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El blog de Angel Arias

Al socaire: Encontrada una solución definitiva para las pintadas en monumentos nacionales

Al socaire: Encontrada una solución definitiva para las pintadas en monumentos nacionales

Se está ensayando en varias ciudades, todas las cuales tienen como elemento común el ser emplazamiento de edificios y monumentos caracterizados como Patrimonio de la Humanidad, lo que me parece una brillante idea para suprimir, o al menos, paliar, el efecto pernicioso de las pintadas o graffiti.

El procedimiento consiste en cubrir las fachadas de los monumentos públicos y otros edificios singulares (también se podría, en una segunda fase, ampliarlo a todos los edificios de la ciudad), con unas láminas de plástico o papel de estraza, que reproduzcan fotográficamente el edificio que se desee proteger. En el caso de los monumentos, puede optarse por una caja prismática de cartón, adecuada al tamaño del mismo, que lo cubra completamente, incorporando en cada lateral las fotografías de la obra escultórica o de la imaginería, tomadas desde el ángulo correspondiente.

Este tipo de soluciones ya se utilizan, en realidad, para cubrir los edificios de las ciudades mientras se les rehabilita, o se decide si merece la pena su rehabilitación o dejar que se caigan de puro viejo. En su caso, se usan también para cubrir huecos de solares vacíos o disimular ruinas sin valor arquitectónico. En España fueron utilizados, entre otras  circunstancias singulares, con ocasión de la boda de los Principes de Asturias, para ocultar las obras permanentes de la Plaza de Ramales y algunas otras que se encontraban en el itinerario de la cabalgata principesca, y así no aparecieron feas imágenes de Madrid en la retransmisión televisiva.

Según los estudios realizados, la mayor parte de los turistas no se da cuenta de la diferencia, y fotografían las reproducciones en papel con la misma frecuencia que si se tratara de las fachadas originales. En el caso de los graffiteros, se ha comprobado igualmente que éstos tampoco perciben la diferencia entre la realidad y la reproducción. Para los amantes de la cultura y del Patrimonio, supone un alivio sicológico, ya que no resultarían afectados en su sensibilidad, y los graffiteros pueden pintar a su antojo en los papeles, con calma, completando sus obras para que reflejen exactamente lo que desean.

También, por supuesto, pueden usar estos lienzos, los intelectuales de alto, medio y bajo pelo, como plataforma para expresar sus ideas, además de servir para incorporar las clásicas inscripciones del tipo "Tonto el que lo lea", "Jorge ama a Luli" y los habituales insultos y descalificaciones a personajes públicos, o dibujar esvásticas y otros signos grupales.

Cada semana, o cuando se estime conveniente, de acuerdo con la frecuencia de uso, se retirarían los papeles viejos, cargados con los graffitti, y se pondrían otros nuevos. Los antiguos, si se creen de valor suficiente, por una Comisión en la que no deberían figurar los graffiteros, podrían llevarse a los museos de arte de la ciudad, o intercambiarse con los producidos en otras ciudades.

(En la fotografía del autor de este Comentario, puede verse la demostración de que los grafitteros no perciben la diferencia entre la fachada natural y la fotografiada. En este caso, sin embargo, al no ser las puertas y ventanas practicables, es posible que los funcionarios que trabajan en el edificio tengan que acceder a él por los sótanos)

2 comentarios

Administrador del blog -

Enrique, como ambos somos gentes de humor, no se te habrá pasado desapercibido el tono de coña (aunque no marinera, esta vez) con el que escribí mi Comentario. Cubrir todos los edificios singulares con lienzos fotográficos y conseguir que los grafiteros en lugar de ensuciar aquellos con sus supuestas creaciones artísticas, manchen solo las reproducciones bidimensionales, sería una solución del TBO. Los amantes de la arquitectura y del arte, claro que notaríamos la diferencia, pero los grafiteros y algunos turistas con prisa, seguro que no.

Enrique -

Angel, ¿no será está una entrada no publicada el 28 de Diciembre? ;-)

Lo digo porque recuerdo haber estado en París con la Madeleine -o como se escriba- de obras y una especi de panel delante de esos que se cita y se veía claramente la diferencia.

Aun así, la foto típica cayo. Que no se diga que no estuve allí.