Se muestran los artículos pertenecientes al tema Dibujos de Angel Arias.
Compuesto y sin premio

Aunque no suelo presentarme a Concursos ni de literatura ni de pintura, lo hice al Certamen de Ingenieros de Minas Escritores y gané un primero y un segundo premios por sendos relatos en las dos últimas convocatorias. Animado por este éxito, me animé a presentar dos acrílicos al Certamen de este año de Ingenieros de Minas Pintores, que convoca, como es el caso del anterior, el Colegio del Noroeste.
Hace un rato que el secretario de esta institución, que lo es también del Jurado, me comunicó que no había obtenido ni premio ni mención con mis cuadros. Agradezco a Vicente de la Pedraja el detalle de avanzarme la decisión del Jurado, ahorrándome la frialdad de una carta, indicándome que mis expectativas quedaban arrumbadas.
El ganador fue, una vez más (lo ha ganado varias veces) mi compañero Santiago Esteban Cadierno, al que, por cierto, encontré hace un par de días paseando su temprana jubilación por las calles de Madrid.
Enhorabuena, Santiago. Y enhorabuena al Jurado -formado por los críticos de arte Rubén Suárez, Evaristo Arce y José Antonio Fernández Castañón, a los que conozco desde niño- y a los organizadores, porque estoy absolutamente seguro de que el nivel de los participantes ha sido muy alto.
(PS. No tengo fotos de los cuadros que presenté al Certamen, de formato relativamente grande para mi tipo de pintura. Para compensar, incluyo una fotografía de uno de mis dibujos, con técnica mixta de lápiz, acuarela y pastel)
Exposición colectiva en Oviedo sobre Erotismo

Con ocasión de la ampliación del espacio en la Galería Angulo, en el Hotel Reconquista de Oviedo, he presentado cuatro de mis obras. En el contexto de una Exposición colectiva sobre Arte Erótico, cuyo comisario es mi admirado colega en las cosas de la pintura y sobrevivir, Carlos Sierra.
Tienen así los aficionados y coleccionistas de arte, la ocasión de ver una muestra de alta calidad, en el marco excelente de una dinámica galería, muy bien capitaneada por dos incansables: Chusca Morán y Arancha Osoro.
Y tienen también mis seguidores, que me han dispensado una inolvidable acogida en la reciente exposición individual que realicé en Oviedo (Fundación BBVA), la oportunidad de hacerse, a muy buen precio, con alguna de mis obras.
Mucho éxito a la organización y a los participantes en esta muestra que, inaugurada ayer, obtuvo un lógico apoyo de asistencia y crítica.
El día 23 se leerán varios poemas eróticos. En mi faceta de escritor, he cedido varios poemas que serán recitados ese día, en la voz de prestigiosos locutores, como Carlos Rodríguez.
Os esperamos.
Cuadro comentado: Joven inspirándose en la Iliada para escribir versos de amor (2004)

Este dibujo a lápiz, de pequeño formato, constituye uno de los múltiples apuntes de campo y representaciones de ideas que fui realizando a lo largo de los años y que suponen, como ya dejé escrito en otro lugar, varios miles de bocetos, muchos de los cuales pretenden suscitar alguna reflexión sobre lo representado, no solamente estética.
El título del dibujo "Joven inspirándose en la Iliada para escribir versos de amor" debe interpretarse como una clave para descifrar un pequeño relato, en esa línea que intenta mezclar iconografía con estímulo a la imaginación, y que forma una constante de mi pintura.
Presenta la Iliada varios personajes femeninos, todos ellos vinculados al servicio del varón, siendo Hera y Afrodita, posiblemente, los más significados, junto a Helena, la protagonista principal.
La joven se está inspirando, en aquellas: piensa en Hera, la esposa de Zeus, que en la Iliada se representa preocupada por haber perdido su capacidad de seducción ante él, y en Afrodita, la diosa del placer y del sexo, patrona por excelencia de quienes hacen del amor carnal su modus vivendi, que está dispuesta a ayudarla.
Aunque desnuda, la muchacha aparece envuelta en los acicates de la pasión -representada por esa especie de manto rojo, con crestas que semejan fuego- y, en realidad, no está leyendo. No tiene un libro en las manos. Lo que mantiene en su regazo puede interpretarse como un lienzo, o mejor, como una tablilla gigantesca, con algunos grabados, arrugas o fisuras, a la que la figura protege con cariño maternal.
No, no la protege. Se prepara para envolverse con ella.
Analizando el resto del boceto, es imprescindible advertir que los pechos de la joven ocupan una posición distorsionada. Se encuentran en an&oacu
... (siga leyendo)Dibujo comentado: Baño en el comedor

Este dibujo a lápiz y acuarela, técnica mixta que empleaba por aquella época -el cuadro es de los ochenta y, por cierto, ha padecido por el paso del tiempo, pues se han borrado parte de los contornos de las figuras y la firma-, es un homenaje a Degas. Mi aportación consiste, en cualquier caso, en la cromática, la ubicación de la escena en un comedor y, sobre todo, en la visión transparente de parte de la figura femenina, muy del gusto de lo que yo estaba pintando por entonces.
El cuadro se encuentra en una colección privada y es reflejo de un momento en que, pintando con cierto frenesí, me dediqué a realizar series inspiradas en cuadros de pintores famosos. Ya lo tengo dicho: cambiaba el momento de la representación, la composición de las figuras, los escorzos o, simplemente, añadía otros elementos.
Tiene en este momento, para mí, el valor de lo que dejé atrás, de la búsqueda de una entidad como pintor más personal y, sobre todo, la satisfacción de que, contemplado hoy día -al encontrarse el cuadro en una casa que tengo oportunidad de visitar con frecuencia-, me sigue pareciendo original. Porque, en la pintura, como en las demás artes y en las ciencias, la originalidad puede consistir, sencillamente, en una ligera variación sobre lo ya creado.
Cuadro comentado: Joven descansando en un sofá

La fotografía es mala, y el tono amarillento no corresponde a la realidad del dibujo, realizado en la etapa de Düsseldorf. Tampoco distingo la fecha y el subtítulo, aunque recuerdo que estaba inspirado en el cuadro "El sueño" de Pablo Picasso (1932).
Ha pasado tiempo desde entonces, y el dibujo pertenece en la actualidad a una colección privada. Como no recuerdo el motivo que me sirvió de inspiración, sí quiero detenerme, al comentarlo ahora, en el detalle de analizar los juegos y pretensiones pictóricos a los que, por entonces, me encontraba entregado, a la búsqueda de un estilo propio. En la línea de admiración, a un tiempo, de impresionistas franceses y del post-expresionismo alemán, pero con devoción a Delacroix, Velázquez y Rembrandt. ¿A quién, si no?.
Hoy me encuentro feliz de autodefinirme alineado con una corriente pictórica, de la que ignoro cuántos formamos parte, porque me la he inventado, que llamo de "cultismo neofigurativo".
¿Qué pretendo?. Sentirme, a un tiempo, lejos de lo que entiendo falso arte de Hicks and Co., a su vez heredero complaciente de La mierda de artista de Manzoni y del Opart, y que tanto daño han hecho, me parece, a la creatividad artística y a la percepción del artista; y recuperar la concepción clásica del cuadro, aunque sin necesidad de consumir mucho tiempo en la plasmación de la idea.
Yo, parapetado en mis vivencias y formación, cuento o sugiero historias, pero no me molesto en elaborar mucho el cuadro.. me basta con insinuar lo que quiero decir, esquematizarlo. Eso sí, siempre quiero decir algo: la mancha no me atrae.
También estoy desinteresado por la especulación de los galeristas y críticos de arte a la carta, siemp
... (siga leyendo)Cuadro comentado: Jóvenes de nuestra tribu (2004)

