico, por lo que no se consideraba experto en las fuentes de energía. Angel recordó que, dentro de la brillante trayectoria profesional de este contertulio de excepción, figuraba el ser catedrático de desarollo sostenible en la U.P. de Comillas y autor principal del Libro Blanco sobre la Regulación del sector eléctrico (2005).

 1.      Dificultades para la sostenibilidad del modelo energético: agotamiento de los recursos fósiles 

Para Ignacio, la cuestión central era, ante todo, resolver “la sostenibilidad del modelo energético, es decir, decidir lo que podemos (y debemos) hacer ahora, para que futuras generaciones puedan disfrutar como nosotros lo hacemos, con una calidad de vida comparable”. Con optimismo crítico, nuestro contertulio afirmó que “ese futuro está amenazado, y, aunque el mundo científico está de acuerdo en que hay graves problemas en sostener el modelo, la situación tiene arreglo”. Este comentario inicial, expuesto de forma esquemática, podría servir de titular general a la tertulia. Ignacio se refirió a continuación a los informes del World Energy Council, y en especial, a una reciente exposición del Dr. Clerici,  que ofreció la visión de los recursos energéticos mundiales con datos de 2004 (y que puede consultarse en: http://www.worldenergy.org/wec-geis/publications/default/launches/ser04/ser04.asp ) 

Las amenazas a la sostenibilidad provienen, fundamentalmente, de la limitación de existencias de recursos fósiles, que suponen actualmente el 79-80% de la cobertura de la demanda energética mundial (no se contabilizan las aportaciones de la leña, el estiércol, paja y otros elementos que constituyen la biomasa). Al ritmo actual de consumo, las previsiones de duración del recurso petróleo son de unos 30/40 años,  para el gas natural de 50-60 años, y para el carbón de unos 200 años. Pero el agotamiento, en realidad, se producirá bastante antes, porque la previsión es que para 2030 el consumo energético se habrá aumentado en un 60 %, con la incorporación sucesiva de los países en desarrollo a los niveles de los más avanzados.


 
2.      Cambio climático, concentración de CO2 y futuro para la tercera parte de la Humanidad 

Pero hay una segunda preocupación, recordó Ignacio. “El consumo de energía fósil, además, no solo se enfrenta a la escasez del recurso, sino que está creando problemas a escala planetaria por una serie de razones, conocidas genéricamente como cambio climático, por más que este sea solo el más paradigmático de todos los efectos derivados de la utilización de esta forma de energía” . Aunque “no se puede afirmar categóricamente que desastres naturales como el Katrina sean una consecuencia exclusiva del calentamiento provocado por la combustión fósil, los observadores científicos están de acuerdo en predecir un aumento en el número de los desastres climáticos o ambientales,” que en unas zonas se traducirán en inundaciones y en otras en sequía.

 La combustión genera CO2, que se ha ido almacenando en la atmósfera y en la superficie, con efectos que se prolongan durante siglos, provocando el aumento de la temperatura terreste. Las estimaciones apuntan a que, si se duplica la concentración de CO2 actual, se tendrá seguramente un incremento de más de  3 ºC, y, con la tendencia detectada, a finales del siglo XXI la temperatura habrá aumentado entre 1 y 6 ºC. (1) 

La Unión Europea, en los compromisos suscritos  en el tratado de Kyoto, se ha propuesto rebajar sus emisiones en un 8% respecto al año de referencia 1990 en 2008-2012. Ese objetivo podría ser insuficiente a escala global, ya que, los países en desarrollo aumentarán previsiblemente sus emisiones de forma exponencial, y, además, la concentración de CO2 puede seguir aumentando incluso aunque se contengan las emisiones. Por eso, puede ser necesario “para alcanzar el objetivo de no superar los 450-480 ppm de CO2, reducir la emisión conjunta del planeta en un 300%.”

