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El blog de Angel Arias

Mira Maruxina, mirái, como vengo yo, tralaralará

¿Todavía quedan mineros del carbón?, se habrán preguntado algunos, viendo, por la Tele, cómo se queman neumáticos para impedir el paso en algunas carreteras, o unos grupos de encapuchados se enzarzan en una pelea con bazokas artesanales contra las fuerzas del orden, que es una manera correcta de llamar a la policía antidisturbios.

¿Pero son mineros estos tipos?, se pueden haber preguntado otros, al ver avanzar carretera adelante, con destino confeso hacia Madrid, a principios de julio de 2012, a algunos grupos de hombres con aspecto más bien fondón, portando candiles (lámparas de mina) y cascos en bandolera, y entonando, a ratos, una canción que habla de camisas rojas de sangre y costeros, que parece entresacada del túnel del tiempo.(1)

Quedan mineros y, desde luego, los que quedan en la mina, tienen un trabajo duro. Pero quedan muy pocos, porque la operación de desmantelamiento de la minería del carbón en España (y en Europa) los ha convertido en sujetos de culto para la historia que detalla el progreso y que se va cobrando víctimas en el camino.

Hemos tenido ocasión de escuchar opiniones de representantes de sindicatos, de mujeres de las cuencas y de otros familiares de mineros; hemos oído a la Patronal del carbón, a eruditos y a ganapanes, a listillos y a aprovechados, y, por supuesto, -aunque no siempre con la firmeza que, para bien o para mal, nos hubiera gustado a algunos- a representantes del Gobierno, a alcaldes de las comarcas afectadas y a políticos de las diferentes oposiciones.

Tenemos la impresión de que, no pocas veces, lo que se dice no concuerda con lo que se siente.

Ya lo sabemos, pues, todo o casi todo, los de dentro como los de fuera, los enemigos como los amigos, los aprovechados como los inocentes.

El mundo real de los mineros, como podría también serlo el de los siderometalúgicos, proviene de la fábula, en la que se ha forjado el misterio de conseguir utilidad de la naturaleza, transformándola.

Ambos están, en la realidad, íntimamente ligados -en su dureza y en el proceso técnico-; pero los mineros, en especial, los de la hulla, siempre han sabido estar más unidos y, en general, supieron defender mejor sus reinvindicaciones de seguridad, calidad de trabajo, descansos, retribuciones.

Los mineros del carbón son un residuo, la expresión de una reserva emocional, un reducto en el que se han refugiado los últimos ejemplares de una batalla que hace tiempo está perdida, pero por la que todavía luchan. No tiene que ver ya con la rentabilidad del carbón, ni con emisiones de CO2, qué va. Tiene que ver con cosas mucho más serias: solidaridad, coherencia, respeto a la palabra dada, amistad, asunción de riesgo para mejorar el nivel de vida, ...

Cada vez que canto con mis colegas de la ingeniería, por Santa Bárbara, el himno español de los mineros, me acuerdo del de los mineros alemanes, que he tenido ocasión, también, de escuchar y cantar muchas veces, y que me permito traducir libremente. Hablan, en el fondo, de lo mismo:

"Glückauf, Glückauf, el capataz viene; con su luz brillante en la noche; ya la trae encendida; y vierte su luminosidad; y con ella, viajamos hacia la noche, a los adentros de la mina; allí donde se hace el minero; allí atrapamos la plata y el oro en la noche; de la roca; uno arrebata la plata, otro el oro; allí está en la noche Magdalena con su cabello castaño; ella nos mantiene; ay, ay, querida mía; y allí en lo más profundo de las tinieblas del tajo nocturno, pienso yo en tí; y vuelvo a casa, querida mía, y estalla el saludo del minero en la noche, Glückauf, glückauf" (2).

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(1) El título de este Comentario, traducido al español, es: "Mira, Marujina, mirad, cómo vengo yo, tralaralará". La canción de los mineros (y anexos) españoles la he recogido en otros Comentarios de este mismo blog. Por ejemplo en: http://amarias.blogia.com/2007/041501-a-sotavento-el-pozo-maria-luisa-cubrio-de-humo-langreo.php

(2) Esta es la versión original, en alemán. No he traducido "Glückauf", que es la expresión típica minera para saludarse, y desearse ánimos y suerte:

"Glückauf, Glückauf; der Steiger kommt; und er hat sein helles Licht bei der Nacht, und er hat sein helles Licht bei der Nacht; schon angezünd´t, schon angezünd´t. Hats angezünd´t, hats angezünd´t; es wirft seinen Schein; und damit so fahren wir bei der Nacht, und damit so fahren wir bei der Nacht; ins Bergwerk ein, ins Bergwerk ein. Ins Bergwerk ein, ins Bergwerk ein; wo die Bergleut sein, ja sein; die da graben ja das Silber und das Gold bei der Nacht, die da graben ja das Silber und das Gold bei der Nacht; aus Felsgestein, aus Felsgestein.

Der eine gräbt das Silber (Silber, Silber), der andre gräbt das Gold (ja das Gold); doch dem schwarzbraunen Mägdelein bei der Nacht, doch dem schwarzbraunen Mägdelein bei der Nacht; dem sein Sie hold, dem sein Sie hold. Ade Ade, Ade Ade; Herzliebste Mein; Und da drunten in dem tiefen finstern Schacht bei der Nacht, und da drunten in dem tiefen finstern Schacht bei der Nacht; da denk ich dein, da denk ich dein. Und kehr Ich heim, und kehr ich heim; zur Liebsten mein, ja mein; dan erschallet des Bergmanns Gruß bei der Nacht, dann erschallet des Bergmanns Gruß bei der Nacht; Glückauf Glückauf, Glückauf Glückauf.

A lo que se suele añadir, por los mineros:

Wir Bergleut seins, seins kreuzbrave Leut! denn wir tragen ja das Leder vor dem Arsch bei der Nacht, denn wir tragen ja das Leder vor dem Arsch bei der Nacht; und saufen Schnaps, und saufen Schnaps.

Y por los siderúrgicos:

Wir Hüttenleut seins, seins kreuzbrave Leut! denn wir tragen ja das Leder vor dem Bauch bei der Nacht, denn wir tragen ja das Leder vor dem Bauch bei der Nacht; und saufen´s auch, und saufen´s auch.

Por cierto: la Magdalenita de las canciones folclóricas alemanes tiene los ojos marrón oscuro, no el pelo; me he permitido esta licencia.

 

1 comentario

Joaquín Álvarez de Toledo -

Te puede ser interesante: http://albokari2.wordpress.com/2009/02/07/cancion-de-mineros-arbol-genealogico-de-una-cancion/