Este dibujo corresponde a la colección de aproximadamente 100 apuntes que realicé entre la primera y la segunda quincena de marzo de 2004, bajo el título de "Otras miradas". Me encontraba plasmando una idea que pretendía, a partir de fotografías -generalmente de otros autores- reconstruir nuevos grafismos, otras visiones, componiendo escenas que tuvieran individualmente un mensaje diferente, pero que narraran una historia.
A mitad del camino, cuando llevaba unos treinta dibujos ya terminados, se produjo el atentado de Madrid, y, a pesar del impacto emocional que ello suponia, me propuse terminar el cuaderno, completando la serie, aunque, eso sí, ya marcada por el nuevo acontecimiento, y su análisis.
La libreta resulta, ya pasado algún tiempo, curiosa. Los dibujos se entremezclan con las fotografías, reflejando en algunas ocasiones una gran distancia entre el hipotético modelo y la realización pictórica. En otros, adopto un tono irónico; o crítico; o doliente... de todo hay
Este dibujo tiene por modelo la fotografía de un grupo de jóvenes africanas, que parecen estar jugando a los dados. En el original, -debo escribir que obviamente- las chicas están vestidas. Pero, a pesar del intenso colorido de la escena que me sirvió de modelo, he querido reflejar, con tenues trazos, el impulso de un grupo de muchachas en la pubertad, desnudas. De nuestra tribu, de la tribu de la humanidad como conjunto.
Porque, la historia dibujada de las cien imágenes de mi cuaderno, lo que narra es que todos formamos parte del mismo grupo, y que quien atenta contra uno de los nuestros, mata un compañero, y se suicida, también el mismo. Porque se automargina de nosotros, de nuestra tribu.
Dibujo comentado: La lectora impenitente

Hoy, día del libro, 23 de abril de 2008, lo propio sería glosar la figura de Cervantes, Shakespeare, o de algún otro de los miles de autores literarios que han alcanzado la fama universal. Lo lógico hubiera sido, en todo caso, hablar del libro, de la lectura. O publicar un relato, apuntándose a un homenaje a uno mismo, como si fuera el portavoz de todos los autores.
Yo he seleccionado un dibujo. Uno de mis muchos dibujos. De acuerdo con el título, debería tratarse de alguien leyendo. Aún más concretamente, una lectora empedernida, una lectora impenitente.
Tengo ya en este espacio publicado un dibujo que encaja mejor con la fiesta del día, bajo el título: "El libro de poemas". También dispongo, amigo lector, de un apunte que, representando a una joven leyendo en un aeropuerto, fue titulado por mí de aquella manera.
Pero, buscando hoy esa pintura, encontré esta otra que, de forma alegórica, me parece que representa también la misma idea. Es un "Arbol florido",. Fue dibujado en Ibiza, en 1995. Mi lectora impenitente de hoy es, pues, un "árbol florido".
¿Por qué?. Sin duda, para los escritores varones, conseguir captar la atención de una hembra a la que deseamos seducir representa un atractivo insoslayable. Así hemos empezado todos en nuestra adoleslcencia: escribiendo para seducir.
Cuando uno es un escritor profesional, se escribe para mucha gente, pero es posible que se piense en una sola persona. ¿Qué pensará ella/el de lo que hemos escrito? ¿Le gustará?. Es decir, ¿conseguiré seducirlo?.
El dibujo representa a una joven de espaldas, desnuda, que parece llevar atado a sus antebrazos un árbol frondoso. Pero el título sugiere que la interpretación debe ser contraria: un á
... (siga leyendo)Dibujo comentado: Susana y los jóvenes (1983)

Este dibujo corresponde a la serie de recomposiciones de cuadros clásicos, reconstruídos siguiendo un concepto que entonces me resultaba atractivo. Nuevos personajes para los cuadros de viejos maestros, escenas dibujadas o pintadas algunos momentos antes o después de los que habían merecido la atención de los genios consolidados. Así surgieron varias representaciones de Las Meninas, de Velázquez o de Picasso; del Rapto de las sabinas, de Rubens; de La Anunciación de Fra Angelico o El Nacimiento de Venus de Botticcelli; muchos...
Vivía entonces en Dusseldorf, y podía asistir de vez en cuando a exposiciones de Beuys, Kiefer, Baselitz o Immendorf y muchos otros que formaban el grupo dominante en la Kunstgallerie y aquel entorno artístico. Mi trabajo como ingeniero me impedía participar activamente en las manifestaciones del postexpresionismo. No se si me hubieran dejado contribuir en algo, porque carecía de estudio propio, aunque disfrutábamos de una luminosa casa en Oberkassel. Pero los asimilaba a mi modo.
El dibujo que ahora presento está realizado en 1983, y toma como base el Susana y los viejos, transmutados en una pareja de jóvenes atentos a disfrutar de inmediato de la sensualidad de la bañista, que ofrece su desnudo de forma impúdica. Un ave que recuerda a un pavo plumoso completa una escena de contenido onírico.
Realizado a lápiz, en colores suaves, reforzados los contornos con plumilla y bolígrafo, el cuadro forma parte de mi colección particular, y lo he llevado conmigo a varias de mis exposiciones-resumen, porque, para mí representa una fase significativa de mi evolución pictórica.
Cuadro comentado: Bodegón de cabeza con manzana (2005)

Este acrílico, encajado plenamente en mi actual línea de expresión pictórica, tenía por título original "Bodegón de mujer con manzana", pero su actual propietario, Alberto, me indicó que él veía una cabeza masculina. Respeto, pues, la interpretación de su poseedor, que, además, cuando comparo el cuadro con el apunte previo, encuentro acertada. En la realización rápida al acrílico -con esos retoques al óleo para dar más fuerza a algunas pinceladas que también forma parte de mi manera de pintar-, he endurecido los rasgos del rostro, hecho sobresalir la mandíbula.
La representación está clara: una cabeza que sostiene una fruta -¿realmente una manzana?-, remedando esos apetitosos cochinillos asados que se ofrecen en los restaurantes castellanos. No es una naturaleza muerta, no he pretendido que la cabeza parezca la de un cádáver. Quise dibujar una cabeza durmiente, pero ofrecida de forma apetitosa a quien la contemple dormida.
Las pinceladas son ágiles, fuertes, contrastadas. Los colores, fauvistas, están al servicio de realzar sin miramientos el dramatismo-inquietud de la escena. El paisaje del fondo se pliega ante los contornos del perfil del rostro. El ojo izquierdo de la figura parece iluminado por un fuego o una luz que estuviera abajo, quizá aoyado en el suelo en donde la cama (¿o la bandeja?) descansa.
Uno de mis mejores acrílicos, posiblemente. Imagino que es obra de madurez, la encuentro con poesía. En todo caso, ha sido uno de los cuadros más comentados en mi reciente exposición en Oviedo.
Cuadro comentado: Las provocadoras del amor