Para complicar el panorama, los Estados Unidos, que son causantes de un 15% de la emision total, no son firmantes del acuerdo –fue rechazado por la Cámara de Representantes por abrumadora mayoría: 95/100-, aunque han reducido ligeramente sus emisiones. En su primera intervención, Ignacio dejó ya apuntado que “aunque en la Unión Europea se estaban desplegando los más modernos recursos internos para el mejor control de las fuentes energéticas (desde la gestión política a la reducción de agentes contaminantes), un factor de desestabilización del modelo son los grandes desequilibrios socioeconómicos entre las naciones, con muy diferentes desarrollos tecnológicos y consumos energéticos. Más de 1.600 millones de seres humanos sufren subdesarrollo y baja calidad de vida. 6) Existe una clara relación entre consumo energético y desarrollo; pretender mantener los bajos índices actuales de los países menos desarrollados, equivaldría a defender que no existe futuro para la tercera parte de la Humanidad.”

Poemas de Encargo (Fragmento, poemas I a VI)

 El libro Poemas de Encargo (Angel Manuel Arias, 2004) empieza con los siguientes Poemas 

 

I

  

Extraños compañeros de la  realidad

han entrado en mi cama

aprovechando los fríos y tu ausencia.

 

Cada vez que descuido la dosis me seducen,

no por causa de encantos ni por obra

de sutiles redondeces conniventes.

 

A esos monstruos les basta con saber que fantasía

está de vacaciones en tu casa

y que yo soy hombre con hambre ya de días.

 
  

II

  

Con estas trazas no se puede salir a la calle,

me justifico mientras alzas la persiana

y pones de tu parte mesa y mantel a un nuevo día.

 

Así que me dejo vestir con el disfraz de los domingos

(que de cuantos poseo es el que está menos usado),

y dando algunos pasos me sorprendo

buscando entre las ganas de vivir algo que comer.

 

Estoy muy débil para convencer incluso a un partidario,

refunfuño, sostenido en la fuerza que derrochas

en hacerme creer en el valor de lo que hago,

y hasta el aire que alborota mis canas te parece

hijo del impulso que nos hizo llegar hasta aquí.


  

III

  

No voy a discutir la obviedad:

comparado contigo, soy un tipo aburrido.

 

Hace lustros que agoté mi confianza

aunque siempre estuve a punto

de inventar algo definitivo.

 

Sigo creyéndome el mejor,

pero no me quedan ya trucos por hacer.

 

Repasándome, lo he dicho todo,

Dios.

 
  

IV

  

Veo con pavor

que lo has previsto todo, desde yacijas y tálamos

hasta las menores minucias, el condón y las tijeras.

 

Antes de que apareciera por tu puerta

has calculado la íntima satisfacción

que me produciría perder hasta la noción de mi yo.

 

No puedo articular palabra mientras te desnudo

mientras me hablas de lo bien organizada

que está tu ciudad, de lo mucho que falta

para que los demás se den cuenta –obvio-

de que soy tu personaje, de que no valgo más

que puesto en tu regazo,

invento del deseo que habita entre mis piernas.

 

Yo que no me doblego ante nadie

caigo a la primera cuando sopla tu viento,

escorado por las buenas a tu lado.

  
  

V

  

Cuando me notas a punto de desfallecer, desvelas el regalo

que me traes en esa caja de juguetes: tu sonrisa,

la manera de entretener con trozos que pueden ser pasado,

el momento en que otro como yo, con esta carga al hombro,

no tendría más remedio que estallar en semen o en sollozos.

 

No es eso solo, no, son muchas más las veces

en que alternando anécdotas con historias inventadas

-así eras tú, ese árbol plantaste, la huella del jardín

pertenece sin duda a tu zapato- me descubres algo de futuro

rebañando en los bordes de mi plato, avanzando

segura entre precipicios de ambos lados.

 

Bendito seas, lazarillo lleno de voluntad que me salva paso a paso

del riesgo de caer, ciego como voy, renco y muy feo,

en la zanja de tanta profundidad que cruza de lado a lado,

sin señales ni advertencias, destrozándola por la mitad, mi propia calle.

  
  

VI

  

Lo que te tengo dicho, las promesas

con las que te convencí para que me franquearas

las puertas, las buenas razones

para que me confundieras con otro,

todo es falso.

 

Soy un iluso convulsivo,

y esas prendas

las llevo atadas al cuello como un lazo.

Ahora que solo me sirven de lastre.

haré que me tiren al mar, me lo merezco.

 

No temas por mí,

porque sobreviré también a otro naufragio

y aunque haya tragado mucha rabia,

después de haberme recuperado de los golpes,

al curar tendré la osadía de intentarlo otra vez.