En 1980, cuando apenas llevaba un año en Düsseldorf, pinté a la acuarela esta idea sencilla: un trío de jóvenes que provocan a un toro, corriendo ante él, utilizando los capotes como señuelo hacia sus cuerpos seductores. Una de ellas, cumplido lo que parece su objetivo, está siendo corneada por el astado, y vuela por los aires. Su aparatosa cogida no parece detener a sus compañeras que, sin volver la vista atrás, siguen corriendo en júbilo.
La imagen lo explica todo, y el título no viene sino a subrayar el concepto expresado: mujeres provocando al amor, para dejarse atrapar, empleando su carnalidad como reclamo.
Después de 27 años, el cuadro me sigue pareciendo equilibrado en su composición y su mensaje, aunque con una lectura actual podría parecer ligeramente machista -"las mujeres provocan; ellas son culpables de la pasión que levantan"-, mantiene una carga de sensualidad que, por lo que me han dicho, resulta sugerente tanto a hombres como a mujeres.
Las dos jóvenes de primer plano pisan unos floripondiosos matorrales llenos de colorido, y la mayor intensidad del que figura más adelantado, contribuye efizcazmente al juego de la perspectiva. Estos matojos son, a su vez, el necesario complemento al capote que subraya como un lápiz rojo la cogida gozosa de la mujer que está en segundo plano.
Técnicamente, el cuadro está pintado a la acuarela y reforzado con rotuladores de colores. Los cuerpos de las muchachas, el aire de sus capas, junto con el toro y la joven corneada (en actitud de quien se lanza, jugando, a la piscina9, componen un interesante equilibrio, subrayado por la muleta caída en el suelo.
En Düseldorf, en la Escuela de Artes y Oficios, gobernaba Joseph Beuys; yo me acercaba por allí, me dedicaba a ver
... (siga leyendo)Cuadro comentado: Zoco en Amán (2004)

En la primavera del 2000, visité Jordania. Pasé algunos días en Amán y tomé varios apuntes del mercado central. Del mismo viaje, guardo anotaciones de Petra, dibujos de los desiertos por donde se movió el Lawrence de Arabia de ficción, y otros esquemas de madrazas, camellos y gentes con chilaba.
Unos años después, dibujé al acrílico, en formato 40 x60, este cuadro con el quise reflejar el abigarramiento de un zoco árabe. Al igual que me propuse en los cuadros de El rastro de Madrid y en algunos otros en los que pinté multitudes, la idea era acumular personas que están haciendo cosas diferentes, cada una de ellas absorta en su trabajo, aparentemente sin reparar en lo que hacen los demás. La vida misma.
Hay aquí un desorden muy evidente, pero el observador atento podría descubrir que la composición tiene claves formales. Aquí recojo dos. En primer lugar, se pueden identificar en la pintura muchos de los personajes, que cuentan sus historias: la mujer joven con el niño (tipo Madonna tradicional, con su jesusito en actitud provocadora), la compradora con burka discutiendo ante el vendedor de frutas la calidad del producto, el ciego con bastón y campanilla pidiendo limosna, los dos conversadores sobre temas triviales, el portador de un trozo de carnero sangrante y goteando, los niños pedigüeños, el observador indolente, la pareja de turistas acompañada del toro de su soledad, el tipo con aire de profeta que parece predecir la hecatombe basado en quién sabe qué peligros, el joven que lleva un armario para amueblar su casa, ...
En segundo lugar, esas historias reales o inventadas se pierden cuando se integran en el grupo, diluyéndose en el caos. Las figuras se van desdibujando hasta resultar muy confusas, y fuera del triángulo c
... (siga leyendo)Cuadro comentado: Paisaje sobre el río Pigüeña

Había decidido volver a la Meseta, después de cumplir con mis compromisos en Asturias, siguiendo un camino nuevo, aunque supusiera dar un rodeo. Me dirigía hacia Pola de Somiedo, por la ruta del Belmonte asturiano, y acababa de dejar el lugar de Aguas Mestas, en donde se unen en Narcea y el Pigüeña, lugar de "pescatas" inolvidables, agrandadas en el recuerdo con el paso del tiempo y la imposibilidad de repetirlas.
El día estaba inestable y empezaba a cundir el otoño; amenaba, por momentos, tormenta, pero -el tiempo juguetón de las Asturias- al rato el sol se atrevía entre las nubes. Caía la tarde.
Tuve de pronto el imparable deseo de pintar aquella sensación. Aparqué el coche en uno de los pocos lugares en donde se puede hacer en aquella tortuosa carretera, y cogí una de las tablas que llevaba en el maletero, los botes de pintura, los pinceles. De rodillas en el suelo, pinté este paisaje, con arrebatos de impresionista apresurado.
Este es uno de los cuadros que expongo en Oviedo, (del 13 de julio al 3 de agosto). Por lo que tengo oído de los visitantes a la Exposición, estos paisajes gustan. Llevé solamente tres; tal vez me decida a hacer una muestra solo de paisajes. No hay misterio en este tipo de cuadros (acrílicos con retoques posteriores de óleo, casi todos). Qué digo, sí que lo hay: la fuerza de la naturaleza tomando al asalto mi sensibilidad, mi deseo repentino de domeñarla, queríendola.
(Tengo que agradecer muchos comentarios a mis cuadros y a la Exposición. Quiero destacar especialmente, porque está hecho por alguien que no me conoce personalmente, pero con el que me une una gran simpatía, surgida de la blogosfera y de las afinidades, el comentario de Chus, de Parad
... (siga leyendo)Cuadro comentado: La libertad guiando al pueblo

Este Dibujo, realizado con lápices de colores pastel acuarelables, lo pinté en 1983, durante mi larga estancia profesional en la República Federal Alemana. Por entonces, andaba ocupado pictóricamente en generar series basadas en deformar iconos gráficos producidos por los grandes pintores. De aquella época son representaciones de las Meninas media hora antes o una hora después de haber sido recogidas por Velázquez, o los Susana y los jóvenes, y varios raptos de Europa por Tauros.
La referencia del dibujo que presento aquí es La libertad guiando al pueblo, de Delacroix. Una joven danzante, realzada por una bandera roja que no sostiene, sino que le sirve de soporte, avanza desnuda, en pura expresión de alegría, guiando a un pueblo mucho más pequeño, el cual avanza a peligrosa distancia, mirando con cierta prevención sus piruetas y evoluciones, con riesgo de ser aplastado en el transcurso de ellas.
Contrasta el color y dinamismo de la Libertad con el hieratismo, estructura monocolor y rígida composición de la masa. No falta en ella un guía-intérprete para ese "pueblo", que la encabeza con una batuta y forzada imagen de dignidad, aureolado por las bandas que cruzan su pecho. Se distinguen tambores, caballos enjaezados y niños metomeentodo. Pero solo es la Libertad la que se divierte y baila. El poblacho sigue una línea marcada, en compacto avance.
Me gusta de este cuadro que sea, dentro de mi pintura, una manifestación de mi libertad para deformar conscientemente los cuerpos, expresando justamente otra libertad con mayúsculas. Aplasto, giro, tergiverso ya con absoluta desfachatez, buscando que esos cuerpos estirados o empequeñecidos de antojo refuercen o se subordinen a lo que quiero expresar.
Aquí es evidente el mensaje:... la Libertad se m
Cuadro comentado: Grupo de personajes en un jardín (óleo, 1998)

Este cuadro, de relativamente pequeño formato (una plancha de tamaño aproximado A3, 40x60), está pintado al óleo e integra una parte de la iconografía de esta época de mi pintura -entre 1990 y 1998. La naturaleza que recreo en el cuadro, aunque imaginaria, tiene como referente concreto el muro y portón de una finca familiar, con el fortísimo contraluz que se produce a primera hora de la tarde, y que siempre me ha hechizado.
En el centro de la composición, una pareja, acomodada sobre una manta-mantel, recuerda a las figuras de la conocida composición de Monet "Dejeneur sur l'herbe", que he representado muchas otras veces. Por cierto, una de ellas, en el cuadro de mayor tamaño de los que he pintado hasta el momento, un óleo de 2x3 m y que terminé en Düsseldorf, en 1983, y que me valió el sobrenombre en el barrio de Oberkassel, donde vivíamos entonces, del Maler-Ingenieur.
La figura del primer plano, tocado con un sombrero hecho de hojas de periódico, lee otro mientras fuma una pipa. La joven de espaldas parece esperar, mirando hacia la reja, la llegada de un ausente, la quinta figura. Pero los árboles son corporeiformes, y, analizados de cerca, se descomponen en múltiples figuras humanas entrelazadas. El muro recoge pinturas de elementos totémicos, caballos y otros animales misteriosos.
En su composición, el cuadro tiene tres líneas verticales básicas y otras paralelas (el enrejado, la figura de pié, el borde de la pared, que junto a las líneas horizontales del césped, la pierna distorsionada de la mujer sentada y el propio muro, resumen un reticulado del que he pretendido que las figuras humanas estuvierancomo prendidas con alfileres.
Ya he escrito otras veces que mis cuadros admiten (así lo deseo, al menos), varias lecturas. Quiero que se vean, tambi&e
... (siga leyendo)Cuadro comentado: Cliente americana y servicio a la carta en Panama

La escena la sorprendí en el Hotel Hilton, en Panamá, en donde yo estaba esperando a unos amigos. La cliente americana leía indolente una guía sobre la ciudad, mientras el camarero le servía una bebida refrescante. Yo había visitado en la mañana el entorno del lago de agua dulce del que se alimenta el canal de Panamá (lago Gatún).
Era el año 1995, y como mis amigos se demoraban algo, fui tomando un apunte detallado de una escena que se repitió varias veces (algo no le gustaba a la cliente, la idea de perfección del camarero le exigía niveles incomprensibles a terceros; el empleado trataba de seducir a la americana...). Lo que más me apetecía era plasmar que aquel morenito solícito aportaba, sin conseguir llamar la atención de la absorta americana, una combinación creciente de paisajes y atenciones en su bandeja.
No veía yo las casas heterogéneas que se alineaban descuidadas sobre la -entonces, al menos- muy contaminada Bahía. Me apetecía situar a ambos en un paisaje más acorde con mi estado de ánimo, y quise también reflejar dos stuaciones que parecían vivirse independientemente. El camarero miraba ora la copa impoluta, arreglaba una esquina del mantel, traía más snacks y ofrecía más atenciones. Mantenía una actitud que era simultáneamente, diligente y profesional, pero también personal, física (servía desde el corazón). La turista, solitaria, solo tenía ojos para su diminuta guía de bolsillo. Aparentemente.
¿Qué pensaban ambos sobre cómo terminaría la escena? ¿Qué podría unirlos?. Tal vez mi pintura. Cuando regresé a mi estudio, realicé el cuadro, trasladando del apunte, con cuidado y
... (siga leyendo)Al socaire: Del 16 de julio al 3 de agosto expongo en Oviedo, Sala del BBV

Si alguno de mis lectores tiene ocasión de darse una vuelta por Oviedo, que lo sepa. Está invitado a tomar una copa conmigo durante la última quincena del próximo mes de julio y hasta el 3 de agosto, en la que expondré una colección de unos cincuenta cuadros en la Sala del BBV, en la calle San Francisco de Oviedo.
Presentaré una colección retrospectiva de aproximadamente 25 dibujos y acuarelas y otros tantos óleos y acrílicos, seleccionados de lo que pinté en los últimos 15 años.
Ni qué decir tiene que aguardo con ilusión esa presentación de una muestra de mi actividad pictórica en mi ciudad natal. Nunca antes había expuesto allí de forma individual, y aunque ya sé que nadie es profeta en su tierra, creo que me debía a mí mismo hacer una presentación en sociedad de esta forma de expresarme que ha ocupado tantos momentos de mi vida.
(El cuadro que reproduzco aquí, un acrílico, pintado en 2007, representa: "Un escultor y su modelo")
Dibujo Comentado: Tres tristes tigres gateando en un salón (1998)

Se trata de un dibujo sencillo de factura, en formato DIN A-1. Representa, de forma esquemática, a tres personas: dos mujeres desnudas, y un hombre vestido, aunque la observación más atenta permitiría ver que los contornos de las figuras están entrelazados, siendo imposible dilucidar a quién pertenecen las piernas situadas en medio del grupo.
Como en la mayoría de mis dibujos y pinturas, el título pretende dar una clave poética o añadir una sugerencia para la comprensión de la escena. Aquí, "los tres tristes tigres" se mueven en un espacio reducido, "un salón", y están haciendo algo que disminuye notalemente su calidad de fieras: "gatean". La referencia al trabalenguas infantil o a la conocida novela de Cabrera Infante parece ser casual: los tres personajes del dibujo están, sencillamente, tristes de verdad, y su fiereza presumible está domeñada por el aburrimiento.
Las figuras se han convertido, en fin, en objeto estético del salón por el que se mueven: el sofá que los une forma parte también de sus cuerpos, que se abren como ventanas en las que unos hacen la prospección del porqué de los otros. Las manos de todos ellos, en un juego de señales cuya interpretación dejo a la imaginación del espectador, componen una estructura de paralelismos y vías de escape que me ha parecido sugerente.
Es un dibujo a lápiz y tinta china, realizado con muy pocos colores. Podría parecer un apunte.
Dibujo Comentado: Niños, por ahora (acrílico, 2006)

Tres rostros de adolescentes que pretenden expresar diferentes determinaciones.
El del centro, manifiesta, claramente, miedo, recelo ante lo que está viendo, y por eso tal vez se parapeta detrás de su compañero. El de la derecha del espectador, refleja una voluntad más resuelta, quizácomo consecuencia de una meditación más reposada del peligro, o tratando de digerir lo que ha visto; puede que lo desprecie. El tercero, esboza una sonrisa triste, un si es no es sarcástica; parece disponerse a comer algo; ignora, si es que de ello se trata, el peligro.
Cuando me propuse pintar un cuadro sobre tres posiciones adolescentes ante la vida (tema que me atrae, y que ya reflejé otras veces), sabía que lo tendría difícil. Aunque no suelo trabajar con modelos, en este caso utilicé multitud de fotografías y algunos apuntes. Quería que los personajes fueran niños mulatos, porque deseaba aprovechar para el mensaje, ese transfondo de inquietud que emanaría de adolescentes que lo tienen, por raza, más difícil. Y, a diferencia de otras veces, en que dibujé niños y niñas, esta vez todos serían varones.
En cuanto a la técnica, sin preocuparme por atender a resolver plenamente lo figurativo, y fiel a mi estilo de representar, sobre todo, impresiones, resolví el tema con pinceladas gruesas de acrílico, sobre las que perfilé, con óleo, algunos contornos. Hay un fondo verde, frondoso, como de selva. Los niños visten de forma pobre, escueta, descuidada. No pertenecen a la élite, no están jugando, no se divierten por lo que ven. Cuando sean adultos, seguramente responderán de otra manera. Son niños, por ahora.
El cuadro tiene formato 45x55 cm.
Cuadro comentado: Los repartidores de cristales (2001)