 

Velando a tu puerta la ocasión propicia

probaré a vencer tu resistencia

apareciendo de sopetón entre tus calmas

con las prisas del viernes por la noche.

 

Tertulia sobre "Medio Ambiente: cuestiones abiertas”

 

Este es el comienzo del Acta de la Tertulia celebrada en el restaurante AlNorte (www.alnorte.es), el 7 de junio de 2004, cuyo texto completo puede encontrarse en la web del restaurante.

 

 

Desarrollo de la tertulia

 1. La situación del medio ambiente 

El moderador recordó las normas de la tertulia, y se refirió al loable propósito de construir una opinión colectiva sobre el tema. Ricardo, muy batallador desde el principio, manifestó –de forma simpática- su resistencia a dejarse guiar a una opinión común y defendió su derecho a discrepar. Angel justificó la pretensión aclarando que, en efecto, sería ingenuo pretender que personas de la calidad intelectual que siempre ponen de manifiesto quienes acuden a estas tertulias, vayan a dejar de mantener sus posibles puntos de vista para acomodarse a unas conclusiones apuradas. Lo que el moderador pretendía expresar es que, al desgranar las opiniones sobre un tema, las posibles contradicciones y diferencias pueden y deben –incluso en una tertulia de corta duración- quedar mejor matizadas para todos en el contexto general de una argumentación colectiva. De aquí también el posible interés de divulgar estas reuniones, no tanto por sus conclusiones (y por qué no) sino como uno ejemplo posible de reuniones en donde expresar opiniones sin tensión, entendiendo por ello mejor el por qué de las razones del otro.

 

En fin, para entrar en calor, el moderador empezó haciendo un repaso a los problemas sobre el ambiente que  ocupan la atención de los medios, tanto de información general como especializada. El panorama abarca desde la pérdida de la calidad del medio físico (aire, agua o suelo), la creciente deforestación, la disminución de la biodiversidad, al calentamiento global o al aumento de la desertización. Sin embargo, contrasta el diagnóstico común sobre la realidad del deterioro, con la debilidad de las medidas adoptadas, y la falta de apoyo de algunos de los países más ricos para incorporar de manera inmediata actuaciones serias de corrección. Como no tenía el propósito de adelantar conclusiones, se limitó a preguntar si creían que la situación medioambiental era realmente acuciante, o pensaban que las medidas de alto calibre podrían esperar.

    

Para Ricardo, la situación no sería tan desesperada como pretenden los ecologistas. “Se ha puesto de moda adoptar posiciones defensoras del medio ambiente, porque vende imagen”, y, en su ignorancia, una parte de la sociedad actual se ha creído que el desarrollo sostenible es mantener lo que hay, dejándolo intocado. Pero el hombre siempre ha heredado, generación tras generación, una situación ambiental determinada con la que ha debido convivir, y ha contado con la naturaleza para proseguir avanzando tecnológicamente, en su propósito de hacerse más libre cada vez de la servidumbre del medio, “que es lo que da la felicidad”. La libertad implica poder comer mejor, disfrutar de las máquinas y de todos los elementos que nos ayudan a tener la sensación de un mayor bienestar, y “no podemos olvidar que a lo largo de la historia el hombre ha demostrado permanentemente que puede sobrevivir en un medio hostil”. La mala noticia es, desde luego, que el hombre ha desarrollado esa mejora a base de sacrificar algo el ambiente, pero no ha sido el hombre la única causa de ese deterioro, ni siquiera la principal, y, por ejemplo, una erupción volcánica puede ser causante de más contaminación de CO2 de la que el hombre produciría en meses o años (hay erupciones que vierten hasta 330 t/día de CO2 equivalente).