En la escena pintada, una madre y un niño, cogidos de la mano, avanzan llevando unos estrambóticos cristales. En otras versiones de la misma idea, he dibujado a la pareja siendo sometida a una lluvia intensa de peligrosos trozos de vidrio.
El caminar de ambos personajes, a pesar de la aparente despreocupación con que avanzan, sin embargo, no parece pacífico. Al menos, el de la persona adulta, que porta su cristal -más grande- de una forma totalmente inverosímil: su mano izquierda ha conseguido penetrar el cristal para coger la mano de su hijo. Incluso, la manera de soportarlo es muy incómoda, pues está prácticamente en el aire. Si nos fijamos en su rostro, contraído, sus ojos acechan peligros. Contrasta, con la desocupada atención del chiquillo respecto a su carga.
Tal vez estas someras explicaciones sirvan para vislumbrar que los cristales representan la vida: un vulnerable vidrio a medida que avanzamos y que solo la maternidad ha conseguido traspasar, por la descendencia. Una metáfora sencilla, pues, representada de la forma esquemática a que acostumbro en estos apuntes de viaje.
El dibujo, realizado en DIN A5, forma parte de uno de los Cuadernos que me acompañaron durante los meses en que mantuvieron alguna hoja en blanco y que ahora son, un poco (ya lo tengo escrito) el Diario ilustrado de mi vida y de lo que ví en ella.
Desde el punto de vista de la composición, las figuras están recortadas como si, ellas mismas, fueran también cristales, reforzando la idea de la fragilidad. He empleado pocos colores, y todos ellos sauves. El rojo del pelo de la mujer y una ¿herida? ¿cuchillo? en su muslo son las dos únicas notas vivas en en entorno de verdes olivas y azules celeste. La madre se cubre con una gigantesca pamela que ayuda a componer
... (siga leyendo)Dibujo Comentado: Ideas para hacer el amor

El representado aquí es un dibujo realizado a lápiz y bolígrafo de tinta negra, de pequeño formato (A5), tomado de una de mis "Libretas de campo". Lleva fecha: 20.02.96 y el título parece equívoco, en relación con lo que representa: "Ideas para hacer el amor".
Pretende simbolizar, esquemáticamente, lo que es evidente para experimentados: los enamorados -y más, mucho más, los que lo fueron- se hacen daño a veces. Rota la cáscara del amor, en la que se han tejido tantas connivencias, son capaces de acuchillarse, de intentarlo al menos. Hablo desde la perspectiva sicológica, algo que no es tan fácil de detectar externamente y, por ello, cae fuera del reproche penal.
Así los he dibujado, enzarzados en una pelea íntima que quiero suponer del mejor final previsible: otra vez retornarán a su nido de amor, lo harán nuevamente, recuperarán las sintonías perdidas.
El cuchillo que (¿ella? ¿el?) esgrime no será utilizado, por supuesto, porque no se trata de representar la violencia de género, sino una disputa simbólica de pareja (¿son dos mujeres las que se pelean?). Las marcas de uñas en la espalda de uno de los personajes son solo una indicación de que el arrebato tiene múltiples lecturas.
Por cierto, hace un par de días leía que una de las inconsistencias del español es la referencia a "hacer el amor", que es un eufemismo, como todo el mundo sabe, y que provoca la sonrisa o el estupor de algunos que quieren aprender las leenguas europeas desde otras latitudes. Supongo que nosotros lo habremos incorporado del francés, y no quiero abrir la puerta a los chistes fáciles, aunque to make love, faire l´amour, macht die Liebe, etc, son bien entendidos en estos predios.
Puede
Dibujo Comentado: Easter Saturday (Sábado Santo)

Este dibujo está realizado durante uno de mis viajes de trabajo en Albania, y trata de reunir diversas iconografías relacionadas con mi visión del país. Su título es: "Muchacho cuidando un rebaño camino de Lezhe", y está realizado en abril de 2004, una semana después a los esquemas para vidrieras de iglesia que he presentado en los dos últimos dibujos comentados, con los que, evidentemente, no guarda relación temática alguna.
El dibujo se entronca con otras alegorías o representaciones de elementos interconexos con una temática, muy de mi gusto y, entiendo, altamente representativos de mi forma de pintar. Desde luego, no es un dibujo del natural, aunque cuando lo hice, el mismo día por la noche de haber tenido la imagen real, mantenía perfectamente en la retina los elementos visuales: un joven, sentado sobre un murete de piedra, cuidaba una escuálida vaca, que tenía un cuerno roto, y que pastaba en un campo yermo, arrastrando una cuerda que no la sujetaba a nada.
Quise representar, con colores cálidos, y pocas mezclas cromáticas, los pensamientos del joven albanés. Una joven hermosa, una familia próspera, un campo fértil, un futuro feliz. Como en el cuento de la lechera, sin embargo, la nota inquietante la da la vaca que parece marcharse del cuadro, con el ronzal bamboleante. Quizá llegará a tiempo de detenerla, antes de que se escape de su vista, y de todo objetivo.
Dibujo Comentado: Good Friday (Viernes Santo)

Este croquis forma parte de la serie de dibujos que realicé, en abril de 2004, con destino a ser realizados como vidrieras de una iglesia católica. En este, Jesús cae a tierra, bajo el peso de la Cruz.
Dotados todos los esquemas de una gran simplicidad y pintados con colores luminosos, más que recrearme en la simbología al uso de escenas tan representadas por miles de artistas, devotos como agnósticos, en lo que respecta a la iconografía, he querido centrarme en lo misterioso de la Pasión, manteniendo un fuerte esquematismo: cuatro figuras distinguibles y otras dos insinuadas, al fondo, en un recuadro.
Las figuras están silueteadas para señalar la unión de los vidrios coloreados con las guías de plomo, y los colores son planos, dado el destino de los dibujos. Las líneas que contornean los elementos representados están interrelacionadas, tratando de reforzar la conexión de las figuras entre sí. La mano de Cristo parece querer recoger la figura del primer plano, que mira al espectador. Otros elementos iconográficos se dejan a la imaginación e iniciativa del observador, como suelo hacer en todos mis cuadros y dibujos, en los que trato de introducir, incluso en los más simples, un fuerte contenido simbólico.
Dibujo Comentado:Easter Thursday (Jueves Santo)

El dibujo que comento hoy corresponde a una serie de esquemas que realicé en el año 2004 para vidrieras de una iglesia. Representan detalles de la Pasión de Cristo, y, como se trataba de diseños que deberían ser ejecutados con vidrios de colores, unidos por costuras de hilo de plomo y estaban previstos para ser observados al trasluz, dí importancia a los colores vivos y al diseño simple de las escenas.
En este, titulado "Oración en el Huerto", una figura de rodillas dirige sus brazos y su mirada hacia lo alto, mientras, en la parte de la derecha una pareja (hombre y mujer) parecen comentar o murmurar algo. Las dos escenas están separadas por una línea continua, que asemeja una rama estilizada de árbol, prolongada en posibles llamas -apenas silueteadas- hacia la izquierda, en donde se desarrolla la escena principal. Observando mejor la composición, entre el paisaje onírico puede adivinarse una especia de puerta, que también podría tomarse por una duplicación caricaturizada de la figura arrodillada.
La representación es, en fin, la de alguien doliente que es observado por gentes que no solamente no quieren intervenir, sino que se permiten criticar su actitud imploradora.
Dibujo Comentado: Joven pescando en aguas provechosas

En el Dia Mundial del Agua, pensé en publicar un Comentario sobre la gestión del agua. Al fin y al cabo, es una de mis especialidades, y el tema al que he dedicado una buena parte de mi vida profesional. No faltarían argumentos y motivos: la desalación o el trasvase; la España seca y la húmeda; el precio del agua; la gestión pública o privada del recurso; la mejora de los abastacimientos o de las condiciones de depuración de aguas usadas en los países en desarrollo; la solidaridad en relación con los costes del agua...
He querido salirme de los cauces habituales, y presentar este dibujo, en tamaño A1 en el original, realizado en el 2003. Representa a una joven con una abundante provisión de peces que, aparentemente, acaba de pescar con extrema facilidad en un río de curso tranquilo. Está desnuda, es hermosa, espléndida en su carnal apariencia, y está sola.
Aunque el tema de la mujer pescadora (cuya simbología sensual no se le escapa al más pintado...ni al que lo haya sido menos...) lo he tratado muchas veces, una similar carga de placidez y soledad la he reflejado en pocos dibujos. Esta joven es una ninfa, es una princesa del agua, una náyade de ribera, y puede servir perfectamente como homenaje sereno a ese bien que tanto maltratamos.
Como en muchos otros de mis dibujos, las sombras solamente me sirven para reforzar aquellos aspectos de la composición que me parecen destacables. La dimensión relativa de cabeza, muslos, brazos o senos es desproporcionada. El cuadro debe ser visto por su impacto cromático y entendido por la expresión de un mensaje simple: esta bella joven pesca mucho, tanto que los peces se le vuelven a caer al líquido elemento, pero ello no parece preocuparle. Hay implícita una idea de rueda, de retorno a la naturaleza, de juego
... (siga leyendo)Dibujo Comentado: En torno al 11-M 2004

De pronto, la consternación, el dolor y el miedo se adueñaron de Madrid. Un atentado, varios atentados. Otra vez la capital de España elegida como objetivo para una exhibición de barbarie.
Como atentado terrosrista y responsabilidad de ETA eran entonces sinónimos, de aquella masacre inconcebible, que iba tomando características más dramáticas a medida que pasaban los minutos, la autoría fue atribuída inmediatamente a ETA. Los teléfonos transmitían las primeras opiniones: "Qué horror, qué canallada". Y desde las líneas dispersas de la izquierda, dispuestas entonces a ofrecer un frente común de contención a una derecha muy robusta, se razonaba: "Hemos perdido las elecciones. El PP ha ganado". Era un sentimiento prácticamente unánime el entender que, hostigados por el dolor y la rabia, los españoles debería apoyar a su gobierno de forma masiva y se aglutinaran en torno a él para defender la democracia, la seguridad, el orden, la libertad.
Las informaciones oficiales no permitían desmentir esa impresión. Al contrario, la investigación policial parecía consolidar la intuición de que detrás de la barbarie estaba ETA. Pero empezaba a difundirse otra forma, casi clandestina, mucho más coherente, de interpretar lo que había pasado, y porqué se había hecho. Se borraban las niebles y las nubes de los disparos de salvas que impedían ver quién estaba detrás de aquel asesinato masivo de trabajadores, tan cruel, y tan estúpido.
Tenía un amigo en el Pozo del tío Raimundo, y me cercioré de que estaba bien. Mientras varios aguardábamos noticias más concretas, y las imágenes de los inexplicables atentados se desarrollaban ante nosotros, comprendimos p
... (siga leyendo)Dibujo Comentado: Mensaje para Elías

Se trata de un dibujo a lápiz, pluma y bolígrafo, realizado el 31 de mayo de 1996. El título de la composición -"Mensaje para Elías (3)"- es el mismo que el de la novela que había escrito años antes, y el dibujo, de pequeño formato (apenas 15cmx10cm) corresponde a una de las numerosas variaciones que realicé, bien ilustrando diversos pasajes de la obra literaria, o pretendiendo sintetizar el espíritu de la misma.
La simbología presente en el dibujo es compleja -a pesar de la simplicidad esquemática de la composición-, y recoge varios de mis iconos. A saber: la pareja fusionada (aquí, con los dos sexos apenas diferenciados); los poros que permiten ver a través de los cuerpos; las tensiones manieristas en la representación de las figuras; la negación de la perspectiva, pero con líneas geométricas que son utilizadas para resaltar determinados aspectos del mensaje.
Una gran mano, surgida de lo que parecen surcos sobre la tierra, sostiene lo que podría ser una gran tira azul, que estuviera recién desgajada del misterioso sembrado, en el que una figura agachada, con sombrero, y grandes alfileres a la espalda, parece recoger algún fruto, o a lo mejor, está sembrando los propios alfileres. El campo por donde la pareja camina, si nos fijamos ahora algo más, puede ser, efectivamente, el resultado de la siembra, con las puntas de las afiladas agujas hacia arriba. Quizá ahora comprendemos mejor el cuidado con el que la pareja avanza, sobre un campo así aviesamente preparado.
La inscripción lateral, Gran Merdé, utilizada coloquialmente en España para significar la "gran cagada", "el gran desastre", aporta un elemento intrigante más, resaltado, en una segunda lectura del dibujo, por
... (siga leyendo)Dibujo Comentado: Mal año para los cáncer (1996)

Un apunte tomado de una de mis libretas de viaje, dentro de un conjunto de variaciones que representan animales carroñeros devorando una cebra (o un caballo). Este, está realizado a bolígrafo sobre un fondo monocromo, y lleva señalada la fecha exacta: 30 de mayo de 1996. Normalmente, cuando estoy de viaje, aprovechando las estancias en los aeropuertos o las soledades de las noches de Hotel, hago en un mismo día varios dibujos, que suelo plasmar en los cuadernillos que llevo conmigo, y coloreo con las varias decenas de lápices de colores que rara vez abandono en casa. Por eso, prefiero llevar zamarras o gabardinas con grandes bolsillos, para guardar bloc y bolsa de lápices.
Los animales que devoran al vencido, vuelto panza arriba, con sus patas en posición de entregarse y rendirse, son humanoides. Un ojo del caballo despanzurrado aporta un toque quizá cómico a la escena, que se concentra en reflejar dos intrigas: a) la de quien es asesinado, en vez de perdonado, cuando se entrega a sus perseguidores; b) la de la capacidad de los vencedores para disfrutar con la muerte del vencido: no parece que podrán comérselo.
No es en fin un caballo el que se debate entre enemigos. Es un novillo, ahora que nos fijamos mejor: sus varios estómagos abiertos; sus pezuñas doblemente unguladas; sus incipientes cuernos. Si nos alejamos y observamos el conjunto, ahora nos parecerá una mesa dispuesta para comer, y los comensales, distribuídos en equilibrio en torno al manjar, son invitados al festín, que solo esperan el último estertor para engullir su parte.
Como ya escribí en otro momento, solamente he trasladado hasta ahora a formato grande (DIN A-1, por lo general), unos pocos centenares de los más de dos mil apuntes, que fui acumulando en los cuadernos que dibujé a lo largo de mi vida, apro
... (siga leyendo)Dibujo comentado: Joven echada (oleo, 1978)

Este óleo, que representa a una joven lectora en un paisaje en parte imaginado, en parte real, de mi amada Asturias, es una de mis preferidas obras del comienzo de mi madurez creativa como pintor, en una etapa en la que lo simbólico-figurativo empezaba a señalarme el camino.
El árbol -un castaño- y parte del paisaje está pintado al natural, y representa uno de los viejos resistentes a la contaminación y el abandono del bosque astur. El paisaje umbrío ha sido complementado, en el estudio, por una pradera luminosa, en la que añadí, en una distorsión de la figura muy frecuente en mis representaciones, a a una joven echada, que medita, interrumpiendo la lectura que está haciendo. Su postura, sensual, resaltada por el color rojo de su vestido, en contraste con la verde naturaleza, permite entender que no está sola, y que a quien mira es a la persona a la que ama.
Es un óleo de 73x56 cm, y en la esquina inferior se puede leer, a tinta indeleble: "San Bartolomé, 1978". Para mí, este cuadro no tiene precio. Varias veces me propusieron comprarlo. Uno de mis amigos, por los años ochenta, pretendió cambiármelo por la reproducción facsímil del Akathistos, de Edilán, que, agotada, tampoco tiene precio. Apareció en mi casa, y luego de una velada muy entretenida, me lo regaló, pero a mí no consiguió convencerme.
Dibujo: Arboles con formas humanas

Algunos de mis cuadros -quizá dos centenares- están en manos privadas, y de ellos guardo apenas una reseña de su contenido. Supongo que otros se habrán perdido, tal vez para siempre. Este que recojo aquí (en una fotografía deficiente) lo tiene en lugar preferente de su salón una buena amiga.
Pertenece a una serie de Dibujos y Acuarelas en las que me recreé en figuraciones de árboles casi humanos, reflejando lo que todos sabemos: que somos parte de una naturaleza, hoy amenazada, pero siempre pujante, que nos sobrevivirá, a pesar de nuestra capacidad para transformarla, incluso para destruirla en parte.
Dibujo comentado: Visión del Rastro de Madrid (óleo, 2002?)