 

Santos felicitó a Ricardo por su adaptación de los principios de la teoría marxista al análisis de las crisis ambientales, y dijo discrepar abiertamente de la confianza en la posibilidad del progreso infinito del ser humano. Seguramente Marx, dijo, hubiera modificado sus propias teorías, si hubiera conocido que el desarrollo de la economía capitalista iba a provocar tanta contaminación. Por su parte, el moderador quiso aportar una dosis de sistemática al expresar que la tesis expuesta por Ricardo se correspondía con las posturas llamadas tecnocéntricas y desarrollistas, de base antropocéntrica, y que consideraban al hombre como el centro de la naturaleza, con permiso para modificarla en su beneficio y que confiaban en su creatividad para solucionar los problemas derivados de su desarrollo. La mayor parte de los contertulios, al criticar esa visión, se pueden considerar partidarios de las posturas ecologistas (en el sentido de Turner y otros)

Tertulias en AlNorte: "La mar: Políticas, derechos y riesgos"

Tertulias en AlNorte: "La mar: Políticas, derechos y riesgos"

Este es el comienzo del Acta sobre la Cena tertulia desarrollada en el restaurante AlNorte (San Nicolás, 8, Madrid, www.alnorte.es) sobre este tema, el 8 de mayo de 2006, con 30 contertulios de variados ámbitos disciplinarios, cuyo texto completo puede encontrarse en la página web del restaurante

Desarrollo de la tertulia

 1. La mar desde la perspectiva técnica 

El moderador dirigió la primera pregunta a los ingenieros navales presentes, pues eran ellos quienes habían propuesto –por intermedio del eficiente y cordial Jesús Casas, ingeniero naval-, tratar este tema de tanto atractivo. Pretendía que, de entre las múltiples aproximaciones posibles al complejo asunto de lo marítimo, fuera trasladada a los demás contertulios, “la interpretación del mar/la mar quienes lo tenían como medio técnico de trabajo, y habían estudiado en profundidad, desde la Universidad, su comportamiento como medio físico”.

 

Para  Rafael G., “el mar es, ante todo, el medio de transporte en el que se mueven los barcos, desde hace ya unos 6.000 años.  Todavía hoy, resulta la manera más eficiente de mover mercancías y personas en magnitudes importantes y a grandes distancias, a un coste razonable”. El atractivo de la costa marina como lugar para los asentamientos, queda también patente porque “hasta el siglo XIX, la mayor parte de las civilizaciones, sino todas, se había desarrollado en zonas costeras a los ríos o a la mar, y esta situación les permitía disfrutar de una economía completa”, proporcionándoles medios de alimentación, relación, transporte, etc.

 

Justamente, enfatizó Rafael, “si España se mantuvo atrasada respecto a otros países europeos (citó Alemania, Francia, e Italia) lo fue por su falta de vías internas navegables” o por el insuficiente desarrollo de la fabricación de barcos.  Inglaterra, por su parte, aprovechó muy bien su situación insular, adquiriendo un control de la mar mejorando su conocimiento de las técnicas de navegación rápida y de equipamiento de su Armada, constituyéndose en potencia marítima, perfeccionando la fabricación de barcos tanto para su Ejército naval como para el transporte de mercaderías. Aunque la cuestión de las consecuencias históricas de la pugna por la hegemonía marítima no fue tratada en esta tertulia, y el moderador-relator, que se había documentado algo en las principales batallas navales de los siglos XVI y XVII, ensayó varias veces que se hablara de este aspecto, fue comentado puntualmente que “la dotación de las Armadas de las principales potencias europeas del XVI y XVII se dirigió a la protección o al saqueo de las mercancías que se traían de o llevaban a las tierras recién conquistadas, que en el caso de España, supuso la creación y mantenimiento de  las Flotas que regulaban el transporte por mar entre la metrópoli y las colonias –incluída Filipinas-, y entre las colonias directamente, llevando útiles de lujo desde Europa a los desplazados y trayendo metales preciosos y otras mercancías en el viaje de regreso”. 

 

“La aparición del Ferrocarril supuso solo parcialmente –dijo Rafael- la revolución del transporte marítimo o fluvial, que siguió ocupando su propio espacio en el sector, dadas sus características, que lo hacían en ciertos casos, más barato, independiente y rápido. Frente a los altos costes de infraestructura del tren, el mar ofrece un medio básico gratuito y, por eso, los fletes por t son mucho más baratos”. También hizo notar nuestro contertulio que “en el agua de mar una buena parte de los materiales flotan de manera natural y cualquiera puede comprobar que al empujar a un barco en su carena, (la parte sumergida), aunque sea de gran tonelaje, se mueve.” Esta facilidad para mover las cosas en la mar lo convierte en un medio de transporte muy favorable, y por ello, utilizado desde tiempo inmemorial. “