Este óleo-acrílico, sobre una plancha ondulada, (50x43) lo realicé a partir de uno de mis apuntes, tratando de reflejar el ambiente ajetreado de un mercado de oportunidades.
Tiene los colores característicos de mi paleta -rosas, sepias, tostados, azules ultramar y verdes esmeralda matizados con ocres-, el tipo de composición abigarrada que me gusta, y que he ido consolidando a lo largo de mi trayectoria pictórica. No faltan algunos de mis iconos (la pareja enigmática, los animales superpuestos, el difuminado de las figuras, la ausencia de perspectiva y de dimensiones correctas, la tendencia a la caricatura y a la combinación de escenas incompatibles..).
El soporte es el respaldo de una silla de madera que encontré en la calle. Hay, al menos, 15 personajes. A la izquierda, una pareja parece salir del mercado -y del cuadro- con los objetos de su compra de oortunidad: ¿un niño y un ramo de flores marchitas?-.
En el centro, un jovencito parece balancearse sobre un caballo de cartón, y, detrás, otra pareja -él, seguramente inmigrante- negocian sobre una mesa, mientras diversos transeúntes se evaden de la escena con sus hallazgos. Más arriba, un hombre levanta orgulloso, de forma inverosímil, un mueble de cajones, y se diría que está dispuesto a lanzarlo sobre la cabeza de los demás.
Hay muchos objetos indescernibles, y en la esquina superior izquierda, una tercera pareja, circunspecta, negocia alguna compra o realiza una transacción indefinible. Una luz de amanecer irrumpe desde el fondo.
Creo que es uno de mis mejores cuadros. Apoyado sobre uno de los laterales, se mueve por mi casa como si tuviera vida propia.
Dibujo comentado: Gentes soportando un caballo (2007)

Tres figuras humanas esperan, quién sabe qué, soportando en sus regazos un potro, como quien lo lleva a la consulta del médico.
Dos de ellas, parecen -esquemáticamente- estar suministrando al animal, que no está muerto, sino solo enfermo o indolente, su afecto; la tercera se diría que está sosteniendo a un tiempo, con una mano-muñón imposible, tanto su cabeza como los cuartos traseros del animal. Pudiera ser que, siguiendo las instrucciones del veterinario, le esté aplicando una inyección, tal vez, un calmante,
La composición cromática es equilibrada en azules, verdes y carmines. El esquematismo de las figruas permite concentrarse en el caballo, que, si nos fijamos bien, parece a punto de saltar, escapánodse de los que le cuidan/sostienen. El dibujo es un apunte en pequeño formato (15x10), sin fecha específica, dibujado con lápices de colores a principios de 2007.
El potro es una pesada carga para un ser humano, es, en definitiva, el símbolo de las angustias que nos es dado tener que soportar. ¿Por qué debemos hacerlo? ¿No sería mejor, a la postre, dejarlo marchar, renunciar a aguantar su peso? ¿Qué ganamos con ello?.
Como en casi todos mis cuadros, el simbolismo trasciende de lo representado, y pretende forzar a la imaginación a suponerse las preguntas, tratar de encontrar las respuestas.
Yo no las tengo. A veces, ni las unas, ni las otras.
Dibujo Comentado: Fiesta campera (2001)

El título que, en verdad, figura en el lateral izquierdo de este Dibujo en tamaño DIN A-1 es: "Mujeres preparando una fiesta". La composición, realizada a lápiz de colores y parcialmente reforzada a plumilla representa a un grupo de tres mujeres jóvenes (una de ellas, de pie), que están disponiendo diversas vituallas sobre un mantel colocado sobre la hierba. Más alejados del grupo, se vislumbran diversos personales que componen una típica fiesta popular en el campo, de las muchas que en primavera, y verano, se celebran en el norte de España.
Las figuras tienen reflejos de sombras de colores y están delicadamente distorsionadas, mostrando una suave sensualidad. Una de las jóvenes tiene una de sus piernas anclada sobre su muslo, reflejando lo que podría interpretarse como la salvaguarda de su intimidad. La figura que está de pie, trae a la oferta gastronómica una cesta con manzanas, muy parecida a la que ya está preparada sobre la hierba. No necesito resaltar el carácter simbólico sexual de esa ofrenda.
Los colores, suaves, refuerzan el ambiente apacible, distendido, de lo que se debe suponer un comienzo temprano de la fiesta. Aunque no hay sombras, y las jóvenes están coloreadas sin tener en cuenta las fuentes de iluminación, la composición pretende reflejar una concienzuda preparación para el placer a la sombra de un árbol frondoso, en el que alguien ha dejado abandonado un sombrero de paja.
Una observación más atenta permite descubrir algunos otros símbolos -flores, frutas, vasos- y aquello que las protagonistas del dibujo parecen estar disponiendo toma las características de una red con sus señuelos.
Dibujo comentado: La mujer sacó sus manos del agua (1998)

Esta composición, en pintura acrílica, tiene por título un verso de Antonio Gamoneda: "La mujer sacó sus manos del agua", y tuve ocasión de comentar esta circunstancia en mi encuentro con el poeta mayor en la Universidad de Alcalá, en diciembre de 2006, tal y como reflejé en mi blog.
No me resisto (porque yo también soy poeta), a copiar aquí algunos versos de un poema mío, que complementan la visión pictórica:
Sumisa sale a esperar al hombre que aún no vuelve
apretando a sus hijos contra los techos caídos...
El cuadro representa a una mujer, con mirada cansada, que está haciendo la colada en agua ensangrentada. Lleva la bata abierta, en una insinuación de su disposición para el hombre que acaba de aparecer por la puerta, en la noche de la ciudad iluminada, y simbólicamente (lo demuestra el triángulo que le sale de la boca) lanzando sus reproches. La composición tiene un sentido piramidal que me gusta utilizar, con la figura en segundo plano subiendo (o bajando) por las escaleras, que en otras ocasiones he reflejado en otros cuadros, con diferentes simbolismos.
El rojo sanguina de las paredes refuerza el color del líquido en donde la mujer introduce sus manos, que es tamién el color que se adivina en el bajo vientre de la sufrida esposa. Un perfil, deformado y agrandado, contornea en tonos amarillo-pardos, el de la mujer triste, pareciendo que quiere hacerse más grande para replicar al esposo que llega tarde y, además, enfadado.
Las dimensiones del Cuadro no son muy habituales en mi pintura: 55x65.
Dibujo comentado: En el Parque de Santa Cruz de la Sierra (2002)