 

“Los pueblos fenicios, cartagineses o romanos, se desplazaron incansablemente por este medio”, en el recinto que se llamaría Mar mediterráneo, “haciendo incursiones de conquista y expropiación, que duraban un par de semanas, al cabo de las cuales volvían con sus botines, en una operación más fácil y menos arriesgada que si hicieran sus incursiones a caballo.” Pero los pueblos no solamente entendieron que el mar les era útil como apoyo para la guerra o la conquista, sino también sus ventajas como medio de transporte pacífico: “un buque pequeño de no más de 2000 toneladas les permitía cargar tanto como varios miles de mulos” (aunque no lo citó Rafael, un mulo parece que puede cargar entre 25 y 125 kg, aguantando con tal carga largas jornadas y duras pendientes). “Por otra parte, el mar no debe ser visto solamente como una bendición, sino que puede convertirse en un medio hostil, capaz de asustar al más valiente cuando se encrespa. Por ello la ciencia de construcción de barcos se ha ido perfeccionando para que un buque en alta mar pueda aguantar carros y carretas.” Apremiado por el moderador a que no agotara él solo el tema, Rafael no dejó de apuntar que “no termina ahí la variedad y complejidad del tema marítimo, sino que en el mar se encuentra el origen de la vida.”

 2. La mar desde la perspectiva biológica 

Tomando el relevo, Dori aportó su punto de vista profesional desde la biología. “El espacio marítimo conforma un ecosistema de una gran complejidad, en el que la cadena trófica  contiene innumerables elementos interrelacionadas. La influencia del hombre sobre este medio se está revelando como decisiva: muchas de las posibilidades del mar son explotadas por el hombre, pero se está contribuyendo a su desequilibrio. Porque  el mar es un colchón –o una esponja- que en algunas zonas aún sirve para absorber y amortiguar los efectos de la influencia humana, pero en otros lugares el hombre lo ha puesto en grave peligro, hasta el punto de hacerles perder su identidad.” Dori citó de memoria muchos de ellos: “El Mediterráneo, por ejemplo, es hoy un mar gravemente amenazado, con zonas como el  golfo de Lyón, el Adriático, el mar Egeo, el golfo de Valencia  y otros mares de interior, que se han poblado de aglomeraciones urbanas y zonas industriales, con muy altos grados de degradación y contaminación industrial, eutrofización por nutrientes y crecimiento de algas por fertilizantes arrastrados, etc.”

 

Miguel anunció su intención de generar polémica ya desde el principio de su comentario: “Estoy en parte de acuerdo y en parte, no.” Se refería, sobre todo, a la posibilidad de imaginarse al mar como un medio de transporte fácil y apacible. “Conocer bien el medio supone también estudiar problemas físicos complejos, como mareas vivas que suponen desplazamiento de grandes volúmenes, y significan riesgos permanentes. El mar es, por otra parte, una forma cómoda de superar barreras naturales, que por tierra podrían resultar casi infranqueables;  en el mar no existen fronteras políticas visibles, y por eso se puede decir que une, más que separa, a los pueblos.” Pero Miguel subrayó una “connotación que históricamente ha apasionado tanto al ignorante como al técnico: la gran dificultad de modelarlo, de predecir sus corrientes, sus oscilaciones.” Como todos los cuerpos de volumen adecuado para su peso tienden a flotar y pueden moverse en el mar, “hasta hace relativamente poco tiempo, las estructuras navales no se calculaban, sino que se realizaban a partir de conocimientos empíricos.” Finalmente, Miguel, aportó la visión de que “el mar, frente a esa visión desconocida y amenazadora, posee también un contrapunto poético, sugerente, relajante.”

 

Estábamos, pues, entrando plenamente en la valoración del fantástico polifacetismo de la mar, y descubriendo la capacidad de nuestros contertulios para ponerlo sobre la mesa. Mesa en la que el equipo de sala había servido hacía pocos instantes los primeros entrantes, para compartir, como confirmó Rafa Ceballos con una pregunta al moderador y propietario respecto a la viera con trozos de mero y recubierta con puré gratinado de patatas y garbazos, servida en su concha de peregrino.