En este acrílico, con un apunte realizado en la localidad boliviana de Santa Cruz, he pretendido reflejar una escena del Parque de la ciudad, en donde varios ancianos toman el sol y descansan, en contraste con un joven que parece soñar, de brazos cruzados.
La composición horizontal queda rota al final, con la figura de pie, que coge de la mano a una niña que, a su vez, agarra una muñeca. Uno de los ancianos da de comer a una paloma. En primer plano, un trozo del lienzo que alguien está pintando genera un nuevo plano visual y permite adivinar que la escena está siendo recogida, también, por alguien que está empeñado en dotarla de tonos abstractos.
Dibujo comentado: Adolescentes preparándose para correr (2003)

Realizado en formato mediano, este acrílico es uno de mis preferidos.
Lo pinté hace ahora tres años, tratando de reflejar, no tanto la tensión de unos cuerpos jóvenes preparándose para una carrera de velocidad, sino la perspectiva de una vida llena de atractivos.
Las cuatro figuras quieren representar distintas actitudes ante el futuro. Una está concentrada, aguardando lo que podria ser el pistoletazo de salida. Dos jóvenes están, a lo que parece, recibiendo instrucciones. Otra (la muchacha de la derecha del espectador) está despreocupada, como si la carrera no fuera con ella.
El Cuadro tiene un gemelo "Adolescentes varones preparándose para correr" (2007), y varios apuntes y sugerencias de resolución sobre el mismo tema.
PD. He elegido esta pintura como portada de mi Exposición en Oviedo, en julio de 2007. Forma hoy parte de una colección particular.
Pintura: Acrilico, Hotel Los Tajibos, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (2000)

De la colección de acrílicos que dibujé a partir de apuntes tomados en Santa Cruz de La Sierra, desde la cafetería del Hotel Los Tajibos.
Dibujo Comentado: El complejo mundo de la mamá de P. (San Juan de Puerto Rico)

Este dibujo, en tamaño A1, lo realicé a la vuelta de uno de mis viajes a la hermosa ciudad de San Juan, después de conocer a una magnífica mujer, madre de P., uno de mis amigos allá. Podría explicar la complejidad de los elementos que he introducido en el Cuadro -pintado en el 2000-, pero me llevaría una novela.
La madre de P. es una hermosa mujer a la que su cuidado cutis y su figura en absoluto traicionan la edad, sino que la convierten en seductora imagen atemporal, que queda ampliamente superada cuando se expresa, contando su vida, lo que opina de sus huéspedes, lo que piensa de tí. He querido reflejar toda una pirámide de sensaciones, en forma de cuartos abiertos o cerrados, en la que extraños habitantes conducen sus vidas independientes, en una sección imposible de esa colmena.
Prácticamente todas las imágenes tienen aglún apoyo real en lo que ví o imaginé aquel día, pero no daré detalles, porque lo que vale de este cuadro, entiendo que debe ser aquello que lo trasciende, y ese abigarramiento debe ser descompuesto por el observador en su propia historia, contada con sus palabras, desvelando a su manera el complejo mundo de la mamá de P.
La escalera imposible (ay, Escher), conduce a una azotea en donde una pareja desnuda -ella, al parecer, embarazada- contemplan la noche de San Juan y también se contemplan a sí mismos. El horizontes es también una cortina, un escenario en el que se representan otras vivencias, hay más seres ocultos, se desata aún mayor complejidad.
Algún día trasladaré este dibujo al óleo o al acrílico, pero para entonces el mundo de la mamá de P. habrá desvelado nuevas incógnitas.
Dibujo: Campesinos con los restos de su Granja
Uno de los miles de apuntes, esquemas pictóricos e ideas para cuadros o dibujos de mayor tamaño que realicé. Este se titula "Campesinos con los restos de su granja" y es un dibujo a lápiz de 1996 (tamaño bloc de notas)
Dibujo: Una escena en el Convento do Beato (Lisboa)

La vieja historia de la seducción, en un escenario insólito. El Convento do Beato fue construído en el siglo XV en un lugar en donde había anteriormente una capillita dedicada a São Bento. I El nombre proviene de un monje llamado Antonio, responsable de la ampliación del Convento y de su embellecimiento, en el siglo XVI, y a quien la gente tenía por santo.
Dibujos de Angel Arias: Niña dando de comer carne a las palomas

Dibujos de Angel Arias: Familia de saltimbanquis y ninfas (2004)

Dibujo a la acuarela y lápiz, formato DIN A2.
Dibujos de Angel Arias: Paisajes singulares (2001)

Acrílico: Escenas en San Carles, Ibiza (2001)
Uno de los acrílicos que realicé con base en apuntes tomados en alguna de mis estancias (siempre demasiado cortas, ay) en IbizaCuadro comentado: Flores de final de primavera (Acrílico, 2002)

He querido reflejar una explosión de colores, utilizando como base una composición natural de flores recogidas a principios de primavera en el campo. Los soportes de esos ramilletes son improvisados: unos vasos vulgares, significando, en conjunto, que se trata de una composición realizada por alguien que se ha rendido a la belleza de la naturaleza, y ha querido hacerla suya, llevarla a su casa.
Esa elementariedad de la composición puede verse también en la forma, aparentemente descuidada, en la que están interpretadas las flores y las luces. Pero el conjunto me parece que contiene fuerza visual y cromática.
El cuadro de mediano formato (40x30 cm) está realizado en acrílico y, en mi opinión, es uno de los que reflejan mejor la madurez actual de mi pintura.
Pintura: Son solo poros, compañera (acrílico, 2002)

Algunos de mis poemas tienen asociado un dibujo o una pintura. La idea de los primeros poemas de "Sin herencia precisa" fue recogida en este Cuadro, pintado con pintura acrílica y que, como casi todos las obras que han llegado a ese estadio, han pasado por las siguientes fases intermedias: apunte en el bloc de viaje; dibujo a lápiz en formato A6; cuadro al óleo o acrílico (a veces en técnica mixta).
Dibujos: El libro de Poemas
Dibujo a lápiz, junio de 1995. Pensado como ilustración para el Libro de Poemas "Absueltos de todo don"Acrílico: Joven matarife de una historia compleja (2002)
He pintado este Cuadro, de gran formato, sobre una plancha de madera de las que se utilizan embalar maquinaria, recuperada de un contenedor y tratada con una base de imprimación.Acrílico: Escorzo de femenina dulzura

Este acrílico fue realizado en 2003.
Dibujo: Familia volviendo a casa con trozos de paisaje (2000)

Con la idea central de una familia que retorna a su casa en la ciudad -seguramente después de unas vacaciones-, cargados los mayores con los recuerdos visuales del paisaje en el que han pasado los últimos días, realicé ya varios dibujos y cuadros. Como urbanita forzado, llevo conmigo la nostalgia de las inmensas gamas del verde húmedo del norte español.
Dibujos: Primer intento de destrucción de las Meninas (1982)

Uno de mis muchos homenajes a Velázquez, pasando por la devoción a Picasso.
Dibujos: Chola del Alto de la Paz con su mercancía (2000)

De uno de mis viajes a Bolivia.
Mujer con niña (Dibujo, 1989)

Este es uno de los muchos Dibujos a lápiz que he venido realizando a lo largo de mi vida. Mis temas predilectos: la pareja y su dialéctica; la familia y su entorno; el cuerpo femenino y su belleza; los paisajes con figura; las composiciones con grupos de personas en diversas actitudes; etc.
Aunque tengo un par de decenas de Cuadros al óleo o acrílicos, me siento más cómodo con el dibujo. Me permite expresar lo que deseo de una manera rápida, en casi cualquier ocasión, posibilitando lo que más busco en la pintura: la opción de relajar la tensión de vivir llevándola a la contemplación del otro.


